Andalucía con Palestina
Con los pueblos oprimidos y agredidos


  1. Andalucía por la Paz. Hemeroteca semanal
    Selección de artículos de prensa de 2026

      Selección de artículos sobre Palestina, la Paz y las Libertades 2026

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Octubre de 2026

Hemeroteca. Semana del 26 al 1 de noviembre de 2026

¡ Atención ! La guerra cognitiva llega brutalmente a nuestro país. La démocratie est en danger.
🛑 [libertades] [261026] ‘Blocus’: ¿Quién está verdaderamente detrás de los disturbios de Barcelona?. JRomán Cuesta

Este tipo de operaciones persiguen un objetivo claro: erosionar la confianza ciudadana en la capacidad del Estado para garantizar el orden público, al activarse de forma automática en el electorado temas como la ley y el orden, la protección de la propiedad privada y la eficacia policial.. [...]

fuente https://www.diario-red.com/

‘Blocus’: ¿Quién está verdaderamente detrás de los disturbios de Barcelona? Román Cuesta 26 de octubre de 2026

[ Este tipo de operaciones persiguen un objetivo claro: erosionar la confianza ciudadana en la capacidad del Estado para garantizar el orden público, al activarse de forma automática en el electorado temas como la ley y el orden, la protección de la propiedad privada y la eficacia policial. ]

Si analizamos el fenómeno ‘Blocus’, las convocatorias anónimas de agitación urbana en diferentes ciudades de nuestro país, desde el principio de lógica jurídica y análisis de conductas, ¿a quién beneficia? Enmarcándolo dentro del contexto preelectoral en el que nos encontramos, no es descabellado pensar que nos enfrentamos a un episodio de guerra híbrida, una operación encubierta para sembrar el caos e influir deliberadamente en dicho proceso.

Este tipo de operaciones, empleando un ecosistema digital de redes de cuentas anónimas automatizadas, que implementa campañas masivas de desinformación orientadas a inflar artificialmente la percepción de inseguridad, utilizando tácticas de amplificación algorítmica para inyectar tensión racial, ideológica o territorial, encajan milimétricamente con los manuales de desestabilización para usar el "caos como vector de influencia" y persiguen un objetivo claro: erosionar la confianza ciudadana en la capacidad del Estado para garantizar el orden público, al activarse de forma automática en el electorado temas como la ley y el orden, la protección de la propiedad privada y la eficacia policial.

Si el electorado asume que el sistema es frágil, ingobernable o está abocado a la inseguridad permanente, el debate democrático basado en propuestas programáticas queda anulado y, en su lugar, se impone una polarización visceral donde el lema tácito pasa a ser el de "nosotros o el caos". Si además a lo anterior añadimos el tinte racial que trata de darse a los acontecimientos, nos encontramos con la tormenta perfecta para que ciertos partidos que llevan años criminalizando a estos colectivos rentabilicen los saqueos.

Y si a lo anterior agregamos el claro sesgo ideológico de algunas organizaciones sindicales dentro de las “fuerzas del orden” que colaboran en estas campañas, criminalizando sin pruebas a ciertos partidos o colectivos (ultraizquierda), la participación de elementos policiales infiltrados para provocar disturbios (como hemos podido confirmar en las movilizaciones del país vecino) y la pasividad a la hora de controlar a los elementos de ultraderecha que se movilizan, erigiéndose en garantes del orden, nos encontramos con una tormenta perfecta de consecuencias imprevisibles.

El impacto del miedo y la percepción de inseguridad en la psicología del votante es uno de los fenómenos más estudiados en sociología electoral: Los actores que buscan la alteración profunda del statu quo (o aquellos movilizados por dinámicas de tensión híbrida o desestabilización externa) se nutren del colapso de la confianza en las instituciones democráticas. Para ellos, la erosión de la normalidad institucional valida su narrativa de que el sistema actual es incapaz de garantizar la convivencia pacífica, justificando agendas de confrontación.

Tras contemplar eventos impactantes, como saqueos o imágenes de violencia en televisión y redes sociales, el votante sobreestima exponencialmente la probabilidad de ser víctima de un delito y esto hace que las propuestas punitivas parezcan no solo razonables, sino urgentes e imprescindibles, beneficiando a los candidatos o partidos con discursos tajantes y autoritarios (“restableceremos el orden sin contemplaciones”).

Por otra parte, la percepción de inseguridad refuerza la cohesión interna dentro del propio grupo ("nosotros", los ciudadanos respetuosos de la ley) y acentúa la desconfianza hacia los grupos externos ("ellos", los alborotadores, agentes externos o colectivos señalados como culpables), provocando una polarización afectiva que estimula los discursos extremos: "O estás con la seguridad y la ley, o estás con los destructores".

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Hemeroteca. Semana del 18 al 25 de octubre de 2026

🛑 [palestina] [261021] Señalar a Samidoun para intimidar a la solidaridad con Palestina. Jaldía Abubakra

Mientras somos testigos de un genocidio en vivo y en directo, documentado por las víctimas y exhibido por sus propios verdugos, hay medios y periodistas que tienen el descaro de señalar a quienes se organizan por la libertad de Palestina. Convierten la defensa de los prisioneros en motivo de sospecha y ofrecen tribuna a quienes reclaman nuestra prohibición. Contribuyen así a criminalizar la solidaridad y a justificar su persecución. Nuestra posición es firme, clara y pública: defendemos el derecho del pueblo palestino a resistir la opresión y conquistar su libertad, y defendemos a sus prisioneros. No vamos a pedir disculpas por ese compromiso. Organizamos actos, publicamos nuestras posiciones y construimos relaciones políticas abiertamente. No han descubierto nada: nuestras actividades y convicciones son públicas. [...]

fuente https://www.diario-red.com/

Señalar a Samidoun para intimidar a la solidaridad con Palestina
Jaldía Abubakra 21 de octubre de 2026

Mientras somos testigos de un genocidio en vivo y en directo, documentado por las víctimas y exhibido por sus propios verdugos, hay medios y periodistas que tienen el descaro de señalar a quienes se organizan por la libertad de Palestina. Convierten la defensa de los prisioneros en motivo de sospecha y ofrecen tribuna a quienes reclaman nuestra prohibición. Contribuyen así a criminalizar la solidaridad y a justificar su persecución.

Nuestra posición es firme, clara y pública: defendemos el derecho del pueblo palestino a resistir la opresión y conquistar su libertad, y defendemos a sus prisioneros. No vamos a pedir disculpas por ese compromiso. Organizamos actos, publicamos nuestras posiciones y construimos relaciones políticas abiertamente. No han descubierto nada: nuestras actividades y convicciones son públicas.

El procedimiento del señalamiento es sencillo. Se juntan nombres, fotografías, reuniones y sanciones extranjeras; se añaden las acusaciones de quienes quieren prohibirnos y se presenta todo como una prueba de culpabilidad. Compartir una tribuna, visitar una organización palestina o recibir a un prisionero liberado se vuelve sospechoso. La acusación está decidida de antemano y cada hecho se cuenta para reforzarla.

Así se señala a Samidoun, Masar Badil, Alkarama y Al‑Yudur. Compartimos espacios, actividades y militantes porque nos organizamos por Palestina y construimos alianzas. Cada organización tiene su historia, sus posiciones y su trabajo. La colaboración entre ellas expresa una voluntad política que asumimos abiertamente. Ninguna cabecera tiene autoridad para decidir nuestras relaciones ni para convertirlas en delitos mediante insinuaciones.

[ Los palestinos tenemos voz, pensamiento y capacidad de organización. No estamos para aparecer únicamente en fotografías de dolor ni para repetir lo que otros consideran aceptable ]

Hasta el vocabulario resulta familiar. En octubre de 2024, el Ministerio de Exteriores israelí describió España como un «paraíso para sembrar el odio» por acoger el congreso de Masar Badil. Ahora, el «paraíso español» reaparece como reclamo periodístico contra Samidoun. Cambia la firma, pero permanece el enfoque: presentar la organización palestina y la solidaridad como una amenaza.

La pregunta que ese relato evita es elemental: ¿Qué debe hacer el pueblo palestino para liberarse? ¿Existe una colonización o no? ¿Existe una ocupación o no? Entonces, ¿por qué se le niega el derecho a luchar contra su sometimiento? ¿Debe confiar su libertad a los gobiernos que entregan armas, financiación y protección política a Israel?

Se estudia la lucha de Argelia contra el colonialismo francés, la de Vietnam, la lucha contra el apartheid sudafricano y las resistencias francesa frente a la ocupación nazi y española frente a la ocupación napoleónica. Se reconocen sus razones y sus objetivos de liberación. Cuando se trata de Palestina, determinados medios sustituyen esa comprensión por una etiqueta. Utilizan la palabra «terrorismo» para borrar la historia y negar el carácter político de la lucha palestina.

Los palestinos tenemos voz, pensamiento y capacidad de organización. No estamos para aparecer únicamente en fotografías de dolor ni para repetir lo que otros consideran aceptable. Tenemos derecho a explicar nuestra historia, defender nuestras posiciones y construir nuestro futuro.

La defensa de los prisioneros forma parte de ese compromiso. Son parte de nuestro pueblo, de nuestra historia y de nuestra lucha. Pronunciamos sus nombres, contamos sus trayectorias, escuchamos sus testimonios y reclamamos su libertad. No vamos a abandonarlos para obtener la aprobación de quienes preferirían que nadie hablara de ellos.

Organizamos encuentros con prisioneros liberados para escuchar su experiencia: el cautiverio, la organización dentro de las cárceles, la separación familiar y la deportación. Quienes presentan esos encuentros como celebraciones de una masacre deben demostrar esa acusación con lo que allí se dijo y se hizo. Un titular no les concede el derecho a decidir el sentido de nuestras actividades.

[ Mientras hay organizaciones serviles que se ponen del lado del opresor, muchas otras organizaciones y colectivos valientes mantienen su solidaridad con Palestina]

Las entidades que nos señalan utilizan la acusación de antisemitismo para desacreditar la defensa de los derechos palestinos y presentar la oposición al sionismo como odio a los judíos. No las vemos denunciar las masacres, el asesinato de niños o los bombardeos de hospitales en Gaza con la contundencia con la que reclaman nuestra prohibición. Su indignación se dirige contra quienes denunciamos esos crímenes y nos organizamos para detenerlos. Esa doble vara de medir deja clara su posición política.

Rechazamos que se identifique a los judíos con las decisiones de Israel y que se utilice esa identificación para proteger a su gobierno y a su ejército de la crítica. Nuestra lucha se dirige contra la colonización, el despojo y las estructuras que los sostienen. La acusación de antisemitismo no borra los crímenes israelíes ni responde a nuestras denuncias.

Quienes reclaman la prohibición de Samidoun intervienen con un objetivo político. Presentarlos como autoridades indiscutibles les permite acusar y dictar sentencia desde una tribuna periodística. Lo mismo ocurre cuando las sanciones de Estados Unidos se utilizan como certificación de culpabilidad. Hablamos del principal patrocinador de Israel, un poder directamente implicado en el sostenimiento de sus políticas. Reproducir sus acusaciones sin examinar sus fundamentos convierte al periódico en su transmisor.

[ Quienes pretenden silenciarnos e impedir nuestras libertades de expresión, reunión y organización nos van a encontrar de frente, unidas y organizadas]

El servilismo de esos medios puede juzgarse por lo que publican: las fuentes que eligen, los hechos que omiten y las asociaciones que construyen. Conocemos ese tratamiento y decidimos con quién hablamos. No tenemos obligación de conceder entrevistas a medios en los que no confiamos. Nuestras posiciones están disponibles públicamente; negarnos a una entrevista no demuestra ocultamiento ni autoriza a atribuirnos intenciones.

Mientras hay organizaciones serviles que se ponen del lado del opresor, muchas otras organizaciones y colectivos valientes mantienen su solidaridad con Palestina. Conocen los intentos de señalamiento y aun así abren sus puertas, convocan encuentros, defienden a los prisioneros y expresan públicamente su compromiso. Actúan con criterio propio, sin conceder a una cabecera ni a un gobierno extranjero autoridad para decidir con quién pueden organizarse.

Esa solidaridad tiene raíces en los barrios, los sindicatos, las universidades y los movimientos sociales. Se construye compartiendo trabajo, recursos y experiencias de lucha. La sostienen personas que reconocen la injusticia y asumen la responsabilidad de combatirla. Es una fuerza colectiva que seguiremos cuidando y ampliando.

Quienes pretenden silenciarnos e impedir nuestras libertades de expresión, reunión y organización nos van a encontrar de frente, unidas y organizadas. Seguiremos defendiendo a los prisioneros palestinos, abriendo espacios de encuentro y trabajando por la liberación de nuestro pueblo. No vamos a pedir permiso ni a renunciar a nuestras convicciones para satisfacer a quienes exigen nuestro silencio.

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Hemeroteca. Semana del 12 al 18 de octubre de 2026

🛑 [palestina] [261016] Israelización de la represión. Laura Arroyo.

El orden bestializado no puede ya ni fingir democracia, ni garantizar futuro, ni ofrecer un horizonte, ni proteger derechos; y, por eso, del otro lado, las exigencias populares se hacen urgentes y las movilizaciones necesarias.. [...]

fuente https://www.diario-red.com/

Israelización de la represión
Laura Arroyo 16/10/26

El orden bestializado no puede ya ni fingir democracia, ni garantizar futuro, ni ofrecer un horizonte, ni proteger derechos; y, por eso, del otro lado, las exigencias populares se hacen urgentes y las movilizaciones necesarias.

Francia: Más de siete mil detenidos y un millar de personas heridas por la represión policial contra las protestas durante las últimas tres semanas. ¿Su delito? Exigir derechos: educación pública de calidad.

Madrid: Cinco personas detenidas y ocho heridas, algunas en el hospital, en una carga policial en la Universidad Complutense. ¿Su delito? protestar contra los recortes en la educación pública.

Quito: Decenas de jóvenes agredidos por la policía en motocicleta mientras participaban en una protesta pacífica en Ecuador y, al menos cuatro periodistas agredidos por agentes de la Policía Nacional mientras cubrían la marcha el 10 de octubre pese a que los comunicadores se identificaron como prensa.

Colombia: Ayer, primera gran movilización contra el gobierno del ultraderechista De la Espriella, tuvo epicentro en Bogotá y horas antes de que se llevara a cabo, el Presidente aprobó un decreto para ampliar posibilidades de intervención de la policía durante las marchas en un claro ejercicio de intimidación.

Y todo esto sólo en las dos primeras semanas de octubre.

Dos polos contrapuestos ejerciendo una disputa en gerundio ahora mismo. Los pueblos que se mueven porque no dan más y la represión que recrudece. Una represión violenta y amparada por los estados al margen de lo muy democrático que se defina un gobierno. La represión no es nueva, pero sí cobra un papel protagonista para definir estos tiempos políticos. Tiempos de desequilibrio ante la muerte del orden mundial.

Por un lado, el orden bestializado no puede ya ni fingir democracia, ni garantizar futuro, ni ofrecer un horizonte, ni proteger derechos; y, por eso, del otro lado, las exigencias populares se hacen urgentes y las movilizaciones necesarias porque a diferencia de quienes cuentan con todos los poderes institucionales y fácticos, la gente normal sólo tiene un poder: la política. Es decir, el poder popular. Es decir, las calles.

Como ya hemos comentado, las juventudes del mundo no estaban dormidas, tampoco dominadas por el discurso reaccionario pese a los algoritmos, ni tampoco subsumidas en una resignación pasiva. La rebeldía no se había vuelto de derechas, ese relato convenientemente amplificado por el liberalismo institucionalista, se reducía a poner el foco en aquellos que ya gozaban de exposición porque era una exposición convenida y conveniente para vender pasividad generacional como un rasgo de los tiempos y así justificar el malmenorismo en lo ancho y largo del mundo. Es que la juventud está en su casa, no hay nada que hacer, y como el fascismo avanza hay que conformarse con el mal menor, con la guerra pero al menos dirigida por los coroneles progresistas. Nada más devastador que un mundo con los jóvenes anestesiados. Pero ese mundo era falso.

En este momento tenemos diferentes focos de atención política y movilizadora donde los jóvenes son una pieza nuclear. Una juventud que sin temor entiende que la autodefensa es un derecho pese a que los califiquen de violentos. No le temen al rótulo, no le temen al estigma, no tienen esos complejos porque esta generación ha germinado de una semilla fundamental que explica lo que estamos viviendo: Palestina.

Estamos hablando de una generación que se politizó en procesos movilizadores contra un genocidio y que vieron que ese genocidio no era solo el criminal de guerra Benjamin Netanyahu, sino todo occidente cómplice. Una generación que se politizó en contra de sus gobiernos por comerciar armas con los genocidas israelíes, que se politizó impugnando el orden europeo cómplice con Israel hasta el día de hoy, que se politizó en contra de la represión feroz que hemos visto en esta europa “civilizada” contra quien ondeara una bandera palestina, dijera “viva Palestina libre”, apoyara económica o políticamente la resistencia palestina o se saliera del canon de la equidistancia tibia o la necesidad ridícula de primero tener que condenar -sin entender- los hechos del 7 de octubre para después decir que está mal eliminar a un pueblo. Es una generación que se politizó en este momento de máscaras caídas, en este momento de hipocresía occidental al descubierto y, por lo mismo, no tiene complejos ni temores a los calificativos mentirosos del poder.

Esa es la generación que hoy está movilizada como también reprimida. Y esta es la clave: el desequilibrio como resultado del orden muerto, pero también, la represión policial como necesidad del orden para sobrevivir. Las cargas policiales son una broma hoy comparadas con lo que serán mañana. Alerta.

Si al orden ya no le funcionan las excusas para señalar como violentos, terroristas o radicales a quienes se movilizan, a nosotros se nos ha llenado el cuerpo de rabia que moviliza. Pero frente a esto, aparece una represión propia del orden de la guerra. Porque cuidado. Caemos en un error si pensamos que el régimen de guerra es sólo el aumento en gasto militar, tanques, balas o uniformes. El régimen de guerra es un paradigma político de época y la represión es necesaria en ese paradigma.

Para que el régimen se sostenga hay que amordazar al que lo denuncia, hay que silenciar a quien se rebela, hay que disciplinar a quienes protestan y para hacerlo hay que dar muestras de uso de la fuerza mucho más que desproporcionada. Eso fue Madrid ayer, eso es Francia estas tres semanas, eso fue Ecuador el 10 de octubre, eso es Keiko Fujimori en Perú anunciando un comando unificado, eso es De La Espriella en Colombia con su decreto para dar más facultades a la policía. Necesitan desesperadamente evitar que se difunda cualquier mensaje que denuncie el orden de guerra y plantee una alternativa, pero sobre todo, que lo haga sin complejos, sin temores, sin ceder a sus descalificativos, sin asustarse cuando los llaman violentos o radicales. Una rebeldía orgullosa hasta de ser terruqueada, eso es lo que caracteriza esta época movilizadora.Y por eso, la represión también es y será más brutal.

La semilla movilizadora de este momento fue Palestina, fue el genocidio, fue la politización de una generación contra la limpieza étnica, pero también contra la colaboración de occidente y el discurso malmenorista. Aquí está el nuevo paradigma de época. Un desequilibrio que en este momento está en disputa y podríamos considerar que puede estar a nuestro favor si somos capaces de entender la necesidad de impugnación en lugar de cesión o renuncia o peor aún, de asumir desde el miedo discursos conservadores ya los enuncien las derechas o las izquierdas.

En este nuevo paradigma movilizador y de resistencia no perdamos de vista entonces la represión como la vía para detener la alternativa contra su orden de guerra. Una represión policial, pero no solo. Con porras, pero también con otras fuerzas. La represión económica imponiéndote procesos judiciales que tienes que pagar, la represión financiera como hacen los EEUU cerrando cuentas bancarias, la represión judicial abriéndote expedientes vulnerando tus derechos, la represión mediática descalificando y acosando a personas por protestar. Es decir, estamos viviendo la israelización de la política de represión. Y ante esa operación de época, necesitamos también una palestinación de la resistencia. Como están mostrando los jóvenes en todo el mundo. Aprendamos la lección y luchemos sin complejos.

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[Atención: La démocratie est en danger. Le modèle d'armée du régime israélien gagne du terrain au sein des forces armées européennes.].
🛑 [palestina] [260930]Amnistía Internacional denuncia torturas a personas migrantes en Ceuta por parte de militares. Laura Anido

"Me pusieron bridas y me metieron en el maletero. Cuando me sacaron, me amordazaron la boca, me pegaron la cara contra un árbol, y me pegaron porrazos y puñetazos. Cuando terminaron, me tiraron por un terraplén". Es el testimonio de un joven migrante en Ceuta recogido por Amnistía Internacional, que denuncia haber sufrido una agresión por parte de miembros de las Fuerzas Armadas españolas. Su caso forma parte de los testimonios recogidos por la organización durante una visita a Ceuta entre el 10 y el 15 de septiembre. En esos días, Amnistía Internacional pudo recoger el testimonio de más de 65 personas migrantes y solicitantes de asilo con los que ha podido verificar, según denuncian, que se están produciendo "casos de tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes" por parte de miembros de las Fuerzas Armadas, especialmente de unidades de Regulares y de la Legión. [...]

fuente https://www.publico.es/

Amnistía Internacional denuncia torturas a personas migrantes en Ceuta por parte de militares
Laura Anido 30 de septiembre de 2026

La ONG ha documentado, tras una investigación en terreno, palizas, humillaciones, insultos y vejaciones de carácter sexual por parte de las Fuerzas Armadas a migrantes que se encuentran en Ceuta.

La organización ha enviado una carta a Sánchez y Vivas para reclamar una investigación de estos hechos y solicitar un plan urgente que proporcione ayuda humanitaria adecuada y una acogida digna.

"Me pusieron bridas y me metieron en el maletero. Cuando me sacaron, me amordazaron la boca, me pegaron la cara contra un árbol, y me pegaron porrazos y puñetazos. Cuando terminaron, me tiraron por un terraplén". Es el testimonio de un joven migrante en Ceuta recogido por Amnistía Internacional, que denuncia haber sufrido una agresión por parte de miembros de las Fuerzas Armadas españolas.

Su caso forma parte de los testimonios recogidos por la organización durante una visita a Ceuta entre el 10 y el 15 de septiembre. En esos días, Amnistía Internacional pudo recoger el testimonio de más de 65 personas migrantes y solicitantes de asilo con los que ha podido verificar, según denuncian, que se están produciendo "casos de tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes" por parte de miembros de las Fuerzas Armadas, especialmente de unidades de Regulares y de la Legión.

Entre las pruebas examinadas por la organización hay imágenes de personas migrantes con lesiones que, según Amnistía, serían compatibles con golpes propinados con porras reglamentarias. Es el ejemplo de dos ciudadanos marroquíes que, según explica la ONG, presentaban lesiones en la cabeza -una zona especialmente sensible por el riesgo de conmociones cerebrales y otros traumatismos craneales- e incluso uno de ellos aseguró que fue obligado a arrodillarse antes de ser golpeado.

Además, la organización ha podido recoger 22 testimonios directos que también denuncian robos, rotura de teléfonos móviles y otros episodios de acoso y humillaciones como obligarles a arrodillarse para besar una cruz cristiana a personas que son musulmanas, obligar a los jóvenes a raparse el pelo, impedirles dormir por la noche o retirarles la comida si se niegan a cumplir una orden.

Una violencia que, según denuncian, también sufren las mujeres ya que algunas denuncian humillaciones y vejaciones de carácter sexual. "Una joven marroquí relató que un militar se mofó de ella con comentarios de carácter sexual relativos a 'cómo había podido abrir las piernas' refiriéndose a su embarazo", señala la organización.

Amnistía Internacional también dice que ha podido comprobar, mediante testimonios y vídeos, agresiones nocturnas por parte de agentes encapuchados, para evitar ser identificados, en los que propinan palizas o atacan a las personas migrantes con un spray tóxico antes de ejecutar devoluciones en caliente a través de la valla del Tarajal.

Cientos de personas en situación de desprotección

Dos meses después de la entrada en Ceuta de miles de personas, entre las que se encuentran niños y niñas, siguen esperando un recurso de emergencia. Amnistía Internacional ha identificado durante su visita a decenas de familias con niños y niñas, que llevan semanas durmiendo a la intemperie. Además, denuncian que no tienen acceso a alimentación correcta ni asistencia humanitaria y sanitaria adecuada, "lo que intensifica el trato cruel e inhumano".

El acceso al procedimiento de protección internacional de las personas solicitantes de asilo también está bajo el punto de mira de la organización. Amnistía Internacional ha podido entrevistar a varios migrantes de países afectados por conflictos, como Yemen y Somalia, que a fecha de 15 de septiembre, todavía no habían sido sometidas al triaje correspondiente ni habían recibido información sobre el proceso e incluso algunos de ellos fueron expulsados de manera ilegal, asegura la entidad.

"Nos cogieron en una redada a unas 70 personas, había principalmente marroquíes, nos sentaron a todos en filas, yo levanté el brazo para enseñar mi pasaporte, pero un militar lo tiró al suelo dándome con la porra en la mano, nos metieron en vehículos militares y nos llevaron a la frontera donde nos entregaron a la policía marroquí. Conseguí volver a entrar porque quiero pedir protección internacional", explica un hombre yemení de 34 años a Amnistía Internacional, que fue rescatado por Cruz Roja en la frontera.

Agresiones recogidas por Amnistía Internacional

Además, la ONG asegura que ha podido hablar con menores no acompañados que acuden casi a diario a los cuerpos policiales a solicitar protección y son rechazados de manera constante, lo que vulnera la legislación española vigente, que garantiza dicha protección. "Se está delegando esta responsabilidad en las organizaciones no gubernamentales, muchas de ámbito local y que están al límite de su capacidad", señala la organización.

Amnistía Internacional ha compartido las conclusiones de su visita mediante una carta enviada a los presidentes del Gobierno nacional y ceutí para solicitar un plan urgente que proporcione ayuda humanitaria adecuada y una acogida digna, con atención especializada a mujeres, menores y personas en riesgo. Asimismo, piden a las comunidades que cumplan la legislación vigente y que faciliten la reubicación de los menores no acompañados que han llegado a Ceuta para aliviar la saturación de la ciudad autónoma y poder dar un trato digno a las personas migrantes.

Además, reclaman una investigación "pronta, imparcial, independiente y exhaustiva" todas las denuncias de abusos contra personas migrantes, incluidos aquellos hechos que puedan constituir actos de tortura, y que aparten de manera cautelar a los militares implicados mientras se determinen las responsabilidades penales y disciplinarias correspondientes.

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Septiembre de 2026

Hemeroteca. Semana del 21 al 27 de septiembre de 2026

🛑 [palestina] [260924] El día que la ONU escuchó su propio réquiem. María Teresa Felipe Sosa.

El periódico enfatiza que, en caso de que el Gobierno de España autorizara la extradición, sería el primer caso conocido que Estados Unidos consigue la entrega En septiembre de 1960, el Hotel Shelburne de Manhattan le exigió a la delegación cubana un pago inaceptable para seguir hospedándola, mientras la prensa local difundía el cuento de que los revolucionarios desplumaban gallinas en las habitaciones, de modo que la delegación, que entendió aquello como una provocación deliberada, decidió irse. [...]

fuente https://www.diario-red.com/

El día que la ONU escuchó su propio réquiem
María Teresa Felipe Sosa 24 de septiembre de 2026
María Teresa Felipe Sosa (La Habana) es licenciada en Historia del Arte por la Universidad de La Habana. Desde sus años de juventud ha estado vinculada a los medios, comenzando en la radio y consolidando su carrera como redactora de noticias en Tele Rebelde hasta 2024. Se ha formado en áreas como semiótica, edición audiovisual y narración deportiva, lo que complementa su experiencia en la creación de contenidos.

En septiembre de 1960, el Hotel Shelburne de Manhattan le exigió a la delegación cubana un pago inaceptable para seguir hospedándola, mientras la prensa local difundía el cuento de que los revolucionarios desplumaban gallinas en las habitaciones, de modo que la delegación, que entendió aquello como una provocación deliberada, decidió irse.

Fidel Castro acudió entonces a la sede de Naciones Unidas y le planteó a Dag Hammarskjöld que, si no había en Nueva York un lugar digno donde quedarse, levantarían carpas en los jardines de la organización o en Central Park, y la historia terminó en Harlem, en el Hotel Theresa, adonde fueron a visitarlo Nikita Jruschov y Malcolm X. Días después subió a la tribuna de la Asamblea General y pronunció el discurso más largo que ha escuchado esa sala, en el que dejó una tesis que hoy, a la luz de lo ocurrido, se lee como un diagnóstico anticipado: "Desaparezca la filosofía del despojo y habrá desaparecido la filosofía de la guerra”.

Sesenta y seis años después, en esa misma sala, el presidente de Estados Unidos resumió su política hacia Venezuela, y en realidad hacia el resto del mundo, con una fórmula igual de breve pero de sentido exactamente opuesto: "El vencedor se lo lleva todo”. Entre una frase y la otra cabe entera la historia del sistema multilateral, con su promesa fundacional, su lento deterioro y lo que, con bastante probabilidad, empieza a parecerse a su final.

Lo sucedido ayer en el segmento de Alto Nivel debería verse como un documento político que muestra con una claridad difícil de superar, cómo el orden internacional se está rompiendo simultáneamente en tres planos: el normativo, el institucional y el de la legitimidad.

La ruptura normativa es la más evidente. El artículo 2.4 de la Carta de Naciones Unidas prohíbe "la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado", y sin embargo desde la tribuna que debería custodiar ese principio se reivindicó una incursión militar en Caracas y la captura de un jefe de Estado en funciones, se planteó como opción abierta "llevar al infierno" a Irán, se anunció que Cuba "va a caer" y que a Estados Unidos le corresponde "devolverle la libertad", y se le advirtió a México que debe "recuperar el control de su territorio".

Las grandes potencias han violado el derecho internacional en muchas ocasiones, pero hasta ahora se tomaban el trabajo de envolver la violación en alguna justificación jurídica, por endeble que fuera, como la legítima defensa preventiva, la responsabilidad de proteger o unas armas de destrucción masiva que nunca aparecieron, y esa necesidad de coartada era, paradójicamente, un reconocimiento de que la norma seguía teniendo fuerza. La novedad de este discurso es que prescindió de cualquier coartada, o sea, el despojo ya no se disimula sino que se enuncia como principio, con total descaro.

La ruptura institucional resulta menos visible pero no menos inquietante. El mismo orador que amenazaba a cuatro Estados miembros presumió de haber recortado un 15 % del presupuesto de la organización y de haber eliminado 4 000 plazas de su estructura, les exigió a los países abandonar la Corte Penal Internacional mientras garantizaba que ningún soldado estadounidense será juzgado jamás, descalificó a los relatores de derechos humanos y a los órganos que regulan el clima, y anunció "las reformas más grandes de la historia de la ONU" bajo la conducción de su propio embajador.

Todo ello revela que el proyecto no consiste en destruir la institución, sino en algo bastante más sofisticado y más enfermizo, que es vaciarla de cualquier contenido autónomo para convertirla en un instrumento de administración de la hegemonía, es decir, en una ONU que "tiene potencial", como él mismo dijo, siempre y cuando abandone las "agendas de izquierda" y, en consecuencia, deje de estorbar.

Pero la más grave de las tres es la ruptura de la legitimidad, porque ninguna norma sobrevive por la calidad de su redacción, sobrevive porque la comunidad que la adoptó reacciona cada vez que alguien la viola. Ayer esa reacción no llegó, con la excepción de Cuba e Irán; ninguna delegación abandonó la sala, nadie invocó formalmente la Carta y nadie anunció una iniciativa colectiva, de manera que lo único que quedó fueron aplausos protocolares, caras largas y comunicados redactados horas después, cuando el silencio ya había hecho su trabajo.

El contraste histórico permite medir la magnitud de ese retroceso. En 1960, el mismo año en que Fidel se instaló en Harlem, la Asamblea General aprobó la Resolución 1514 sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, con lo cual la ONU se convirtió en el espacio desde el que el Sur global emergente cuestionaba el orden que las potencias habían diseñado a su medida en 1945. En 1979 Fidel regresó a esa tribuna como presidente del Movimiento de Países No Alineados, para hablar en nombre de casi un centenar de naciones y reclamar un nuevo orden económico internacional.

En 2006 Hugo Chávez tomó la palabra un día después de George W. Bush, se persignó y dijo que el diablo había estado allí y que todavía olía a azufre, y aunque las formas escandalizaron a muchos, la sala aplaudió largamente porque todos entendían el contexto de Irak, Abu Ghraib, Guantánamo y las cárceles secretas. Y en años más recientes hemos visto a delegaciones enteras abandonar el salón cada vez que tomaba la palabra el primer ministro israelí.

La pregunta que se impone es qué cambió, y merece una respuesta que vaya más allá de la consigna. La primera causa es la coerción económica convertida en una herramienta de disciplina, algo que el propio presidente estadounidense explicó sin ningún pudor cuando afirmó haber resuelto "ocho guerras" con aranceles, lo cual equivale a advertirle al resto del mundo que la disidencia tiene un precio y que ese precio se cobra en la balanza comercial, en el acceso al sistema financiero y en la estabilidad de la moneda. En un mundo de interdependencia asimétrica, la soberanía política se ha transformado en un lujo que muchos gobiernos creen no poder permitirse, y ese cálculo explica buena parte del silencio.

La segunda causa es la parálisis estructural del Consejo de Seguridad, cuyo origen está en el poder de veto consagrado en el artículo 27.3 de la Carta, que garantiza que ningún miembro permanente pueda ser sancionado por el órgano encargado de preservar la paz. El diseño de 1945 colocó a las grandes potencias por encima del mismo derecho que decían custodiar, y aunque durante décadas esa contradicción se sobrellevó gracias a una especie de hipocresía funcional, hoy se ha vuelto insostenible porque quien la aprovecha ya no se molesta en disimularla.

La tercera causa, quizás la más profunda, es la erosión del propio hegemón que construyó el orden de posguerra. El sistema internacional requiere una potencia dispuesta a sostener sus bienes públicos, es decir, las reglas, las instituciones y los mercados abiertos, pero lo que estamos viviendo es la paradoja inversa, puesto que el país que diseñó esa arquitectura se ha convertido en su principal demoledor. La razón no es un capricho de su dirigencia, a Estados Unidos ya no le conviene un orden basado en normas porque ya no puede ganar bajo esas normas, y por eso prefiere uno basado en la fuerza, que es el único terreno en el que todavía conserva una ventaja clara.

Queda por preguntarse quién paga el costo de todo esto, y la respuesta obliga a recordar que el multilateralismo nunca fue un instrumento de los fuertes. Estados Unidos no necesita a la ONU para imponer su voluntad, porque dispone de flotas, del dólar y de sanciones extraterritoriales, y las potencias medias cuentan con alianzas y con márgenes de negociación propios.

Quienes dependen realmente del sistema multilateral son los Estados pequeños y periféricos, como Cuba, Venezuela, Irán, Palestina o los países africanos que se desangran lejos de las cámaras, para los cuales la Asamblea General es el único espacio donde rige, al menos formalmente, el principio de igualdad soberana del artículo 2.1, según el cual cada Estado tiene un voto y la voz de La Habana pesa lo mismo que la de Washington. Por eso, cuando esa sala guarda silencio frente al agresor, los grandes no pierden nada, y los que pierden son quienes no tienen otro escudo que el derecho.

¿Existe todavía una salida? El sistema dispone de herramientas que rara vez se utilizan, como la Resolución 377 A (V), conocida como Unión pro paz, que fue adoptada en 1950 y permite a la Asamblea General asumir cuestiones de paz y seguridad cuando el Consejo está bloqueado por el veto. Resulta irónico que haya sido una iniciativa impulsada por Washington para sortear el veto soviético, porque hoy podría servir para lo contrario de lo que imaginaron sus autores, es decir, para que la mayoría del planeta se pronuncie colectivamente frente a la agresión de una potencia con asiento permanente.

Sin embargo, ninguna herramienta jurídica puede sustituir la voluntad política, y por eso la pregunta de fondo no es si la ONU puede reformarse, sino si los Estados que la integran están dispuestos a defenderla en el momento en que defenderla empieza a costar.

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🛑 [palestina] [260920] Confesar el genocidio: cuando el relato de los soldados israelíes arrepentidos pretende ocupar el lugar de las víctimas. Emilia G. Morales.

El relato oficial dentro del Ejército de Israel es que, tres de los 15 paramédicos que fueron asesinados en la conocida como "masacre de Rafah", eran sospechosos de pertenecer a Hamás. Nir, soldado israelí entrevistado por Haaretz a mediados de septiembre, confirma que no es así. Según su relato, las dos ambulancias palestinas en las que se desplazaban los paramédicos estaban perfectamente identificadas. Los soldados israelíes las tenían controladas y les tendieron una emboscada. Los sanitarios palestinos se escondieron tras las ambulancias y suplicaron por sus vidas. No iban armados. Uno a uno fueron ejecutados. Sus cuerpos fueron enterrados en aquel mismo lugar, a poca distancia del amasijo de metal en el que fueron convertidas las ambulancias tras ser aplastadas por un bulldozer.. [...]

fuente https://www.publico.es/

Confesar el genocidio: cuando el relato de los soldados israelíes arrepentidos pretende ocupar el lugar de las víctimas
Emilia G. Morales 20 de septiembre de 2026

El relato oficial dentro del Ejército de Israel es que, tres de los quince paramédicos que fueron asesinados en la conocida como "masacre de Rafah", eran sospechosos de pertenecer a Hamás. Nir, soldado israelí entrevistado por Haaretz a mediados de septiembre, confirma que no es así. Según su relato, las dos ambulancias palestinas en las que se desplazaban los paramédicos estaban perfectamente identificadas. Los soldados israelíes las tenían controladas y les tendieron una emboscada. Los sanitarios palestinos se escondieron tras las ambulancias y suplicaron por sus vidas. No iban armados. Uno a uno fueron ejecutados. Sus cuerpos fueron enterrados en aquel mismo lugar, a poca distancia del amasijo de metal en el que fueron convertidas las ambulancias tras ser aplastadas por un bulldozer.

Nir lo vio todo, explica, desde la distancia que le proporcionaba su posición como operador de drones del Ejército. Un año después de aquella matanza, el militar retirado ha decidido hablar con Haaretz bajo pseudónimo. Desde 2024, otros tantos soldados israelíes que participaron activamente en el genocidio de la Franja de Gaza han iniciado un intento de redención que pasa por confesar los crímenes que presenciaron y cometieron en la Franja de Gaza.

A cuentagotas, estos relatos se han hecho hueco entre los contenidos de los escasos medios progresistas de Israel. Todos ellos tienen en común que presentan a sus protagonistas como víctimas de los actos que cometieron o en los que no intervinieron. Más allá del potencial valor jurídico que puedan tener sus testimonios —Israel y algunos de sus lideres enfrentan dos investigaciones por genocidio en la Corte Internacional de Justicia (CPJ) y en la Corte Penal Internacional (CPI)—, estas revelaciones han suscitado reacciones de todo tipo.

Por lo general, oscilan entre la compasión de determinados sectores europeos e israelíes, y el odio de una parte importante de sus compatriotas, que consideran que dichas confesiones ensucian innecesariamente la imagen pública de Israel y de sus fuerzas armadas. Entre ellos está el actual primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.

Fuera de este polo están los palestinos y sus apoyos en el extranjero. Estos consideran que presentar a quienes han llevado a cabo el genocidio como víctimas de sus propios actos es un insulto para las decenas de miles de civiles que han sido asesinados en Gaza. "Tener que ver a soldados genocidas llorando o pidiendo perdón me parece algo obsceno", afirma Raúl Sánchez Cedillo, ensayista y traductor, quién además afirma que "no merecen compasión", sino "un Núremberg".

Y es que, como Nir, otros soldados han terminado revelando sus crímenes a la prensa israelí. Es el caso de Ran, que confesó a Haaretz que cualquier precaución de evitar "daños colaterales" —víctimas civiles— "se esfumó". Todo lo contrario, "planificábamos y obteníamos la aprobación para ataques que sabíamos que causarían la muerte a decenas de civiles o incluso más. Y eso no importaba".

También es el caso de Mayya, que presenció el asesinato de cinco civiles palestinos a los que enterraron en seguida "para que no se los comieran los perros"; el de Yehuda, que nunca denunció que había visto a un oficial estadounidense asesinar "sin más" a un civil palestino; y el también el caso de un soldado anónimo que presenció las torturas contra un palestino que fue interrogado por la Unidad 504: "Cogió un par de bridas de plástico y le ató una al pene y otra a los testículos. Le hizo una pregunta y, como no respondió, apretó más las bridas. No paraba de gritar, como si su alma abandonara su cuerpo (...) Al final lo confesó todo".

Para Pérez, el uso del cine para "expiar el trauma desde la perspectiva del agresor" termina por crear "un producto estético, una coartada moral para aplacar conciencias"

Otros soldados arrepentidos han terminado hablando con cineastas como Yuval Abraham y Rachel Szor, directores del documental Naza, premiado en la última edición del Festival de Cine de Venecia. El hype del documental ha provocado en la periodista experta en Oriente Medio, Isabel Pérez, una sensación "de hartazgo". Pérez vivió en la Franja de Gaza durante una década y tiene familia gazatí. Su casa quedó destrozada al inicio del genocidio. Con su crítica afirma que no pretende" descalificar el objetivo de los directores de Naza", pero sí denunciar cómo "el dolor ajeno se archiva, se filme y se aplaude sin que nada cambie".

La periodista considera que, en demasiadas ocasiones, las obras cinematográficas han canalizado "el trauma desde la perspectiva del agresor", con el consiguiente riesgo de "convertirse en un mero producto estético, una coartada moral para aplacar conciencias en medio de un tratamiento de Trastorno de Estrés Post Traumático (TEPT)".

Nada más cercano a la realidad. La prensa israelí, al igual que las declaraciones públicas de los líderes políticos y culturales del país evidencian que, en los pocos casos en los que dan por creíbles estos testimonios —circula la idea de que son campañas para degradar la imagen de Israel—, el abordaje sobre estos crímenes se hace desde una perspectiva de salud mental. En el mejor de los casos, el debate gira en torno a la responsabilidad última de los gobernantes de extrema derecha y de sus altos cargos militares en estos crímenes.

Cómo las confesiones terminan siendo funcionales al sionismo

La culpa por las decisiones que tomaron y que hicieron posible el genocidio en Gaza —al que se refieren simplemente como "guerra"—, reconcome a algunos excombatientes. Los crímenes que cometieron o que presenciaron les acompañan tras deponer las armas. Irrumpen en su cotidianidad en forma de delirios, adicciones, depresión e intentos de suicidio. Una parte de la sociedad israelí se muestra muy preocupada por este último fenómeno y por el rápido crecimiento de casos de excombatientes que se quitan la vida desde el 7-O.

En el mismo periodo, al menos 74.041 palestinos han sido asesinados en la Franja de Gaza y Cisjordania, incluidos bebés, niños y otros colectivos vulnerables, como ancianos, personas con diagnósticos psiquiátricos o con discapacidad. Los que han sobrevivido al genocidio pasan sus días bajo el sonido constante de drones y disparos que día a día deterioran su salud mental. Quienes han estado en la Franja describen esa banda sonora como una "tortura psicológica".

En Israel, el debate gira en torno a cómo denominar las consecuencias psicológicas que sufren los excombatientes israelíes que han quedado traumatizados por el genocidio. Desde los ámbitos más progresistas se promueve el concepto de "daño moral". El profesor Yossi Levi-Belz, de la Universidad de Haifa, explicó a Haaretz que este fenómeno "se produce por la exposición a incidentes que se perciben como una violación fundamental de los valores morales básicos, ya sean propios o ajenos, y suele implicar sentimientos de culpa, vergüenza, rabia, asco, alienación, pérdida de fe y una ruptura de la identidad, el sentido de la vida y la sensación de humanidad".

Esto coincide con los testimonios de los excombatientes que confiesan que la experiencia en Gaza destrozó "todo lo que pensaba del Ejército, todo lo que pensaba de nosotros, de mí mismo. Si somos capaces de hacer algo tan terrible sin que los civiles lo sepan, ¿qué más estará pasando en los sótanos? ¿Qué otros secretos estamos ocultando?". Otros se preguntan, directamente, "¿en qué me he convertido?".

Dado que el "daño moral" no está recogido en el DSM, el manual de referencia de la psiquiatría, el Ejército israelí se niega a reconocerlo como trastorno. De esta forma, denuncia un editorial de Haaretz publicado en abril del pasado año, "trasladan la responsabilidad al soldado" y no ponen en cuestión "el cliché del Ejército más moral del mundo".

Es justo en este punto donde encalla el debate sobre los crímenes de guerra en Israel. A la pregunta "¿quién tiene la responsabilidad de este daño moral de los soldados en la guerra —genocidio—?" la respuesta más progresista es: es el Gobierno de extrema derecha dirigido por Benjamín Netanyahu.

En relación a las confesiones recogidas por el documental Naza, el activista y fundador del medio Digital Intifada, Ali Abunimah, afirma que mostrar a soldados afligidos por sus propios actos "cumple la importante función propagandística" al permitir que "los israelíes que sabían perfectamente lo que hacía su entidad y que la apoyaban plenamente, finjan estar conmocionados y que acaban de enterarse, al darse cuenta de lo mal que está ahora la imagen de la misma". En otras palabras, permite a los excombatientes presentarse ante el público "como seres morales". ¿Puede un excombatiente del genocidio ser una víctima?

Sánchez Cedillo recuerda que las denuncias de crímenes de guerra surgidas desde dentro del Ejército no son nuevas, sino una respuesta habitual a las "sucesivas matanzas del expansionismo Israelí". En 2004, el informe del colectivo de exsoldados israelíes, Break the Silence, expuso, por primera vez, los testimonios de un centenar de militares israelíes que había llevado a cabo o presenciado crímenes de guerra.

Yehouda Shaul, a quién Público entrevistó en 2024, fue uno de ellos. Su testimonio fue útil para conocer, desde el interior, las prácticas genocidas que Israel lleva imponiendo desde mucho antes del 7-O. Aquellas revelaciones sacudieron a la opinión pública dentro y fuera de Israel, pero no llegaron a permear las estructuras de poder del país, como muestra el genocidio en curso. Nada cambió entonces, trae a colación Isabel Pérez. Nada está cambiando tampoco ahora.

En tanto que las violaciones de derechos humanos denunciadas por Break the Silence hace más de dos décadas no han cesado, "nadie puede decir que no lo sabía, como dijeron tantos alemanes" tras la caída del Tercer Reich. "Todos y todas eran plenamente conscientes de lo que estaban haciendo, por lo tanto no cabe compasión alguna. Lo que han hecho es inolvidable y tendrán que vivir con ello", insiste Sánchez Cedillo.

"Israel es un Estado-guerra en el que el mayor honor es ser un soldado", expone el ensayista. Llevan preparándose para la guerra contra la población colonizada durante toda su vida. La narrativa nacionalista israelí está incrustada en el relato de la supervivencia del pueblo judío. En palabras de Omer [sin apellido], cuyo testimonio en 2008 pasó a formar parte del libro Refuzniks. Los que se rehúsan a servir en la máquina de guerra israelí (Bardo Ediciones, 2010), "la educación y el sistema en general nos hace pensar que tenemos que defender a nuestro país, pero es una increíble mentira: en realidad nuestra posición es de ataque". Por ello, "el servicio militar es permanente y la cultura de la guerra está presente desde la guardería", recuerda Sánchez Cedillo. Salir de esta lógica no es un proceso cómodo, pero tampoco imposible.

Renunciar a la nación, desertar

Tamar tenía 16 años la primera vez que el ejército de Israel la convocó para iniciar el servicio militar. A los 17 supo que no deseaba participar en el ejército y rechazó hacerlo. En una entrevista que la joven concedió en 2008 al fotógrafo Martín Barzilai —y que después quedó recogida en Refuzniks— Tamar explica que lo más difícil fue lidiar con la decepción familiar. Pese a ello, afirmó que no se arrepentía "ni un ápice" de haber tomado aquella decisión que le costó tres meses en prisión. "Pienso que la molestia de la cárcel es nimia al lado de lo que realizamos pública y personalmente", afirma.

En Israel, el servicio militar es obligatorio a partir de los 18 años. Ellos deben cumplimentar tres años. Ellas, dos. Sólo quienes cursan estudios religiosos, los árabes israelíes y quienes reciban un permiso por parte de una unidad de psiquiatría, están exentos de realizar el servicio. Hay quienes tratan esta última vía. Otros, como Tamar, deciden "dar a conocer" su "opinión" y enunciarse contrarios a la ocupación.

Negarse a realizar servicio militar está penado con una pena de prisión que puede extenderse entre dos meses y dos años. Además, la renuncia conlleva la pérdida de numerosos privilegios asociados a pertenecer a la reserva, como becas de estudio o facilidades para acceder a una vivienda. "[Si no haces el servicio] te van a denigrar, pero no eres un maldito asesino", evidencia Sánchez Cedillo, quién fue parte del movimiento de insumisos que rechazó hacer la mili española durante el tiempo en el que esta era obligatoria.

Los refuzniks —quienes rechazan participar en el ejército— son un colectivo minoritario dentro de la sociedad israelí, como explican quienes cuentas sus experiencias en el libro que lleva el mismo nombre. La sensación de soledad y de incomprensión es una parte fundamental de sus relatos. Para Tamar, su paso por prisión le demostró que la sociedad israelí "no está lista para aceptarnos y que hará todo lo posible por intentar quebrarnos".

También, "que era imposible cambiar las cosas desde dentro". Por ello, no acudir al llamado del ejército era hacerse cargo de su papel como ciudadana israelí: "Para nosotros [los refuzniks], ir al ejército no es tomar responsabilidades, sino todo lo contrario". Pese a la hostilidad social que deben enfrentar, sus narraciones no contienen ni un ápice de la culpa ni del sufrimiento psíquico que manifiestan quienes sienten haber perdido su humanidad en el campo de batalla. Uri, otro refuznik entrevistado en el libro de Barzilai, lo resume del siguiente modo: "No hice nada malo y, sin embargo, recibí un castigo. Creo que no me lo merecía".

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Hemeroteca. Semana del 14 al 20 de septiembre de 2026

🛑 [palestina] [260915] The Guardian se hace eco de las manifestaciones que piden al Gobierno de España que no extradite a EEUU al activista Fergie Chambers. Raúl Solís.

El periódico enfatiza que, en caso de que el Gobierno de España autorizara la extradición, sería el primer caso conocido que Estados Unidos consigue la entrega judicial de un ciudadano estadounidense por apoyar la causa palestina. En este sentido, el abogado del activista, Baltasar Garzón, en declaraciones al periódico, afirma que “sería un precedente alarmante en toda Europa si España permitiera a la Administración Trump criminalizar la oferta de ayuda humanitaria vital al pueblo palestino y defender sus derechos”. [...]

fuente https://www.diario-red.com/

The Guardian se hace eco de las manifestaciones que piden al Gobierno de España que no extradite a EEUU al activista Fergie Chambers Raúl Solís 15 de septiembre de 2026

El periódico británico The Guardian publicó este domingo una extensa pieza informativa, titulada “Se acumula la presión en España para negar la solicitud de extradición a Estados a un donante de izquierda”, en la que se hizo eco de las manifestaciones en apoyo a Fergie Chambers, ciudadano estadounidense que fue detenido en Ibiza el 10 de julio por apoyar económicamente proyectos de ayuda humanitaria en Palestina.

El tabloide, que cuenta con más de 100 millones de lectores mensuales, subraya que el Gobierno de Sánchez tiene la oportunidad de frenar la extradición de Chambers, de nacionalidad estadounidense y al que The Guardian califica de “rico donante de proyectos humanitarios”, en el Consejo de Ministros que tendrá lugar el próximo martes 22 de septiembre.

El periódico enfatiza que, en caso de que el Gobierno de España autorizara la extradición, sería el primer caso conocido que Estados Unidos consigue la entrega judicial de un ciudadano estadounidense por apoyar la causa palestina.

En este sentido, el abogado del activista, Baltasar Garzón, en declaraciones al periódico, afirma que “sería un precedente alarmante en toda Europa si España permitiera a la Administración Trump criminalizar la oferta de ayuda humanitaria vital al pueblo palestino y defender sus derechos”.

Irene Zugasti, periodista de Canal Red y copresentadora de La Base, señala al corresponsal británico de The Guardian, Timoty Pratt, que “si van tras Fergie, perseguirán a cualquiera…es una prueba para ver hasta qué punto los gobiernos europeos sienten presión de Estados Unidos”. Podemos y Sumar

El diario inglés destaca también que Podemos y Sumar han publicado una carta en la que ambas formaciones, a las que califica como “movimientos vitales para el gobierno de coalición del primer ministro Pedro Sánchez”, han solicitado al presidente del Gobierno que tome “la única decisión moralmente aceptable, la de negar la extradición”.

Por su parte, la eurodiputada Irene Montero, en conversación con el corresponsal en España del periódico británico, considera que “nuestras leyes no contemplan las acciones de las que se le acusa” a Fergie Chambers, por lo que “no podemos convertirnos en un sujeto de Estados Unidos” Procedencia del dinero

The Guardian informa de que el origen de la fortuna de Fergie Chambers proviene de un acuerdo de mediados de 2023 con su familia, propietarios de Cox Comunications, con sede en Atlanta, en el que el activista vendió acciones a su familia por un valor de alrededor de 250 millones de dólares.

De momento, y a la espera de la celebración del Consejo de Ministros el día 22 de septiembre, Fergie Chambers espera su liberación en la prisión de Aranjuez, donde permanece después de que en julio la Audiencia Nacional atendiera la petición de detención de la Administración Trump.

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Hemeroteca. Semana del 7 al 13 de septiembre de 2026

🛑 [palestina] [260910] El palestino aceptable. Jaldia Abubacra.

El mundo está dispuesto a escuchar al palestino que cuenta cómo perdió su casa, enterró a sus hijos o pasó años en una prisión. Mucho más difícil le resulta escucharlo cuando habla como sujeto político, reivindica el retorno, cuestiona los límites trazados para su liberación o defiende la lucha armada. Entre uno y otro aparece una frontera invisible: la que determina qué debe pensar, decir y hacer un pueblo ocupado para merecer nuestra solidaridad. [...]

fuente masarbadil.org/

El palestino aceptable
Jaldia Abubacra 10 de septiembre de 2026
Artículo exclusivo para la RedH de Jaldía Abubakra (Palestina).

El mundo está dispuesto a escuchar al palestino que cuenta cómo perdió su casa, enterró a sus hijos o pasó años en una prisión. Mucho más difícil le resulta escucharlo cuando habla como sujeto político, reivindica el retorno, cuestiona los límites trazados para su liberación o defiende la lucha armada. Entre uno y otro aparece una frontera invisible: la que determina qué debe pensar, decir y hacer un pueblo ocupado para merecer nuestra solidaridad.

Hay un palestino al que resulta relativamente fácil escuchar. Puede contar que perdió su casa, enseñar la llave que su familia conserva desde 1948, hablar del campo de refugiados donde nació, de los años que pasó en una prisión israelí, del hijo que perdió bajo las bombas o del olivar que los colonos arrancaron. Puede llorar ante una cámara, pedir ayuda y denunciar la ocupación. Su sufrimiento conmueve y, mientras permanezca dentro de esa imagen, puede despertar una solidaridad enorme.

El problema comienza cuando deja de explicar únicamente lo que le han hecho y empieza a hablar de lo que piensa hacer frente a ello. Entonces ya no estamos solamente ante una víctima, sino ante un sujeto político. Y un sujeto político tiene objetivos, organizaciones, alianzas, estrategias y una idea propia de lo que significa liberarse. Es ahí donde comienza el examen. Al palestino se le pregunta qué condena, qué organizaciones reconoce, qué métodos considera legítimos, qué fronteras está dispuesto a aceptar y qué solución política debería asumir. Puede resistir, naturalmente, pero debe hacerlo de la manera correcta.

Hay algo profundamente contradictorio en esta relación. Cuanto más indefenso aparece el palestino, más fácil resulta abrazar su causa. El niño bajo los escombros no plantea demasiados problemas políticos. La familia expulsada de su casa puede despertar indignación. La anciana que conserva la llave de la vivienda de la que fue expulsada en 1948 puede convertirse en un símbolo universal del exilio. Pero la mirada cambia cuando esas mismas personas hablan de retorno, liberación o resistencia. Porque entonces dejan de ser únicamente víctimas de una injusticia que podemos condenar sin preguntarnos necesariamente qué consecuencias políticas debería tener esa condena.

Resistir, pero dentro de los límites

Buena parte del mundo político, mediático e institucional acepta unas formas de resistencia palestina con mucha mayor facilidad que otras. Pero esta mirada no se limita a gobiernos, instituciones o grandes medios. También atraviesa a una parte importante de los movimientos de solidaridad con Palestina y de la izquierda, que expresan su apoyo al pueblo palestino mientras establecen los límites dentro de los cuales consideran legítima su resistencia.

Se celebra la cultura palestina, se escucha a sus escritores, se aplauden las manifestaciones y se apoyan campañas internacionales. Incluso el boicot, presentado tantas veces como ejemplo de resistencia no violenta, ha sufrido intentos de prohibición, criminalización y persecución. Parece que casi cualquier forma de resistencia palestina termina encontrándose, tarde o temprano, con alguien dispuesto a explicarle hasta dónde puede llegar.

Pero hay una frontera donde esas condiciones se hacen especialmente visibles: la lucha armada. Cuando el palestino toma las armas deja de ser únicamente la víctima que podíamos compadecer y se convierte en un sujeto que pretende intervenir directamente en su propia historia. En ese momento, la pregunta deja de ser qué violencia está sufriendo y pasa a ser qué violencia está ejerciendo. La ocupación, las expulsiones, las prisiones, los asentamientos, el bloqueo y los bombardeos quedan relegados al contexto, mientras la respuesta palestina ocupa el centro. Como si la historia comenzara exactamente en el instante en que el colonizado decide responder.

También aquí importa el lenguaje. Se habla de «violencia» como si bastara la palabra para borrar la relación entre quien domina y quien lucha contra esa dominación. Pero la violencia empleada para conquistar, expulsar y mantener sometido a un pueblo no puede equipararse a la violencia revolucionaria o liberadora que surge para poner fin a una situación colonial, porque no ocupan la misma posición política. Negar esta diferencia significa colocar al opresor y al oprimido en un mismo plano y llamar a eso «neutralidad».

Y, sin embargo, al palestino se le exige con frecuencia que renuncie a la lucha armada como condición para merecer solidaridad. Esa exigencia no procede solamente de gobiernos y medios que respaldan a Israel. También aparece en una parte de la izquierda y de los movimientos solidarios: se defiende al palestino perseguido, encarcelado, desplazado o asesinado, pero se retrocede cuando ese mismo palestino reivindica la lucha armada como parte de su proceso de liberación. Entonces reaparecen las condenas exigidas, las distancias y las instrucciones sobre cómo debería resistir.

[ Al palestino se le pide así moderación frente a una realidad que no tiene nada de moderada. Se espera que encuentre las palabras adecuadas mientras entierra a los suyos, que responda correctamente mientras pierde su casa y que condene antes de poder denunciar. Se examina una y otra vez la violencia del colonizado mientras la violencia colonial que hizo necesaria la resistencia acaba convertida en el paisaje permanente de la conversación.]

Una resistencia diseñada desde fuera

El problema no termina en los métodos. También se quiere decidir quién puede resistir. Gobiernos, instituciones y grandes medios clasifican constantemente a las organizaciones palestinas entre moderadas y radicales, interlocutores válidos y fuerzas con las que ni siquiera se admite hablar.

Pero sería demasiado cómodo atribuir esta lógica únicamente al poder institucional. También existe dentro de una parte considerable de la izquierda y de los movimientos de solidaridad. Se afirma apoyar al pueblo palestino mientras se intenta seleccionar qué palestinos pueden representarlo, qué ideología debería tener su resistencia y qué organizaciones merecen formar parte de ella. Si son marxistas resultan más comprensibles para unos; si son islamistas se convierten inmediatamente en un problema para otros; si son nacionalistas tampoco siempre encajan en las categorías desde las que se interpreta la lucha palestina.

La contradicción es difícil de ignorar: se proclama el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación mientras se intenta determinar desde fuera qué fuerzas palestinas son suficientemente aceptables para ejercerla.

Existen organizaciones revolucionarias e internacionalistas que han rechazado esta lógica y han entendido que la solidaridad comienza precisamente por reconocer al pueblo palestino como sujeto de su propia lucha. Pero siguen siendo una minoría frente a una cultura política mucho más extendida que pretende acompañar a Palestina estableciendo al mismo tiempo las condiciones de ese acompañamiento.

La solidaridad internacional no puede convertirse en un casting político. Defender el derecho de un pueblo a decidir su camino no significa compartir cada posición, estrategia o decisión de todas sus organizaciones. Podemos criticarlas y discutir con ellas. Los propios palestinos lo hacen. Pero una cosa es ejercer el derecho a la crítica y otra convertir nuestras preferencias políticas en el examen que un pueblo debe superar para que reconozcamos su derecho a resistir. La solidaridad condicionada deja de ser solidaridad cuando exige al pueblo oprimido parecerse políticamente a quien dice apoyarlo.

Hay todavía una condición más profunda. No solamente se quiere decidir cómo debe resistir el palestino y quién puede hacerlo, sino también qué puede querer. Puede reclamar ayuda humanitaria, un alto el fuego o mejores condiciones de vida. Puede reivindicar un Estado dentro de determinadas fronteras y aceptar como horizonte aquello que la llamada comunidad internacional ha decidido considerar razonable. Pero cuando afirma que su problema no comenzó en 1967, sino con la colonización y la expulsión de su pueblo en 1948; cuando reivindica el retorno de los refugiados como un derecho real y no como un símbolo; cuando cuestiona que otros puedan decidir de antemano qué parte de su tierra debe aceptar perder; o cuando habla de la liberación de toda Palestina, vuelve a atravesar la frontera de lo permitido.

Ahí descubrimos que el palestino aceptable no solamente debe resistir correctamente. También debe desear correctamente. Puede imaginar el futuro que otros consideran posible, utilizar los métodos que otros consideran legítimos y aceptar los límites políticos que otros han establecido para él. Después llamamos a todo ello moderación.

¿Quién examina a quién?

Durante décadas se ha preguntado a los palestinos qué deberían hacer. Por qué no negocian, por qué no reconocen, por qué no condenan, por qué apoyan a determinada organización, por qué protestan de determinada manera, por qué toman las armas o por qué no aceptan aquello que se les ofrece. Cada una de estas preguntas puede formar parte de una discusión política. El problema aparece cuando todas juntas construyen una condición permanente: cambien ustedes y quizá entonces reconoceremos plenamente sus derechos.

Pero un derecho que depende del comportamiento perfecto de quien lo reclama deja de funcionar como un derecho. Un pueblo sometido a dominación colonial no debería tener que demostrar que posee la ideología correcta, la estrategia correcta o el grado exacto de moderación que tranquilice al resto del mundo para que se reconozca su derecho a organizarse, regresar, resistir y liberarse.

Quizá por eso resulta tan fácil solidarizarse con el palestino convertido exclusivamente en víctima. No nos exige demasiado. Podemos llorarlo, indignarnos, exigir que llegue ayuda humanitaria e incluso condenar a quienes lo matan. El palestino que se organiza, define sus propios objetivos, rechaza las soluciones diseñadas para él y decide resistir —también con las armas— plantea una cuestión mucho más difícil: nos obliga a aceptar que no somos nosotros quienes debemos escribir el guion de su liberación.

Los palestinos han probado prácticamente todos los lenguajes que durante décadas se les ha pedido utilizar. Han negociado, firmado acuerdos, acudido a organismos internacionales y tribunales, organizado huelgas, marchas, campañas de boicot y movilizaciones populares. También han resistido con las armas. Y después de todo ello siguen encontrándose ante un examen permanente sobre qué clase de palestino estamos dispuestos a aceptar.

Quizá sea esa la pregunta equivocada. La cuestión no debería ser qué tiene que pensar, decir o hacer un palestino para resultar aceptable ante nosotros, sino por qué seguimos creyendo que nos corresponde decidirlo. Antes de volver a examinar sus palabras, sus organizaciones, sus objetivos o sus formas de resistencia, quizá deberíamos responder nosotros a una pregunta mucho más incómoda: ¿quién nos concedió el derecho de decidir cómo debe comportarse un pueblo para merecer ser libre?

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🛑 [palestina] [260905]El 'lobby' sionista ACOM despliega una ofensiva judicial contra escritores, periodistas y universidades desde el inicio del genocidio en Gaza..

El escritor gallego Suso de Toro conoció a través de un comunicado de Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM) la reapertura de una investigación por presunto delito de incitación al odio antisemita tras una denuncia del lobby sionista. "Hasta el momento, no tengo comunicación oficial y solo puedo saber lo que informa esta tal ACOM en su web", escribió en sus redes sociales. [...]

fuente https://www.publico.es/

El 'lobby' sionista ACOM despliega una ofensiva judicial contra escritores, periodistas y universidades desde el inicio del genocidio en Gaza
Pilar Araque Conde 5 de septiembre de 2026

El escritor gallego Suso de Toro conoció a través de un comunicado de Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM) la reapertura de una investigación por presunto delito de incitación al odio antisemita tras una denuncia del lobby sionista. "Hasta el momento, no tengo comunicación oficial y solo puedo saber lo que informa esta tal ACOM en su web", escribió en sus redes sociales.

En una conversación con Público, el también profesor no esconde su sorpresa por unos hechos que desconocía por completo. Y es que no solo no sabía que la sección nº 7 de la Audiencia Provincial de Madrid había estimado íntegramente el recurso de apelación interpuesto por esta organización, tal como comunicó ACOM en julio, sino que además desconocía que, en su día, el Juzgado de Instrucción nº 37 de Madrid abrió diligencias para después acordar su archivo provisional. "Estoy esperando con una gran incógnita delante", agrega.

Pese a la incertidumbre que le genera la reapertura de la causa contra él, el escritor gallego sí advierte del contexto en el que se enmarca esta noticia. "Responde a lo que pretenden, que es disparar en todas las direcciones con una misma finalidad: liquidar la libertad de expresión", sostiene en relación a las múltiples acciones desarrolladas por esta organización, especialmente desde 2015 (se fundó en 2004), que abarcan el ámbito político, social y judicial.

Este periódico ha tratado de ponerse en contacto esta semana con dicha organización, sin éxito, para preguntarle por este y otros procedimientos judiciales, así como por las críticas que ha suscitado su estrategia en los tribunales, sin recibir respuesta.

Solo en lo referido al periodo comprendido entre el 7 de octubre de 2023, el inicio del último genocidio en Gaza que aún persiste –a raíz de los ataques del 7 de octubre de 2023 perpetrados por Hamás–, y el pasado 2 de septiembre, la organización presidida por Ángel Guillermo Mas ha informado de que ha emprendido al menos 47 acciones legales contra escritores, periodistas, políticos progresistas, activistas, influencers o universidades, entre otros colectivos, según ha contabilizado Público a través de los comunicados publicados por ACOM en su página web.

"A través de esta plataforma, Israel utiliza la instituciones del Estado español contra sus propios ciudadanos. Las pervierten y utilizan como un instrumento para perseguirnos", resume Suso de Toro sobre esta estrategia. En su caso, la organización le denunció por unos mensajes publicados en la red social X en los que comparó el Holocausto con el genocidio perpetrado contra la población palestina de la Franja de Gaza a manos del Gobierno ultraderechista de Benjamín Netanyahu.

"Al final, los sionistas con su crueldad sin límites nos convencen de que, después de todo, los nazis no eran tan malos. Tantas películas de Auschwitz y resulta que Gaza es peor. Que empiecen Spielberg o Polanski a hacer la película. ¿La harán? Ah, no, que no conviene a Israel", escribió. Para la organización, estas manifestaciones son constitutivas de un delito de incitación al odio, previsto y penado en el Art. 510 del Código Penal, que contempla penas de entre uno y cuatro de cárcel.

Otras causas judiciales anunciadas

Pero este no es el único procedimiento que sigue en curso a raíz de pronunciamientos similares. Según informó la entidad el pasado 12 de febrero, el Juzgado de Instrucción nº 1 de Granada abrió diligencias previas contra la activista conocida en las redes como Barbi Gaza tras la denuncia de ACOM por una serie de publicaciones y declaraciones públicas, como sugerir que Israel podría estar detrás del atentado contra la comunidad judía en Sídney o señalar que los ataques de Hamás fueron "una explosión de tantos años de represión", según la organización.

Asimismo, ACOM trasladó en julio de 2025 que Luz Gómez García, profesora de estudios árabes en la Universidad Autónoma de Madrid, fue citada a declarar como investigada por decir en sus redes: "Más claro imposible, llamemos a las cosas por su nombre y hablemos de resistencia armada, por ahí debe empezar el debate sobre el 7 de octubre". Actos de conciliación con Pablo Padilla, Lucía Muñoz y Ana Iris Simón

En estos casi tres años, algunas de estas acciones también han motivado al menos tres actos de conciliación. El último, con el diputado autonómico de Más Madrid Pablo Padilla, que no prosperó, según pudo saber este medio.

La entidad le denunció por unos comentarios pronunciados en la Asamblea de Madrid en septiembre de 2025. En un momento de su intervención, Padilla preguntó "qué le debe Isabel Díaz Ayuso a Israel" al recordar que en 2018 la presidenta madrileña hizo "turismo bélico" y que "viajó a los territorios ocupados ilegalmente por Israel". También, Padilla hizo referencia entonces a David Hatchwell, al que definió como "fundador de ACOM, que es una entidad de guerra que persigue a la solidaridad palestina".

Lucía Muñoz, concejala de Podemos en el Ayuntamiento de Palma, fue citada a un acto de conciliación por la demanda que presentó contra ella la Asociación Acción y Comunicación sobre Oriente Medio. La entidad le acusó de incitar al odio por decir que deseaba la "desaparición" del Estado de Israel. Como respuesta, la dirigente morada se reafirmó en su defensa de Palestina: "Los únicos que promueven odio son quienes ensalzan con propaganda un genocidio que está siendo investigado por tribunales internacionales", dijo en sus redes sociales.

ACOM también emprendió acciones legales contra la escritora Ana Iris Simón, quien sugirió en una columna publicada en El País que el antisemitismo es consecuencia de los actos de Israel. Ante una interpelación reciente de ACOM, que le recordó el procedimiento de conciliación abierto en el Juzgado de Aranjuez, la periodista informó en X que no iba a "borrar ningún tuit ni a pedir ninguna disculpa, ni a retractarme de ninguna afirmación". "Porque ningún lobby extranjero va a conseguir amedrentarme en mi país. Y mucho menos el de Israel", apuntó.

En este periodo, ACOM también ha llevado en dos ocasiones ante la Fiscalía del Tribunal Supremo a la líder de Podemos, Ione Belarra, por sus manifestaciones en defensa de Gaza frente al genocidio israelí. La primera de ellas, finalmente archivada por el Alto Tribunal en mayo de 2024, fue por las declaraciones que formuló –siendo ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030– contra las "políticas de apartheid" de Israel frente a Palestina y al afirmar que dicho país estaba llevando a cabo "un genocidio planificado".

En enero de 2025, la historia se repitió: ACOM emprendió acciones legales contra la actual diputada de Podemos en el Congreso por un vídeo en el exigió a los ministros de Interior y de Exteriores del Gobierno prohibir la entrada a Madrid del equipo de baloncesto Maccabi Tel Aviv. "Esta individua, una matoncilla de segunda en cualquier país homologable, pero exministra y miembro de la mayoría de Gobierno en España, acusa a Israel y a los israelíes de hacer apología del genocidio y de fomentar la islamofobia, llamando a la gente a movilizarse en contra de ellos", escribió el lobby sionista. Fuentes cercanas a la dirigente de Podemos afirman no tener noticias sobre la denuncia, por lo que prevén que haya sido archivada. Contra las acciones de Bustinduy

En mayo de 2024, la organización presentó un recurso contencioso administrativo contra el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 por el envío de cartas a empresas españolas que operan en territorios ocupados por Israel recordándoles sus obligaciones en materia de diligencia debida y respeto a los Derechos Humanos. La Audiencia Nacional inadmitió el recurso en julio de 2024. En el mes de diciembre de ese año, ACOM presentó un recurso de reposición, también sin éxito, contra un acuerdo del Consejo de Ministros por el que se destinaban, a través de Derechos Sociales, 900.000 euros a la UNRWA, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo.

Recientemente, en agosto, ACOM dio el "primer paso legal" contra "la deriva discriminatoria" de Bustinduy al solicitar información sobre el requerimiento del Ministerio de Consumo a cinco multinacionales para retirar 141 nuevos anuncios de alojamientos turísticos en territorios palestinos ocupados por Israel.

Contra las universidades que apoyan a Palestina

Las universidades son otros de los objetivos de la organización. Según los comunicados recogidos en su página web, ACOM ha desplegado su ofensiva judicial al menos contra la Universidad Autónoma de Barcelona, la Complutense de Madrid y los centros de Málaga, València, Granada, Burgos, País Vasco y Oviedo por emitir manifiestos en apoyo a Gaza y suspender los acuerdos de colaboración con universidades y centros de investigación israelíes.

Algunos de estos conflictos ya han escalado incluso al Tribunal Supremo, que admitió el recurso de casación de la Universidad de Granada contra la resolución del TSJ de Andalucía de septiembre de 2025. El alto tribunal andaluz consideró ilegal el acuerdo de este centro educativo por el que se suspendían determinadas relaciones académicas y de investigación con universidades e instituciones israelíes a raíz del conflicto en Gaza al entender que vulneró los derechos fundamentales de igualdad y no discriminación, según la sentencia a la que ha tenido acceso Público.

La organización sionista también ha cosechado otras victorias judiciales en el último año. En marzo de 2025, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Madrid anuló el plan de acción UCM-Palestina que desarrolla los compromisos del comunicado CRUE (Consejo de Rectores de las Universidades Españolas); y en enero de 2026, el TSJ del País Vasco anuló un punto del Manifiesto de apoyo a Palestina ante la catástrofe humanitaria en Gaza, de la UPV/EHU, al considerar que "vulnera el principio de igualdad y la libertad ideológica", según las resoluciones consultadas.

También ha perdido la batalla en otras ocasiones. En mayo de este año, el TSJ de Madrid consideró que la Delegación de Estudiantes puede adoptar una posición política o representativa sobre el BDS, pero al no suponer un acto administrativo de la UCM, ACOM no puede recurrirla mediante un recurso de alzada ante la universidad. En septiembre, el TSJ de Castilla y León consideró que el acuerdo de la Universidad de Burgos sobre la suspensión de la cooperación con instituciones académicas israelíes, empresas y centros asociados públicos o privados israelíes no vulnera la neutralidad ideológica ni la libertad ideológica.

Contra las protestas en La Vuelta ciclista

Por otro lado, la pretensión de ACOM de suspender La Vuelta ciclista en 2025 por las protestas contra la presencia del equipo Israel-Premier Tech en la competición no salió adelante al inadmitir la Audiencia Nacional la denuncia por falta de competencia. Estas movilizaciones también motivaron el anuncio de acciones contra Pedro Sánchez y varios ministros ante el Tribunal Supremo, según informó la entidad.

Asimismo, ACOM se personó como acusación popular en la causa contra tres manifestantes que invadieron el recorrido de La Vuelta a su paso por Valladolid.

La organización presidida por Ángel Guillermo Mas también comunicó que presentó una denuncia penal ante la Sección de Delitos de Odio y Discriminación de la Fiscalía Provincial de Madrid contra Manuel Segade, director del Museo Reina Sofía, por la organización y promoción del ciclo Desde el río hasta el mar. Solidaridad internacional con Palestina, que incluyó la exhibición de la bandera palestina en la fachada del edificio, entre otros eventos.

Las acciones legales de ACOM también han ido destinadas a tratar de paralizar manifestaciones a favor del pueblo palestino y en contra del genocidio. El pasado 16 de octubre, el TSJ valenciano desestimó el recurso contencioso-administrativo contra la no prohibición por parte de la Delegación del Gobierno de València de la manifestación convocada por Samidoum bajo el lema "De Yemen a Palestina siempre con la resistencia; alto al genocidio, fin del asedio a Gaza".

Contra Samidoun, una red de solidaridad con los presos palestinos, ACOM también interpuso una denuncia en marzo de 2025 por la "difusión sistemática de mensajes y simbología antisemita". Asimismo, anunció acciones legales contra esta organización y Nael Barghouti, un preso político palestino, por su presencia en un acto celebrado en Madrid.

Otras denuncias

En agosto, ACOM anunció su intención de llevar a los tribunales al agitador ultra Rubén Gisbert por presentar a los judíos como "un colectivo organizado que actuaría en la sombra, controlando o condicionando medios de comunicación, política y economía en defensa de intereses ocultos"; al investigador Carlos Sánchez por "publicaciones que atribuyen colectivamente a los judíos comportamientos degradantes"; a Francisco Álvarez, tertuliano de En boca de todos (Cuatro), por atribuir a "los judíos" la muerte de 20.000 niños y afirmar que "los terroristas son judíos" y que "los genocidas son judíos"; y a Jasiel París Álvarez, columnista de The Objective, por "un discurso reiterado que pone en la diana a los judíos y a quienes los defienden".

El pasado 2 de septiembre, la entidad comunicó que había presentado ante el Tribunal de Instancia de Madrid una querella contra Pedro Baños Bajo, coronel del Ejército de Tierra en situación de reserva, por "una sucesión de contenidos difundidos por Baños en los que aparecen algunos de los estereotipos más antiguos y reconocibles del antisemitismo".

En el marco de la estrategia emprendida por ACOM desde 2015, la organización también se ha dirigido contra la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau, manifestantes propalestinos y varios ayuntamientos progresistas por mostrar su apoyo a la causa palestina a través de resoluciones y mociones.

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🛑 [palestina] [260903] Convocan manifestaciones en Madrid, Barcelona, Murcia y Sevilla para exigir la libertad del activista propalestino Fergie Chambers..

James Cox "Fergie" Chambers, activista estadounidense de derechos humanos detenido en Ibiza el pasado 10 de julio, será el centro de una serie de concentraciones convocadas por Alliance of Solidarity en diferentes puntos del Estado español. Las movilizaciones tienen lugar mientras el Gobierno español evalúa una solicitud de extradición cursada por la Administración Trump. Chambers se encuentra actualmente encarcelado en una prisión española a la espera de que las autoridades judiciales españolas resuelvan sobre su posible traslado a Estados Unidos. La detención, según denuncian los organizadores de las manifestaciones, responde a acusaciones que califican como "prefabricadas" de blanqueo de capitales y apoyo al terrorismo. [...]

fuente https://www.diario-red.com/

Convocan manifestaciones en Madrid, Barcelona, Murcia y Sevilla para exigir la libertad del activista propalestino Fergie Chambers
Diario Red 3 de septiembre de 2026

James Cox "Fergie" Chambers, activista estadounidense de derechos humanos detenido en Ibiza el pasado 10 de julio, será el centro de una serie de concentraciones convocadas por Alliance of Solidarity en diferentes puntos del Estado español. Las movilizaciones tienen lugar mientras el Gobierno español evalúa una solicitud de extradición cursada por la Administración Trump.

Chambers se encuentra actualmente encarcelado en una prisión española a la espera de que las autoridades judiciales españolas resuelvan sobre su posible traslado a Estados Unidos. La detención, según denuncian los organizadores de las manifestaciones, responde a acusaciones que califican como "prefabricadas" de blanqueo de capitales y apoyo al terrorismo.

Chambers ha destinado más de un millón de dólares en iniciativas de asistencia humanitaria en Gaza, según explica su defensa. Sus aportaciones han financiado el Proyecto Sameer, que opera una panadería que distribuye miles de hogazas de pan de forma gratuita diariamente en la Jabalia, además de una planta desalinizadora y una clínica sin costo en la misma zona, o el Proyecto Zaynab, dirigido a proporcionar apoyo psicológico a menores huérfanos en Gaza.

Los organizadores de las manifestaciones subrayan que la extradición constituye una decisión política soberana, no un mero procedimiento judicial. Según su argumentación, la legislación española permite al Gobierno frenar procesos de extradición cuando estos contravienen las obligaciones internacionales del país.

La petición de extradición proviene de la Administración Trump, que acusa a Chambers de delitos relacionados con financiación y movimiento de capitales. Los convocantes de las manifestaciones sostienen que estas acusaciones están motivadas políticamente como represalia por su activismo en apoyo a Palestina.

Las convocatorias forman parte de una ola de protestas internacionales contra lo que diversos grupos activistas denominan una persecución de defensores de derechos humanos que critican la política estadounidense en Oriente Medio. En años recientes, han surgido movilizaciones similares en otros países europeos en solidaridad con activistas enfrentados a procedimientos judiciales o procesos de extradición. Las movilizaciones tendrán lugar en las siguientes ciudades

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🛑 [palestina] [260901] Cuando una lista de Washington pretende convertirse en una sentencia mundial. Jaldía Abubakra.

Las sanciones contra Masar Badil plantean una cuestión que va mucho más allá de Palestina: quién ha otorgado a Estados Unidos el poder de decidir qué organizaciones y personas deben ser aisladas en el resto del mundo.
El 26 de agosto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó al Movimiento Ruta Revolucionaria Alternativa Palestina (Masar Badil) en su lista de personas y organizaciones sancionadas. ¿ Puede un Estado elaborar unilateralmente una lista y conseguir que sus consecuencias condicionen la vida política, económica y social de personas y organizaciones en otros países ? Pero existe además otro mecanismo menos visible y extraordinariamente eficaz: el miedo a ser sancionado. Un banco puede decidir que es más seguro cerrar una cuenta que estudiar detenidamente qué operaciones están realmente prohibidas. Una plataforma puede restringir un servicio. Una institución puede cancelar una actividad. Una empresa puede negarse a mantener una relación. Una organización puede concluir que el contacto con determinadas personas supone demasiados problemas. [...]

fuente https://www.diario-red.com/

Cuando una lista de Washington pretende convertirse en una sentencia mundial
Jaldía Abubakra 1 de septiembre de 2026

Las sanciones contra Masar Badil plantean una cuestión que va mucho más allá de Palestina: quién ha otorgado a Estados Unidos el poder de decidir qué organizaciones y personas deben ser aisladas en el resto del mundo.

El 26 de agosto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó al Movimiento Ruta Revolucionaria Alternativa Palestina (Masar Badil) en su lista de personas y organizaciones sancionadas. La medida forma parte de una escalada que anteriormente había alcanzado individualmente a miembros de su Comité Ejecutivo, entre ellos Khaled Barakat, Mohammed Khatib y quien firma este artículo, Jaldía Abubakra. Los nombres son necesarios para explicar lo ocurrido, pero el verdadero problema no son los nombres. El problema son las listas y el poder que se pretende ejercer a través de ellas. La cuestión debería preocupar incluso a quien nunca haya oído hablar de Masar Badil, no comparta nuestras posiciones políticas o apenas conozca la realidad palestina. Porque lo que está en juego es bastante sencillo de comprender: ¿puede un Estado elaborar unilateralmente una lista y conseguir que sus consecuencias condicionen la vida política, económica y social de personas y organizaciones en otros países? La respuesta práctica de Estados Unidos es que sí.

Una decisión nacional con consecuencias internacionales

El poder de las sanciones estadounidenses no termina en las fronteras de Estados Unidos. Su alcance se apoya, entre otras cosas, en el peso del dólar y del sistema financiero estadounidense, en la presencia mundial de empresas sometidas a su legislación y en mecanismos de sanciones secundarias que pueden amenazar con consecuencias a actores de terceros países. La propia designación de Masar Badil publicada por el Departamento del Tesoro advierte expresamente del riesgo de sanciones secundarias. Pero existe además otro mecanismo menos visible y extraordinariamente eficaz: el miedo a ser sancionado. Un banco puede decidir que es más seguro cerrar una cuenta que estudiar detenidamente qué operaciones están realmente prohibidas. Una plataforma puede restringir un servicio. Una institución puede cancelar una actividad. Una empresa puede negarse a mantener una relación. Una organización puede concluir que el contacto con determinadas personas supone demasiados problemas. Es lo que se conoce como sobrecumplimiento: hacer más de lo que la propia sanción exige para eliminar cualquier posible riesgo. Así, la capacidad de una lista crece mucho más allá de quienes aparecen formalmente en ella.

La lista se escribe en Washington, pero necesita que otros la ejecuten para convertirse en una frontera política mundial.

El aislamiento es parte de la sanción

Esta dimensión permite comprender por qué las listas no son solamente un problema de quienes están incluidos en ellas. Su eficacia depende también de quienes no lo están. Si un banco cierra una cuenta, si un medio deja de entrevistar, si una universidad cancela una conferencia, si un sindicato rompe una relación o si una organización social decide no colaborar con alguien por miedo a las consecuencias, la sanción ha conseguido ampliar su alcance sin necesidad de añadir un solo nombre nuevo. El resultado no es únicamente económico. Es político. Se crea alrededor de las personas y organizaciones señaladas un espacio de sospecha que puede terminar afectando a su derecho a expresarse, organizarse, reunirse y establecer relaciones políticas. Y aquí aparece una responsabilidad que corresponde al resto de nosotros, porque una lista solamente puede convertirse en aislamiento social y político cuando suficientes personas e instituciones aceptan practicar ese aislamiento.

La pregunta que casi nunca hacemos

Ante cada nueva sanción solemos preguntar inmediatamente quién ha sido sancionado. ¿Qué hizo? ¿Qué piensa? ¿Estamos de acuerdo con esa persona o esa organización? Son preguntas legítimas, pero no deberían ser las únicas. Porque existe una pregunta anterior: ¿quién ha concedido a Washington el derecho de convertir unilateralmente sus decisiones políticas en mecanismos de alcance internacional? No se trata de una preocupación abstracta. La aplicación extraterritorial de sanciones estadounidenses ha provocado conflictos incluso entre Estados Unidos y sus propios aliados. La Unión Europea mantiene desde 1996 mecanismos destinados a proteger a operadores europeos frente a determinadas leyes extraterritoriales de terceros países. La propia Comisión Europea sostiene que la Unión no reconoce esa aplicación extraterritorial y considera sus efectos contrarios al derecho internacional. Naciones Unidas también ha documentado las consecuencias de las sanciones secundarias y del sobrecumplimiento, incluida la tendencia de empresas e instituciones a restringir actividades por encima de aquello que formalmente exigen las medidas. Existe, por tanto, un debate internacional real sobre los límites de este poder, y debería ampliarse.

De la excepción al sistema

Las medidas extraordinarias suelen justificarse mediante casos presentados como extraordinarios. Esta persona constituye una amenaza. Esta organización es diferente. Esta situación requiere medidas excepcionales. Después aparece el siguiente nombre, y después otro. Poco a poco, aquello que debía ser excepcional se convierte en infraestructura. Por eso combatir exclusivamente cada designación individual resulta insuficiente. Podemos conseguir que mañana desaparezca un nombre de una lista. Pero si permanece intacto el mecanismo que permite proyectar esas decisiones sobre terceros países, el problema simplemente encontrará otro nombre. La cuestión no es solamente quién está en la lista, sino cuánto poder estamos dispuestos a reconocer a quien la confecciona.

Palestina y la autoridad del verdugo

En el caso palestino existe además una contradicción difícil de ignorar. Estados Unidos presenta estas sanciones mediante el lenguaje de la seguridad y la lucha contra el terrorismo, pero Washington no es un árbitro neutral de la cuestión palestina. Es la principal potencia política, militar y diplomática que sostiene al régimen sionista. Proporciona armamento, cooperación militar y protección política mientras nuestro pueblo continúa sufriendo el genocidio en Gaza y la colonización, las expulsiones, los asesinatos y los encarcelamientos en el resto de Palestina. La contradicción resulta evidente: quien arma y protege al colonizador pretende reservarse también el derecho de decidir qué formas de oposición al colonialismo son legítimas. Masar Badil nació en 2021 de un proceso impulsado por palestinos y palestinas que rechazaban que los Acuerdos de Oslo hubieran clausurado el derecho de millones de palestinos de la diáspora a intervenir políticamente en su propia causa nacional. Los palestinos que viven en los campamentos de refugiados, los países árabes, Europa, América y otros lugares del mundo no son espectadores de Palestina. Son parte del pueblo palestino y tienen derecho a organizarse políticamente como tales. Pero hay algo importante: para rechazar las listas estadounidenses no es necesario compartir esta posición.

No hace falta estar de acuerdo con nosotros

Este principio debería estar en el centro de cualquier respuesta internacional a las sanciones. No hace falta estar de acuerdo con Masar Badil para rechazar las sanciones contra Masar Badil. No hace falta compartir nuestras posiciones sobre Palestina, pertenecer a nuestra tradición política ni siquiera simpatizar con nosotros. Un parlamentario puede preguntarse qué ocurre con la soberanía política de su país. Un jurista puede preocuparse por las garantías y el derecho a la defensa. Un periodista puede preguntarse si una designación administrativa extranjera debe determinar a quién puede entrevistar. Una universidad puede defender su autonomía. Un sindicato puede defender su derecho a establecer relaciones con organizaciones de otros países. Y cualquier ciudadano puede preguntarse por qué las libertades políticas de su sociedad deberían estar condicionadas por decisiones adoptadas por un gobierno extranjero. No necesitamos pensar igual para responder a esas preguntas.

El lenguaje del poder

Esta discusión tampoco puede separarse de una cuestión más amplia. El poder imperial rara vez se presenta a sí mismo como poder imperial. Las bases militares y la cooperación militar se presentan como seguridad. La extracción y el control de recursos estratégicos se presentan como desarrollo. La intervención política se presenta como defensa de la estabilidad. Las sanciones se presentan como herramientas técnicas destinadas a proteger el orden. Y quienes desafían ese orden son convertidos en amenazas. Los países cambian, las justificaciones cambian y también cambian los adversarios. Pero para quienes sufren las consecuencias de estas políticas, el resultado suele ser un mayor control sobre sus comunidades, sus recursos, sus relaciones políticas y su capacidad para decidir de manera soberana. Por eso este debate no pertenece únicamente a Palestina. Pertenece a cualquiera que rechace un orden internacional en el que el poder económico de un Estado pueda convertirse en poder político sobre los demás.

Rechazar una lista significa actuar

No basta, entonces, con expresar solidaridad con quienes han sido sancionados. Hay que impedir que la lista se convierta en aislamiento. Los gobiernos y parlamentos deben cuestionar la aplicación extraterritorial de sanciones unilaterales. Los juristas y organizaciones de derechos deben examinar sus consecuencias sobre las libertades públicas y políticas y exigir garantías frente a decisiones administrativas que producen efectos más allá de las fronteras del Estado que las adopta. Los medios de comunicación no deberían presentar una designación administrativa como equivalente a una condena judicial. Los bancos, empresas y plataformas deben asumir la responsabilidad por sus propias decisiones y explicar cuándo una restricción deriva realmente de una obligación jurídica y cuándo responde simplemente al miedo o al sobrecumplimiento. Y los movimientos sociales, sindicatos, organizaciones populares, intelectuales y fuerzas políticas deben negarse a permitir que las listas determinen automáticamente con quién pueden hablar, reunirse u organizarse. Esto no significa ignorar las leyes, sino negarse a convertir voluntariamente una decisión estadounidense en una sentencia mundial. Porque aquí se encuentra también el punto débil de todo el mecanismo: si el aislamiento necesita colaboradores, romper el aislamiento necesita solidaridad organizada.

Esta lucha no pertenece a los sancionados

Las sanciones contra Masar Badil son un caso concreto, pero la cuestión que plantean es universal. Nuestra respuesta, por tanto, no debería limitarse a reclamar que Masar Badil sea retirado de una lista, ni debería reducirse a defender a quienes hoy aparecemos en ella. Hay que cuestionar el mecanismo que permite construir esas listas y proyectar sus consecuencias sobre el resto del mundo. Hay que defender el derecho de los pueblos y de sus organizaciones a establecer sus propias relaciones políticas. Hay que impedir que el miedo convierta a nuestras sociedades en ejecutoras voluntarias de decisiones tomadas fuera de ellas. Y hay que construir una solidaridad internacional capaz de hacer que una lista pierda aquello que verdaderamente le concede poder: la disposición de los demás a obedecerla. Esta lucha no pertenece a los sancionados. Pertenece a todos aquellos que se niegan a aceptar que una potencia pueda decidir por el resto del mundo quién tiene derecho a hablar, organizarse, resistir y existir políticamente. Hoy el nombre escrito en la lista es Masar Badil. Mañana será otro. La pregunta no es solamente quién será el siguiente, sino cuántos estaremos dispuestos a no guardar silencio cuando llegue ese momento.

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Agosto de 2026

Hemeroteca. Semana del 17 al 23 de agosto de 2026

🛑 [palestina] [260820] Karim Khan se atrevió a pedir cuentas a Israel, y por eso lo han destituido. David Hearst.

En el pasado, Israel prefería actuar entre bastidores. Cuando intentó presionar a la predecesora de Khan, la fiscal jefe Fatou Bensouda, lo hizo con discreción.La exfiscal describió en una entrevista con Al Jazeera una reunión con el entonces jefe del Mossad, Yossi Cohen, en un hotel de Nueva York durante una sesión de la Asamblea General de la ONU. Cuando se le preguntó si Cohen le había dicho que Israel podría «ocuparse» de ella y le había advertido de que seguir adelante podría comprometer la seguridad de su familia, Bensouda respondió: «Sí. Así fue». Pero esta campaña para apartar a Khan sentó un nuevo precedente. Israel reivindicó su autoría desde el principio y no hizo ningún intento de ocultar, ni al propio Khan ni al mundo exterior, que estaba detrás de estas acusaciones [...]

fuente https://rafaelpoch.com/

Karim Khan se atrevió a pedir cuentas a Israel, y por eso lo han destituido
avid Hearst 20 de julio de 2026
https://rafaelpoch.com/2026/07/29/karim-khan-se-atrevio-a-pedir-cuentas-a-israel-y-por-eso-lo-han-destituido/

La orden de detención de la CPI contra Netanyahu ha sido, hasta la fecha, el único intento serio de la comunidad internacional de llevar al régimen israelí ante la justicia por el genocidio en Gaza

Entre la avalancha de reacciones que siguieron a la destitución, tan previsible, del fiscal jefe Karim Khan por parte de la Corte Penal Internacional (CPI) el viernes pasado, hubo una publicación reveladora. La realizó Danny Danon, embajador de Israel ante la ONU, quien advirtió al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. Mamdani acababa de calificar al primer ministro del régimen israelí, Benjamin Netanyahu, de criminal de guerra que debería ser detenido la próxima vez que pisara suelo estadounidense, aunque Mamdani admitió que no tenía competencias para hacerlo.

Danon repitió la afirmación --que ahora parece haberse confirmado como un hecho-- de que Khan utilizó las órdenes de detención contra Netanyahu y su exministro de Defensa para encubrir sus presuntas faltas sexuales.

Tal y como dejó claro la investigación de Middle East Eye (MEE), Khan presentó las órdenes de detención, meticulosamente preparadas, seis semanas antes incluso de tener conocimiento de las acusaciones. Pero la verdad y las garantías procesales fueron irrelevantes en la campaña de 18 meses destinada a destituir a Khan. La presión incluyó una campaña mediática en el Wall Street Journal, Associated Press, The Guardian y, más recientemente, la CNN; advertencias privadas de David Cameron, entonces ministro de Asuntos Exteriores, quien le dijo que el Reino Unido retiraría la financiación a la CPI y se retiraría del Estatuto de Roma si se emitían las órdenes de detención; senadores republicanos que le dijeron: «Si te enfrentas a Israel, nosotros nos enfrentaremos a ti», y el hecho de que la presidenta de la Asamblea de los Estados Partes (AEP), la finlandesa Paivi Kaukoranta, lo señalara públicamente como sospechoso antes incluso de que hubiera tenido la oportunidad de defenderse.

Danon amenazó a Mamdani con el mismo destino que el de Khan. «@NYCMayor Zohran Mamdani, toma nota: utilizar a Israel como arma política no te eximirá de rendir cuentas», publicó Danon.

Un nuevo precedente

En el pasado, Israel prefería actuar entre bastidores. Cuando intentó presionar a la predecesora de Khan, la fiscal jefe Fatou Bensouda, lo hizo con discreción.La exfiscal describió en una entrevista con Al Jazeera una reunión con el entonces jefe del Mossad, Yossi Cohen, en un hotel de Nueva York durante una sesión de la Asamblea General de la ONU. Cuando se le preguntó si Cohen le había dicho que Israel podría «ocuparse» de ella y le había advertido de que seguir adelante podría comprometer la seguridad de su familia, Bensouda respondió: «Sí. Así fue».

Pero esta campaña para apartar a Khan sentó un nuevo precedente. Israel reivindicó su autoría desde el principio y no hizo ningún intento de ocultar, ni al propio Khan ni al mundo exterior, que estaba detrás de estas acusaciones.

Envió un equipo del Mossad a La Haya, donde vive Khan, para intimidarlo. Transmitió mensajes a Khan a través de un abogado británico, aunque este afirmó a MEE que "solo hablaba a título personal". Finalmente, el propio Netanyahu «reveló» que otras cuatro mujeres se disponían a testificar contra Khan. Esto ocurrió horas antes de que The Guardian afirmara que había una segunda mujer a punto de dar un paso al frente.

Por supuesto, no pasó nada.

Khan se mantuvo firme en su postura y en su convicción de que la CPI, de entre todos los tribunales, respetaría las garantías procesales. Esta última confianza puede haber sido muy mal depositada. Las acusaciones contra Khan fueron investigadas durante más de un año por la Oficina de Servicios de Supervisión Interna (OIOS). Esta oficina formuló 137 conclusiones, ninguna de las cuales constituía una conducta indebida, y mucho menos una conducta sexual indebida.

Las pruebas recabadas por la OIOS fueron posteriormente revisadas meticulosamente por un tribunal compuesto por tres jueces internacionales de alto rango designados por la Asamblea de los Estados Partes (ASP).

Este tribunal judicial decidió que las conclusiones de la OIOS «no demuestran conducta indebida ni incumplimiento del deber» por parte de Khan. Se aplicaron los mismos criterios probatorios que utiliza la propia CPI. A continuación, la propia ASP puso en marcha una campaña para sabotear el informe elaborado por los jueces que ella misma había designado.

Un tribunal irregular

Permítanme insistir en este último punto. Estamos hablando de un tribunal. En él, los jueces son nombrados por su capacidad para examinar y evaluar las pruebas. Y aquí tenemos a la Mesa Política, formada por antiguos diplomáticos designados por los Estados miembros, decidiendo invalidar el dictamen jurídico de sus jueces de mayor rango y volver a juzgar las acusaciones por su cuenta en un tribunal irregular.

Imagínense cuál habría sido la reacción de los gobiernos occidentales si el presidente ruso, Vladímir Putin --contra el que Khan también ha dictado una orden de detención-- hubiera hecho lo mismo que Netanyahu para presionar a los Estados miembros de la CPI.

Pero fue incluso peor que eso.

Para destituir a Khan, la Mesa de la Asamblea de los Estados Partes, el órgano rector de la Corte, tuvo que negarle a él y a sus abogados el derecho a un proceso justo o, de hecho, a cualquier tipo de proceso. Entre otras cosas, los miembros de la Mesa comentaron en privado al denunciante y entre ellos mismos que Khan estaba acabado; modificaron el motivo por el que se le iba a destituir sin consultárselo; y cambiaron las normas de votación.

Margareta Kassangana, diplomática polaca y vicepresidenta de la ASP, se reunió en privado con la denunciante de Khan para discutir el caso antes de que la Mesa remitiera el asunto a la OIOS de la ONU a finales de 2024.

Se escuchó a otra miembro de la Mesa, la embajadora de Uganda Mirjam Blaak, decirle a un colega que creía que Khan «quizá no volviera», al tiempo que se refería a la denunciante en términos personales.

En mi entrevista con él, Khan afirmó que la Mesa se estaba inventando las cosas sobre la marcha. «Es un proceso creado a medida para Khan... específico para mí».

En su votación para suspender a Khan, la Mesa consideró que había cometido una «falta grave». La decisión, a la que ha tenido acceso MEE, acusaba a Khan de haber mantenido una relación sexual con la denunciante, lo cual era impropio debido al desequilibrio de poder entre ambos.

Esta acusación nunca se le había planteado a Khan. Se le acusó primero de haber tocado a la denunciante, luego de violación, pero nunca de haber mantenido una relación sexual consentida.

El relato de la denunciante se centraba en una conducta no consentida. La oficina lo despidió basándose en un cargo que nunca le habían imputado.

Con el fin de garantizar que el «linchamiento público» de su fiscal jefe se llevara a cabo según lo previsto, la oficina modificó el proceso de votación, pasando de una votación en dos fases a una única votación, de tal forma que se privara a la ASP de la oportunidad de formular su propia valoración de la supuesta conducta indebida.

Tres bandos

La campaña para destituir a Khan dividió a los observadores en tres bandos: los que creían en su inocencia y que todo el proceso había sido orquestado por Israel; los que creían que era culpable y que utilizaba las órdenes de detención como tapadera; y un grupo intermedio que consideraba que Khan no era un «fiscal creíble», aunque su conducta principal como fiscal sí lo fuera. Su destitución permitiría que las órdenes de detención que él había iniciado siguieran adelante.

Esta era la opinión de Kenneth Roth, exdirector de Human Rights Watch. Roth declaró en la CNN que, dado que las órdenes de detención eran fruto del trabajo de un equipo de fiscales y habían sido aprobadas por tres jueces de la sala de instrucción, debían seguir adelante.

Tras la destitución de Khan, la Fiscalía de la CPI afirmó que su labor continuaría sin interrupción. La CPI tiene más de una docena de investigaciones en curso en Ucrania, Darfur, Libia y Afganistán. Sin embargo, tal y como informó MEE, la Fiscalía intentó en abril emitir una orden de detención contra el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, y se estaba preparando otra contra el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.

Esas solicitudes estaban listas antes de que Khan se tomara una excedencia en mayo de 2025 y desde entonces no ha habido novedades.

Las órdenes de detención originales contra Netanyahu y Gallant siguen vigentes y solo los jueces pueden revocarlas. El régimen israelí ha presentado una serie de recursos judiciales y dos de ellos siguen pendientes. El más importante de ellos es que el tribunal no tiene jurisdicción sobre sus ciudadanos, ya que Israel no es un Estado parte del Estatuto de Roma (argumento que no se aplica a los encausados que son parte del Sur Global).

Este asunto está siendo ahora objeto de un tira y afloja entre la Sala de Apelaciones y una sala inferior, y es muy posible que la resolución definitiva no se produzca hasta 2027.

En una de las muchas propuestas para que Khan diera marcha atrás, se sugirió permitir que el fiscal jefe «bajara del árbol». Se propuso que Khan reclasificara las órdenes de detención como confidenciales. Esto permitiría a Israel impugnarlas a puerta cerrada.

Por lo que se sabe, toda la labor relativa a Israel en la CPI se ha paralizado.

Dos fiscales adjuntas, Nazhat Shameem Khan, de Fiyi, y Mame Mandiaye Niang, de Senegal, siguen al frente de la oficina. Ambas fueron sancionadas por EEUU por mantener las órdenes de detención contra Netanyahu y Gallant tras asumir el liderazgo de la oficina. Quienes están al frente de la campaña para deshacerse de Khan ahora se jactan de que quieren más cabezas.

¿Quién será el siguiente?

El principal de ellos es el Departamento de Estado de EEUU. Su portavoz, Tommy Pigott, declaró: «Karim Khan es un ejemplo paradigmático de la corrupción y el abuso de su supuesta autoridad por parte de la CPI. Es positivo que se haya ido, pero no es más que un pequeño engranaje de esta institución irremediablemente corrupta. El resultado de hoy no tendrá ningún impacto en los planes de EEUU de desmantelar la CPI».

Su jefe, Marco Rubio, está llevando a cabo una campaña para desmantelar la CPI «ladrillo a ladrillo», tal y como él mismo ha dicho. Afirmó: «La Corte Penal Internacional pretende convertirse en el árbitro, exento de rendir cuentas, de una nueva ley global, con facultades para procesar y detener a nuestros ciudadanos a su antojo y amenazar de forma existencial la soberanía estadounidense. Le enseñaremos a la CPI el verdadero significado de la determinación estadounidense» (en realidad no hay ninguna orden de detención contra estadounidenses).

Animados por la destitución de Khan, destacados abogados proisraelíes están amenazando ahora abiertamente a otros objetivos, como Francesca Albanese, relatora especial de las Naciones Unidas para los territorios palestinos ocupados.

Hillel Neuer, director de United Nations Watch, publicó: «Se acabó la inmunidad para los funcionarios internacionales que abusan de sus cargos. El fiscal de la CPI, Karim Khan, abusó sexualmente de sus empleadas. Nuestra campaña para destituirlo ha tenido éxito: acaba de ser despedido». «Tú eres la siguiente, @FranceskAlbs. Tu apoyo al terrorismo de Hamás tendrá consecuencias».

Fíjense en la palabra «nuestra».

Pero, por supuesto, en este punto Neuer no podía haber sido más acertado. El ministro de Asuntos Exteriores del régimen israelí, Gideon Sa'ar, desempeñó un «papel activo» en la decisión de los Estados miembros de la CPI de destituir a Khan.

Sa'ar supervisó «un grupo de trabajo específico y llevó a cabo intensos esfuerzos diplomáticos destinados a garantizar la destitución de Khan», según Guy Azriel, corresponsal diplomático de i24 News.

Netanyahu, que acogió con satisfacción la decisión, publicó que había hablado con Rubio sobre dar el golpe de gracia a la CPI. «Reafirmó una vez más la determinación de EEUU de actuar con firmeza contra esta institución --una institución que socava la justicia, ataca a naciones democráticas y soberanas, y pretende subordinar su seguridad a las decisiones de funcionarios corruptos y que no rinden cuentas en La Haya», escribió Netanyahu.

Al sumarse a la campaña para destituir a Khan, Roth no ha protegido a la CPI ni a sus colegas abogados de DDHH de este tipo de abusos y ataques. Ha puesto aún más en peligro tanto a la corte como a ellos.

Una batalla perdida

Es revelador que, el mismo día de la destitución de Khan, la ONU votara a favor de conceder al abogado austriaco Volker Turk otro mandato de cuatro años como responsable de DDHH. Israel ignoró este revés y no hizo ningún esfuerzo apreciable por contrarrestarlo.

Esto se debe a que sabe que lo que hace la ONU es irrelevante. Ha emitido resolución tras resolución, declaración tras declaración, informe tras informe y nada ha cambiado con respecto a la ocupación, salvo para peor.

Pero lo que hizo Karim Khan tuvo un gran impacto. Fue la amenaza internacional más importante para Israel desde que este iniciara su genocidio en Gaza. Por eso había que deshacerse de Khan.

Israel está librando una batalla perdida

El vídeo de Mamdani en el que condena a Netanyahu como criminal de guerra superó los 200 millones de visualizaciones.

Tras la destitución de Khan, YouGov preguntó a los adultos estadounidenses si las autoridades de EEUU deberían detener a Netanyahu cuando vuelva. El 46 % respondió que sí, el 28 % que no y el 25 % no estaba seguro.

Al día siguiente, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, afirmó que Netanyahu era un criminal de guerra y que no era bienvenido en Londres.

Este es el legado de un fiscal británico obstinado que se negó a dejarse intimidar.

Los Estados miembros de la CPI han suspendido la prueba de defender la justicia internacional. El difunto senador Lindsey Graham tenía razón cuando dijo que la CPI era solo para «africanos y matones como Putin. No es para democracias como Israel y los EEUU». Porque así es como se ha comportado la mayoría de sus Estados miembros. Cuando se vieron sometidos a presión, cedieron y, lamentablemente, eso incluye al Sur Global. Cuando necesitan justicia internacional y descubren que no la hay, solo pueden mirarse a sí mismos en el espejo.

Pase lo que pase ahora con Khan, su nombre quedará vinculado para siempre a las órdenes de detención de la CPI contra Netanyahu y Galant, que siguen siendo la respuesta más eficaz, seria y significativa que la comunidad internacional ha dado al genocidio en Gaza. Todas las demás respuestas son meramente retóricas. Por eso Israel se esforzó tanto por deshacerse de Khan. Esas órdenes de detención sacan a la luz los crímenes de guerra israelíes como nunca antes y, por primera vez en este conflicto, intentan que los máximos responsables del país rindan cuentas por ellos.

Khan se atrevió a plantar cara a los poderosos para buscar justicia para las víctimas, y ese será su verdadero legado.

rafaelpoch.com


Note:

Des trois juges qui ont validé le mandat d’arrêt demandé par Khan, la slovène a rapidement démissionné "pour une bonne administration de la justice" (?????), le français est interdit bancaire sur toute la planète et interdit d’entrée aux USA. Le sort de la béninoise m’est inconnu, mais en toute logique ce doit être le même que celui du juge français. Il faut également se rappeler du juge sud-africain Goldstone (auquel on ne pouvait pas reprocher d’être islamiste puisqu’il était juif) auteur d’un rapport sur l’opération "Plomb durci" menée en 2008-2009 par l’armée génocidaire à Gaza. Après avoir reçu des menaces personnelles et envers ses proches, le juge avait renié son rapport. L’État génocidaire et son sponsor US sont des États voyous qui n’hésite pas à recourir ouvertement à des méthodes de maffieux.

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🛑 [palestina] [260819] Lorsque l’intox tient lieu de vérité. Marc Jean.

La diffusion par les gouvernements de propagande et de fausses nouvelles n’est pas une nouveauté du XXI ° siècle. Ces dernières années, elle a pris une ampleur considérable et son rôle est devenu central dans la politique des dirigeants pour subvertir leurs opinions publiques. Pour les médias dominants, il est de bon ton de dénoncer les fake news diffusées sur les réseaux sociaux et d’amalgamer dans le même discrédit de « conspirationnisme », sinon de « négationnisme », tous les médias alternatifs ne partageant pas le narratif établi. Aujourd’hui, ce sont des professionnels, au service d’entités étatiques, qui fabriquent et diffusent à grande échelle, des fake news pour induire en erreur l’opinion publique. avec la complicité, volontaire ou involontaire, des médias. Nous allons en analyser quelques unes parmi les plus emblématiques.

fuente https://www.mondialisation.ca

Lorsque l’intox tient lieu de vérité
Par MARC Jean 10 aout 2026

La diffusion par les gouvernements de propagande et de fausses nouvelles n’est pas une nouveauté du XXI ° siècle. Ces dernières années, elle a pris une ampleur considérable et son rôle est devenu central dans la politique des dirigeants pour subvertir leurs opinions publiques. Pour les médias dominants, il est de bon ton de dénoncer les fake news diffusées sur les réseaux sociaux et d’amalgamer dans le même discrédit de « conspirationnisme », sinon de « négationnisme », tous les médias alternatifs ne partageant pas le narratif établi. Aujourd’hui, ce sont des professionnels, au service d’entités étatiques, qui fabriquent et diffusent à grande échelle, des fake news pour induire en erreur l’opinion publique. avec la complicité, volontaire ou involontaire, des médias. Nous allons en analyser quelques unes parmi les plus emblématiques L’affaire du faux charnier de Timisoara(1)

C’est l’histoire de fausses informations diffusées sur les victimes de la répression du régime communiste de Roumanie dirigé par Nicolae Ceausescu en décembre 1989 . Les médias occidentaux tombent dans la surenchère de l’horreur. Ainsi, le quotidien Libération avec Serge July titre « Boucherie ». On y lit : « Timisoara libéré découvre un charnier. Des milliers de corps nus tout juste exhumés, terreux et mutilés, prix insupportable de son insurrection »[. Des journalistes honnêtes ont dénoncé cette mascarade de l’horreur comme Colette Braeckman, « Je n’ai rien vu à Timisoara », Le Soir,‎ 27 janvier 1990. L’affaire des « couveuses » du Koweit(2)

Lors de la guerre du Koweit l’intervention d’une jeune fille, nommée Nayirah al-Sabah, présentée comme une infirmière, témoignant en larmes le 14 octobre 1990 devant le Comité des droits de l’Homme du Congrès des États-Unis, a bouleversé l’opinion publique. Elle prétendait que, pendant l’invasion du Koweit par l’armée irakienne, alors qu’elle travaillait dans un hôpital koweïti, elle avait vu des soldats irakiens sortir des bébés des incubateurs et les déposer par terre, où ils étaient décédés. En réalité, un groupe désigné comme les Citoyens pour un Koweit libre,[Citizens for a free Kuwait], organisé et financé par le gouvernement du Koweit exilé, avait sollicité en 1990 la société de communication Hill & Knowlton pour l’assister dans sa campagne visant à influencer l’opinion américaine en faveur d’une intervention armée. C’est Hill & Knowlton qui avait monté le scénario de l’infirmière en pleurs, dont on a appris par la suite qu’elle était la fille de l’ambassadeur du Koweit aux États-Unis, Saud bin Nasir Al-Sabah, et que son récit était entièrement mensonger. La société a reçu environ 10 millions de dollars pour son travail.

L’affaire des camps de concentration serbe(3)

Pendant le guerre civile bosno-serbe, le dirigeant bosniaque Izetbegovic missionna une société de lobbying Ruder Finn en charge de convaincre l’opinion américaine du bien-fondé de sa cause

Mais Ruder Finn va réaliser un coup extraordinaire en faisant publier, le 19 juillet 1992, dans le quotidien américain New York Newsday un reportage du journaliste Roy Gutman. Dans cet article, intitulé « Prisoners of Serbia’s War ». Roy Gutman évoque l’existence en Bosnie de camps dans lesquels les détenus ne seraient pas de simples prisonniers de guerre.

Le surlendemain, sous le titre «“Like Auschwitz”», [Comme à Auschwitz, ndt] Gutman publie un autre reportage, dans lequel il affirme, en s’appuyant sur plusieurs témoignages, que les nationalistes serbes déportent des civils musulmans et croates dans des wagons de marchandises plombés.

Le 2 août 1992, dans le même quotidien new-yorkais, Gutman publie un troisième reportage, intitulé « Death Camps »  Dans cet article, Gutman qualifie explicitement les camps en question de “camps de la mort” (death camps), et affirme que les Serbes ont organisé en Bosnie un massacre systématique à grande échelle de la population bosniaque. Les informations données dans ce reportage sont reprises en référence explicite à Newsday dans la quasi-totalité de la presse française, dès les éditions du 3 ou du 4 août pour ce qui concerne les quotidiens. Ainsi J.François Bouthors, du journal La Croix, titre le 6/08/92 « Le document qui accuse les Serbes », bien évidemment Le Monde (08/08/92) et Libération (07/08/92) emboîtent le pas… Ces médias se sont rendus en toute connaissance de cause coupables de diffuseurs de fausses nouvelles, dont l’effet sur l’opinion publique fut dévastateur pour les Serbes.

L’affaire du prétendu génocide de Srebnica(4)

Une étude(5), publiée par une Commission internationale indépendante sur les souffrances de tous les peuples de la région de Srebrenica entre 1992 et 1995 [ICSR],présidée par Gideon Greif, historien israélien spécialiste de l’histoire des camps de concentration de la Deuxième Guerre Mondiale, souligne qu’à aucun moment, contrairement à l’extermination de populations entières en Arménie par les Turcs pendant la 1ère guerre mondiale, ou celle des Juifs pendant la seconde guerre mondiale, ou plus proche, celle, en 1994, des Tutsis au Rwanda, il n’y avait pas de volonté des Serbes d’exterminer tous les Bosniaques musulmans ni à Srebnica ni ailleurs en Bosnie-Herzegovine. L’équipe du professeur Gideon Greif précise que l’article 2 de la Convention pour la prévention et la répression du crime de génocide ne s’applique donc pas aux Serbes ayant participé à la bataille de Srebnica. La Commission reproche une utilisation abusive du terme de génocide par le TPIY, (Tribunal Pénal International pour la Yougoslavie)qui va finir par dénaturer complètement le sens du mot.

L’affaire du soi-disant massacre de Raçak au Kosovo du 15 janvier 1999(6)

Il serait trop long de rappeler tous les épisodes du conflit au Kosovo. Les forces de l’ordre antiterroristes serbes avaient lancé une opération contre le village de Raçak, fief de l’UCK,( Armée de Libération du Kosovo) qui avait, depuis plusieurs mois, rompu les accords de cessez-le-feu. Les chiffres officiels parlent d’une quinzaine de morts parmi les insurgés. C’est en réalité le lendemain matin, que les journalistes et observateurs, encadrés par les militants de l’UCK, subitement réapparus au cours de la nuit, seront dirigés vers un fossé rempli de cadavres de présumés civils albanais.

Immédiatement, William Walker, à la tête de la Mission de Vérification des violations de l’accord de cessez-le-feu, devant une cohorte de journalistes, déclara précipitamment aux médias, sans même avoir procédé à une enquête, qu’il s’agissait d’un carnage allant jusqu’à la qualifier de « crime contre l’humanité », rendant les Serbes seuls responsables de ces atrocités.

Le président Clinton déclara à chaud qu’il s’agissait de « meurtres délibérés destinés à semer la terreur » et convoqua d’urgence le Conseil atlantique (composé des ambassadeurs des seize membres de l’Alliance) qui condamna le « massacre ». Bien entendu, l’ensemble des médias reprit d’un seule voix ces informations, destinées à préparer l’opinion publique, à des représailles contre les Serbes, désignés comme les bourreaux.

Bien plus tard, le docteur Heléna Ranta, responsable de l’équipe de médecins légistes, bien que soumise à de fortes pressions, ne conclut pas à la version de la tuerie telle qu’elle avait été présentée. L’enquête scientifique ne fournissant aucune preuve. D’après les médecins légistes venus enquêter sur demande des institutions internationales, toutes les victimes ont été tuées par balles à longue distance, ce qui dément formellement les commentaires effectués à chaud par Le Monde du 19 janvier 1999 faisant mention d’assassinats « à bout portant ».

L’affaire du bombardement, attribué aux Serbes, du marché de Markalé en 1994-1995 (7)

La guerre civile en Bosnie Herzégovine dans les années 1990 met aux prises Serbes, Musulmans et Croates dans un conflit fratricide au cœur d’une Europe qui se voulait pacifiée. La guerre semble s’enliser, lorsque deux bombardements au mortier sur le marché dit de Markalé, les 5 février 1994 et 28 août 1995, vont causer respectivement la mort de quatre-vingt et d’une cinquantaine de civils bosniaques musulmans. Après le deuxième massacre, l’émotion est grande et les médias dans une belle unanimité accusent les militaires serbes d’en être les responsables. L’opinion, déjà largement remontée contre les Serbes suite à une désinformation systématique par les médias, est mûre, et, dès le lendemain, commençaient les raids de représailles de l’OTAN contre les Serbes (3000 sorties d’avion contre les objectifs civils et militaires sur tout le territoire de la République serbe de Bosnie).

On connaît la suite. La vérité sur ces attaques au mortier ne fut dévoilée que plus tard. Les enquêtes balistiques prouvèrent que les obus partirent dans les deux cas des lignes bosniaques, comme l’a confirmé le général Rose lui-même, alors commandant de la Force de protection de l’ONU en Bosnie (FORPRONU) Le conflit en Syrie aurait été déclenché en 2011 par la répression sauvage par les forces du régime de manifestants pacifiques

Dans son livre,(8) Jacques Baud cite un témoin oculaire des premières manifestations de 2011. Le père jésuite néerlandais Frans van der Lugt écrit que « dès le début, les manifestations n’étaient pas purement pacifique. J’ai vu des manifestants armés marchant avec les autres manifestants et qui ont tiré sur les policiers les premiers. » Jacques Baud démontre la stratégie utilisée par les fauteurs de trouble : infiltrer des provocateurs au sein des manifestants, cherchant à éliminer des agents des forces de police, afin de pousser à une escalade de la répression dans le but de générer une insurrection populaire et d’en faire porter la responsabilité aux dirigeants syriens. L’ ensemble des médias va reprendre avec constance cette intox durant tout le conflit.

Bachar el Assad « massacreur de son peuple »

Il serait fastidieux de relever toutes les fake news colportées par les médias. Quelques unes méritent de s’y attarder. Pendant toute la guerre civile en Syrie, les médias ont décrit le dirigeant de la Syrie comme celui qui « massacrait son peuple, » en utilisant tous les moyens possibles : barils d’explosifs largués sur les populations civiles d’Alep, destruction du dernier hôpital d’Alep, disparition du dernier médecin d’Alep, utilisation de gaz chimiques, et enfin le fameux « dossier César » devant apporter la preuve de dizaines de milliers d’exécutions dans les prisons syriennes. Là aussi, Jacques Baud déconstruit toutes ces fake news, reprises inlassablement par l’ensemble des médias, comme une mantra ne souffrant aucune remise en cause (9)

L’intox des 30 000 manifestants tués début 2026 en Iran

De violentes manifestations anti régime se sont produites en Iran début 2026. Pendant quelques temps, les autorités semblaient dépassées, mais ont réussi à reprendre la situation en mains, au prix d’une répression violente. Le nombre de victimes, aussi bien forces de l’ordre que manifestants, oscillait entre 2000 et 3000, lorsque, soudainement, un nombre de 30 000 morts a fait son apparition et a été repris dans l’ensemble des médias avec une unanimité suspecte. Ce nombre est ensuite devenu un totem, intouchable mais jamais documenté.

Seule Amnesty International, malgré sa position hostile envers Téhéran, s’est abstenue de donner un chiffre précis, se contentant de dire que « des milliers » de personnes étaient mortes. Cette estimation correspond à peu près aux chiffres avancés par Téhéran : la Fondation iranienne des martyrs et des anciens combattants fait état de 3 117 morts, dont 2 427 civils et membres des forces de sécurité. Pour davantage d’infos, se reporter au site en ligne : https://arretsurinfo.ch/lutilisation-cynique-par-loccident-des-figures-de-la-contestation-iranienne/

La fake news la plus extravagante de tous les temps

« L’“invasion” de l’Espagne par des migrants marocains pourrait bien être la fake news la plus extravagante de tous les temps. Selon la version officielle, environ 60 000 hommes, pour la plupart en âge de faire leur service militaire, auraient envahi la ville espagnole de Ceuta le 31 juillet 2026 dans le but de trouver du travail et de “s’assurer une vie meilleure”. La vérité, bien évidente, c’est que cette affaire relève d’une vaste et médiocre mise en scène conçue pour saper le soutien dont bénéficie le gouvernement espagnol de gauche et son président ouvertement antisioniste, Pedro Sánchez. Les manipulateurs derrière ce vaudeville pitoyable sont les suspects habituels, Netanyahu et le “petit” Marco Rubio (qui s’est aligné sur les dirigeants dociles du Maroc), pour fabriquer de toutes pièces une fausse crise qui “donnerait une bonne leçon à l’Espagne”. » On consultera à ce sujet la note publiée par Mike Whitney sur le site de Mondialisation. (10)

Conclusion

Jamais, à ma connaissance, aucun de ces médias n’a consenti à faire son mea-culpa et à reconnaître avoir propagé de fausses nouvelles.

Petite histoire de la russophobie

Lorsque, bien longtemps après le soi-disant événement, la vérité est enfin révélée, les médias ignorent l’information, ou la traitent comme un fait-divers anodin et sans importance. Le public n’apprendra jamais qu’il a été trompé, mais avec le temps, sa méfiance envers les médias officiels grandit. C’est d’ailleurs, précisément, ce fossé, qui s’élargit entre les médias mainstream et les médias alternatifs,(11) qui va conduire, on peut le craindre, à une censure de plus en plus sévère de ces derniers. Les technologies les plus modernes seront utilisées pour y parvenir. Il est vraisemblable que les services répressifs européens, à l’avant garde de la censure envers la liberté d’expression,(12) envisagent déjà la mis en œuvre de ce processus. L’extension du conflit actuel en Ukraine en une guerre de haute intensité avec la Russie, comme annoncé ouvertement par les plus hautes autorités militaires européennes, en constituera la justification.(13)

MARC Jean

Notes :

(1) https://fr.wikipedia.org/wiki/Faux_charnier_de_Timi%C8%99oara

(2) https://arretsurinfo.ch/quand-des-societes-de-communication-fabriquent-des-fake-news/

(3) https://arretsurinfo.ch/quand-des-societes-de-communication-fabriquent-des-fake-news/

(4) https://arretsurinfo.ch/crimes-de-guerre-ou-genocide-a-srebnica/

(5)https://incomfis-srebrenica.org/

(6)https://arretsurinfo.ch/massacre-de-boutcha-en-ukraine-en-2022-et-massacre-de-racak-au-kosovo-en-1999/

(7) https://arretsurinfo.ch/les-faux-attentats-font-toujours-recette/

(8) Jacques Baud, Gouverner par les fake news, éditions Max Milo, p.111 à 119

(9) Jacques Baud, Gouverner par les fake news, éditions Max Milo, p.109 à 159

(10) https://www.mondialisation.ca/la-fake-news-la-plus-extravagante-de-tous-les-temps/5709341?doing_wp_cron=1786691403.9811820983886718750000

(11)https://egaliteetreconciliation.fr/Masse-critique-atteinte-les-reseaux-sociaux-battent-la-tele-80921.html

(12)https://www.mondialisation.ca/la-liberte-dexpression-est-interdite-en-europe/5709446?doing_wp_cron=1786691843.2890379428863525390625

(13)https://arretsurinfo.ch/apres-lukraine-la-baltique/

La source originale de cet article est Mondialisation.ca

Hemeroteca. Semana del 3 al 9 de agosto de 2026

🛑 [palestina] [260804] El “Octavo Frente”: Palestina y la batalla por el relato. Jaldía Abubakra.

Hay una batalla que no se libra con aviones, drones ni soldados. No tiene fronteras claramente delimitadas y, sin embargo, atraviesa continentes. Se libra en las pantallas de nuestros teléfonos, en las universidades, en los grandes medios, en las iglesias evangélicas, en los parlamentos y, cada vez más, en ese territorio aparentemente invisible donde algoritmos e inteligencia artificial intervienen en nuestra manera de acceder al conocimiento.

fuente https://www.elsaltodiario.com/

El “Octavo Frente”: Palestina y la batalla por el relato
Jaldía Abubakra 4 de agosto de 2026
fuente: https://www.elsaltodiario.com/ocupacion-israeli/octavo-frente-palestina-batalla-relato?

Hay una batalla que no se libra con aviones, drones ni soldados. No tiene fronteras claramente delimitadas y, sin embargo, atraviesa continentes. Se libra en las pantallas de nuestros teléfonos, en las universidades, en los grandes medios, en las iglesias evangélicas, en los parlamentos y, cada vez más, en ese territorio aparentemente invisible donde algoritmos e inteligencia artificial intervienen en nuestra manera de acceder al conocimiento.

El propio aparato israelí ha comenzado a tratarla como un frente estratégico. Benjamin Netanyahu la ha presentado como el “Octavo Frente”: la batalla por “los corazones y las mentes”, con especial atención a la juventud occidental y a sectores conservadores de Estados Unidos. Cuando un Estado convierte la opinión pública en un frente de guerra, está reconociendo que las palabras, las imágenes y la interpretación de la realidad han adquirido para él un valor estratégico.

[ recuadro: El gobierno israelí ha destinado más de mil millones de dólares a diplomacia pública desde octubre de 2023 ]

No estamos hablando simplemente de campañas publicitarias ni de la vieja hasbara adaptada a TikTok. Hablamos de una infraestructura internacional de influencia que combina empresas de comunicación, campañas digitales, delegaciones políticas, periodistas, creadores de contenido e influencers, y que comienza a extenderse hacia un terreno mucho más profundo: el entorno informativo del que se alimentan buscadores y sistemas de inteligencia artificial.

Una investigación publicada en julio de 2026 por el Quincy Institute for Responsible Statecraft, basada en registros de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros de Estados Unidos —FARA— y documentos de contratación pública israelíes, calcula que el gobierno israelí ha destinado más de mil millones de dólares a diplomacia pública desde octubre de 2023. Desde entonces, más de 100 millones de dólares han sido destinados a actividades de influencia israelí declaradas bajo FARA y 17 nuevas empresas se registraron entre 2024 y 2025 para trabajar en favor de intereses israelíes. Para 2026 se planteó, además, un presupuesto de unos 750 millones de dólares para diplomacia pública, aproximadamente cuatro veces el del año anterior, según se explica en el informe del Quincy Institute. En este contexto, quizá la pregunta más interesante que debamos hacernos no sea cuánto dinero está gastando Israel con todo esto, sino por qué necesita gastarlo ahora. Las opiniones desfavorables hacia Israel van en aumento

Durante décadas, Israel disfrutó de una posición excepcional en buena parte de Occidente y no necesitaba convencer desde cero. Gobiernos, grandes medios e instituciones culturales y académicas reprodujeron los marcos desde los que debía entenderse Palestina. La colonización se convertía en “conflicto”, la ocupación desaparecía detrás de la “seguridad” y la resistencia palestina era separada de las condiciones históricas que la habían producido. Cada nueva agresión comenzaba informativamente cuando Israel decidía responder, como si todo lo anterior perteneciera a otra historia.

[ recuadro: Lo ocurrido después en Gaza produjo algo que no había previsto en toda su dimensión: millones de personas comenzaron a observar, casi en tiempo real, aquello que durante décadas había sido filtrado, fragmentado o explicado por intermediarios ]

El 7 de octubre de 2023 no creó esa maquinaria narrativa. Existía desde mucho antes. Pero lo ocurrido después en Gaza produjo algo que no había previsto en toda su dimensión: millones de personas comenzaron a observar, casi en tiempo real, aquello que durante décadas había sido filtrado, fragmentado o explicado por intermediarios. Periodistas palestinos, familias, médicos y habitantes de Gaza mostraron directamente al mundo barrios destruidos, hospitales atacados, desplazamientos masivos, hambre, niños y niñas asesinados y familias enteras borradas de los registros civiles. Entonces apareció un problema mucho más difícil de resolver mediante relaciones públicas. Ya no se trataba solamente de decidir qué contar sobre Palestina, sino de convencer a millones de personas de que aquello que habían visto debía interpretarse de otra manera.

Los datos permiten observar esa ruptura. En febrero de 2026, Gallup registró por primera vez que la simpatía de la población estadounidense hacia los palestinos superaba a la expresada hacia los israelíes: 41% frente a 36%. Entre las personas de 35 a 54 años, la diferencia llegaba al 46% frente al 28%. El Pew Research Center encontró además que entre los republicanos de 18 a 49 años el 57% tenía una opinión desfavorable de Israel.

No sorprende que jóvenes, conservadores y evangélicos aparezcan entre los públicos prioritarios de las nuevas campañas. La documentación examinada por el Quincy Institute incluye una campaña de 3,2 millones de dólares dirigida a cristianos evangélicos y otra destinada a reclutar influencers menores de 30 años para alcanzar audiencias conservadoras en Instagram y TikTok. La batalla consiste también en impedir que continúe erosionándose el consenso que sostuvo durante décadas la relación especial entre Washington e Israel.

[ recuadro: Mientras amplios sectores de las sociedades europeas se alejan de Israel, numerosos gobiernos mantienen estrechas relaciones militares, económicas, tecnológicas, científicas y diplomáticas con el Estado israelí ]

Estados Unidos no es una excepción. En 2026, una encuesta del Pew Research Center realizada en 36 países encontró una mediana del 67% de opiniones desfavorables hacia Israel, frente a un 25% favorables. En todos los países europeos incluidos predominaban las opiniones negativas. En España alcanzaban el 96% entre quienes se situaban en la izquierda, pero también el 66% entre quienes se identificaban con la derecha.

Aquí aparece una contradicción cada vez más visible: mientras amplios sectores de las sociedades europeas se alejan de Israel, numerosos gobiernos mantienen estrechas relaciones militares, económicas, tecnológicas, científicas y diplomáticas con el Estado israelí. Por eso la batalla por la opinión pública no busca únicamente mejorar encuestas, sino evitar que el rechazo social termine convirtiéndose en fuerza política: embargos de armas, sanciones, rupturas institucionales, boicot o cuestionamientos de la impunidad israelí.

La misma disputa atraviesa América Latina. En 2026, las opiniones desfavorables hacia Israel superaban el 50% en países como Chile, México, Colombia, Argentina y Brasil, según el Pew Research Center. Precisamente porque Palestina conserva un enorme capital histórico de solidaridad en la región, Israel y organizaciones que trabajan por estrechar sus relaciones con ella buscan llegar no solo a gobiernos, sino también a parlamentos, empresarios, medios, periodistas, creadores de contenido y sectores religiosos.

[ recuadro: No todas estas iniciativas están financiadas directamente por el Estado israelí ni forman parte de una única estructura centralizada. Existen fundaciones, organizaciones aliadas, redes empresariales, actores políticos y movimientos religiosos con autonomía propia ]

Este pasado mes de junio, Leah Soibel, fundadora de Fuente Latina, afirmaba que su organización había llevado a Israel a 300 periodistas hispanos no judíos y habló abiertamente de trabajar con periodistas, influencers y creadores latinoamericanos, según documentaba Genesis Prize Foundation. A ello se suman iniciativas como los Acuerdos de Isaac, concebidos para ampliar las relaciones de Israel con América Latina y para los que se anunció una inversión inicial de un millón de dólares.

No todas estas iniciativas están financiadas directamente por el Estado israelí ni forman parte de una única estructura centralizada. Existen fundaciones, organizaciones aliadas, redes empresariales, actores políticos y movimientos religiosos con autonomía propia. Pero esa diversidad muestra una amplia red internacional de actores e intereses capaz de extender la influencia mucho más allá de las embajadas. Las redes del sionismo cristiano desempeñan aquí un papel especialmente importante. Acercarse a los países árabes

En el mundo árabe la estrategia adopta otras formas. Israel lleva años desarrollando una diplomacia digital específicamente en lengua árabe. Construye un relato propio: Israel como Estado moderno y dispuesto a vivir en paz; Palestina reducida a un problema de seguridad; la resistencia convertida en responsable de guerras producidas por décadas de colonización; y la normalización presentada como puerta hacia la estabilidad. La propia Knéset informó de campañas que alcanzaron alrededor de 858 millones de visualizaciones en medios digitales en árabe.

[ recuadro: Hay una enseñanza que décadas de acuerdos no han conseguido borrar: se pueden normalizar relaciones entre gobiernos sin normalizar la conciencia de los pueblos]

Sin embargo, cuando pasamos de las pantallas a las sociedades aparece otra realidad. Arab Barometer encontró que, después del 7 de octubre de 2023, en ninguno de los siete países árabes estudiados la población que apoyaba la normalización con Israel superaba el 13%. En Marruecos, el apoyo cayó del 31% al 13%. El Arab Opinion Index registró además que el 89% rechazaba que sus países reconocieran a Israel y que el 92% consideraba la causa palestina una cuestión de todos los árabes y no solamente de los palestinos. Hay una enseñanza que décadas de acuerdos no han conseguido borrar: se pueden normalizar relaciones entre gobiernos sin normalizar la conciencia de los pueblos.

El “Octavo Frente”, sin embargo, mira también hacia el futuro. Y ahí aparece la inteligencia artificial: en mayo de 2024, OpenAI informó de que había interrumpido varias operaciones encubiertas de influencia que utilizaban sus modelos. Una estaba vinculada a STOIC, una empresa comercial israelí, que habría empleado herramientas de inteligencia artificial para generar artículos y comentarios difundidos posteriormente en distintas plataformas. OpenAI señaló, sin embargo, que no había encontrado pruebas de que sus modelos hubieran aumentado significativamente el alcance de aquella operación.

[ recuadro: Si millones de personas utilizan sistemas de IA para comprender la historia y el presente, influir sobre las fuentes y los contenidos que componen el entorno informativo se convierte también en una batalla por el conocimiento del futuro ]

El Quincy Institute documenta además un contrato israelí con Clock Tower X que incluye la creación de páginas web y contenidos orientados a influir en la forma en que los sistemas generativos recuperan y presentan información, buscando determinados encuadres en conversaciones con sistemas GPT y una mayor presencia de ciertos contenidos en buscadores.

Esto no significa que Israel controle ChatGPT ni ningún otro sistema de inteligencia artificial. La cuestión es diferente y probablemente más importante a largo plazo. Si millones de personas utilizan sistemas de IA para comprender la historia y el presente, influir sobre las fuentes y los contenidos que componen el entorno informativo se convierte también en una batalla por el conocimiento del futuro. Está en juego el espacio del que dependerán las respuestas que mañana recibamos cuando preguntemos qué ocurrió en Gaza, qué es el sionismo, cuándo comenzó la colonización de Palestina o por qué existe la resistencia palestina.

Aquí cualquiera que lea este artículo tiene también una responsabilidad: aprender a reconocer cómo funciona la propaganda. La más eficaz rara vez necesita inventarlo todo; le basta con decidir dónde comienza la historia, qué palabras se utilizan y qué queda fuera del encuadre. La necesidad de recuperar el relato palestino

Cuando escuchamos que “Israel se defiende”, conviene preguntar: ¿en qué momento comienza la historia que nos cuentan? Cuando se habla de “conflicto israelí-palestino”, ¿por qué una realidad de colonización, ocupación y enorme desigualdad de poder se presenta como un enfrentamiento entre iguales? ¿Por qué desaparecen la ocupación y la dominación colonial, como si la resistencia palestina hubiera nacido en el vacío?

Lo mismo ocurre cuando se habla de “la única democracia de Oriente Medio” —esto último una denominación geográfica colonial que debería ser sustituida por Asia Occidental—. ¿Democracia para quién? ¿Dónde quedan los millones de palestinos sometidos a ocupación, bloqueo, desplazamiento, discriminación y regímenes jurídicos profundamente desiguales?

La propaganda pierde parte de su poder cuando dejamos de discutir dentro de las palabras que ella misma ha elegido. Pero su maquinaria sigue siendo poderosa: mil millones de dólares compran campañas, acceso político, producción audiovisual, influencers, consultores y tecnología, sin contar grandes organizaciones estadounidenses favorables a Israel que no reciben financiación del gobierno israelí, como AIPAC.

[ recuadro: Desde los Acuerdos de Oslo (1993 y 1995), una parte importante del discurso oficial palestino fue desplazando el lenguaje de la liberación hacia el del “proceso de paz” ]

Esa maquinaria puede contribuir a criminalizar organizaciones, presionar universidades, condicionar debates y perseguir la solidaridad con Palestina. Conocerla y exponerla no es una tarea exclusivamente de la población palestinas, sino de todas aquellas personas que quieran saber quién intenta condicionar lo que ve, lee y cómo interpreta el mundo.

A todo ello se suma una cuestión que pocas veces se reconoce fuera de Palestina. Desde los Acuerdos de Oslo (1993 y 1995), una parte importante del discurso oficial palestino fue desplazando el lenguaje de la liberación hacia el del “proceso de paz”, la negociación permanente y la construcción de un Estado en una parte del territorio. Palestina quedó cada vez más reducida a Cisjordania y Gaza, relegando a los refugiados, el derecho al retorno y a los palestinos de los territorios ocupados en 1948, mientras la cuestión colonial cedía espacio al lenguaje del “conflicto”, la gestión y la diplomacia.

Recuperar el relato palestino exige superar también esos límites. Palestina no es una Autoridad ni un territorio administrado: es Gaza, Jerusalén, Cisjordania, las ciudades y aldeas palestinas ocupadas en 1948, los campos de refugiados y la diáspora. Es una tierra, un pueblo y una historia que la fragmentación no ha conseguido convertir en causas diferentes. Recupera el relato palestino significa también reivindicar el derecho de un pueblo a definir qué significa liberarse, cuáles son sus derechos inalienables y qué futuro reclama.

Para comprender Palestina hay que abandonar dos filtros: dejar de mirarla únicamente a través del relato sionista y dejar de encerrarla en los límites que décadas de negociación y diplomacia oficial impusieron sobre la propia cuestión palestina; porque Palestina no empezó con la creación del Estado de Israel ni puede reducirse a una sucesión de agresiones y respuestas. Antes de la Nakba había ciudades, pueblos, escuelas, periódicos, sindicatos, asociaciones de mujeres y una sociedad enfrentada ya a la colonización. Después hubo campos de refugiados convertidos en espacios de organización, generaciones que preservaron las llaves y los nombres de sus aldeas, presos que escribieron desde las cárceles y una cultura que atravesó fronteras sin abandonar la idea del retorno.

Conocer esa historia es romper una de las formas más persistentes del colonialismo: reducir a un pueblo a aquello que su colonizador dice de él. Significa recuperar archivos y voces silenciadas, incluidas las de generaciones que nacieron lejos de las aldeas de sus familias y siguieron transmitiendo sus nombres. Dejar de preguntar solamente qué hace Israel y preguntarnos también quiénes son los palestinos, qué memoria conservan y qué futuro reclaman. Más de mil millones de dólares pueden leerse también como la medida del problema que Israel intenta resolver.

[ recuadro: Frente a un pueblo que despliega una maquinaria extraordinaria del dinero, la tecnología y el poder, la respuesta no puede ser construir una propaganda más eficaz, sino investigar, contrastar, escuchar las voces que el poder intenta silenciar y preservar la memoria]

Durante décadas, el sionismo consiguió que una parte considerable del mundo occidental discutiera Palestina dentro de límites previamente establecidos. Hoy esa relación empieza a mostrar grietas. Gaza ha abierto una de las más profundas. No porque los palestinos hayan descubierto cómo contar su historia, sino porque millones de personas han visto demasiado: niños y niñas asesinados, médicos sin medios, periodistas asesinados, familias desplazadas y personas buscando comida. Pero también han visto a un pueblo que, en medio del genocidio, continúa enseñando, estudiando, cuidando y aferrándose obstinadamente a la vida.

Frente a un pueblo que despliega una maquinaria extraordinaria del dinero, la tecnología y el poder, la respuesta no puede ser construir una propaganda más eficaz, sino investigar, contrastar, escuchar las voces que el poder intenta silenciar y preservar la memoria. No se trata de vivir respondiendo a Israel, sino de devolver al centro a Palestina: su historia, su pueblo, su resistencia, su memoria y su futuro. Porque esta batalla también se libra sobre las palabras y el conocimiento, y no pertenece solamente a los palestinos: interpela a cualquiera que crea que no se deben silenciar la verdad, la memoria de los pueblos ni su derecho a contar su propia historia.

Israel puede comprar campañas, contratar empresas, financiar influencers y producir millones de contenidos. Puede intentar ocupar cada nueva tecnología que transforme nuestra manera de acceder a la información. Pero hay algo mucho más difícil de borrar.

Después de Gaza, la batalla ya no consiste solamente en conseguir que el mundo mire a Palestina. Consiste en impedir que, después de haberla visto, alguien vuelva a convencerlo de que no vio lo que vio. Y también en aprender, por fin, a mirar Palestina sin necesitar que Israel —ni quienes durante décadas administraron los límites de lo posible— nos diga qué estamos viendo.

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Julio de 2026

Hemeroteca. Semana del 13 al 19 de julio de 2026

🛑 [palestina] [260719] La miseria de nuestro periodismo en el genocidio. Francesca Fornario

Los soldados israelíes han orinado en las cunas, han defecado en las ollas, han quemado los libros, han destrozado las fotos de boda que colgaban de la pared de la casa de los recién casados, se han hecho selfies contoneándose con la ropa interior de la novia, que habían robado de los cajones, sobrepuesta al uniforme de camuflaje, han grabado un vídeo para enviárselo a su novia, han grabado un vídeo para aumentar el número de seguidores, pero no se puede decir que sea un genocidio y, en cualquier caso, Prada propone unas zapatillas de rafia en tonos beige adornadas con el icónico logotipo triangular y acabados en piel.

fuente https://rafaelpoch.com/

La miseria de nuestro periodismo en el genocidio
Francesca Fornario 19 de julio de 2026

Los soldados israelíes han orinado en las cunas, han defecado en las ollas, han quemado los libros, han destrozado las fotos de boda que colgaban de la pared de la casa de los recién casados, se han hecho selfies contoneándose con la ropa interior de la novia, que habían robado de los cajones, por encima del uniforme de camuflaje, han grabado un vídeo para enviárselo a su novia, han grabado un vídeo para aumentar el número de seguidores, pero no se puede decir que sea un genocidio y, en cualquier caso, «Harry y Meghan, junto con sus hijos Archie y Lilibet, se han reunido con el rey Carlos III en Highgrove, la residencia privada del soberano en los Cotswolds».

Los soldados israelíes hicieron que los perros destrozaran a un joven discapacitado y lo dejaron morir desangrado, mientras se llevaban a rastras a la madre que les suplicaba que lo ayudaran, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, «Belen conduce la lancha a motor en topless, con una mano sujeta el timón y con la otra se cubre».

Los soldados israelíes han marcado puntos jugando al tiro al blanco. Un día había que disparar a los niños en la cabeza, otro día en los testículos, otro día en la rótula, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, Massimo Recalcati analiza psicológicamente a Michele Mari, que ha ganado el premio Strega (y ninguno de los dos dice que sea un genocidio).

El Gobierno israelí bloquea la salida de Gaza y la entrada a los periodistas, a los médicos e incluso a las galletas y la mermelada, porque son demasiado calóricas para las mujeres y los niños, mientras que el 77 % de la población sufre graves niveles de inseguridad alimentaria y, por ello, la mortalidad infantil se ha duplicado, pero no se puede decir que sea un genocidio; y, de todos modos, Dua Lipa se ha casado en Sicilia con 150 cannoli y un helado de sandía con flores de jazmín cristalizadas, recolectadas a las 5 de la mañana.

Han disparado contra las personas hambrientas que hacían cola en los puntos de distribución de alimentos, matando a dos mil de ellas; han destruido la red de abastecimiento de agua, obligando a los supervivientes a sobrevivir con 6 litros por persona, cuando, según la OMS, para garantizar la higiene se necesitan entre 50 y 100, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, «Taylor Swift y Travis Kelce presentan a su nuevo perrito, aunque han decidido mantener la discreción sobre los detalles más íntimos» (No sé, Tgcom24 los llama así).

Han acribillado a balazos el coche en el que una familia intentaba ponerse a salvo; han acribillado a balazos la ambulancia que se dirigía a rescatar a la niña, única superviviente en el habitáculo bajo los cuerpos ensangrentados de sus tíos, acribillaron el habitáculo para matar a la niña superviviente, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, Prada propone unas zapatillas de rafia en tonos beige adornadas con el icónico logotipo triangular y acabados en piel.

Han atacado 36 de los 36 hospitales en funcionamiento, han dejado morir a los recién nacidos en las incubadoras tras cortar la corriente, han asesinado a más de 1 500 médicos y enfermeros, han detenido a decenas de ellos sin juicio ni acusación formal, y los han hacinado en cárceles donde los presos son sistemáticamente torturados y violados con objetos punzantes introducidos en el ano hasta lesionarles los órganos internos, en las cárceles donde hay más de 300 niños detenidos por terrorismo en virtud de la ley que considera terrorista al niño que lanza una piedra contra el tanque que está ocupando su pueblo, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, Tarantino deja la dirección y vuelve a actuar junto a Kylie Minogue.

Han detenido las ambulancias, han hecho bajar a los paramédicos desarmados, los han asesinado uno tras otro, los han enterrado a los quince junto con sus ambulancias bajo la arena, pero no se puede decir que sea un «genocidio» y, en cualquier caso, Sinner alivia los calambres con zumo de pepinillos.

Han arrasado ciudades enteras, colegios, iglesias, mezquitas, campos de fútbol y cafeterías a orillas del mar; han ocupado militarmente casi el 70 % de la Franja; han destruido todas las universidades; han obligado al 90 % de la población a vivir en tiendas de campaña, incendiado las tiendas, asesinado a más de 72 000 personas —21 000 de ellas niños—, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, este verano puede realzar sus pestañas con postizos desechables para resaltar la mirada sin apelmazarlas.

Han disparado a los pescadores por pescar, a los periodistas por ejercer su profesión, matando a cientos de ellos en ejecuciones selectivas, pero no se puede decir que sea un genocidio; y, en cualquier caso, es el año del Caballo de Fuego en el calendario del horóscopo chino, y los asuntos prácticos, en particular los relacionados con el hogar y la familia, generan tensiones, pero solo si es usted Libra.

Han hecho sobrevolar en plena noche los campamentos de desplazados con drones que emitían llantos de bebés y ladridos de perros para que la gente, aterrorizada, saliera al exterior y luego atacarla, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, sale el nuevo sencillo de Beyoncé.

Han bombardeado sin piedad el Líbano, ocupado el sur del país, arrasado pueblos, obligado a huir a un millón de personas, matado desde el 7 de octubre a más de mil palestinos en Cisjordania, donde no hay Hamás, detenido, en Cisjordania, a uno de cada cuatro palestinos a lo largo de su vida y, también allí, han arrasado pueblos, degollado ovejas, talado olivos, agredido a las monjas, disparado a los sacerdotes y amenazado con armas a los carabineros italianos y a los diputados estadounidenses, además de torturar y secuestrar a activistas internacionales, a los eurodiputados, a los médicos y a los periodistas de todo el mundo; además, han instaurado un sistema de apartheid y han presentado planes de limpieza étnica mediante vídeos generados con IA en los que, en lugar de las casas de los palestinos, aparecen complejos turísticos de lujo y casinos, y a Trump y Netanyahu paseando por el paseo marítimo; pero no se puede decir que sea un genocidio, ni siquiera se pueden interrumpir las relaciones militares, comerciales y estratégicas con Israel, ni tampoco se puede dejar de vender armas a Israel; y solo se puede sancionar 20 —o mejor dicho, 21— veces a Putin por haber invadido Ucrania, pero cero veces a Israel, que ha invadido Palestina, el Líbano, Siria, ha bombardeado seis Estados soberanos con las armas de Trump, quien sanciona a los jueces internacionales, a la ONU y a cualquiera que tenga el valor de decir «genocidio» y de denunciar el apartheid; y, en cualquier caso, Giorgia Meloni, que no dice «genocidio», no reconoce a Palestina, no sanciona a Israel y aumenta el gasto militar tal y como le pide Trump, viste de Cucinelli —que detesta el verde y adora los colores pastel— y no dice «genocidio»; Giorgia Meloni, que promete mano dura contra los maranza, contra los migrantes irregulares y contra los Antifa, pero no mueve un dedo contra los asesinos israelíes y estadounidenses, acude a la peluquería de Mara Carfagna y Elisabetta Gregoraci para hacerse un «long bob» rubio miel con balayage.

Y hay dos cosas que estudiarán las generaciones futuras: cómo fue posible y cómo fue posible que nosotros, los periodistas, habláramos principalmente de otras cosas. «Se nota que todos aspiraban al Premio Strega».

(Publicado en: https://www.ilfattoquotidiano.it/2026/07/16/genocidio-gaza-crimini-israeliani-silenzio-media-notizie/8449070/)

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Junio de 2026

Hemeroteca. Semana del 22 al 29 de junio de 2026

🛑 [colonialismo] [260626] Los EÉUÚ y el proyecto sionista tras la guerra contra Irán: su nuevo Oriente Medio (el de siempre) o el caos. Ignacio Gutiérrez de Terán

Durante el nuevo capítulo de este esperpento llamado proceso de negociación entre Irán y Estados Unidos —ahora en Suiza desde la tercera semana de junio— estamos asistiendo a una escenografía habitual. La conocemos desde que el ejército de Washington y su aliado el régimen de Tel Aviv dijeron detener los ataques contra objetivos iraníes el pasado mayo: la confusión. Los negociadores de Teherán ya ni se inmutan cuando escuchan las declaraciones de los representantes de la Administración estadounidense, o sus medios de comunicación, o las sandeces incontenidas del fantoche de presidente que tienen, hablando de que los iraníes han aceptado esto o aquello; o que les van a fulminar como no hagan así o asá; o que la guerra la han ganado ellos y tienen derecho a imponer sus condiciones.

fuente https://www.elsaltodiario.com/

EEUU y el proyecto sionista tras la guerra contra Irán: su nuevo Oriente Medio (el de siempre) o el caos
Ignacio Gutiérrez de Terán Gómez-Benita . Arabista en la Universidad Autónoma de Madrid. 26 de junio de 2026
fuente: https://www.elsaltodiario.com/opinion/ee-uu-proyecto-sionista-guerra-iran-nuevo-oriente-medio-siempre-caos

Durante el nuevo capítulo de este esperpento llamado proceso de negociación entre Irán y Estados Unidos —ahora en Suiza desde la tercera semana de junio— estamos asistiendo a una escenografía habitual. La conocemos desde que el ejército de Washington y su aliado el régimen de Tel Aviv dijeron detener los ataques contra objetivos iraníes el pasado mayo: la confusión. Los negociadores de Teherán ya ni se inmutan cuando escuchan las declaraciones de los representantes de la Administración estadounidense, o sus medios de comunicación, o las sandeces incontenidas del fantoche de presidente que tienen, hablando de que los iraníes han aceptado esto o aquello; o que les van a fulminar como no hagan así o asá; o que la guerra la han ganado ellos y tienen derecho a imponer sus condiciones.

Un día te sacan un memorando de 14 puntos, con unas cláusulas aparentemente claras, y al día siguiente te salen con interpretaciones y lecturas sorprendentes de lo que días atrás habían dado por evidente. Aquel memorando había servido, dijeron la semana pasada, para poner fin a la contienda; hoy, sus negociadores lo están utilizando para retorcer el sentido de las palabras, volver a discusiones que se creían superadas y, en definitiva, alimentar este magma de caos e incertidumbre en que la política de EEUU ha convertido Oriente Medio.

Puede debatirse por extenso si Washington, y el repelente niño Vicente de Oriente, el régimen de Tel Aviv, han perdido o no la guerra que iniciaron contra Irán el 28 de febrero pasado. Lo que está fuera de toda duda es que no la han ganado. Lo que se presentaba como un paseo imperial de F-15, 16, 32 y compañía, de drones de ultimísima gama y hasta comandos de robocops y másteres del universo haciendo picnics y fotos chic en los “secretísimos” almacenes nucleares subterráneos de los iraníes devino en colosal chasco. Uno escucha la farfolla petulante de su turbio e insufrible presidente, propagada por las redes y sus apariciones en la Casa Blanca cual diarrea colérica estival, e imagina que obtuvieron un éxito total, habiendo destruido todo el ejército, toda la armada y toda la reserva balística de los iraníes.

Pero la realidad, maquillada por los medios de comunicación occidentales, en su gran mayoría sometidos a los dictados ideológicos de sus patrones prosionistas y “neoliberales” (suponiendo que alguien sepa lo que significa eso), cuenta otra cosa. Teherán no solo fue capaz de contener la embestida sino que neutralizó las bases estadounidenses en los países del Golfo, restringió la libertad de movimientos de los aviones de última generación de Washington y obligó a sus gigantescos portaaviones a buscar resguardo lejos del Estrecho de Hormuz.

[ La lectura creativa de los acuerdos y supuestos entendimientos se ha convertido en arte para los mediadores estadounidenses y sus protegidos en Tel Aviv]

EE UU no sólo ha sufrido un menoscabo evidente de su imagen de gran potencia militar y económica; su capacidad para seguir liberando eso que llaman el “mundo libre” (que tampoco sabemos lo que es) ha quedado reducida, disputada en Europa incluso por quienes se pensaba eran sus principales aliados. Las petromonarquías árabes, cuyas dinastías reinantes han fiado durante décadas su estabilidad al apoyo militar y diplomático de Washington, se preguntan hoy de qué sirve invertir miles de millones en compras jugosas de armamento e inversiones millonarias en suelo estadounidense si ni las bases ni los contingentes armados de aquella son capaces de librarles de los bombardeos de un hatajo de ayatolás locos, primitivos y rencorosos.

Grandes naciones de esas que llaman “emergentes” como la India sienten que las consecuencias de esta guerra que casi nadie ha comprendido las han terminado pagando ellos. Los indios, al igual que los japoneses, los coreanos, los filipinos y el resto de naciones extremo asiáticas, perciben que ellos, junto con los emiratos, reinos y sultanatos de la Península arábiga, son los grandes paganos de la astracanada iraní. El cierre de Hormuz y el corte de las rutas marítimas hacia el Índico, no sólo para los flujos de petróleo y gas, ha derivado en cortes de suministro a la población, el repunte de los precios y deterioro de la actividad industrial. Los segundos, con Emiratos Árabes Unidos a la cabeza, han tenido que cerrar empresas y renunciar temporalmente a su sueño de convertir la región del Golfo en un santuario turístico. Sus depósitos y petroleros siguen languideciendo, cargados de toneladas de crudo. Unos y otros se preguntan si con protectores como EE UU, a la postre tan poco fiables, no valdrá más entenderse con Irán; o con China, el exitoso convidado de piedra de esta nueva bufonada imperial.

Pero los reveses militares no constituyen, aún, impedimento para que los dirigentes estadounidenses intenten lograr los mismos objetivos por otros medios. Para eso están las negociaciones y procesos de paz, para embarrarlos, llenarlos de trampas, marcar las cartas para que la última palabra esté siempre de nuestro lado. El citado memorándum de los 14 puntos incluía en el primer párrafo, y repetido, que las hostilidades cesarían en todos los frentes, incluido el libanés. El régimen de Tel Aviv ha seguido extendiendo sus posiciones en el sur de Líbano, sin dejar de bombardear localidades del centro del país. Ahora los negociadores estadounidenses sostienen que mientras Hezbolá “siga por allí” los israelíes tienen derecho a llevar a cabo tales acciones. Pero el caso es que el memorando en cuestión no dice eso, sino que insiste en el cese de hostilidades, sin más.

La lectura creativa de los acuerdos y supuestos entendimientos se ha convertido en arte para los mediadores estadounidenses y sus protegidos en Tel Aviv. Si un papel dice que se levantarán las sanciones a Irán, inmediatamente después de declararse el alto el fuego, un negociador te dice después que sí pero que hay que negociarlo antes. Y esto aplica al resto de supuestos puntos acordados. El caos, el ruido, la confusión, la defenestración de las instituciones y organismos internacionales que ellos mismos habían creado para asegurar la hegemonía occidental… todo eso constituye hoy la principal baza de capitalismo sionistoide actual para continuar manipulando la región más sensible del planeta.

Casi nadie se acuerda de Gaza pero allí, tras otra campaña militar que no resultó tan exitosa como esperaban, el régimen de Tel Aviv está asfixiando poco a poco a la población, obligándola a morir de hambre y asco o a marcharse. Nadie estamos haciendo nada para evitarlo; y la tragedia la escribieron quienes impusieron el pretendido acuerdo de paz que detuvo, dicen, el “genocidio” perpetrado por el régimen de Tel Aviv.

Las hordas israelíes siguen haciendo sitio para, quién sabe, posibles asentamientos en el sur de Líbano, también con entendimientos y negociaciones con el gobierno de Beirut. Las incursiones de esas mismas tropas en territorio sirio están dando lugar a “nuevas realidades sobre el terreno”, como dicen los prebostes del sionismo colonialista actual —eufemismo para adquisiciones territoriales—; a pesar de los reveses, los mandamases israelíes no han renunciado a su gran proyecto de Oriente Medio, con su ruta comercial entre la India y Europa dirigida desde Tel Aviv y los estados árabes y musulmanes paciendo dócilmente de los llamados acuerdos de Abraham o “normalización” diplomática.

Sin embargo, las estrategias del caos, la confusión y el cisco tienen sus riesgos. Como nadie imagina qué ocurrencia vas a tener dentro de cinco minutos ni con quién estás negociando ni sobre qué, ni tampoco si lo que afirmas es verdad, los aliados del presidente estadounidense se impacientan. Los rifirrafes con el primer ministro israelí o destacados representantes del régimen israelí son, evidentemente, parte de la escenografía de una confusión teledirigida; pero revelan, asimismo, carencia de fe en este maquiavélico juego. Trump no se aleja mucho de la verdad cuando dice que su segunda elección como presidente pulverizó registros de popularidad, votos y dominio en el poder legislativo y ejecutivo pocas veces vistos en EE UU; pero calla, porque desea hacer encallar a los suyos en una realidad paralela virtual, que en sólo un año y medio de mandato ha acelerado el declive de su programa hegemónico.

[Los rifirrafes con el primer ministro israelí o destacados representantes del régimen israelí son, evidentemente, parte de la escenografía de una confusión teledirigida]

El mundo no ha hecho nada para evitar los crímenes del evangelismo sionista en Palestina, cierto, pero cada vez hay más voces que hablan abiertamente del carácter colonialista racista de la ocupación del territorio palestino. Parece poco pero hace veinte o incluso diez años la narrativa pro sionista gozaba de una supremacía en los grandes medios y ámbitos sociales occidentales que ya se está viendo contestada.

El farandulismo del presidente estadounidense, sus mentiras, su zafiedad, su ineptitud, está avivando el “peligro” del socialismo estadounidense (otra cosa ignota), en forma de candidatos políticos que, en sitios tan revolucionarios como Nueva York, hablan de colectivizar la riqueza y enfrentarse al sionismo depredador. La perla de este trumpismo desbocado —o el estado profundo estadounidense se quita de en medio a este pelele con ínfulas o el imperio no les dura una década— es la emergencia de una potencia regional inusitadamente altanera como es Irán, que se permite cosas nunca vistas como retirarse de las negociaciones o cerrar y reabrir según le convenga la ruta marítima más importante del planeta. El nuevo oriente soñado, rendido a las transacciones del gran capital y la ideología de un sionismo-neo cristiano, ha sufrido un duro golpe. Nos queda, empero, el festival de la farfolla y la confusión.

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🛑 [laicismo] [260624] Arte prerrománico, el tesoro mudéjar aragonés o la mezquita de Córdoba: el expolio de las inmatriculaciones. José Tamayo

Todo comenzó el 19 de diciembre de 1946, fecha en la que el Boletín Oficial del Estado publicaba el decreto de la nueva redacción de la Ley Hipotecaria que autorizaba a la Iglesia católica a llevar a cabo el mayor expolio del patrimonio nacional de la historia de España. La norma franquista permitía a dicha Iglesia, la única religión reconocida y la oficial del Estado español, el registro de miles de fincas como si fuera una administración pública, sin documento alguno que acreditara su propiedad. Era el “privilegio franquista”.

Así comienza la documentada investigación de Antonio Manuel Rodríguez Ramos, profesor de Derecho Civil de la Universidad de Córdoba, y Aristóteles Moreno Villafaina, periodista e investigador, El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia. La Mezquita de Córdoba y otros casos de libro (Akal, 2026).

fuente https://elpais.com/

Arte prerrománico, el tesoro mudéjar aragonés o la mezquita de Córdoba: el expolio de las inmatriculaciones
Por Jose Tamayo. 24 de junio de 2026.


Todo comenzó el 19 de diciembre de 1946, fecha en la que el Boletín Oficial del Estado publicaba el decreto de la nueva redacción de la Ley Hipotecaria que autorizaba a la Iglesia católica a llevar a cabo el mayor expolio del patrimonio nacional de la historia de España. La norma franquista permitía a dicha Iglesia, la única religión reconocida y la oficial del Estado español, el registro de miles de fincas como si fuera una administración pública, sin documento alguno que acreditara su propiedad. Era el “privilegio franquista”. [...] [...]

Así comienza la documentada investigación de Antonio Manuel Rodríguez Ramos, profesor de Derecho Civil de la Universidad de Córdoba, y Aristóteles Moreno Villafaina, periodista e investigador, El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia. La Mezquita de Córdoba y otros casos de libro (Akal, 2026).

Dos eran las razones que justificaban dicho privilegio: el agradecimiento por los servicios prestados por la jerarquía eclesiástica antes, durante y después del golpe de Estado y el que dicha jerarquía hubiera permitido el lema inscrito en las monedas españolas en curso: “Francisco Franco, Caudillo de España por la gracia de Dios”. Con él se reconocía el carácter sagrado del jefe del Estado y se legitimaba como gobernante a un militar golpista contra la democracia y a un dictador.

En 1998, 23 años después de la muerte del dictador, José María Aznar facilitó todavía más las cosas para que la Iglesia católica continuara con el saqueo de los bienes que no le pertenecían a través de dos normas que los autores del libro califican de “infames”: la Ley del Suelo y la Reforma Hipotecaria. Era el “privilegio aznarista”.

Ambos privilegios permitieron a la jerarquía católica inmatricular, sin título alguno de dominio, numerosos inmuebles de uso eclesiástico como el arte prerrománico asturiano, construido por los reyes astures entre los siglos VIII y X, el tesoro mudéjar aragonés, en cuya construcción participó la comunidad musulmana y cuya singularidad fue reconocida por la UNESCO; ermitas y casas rectorales de los payeses en Cataluña, la Giralda de Sevilla —convertida en “dependencia anexa”— y la mezquita de Córdoba, “las perlas arquitectónicas más espléndidas de Al Ándalus”; iglesias, catedrales…

El expolio no se limitó a inmuebles de uso eclesiástico, sino también a inmuebles sin vinculación religiosa alguna, como prados, cortijos, huertos, viviendas, plazas, campos de futbol, calles, cementerios, murallas, locales comerciales, plazas de garaje, pisos, frontones, parques, videoclubs, e incluso a bienes pertenecientes a congregaciones religiosas y cofradías. Así hasta 100.000 bienes pertenecientes al pueblo. Algunos de los bienes inmatriculados han sido vendidos a precio de mercado. Estos y otros expolios son analizados en detalle y con excelente documentación histórica y jurídica a lo largo de las páginas de este libro.

Pero uno de los casos más escandalosos en los que se centran los autores con rigor argumental es el de la mezquita de Córdoba, que el Cabildo inscribió el 2 de marzo de 2006 con el nombre de “santa iglesia Catedral” con total opacidad y deslealtad. La tesis del libro es que la mezquita fue siempre un edificio público, tanto en la época andalusí como tras la conquista castellana cuando fue reconocida como bien excepcional del patrimonio histórico nacional, de uso público en beneficio de la comunidad. Los autores demuestran documentalmente que la apelación de la Iglesia a la donación real de la mezquita nunca se produjo. No hubo donación, ni pudo haberla. Lo que hizo Fernando III fue una cesión de uso, no de propiedad.

La mezquita de Córdoba se degradó a bien privado el 2 de marzo de 2006 con la inmatriculación del Cabildo de la Catedral de Córdoba, que Rodríguez Ramos y Moreno Villafaina consideran una “aberración jurídica” y que fue objeto de una denuncia por la Plataforma Mezquita Catedral, Patrimonio de todxs, que recogió más de 400.000 firmas de toda España y de cientos de personas del mundo de la cultura para exigir la anulación de la apropiación ilegítima de un monumento fundamental del legado cultural de Córdoba.

Un monumento de este valor histórico y cultural incalculable no puede ser objeto del derecho de propiedad privada. Coincido con las preguntas y la respuesta de los autores: “¿De quién es el río Guadalquivir? ¿De quién es el Machu Pichu? ¿De quiénes son las pirámides de Egipto? No son de nadie, porque nos pertenecen a todas y todos”.

Al carecer el Cabido de título de propiedad de la Mequita, lo que procede es la nulidad, que debe ser declarada de oficio y en cualquier tiempo por dos razones: la flagrante inconstitucional sobrevenida y la vulneración del Convenio Europeo de Derechos Humanos. ¿Por qué, entonces, no se procede a la nulidad? Por la indolencia política y la pasividad de los ayuntamientos, de las instituciones públicas y de los gobiernos de turno, todos ellos rehenes de la Iglesia católica, así como por la ignorancia ciudadana y la pérdida de conciencia de lo público.

Resultado: se legitima el mayor expolio del patrimonio del Estado español por la voracidad “posesiva” de la jerarquía de la Iglesia católica, que actúa así contra el mandato evangélico: “No amontonéis tesoros en la tierra… No podéis servir a Dios y al Dinero” (Mt 6,19.24). El pecado de idolatría de los hebreos fue adorar al becerro de oro; el de la jerarquía de la Iglesia católica española es adorar al oro del becerro.

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Hemeroteca. Semana del 15 al 21 de junio de 2026

🛑 [palestina] [260617] Detenidos dos internacionalistas vascos tras una campaña de señalamiento mediático. Alejandra Martínez Velasco

La Policía Nacional ha detenido en Bilbao y Getxo a dos militantes vinculados (según apuntan varios medios) a la red de solidaridad con los presos palestinos, Samidoun, y al Comité Vasco de Apoyo a Irán, Iranekin Bat, quienes han sido trasladados a la Audiencia Nacional. Según informaciones basadas en filtraciones policiales a medios de la derecha, la orden de detención emitida por la Audiencia Nacional se sostiene en la sospecha de tener "vínculos con" organizaciones de Oriente Próximo a raíz, fundamentalmente, de publicaciones en redes sociales[...]
Este operativo policial se enmarca dentro del recrudecimiento de la ola represiva y de criminalización del antisionismo que recorre el continente europeo, un escenario ya visible en Alemania con el acoso al movimiento propalestino o el juicio a los 5 de Ulm en Reino Unido contra Palestine Action o Majid Freeman, o en Irlanda con el grupo musical Kneecap, pero también en el estado español. La ola represiva al movimiento propalestino se ha ido incrementando pese al aparente apoyo del Gobierno del PSOE y Sumar. El juicio contra las 8 de Becerril por parar La Vuelta Ciclista en la sierra de Madrid, la violencia policial de la Ertzaintza en el aeropuerto de Loiu a los activistas de la Sumud Flotilla a o el aluvión de multas a los movimientos de solidaridad con Palestina son un claro ejemplo de ello. Tampoco es la primera vez que militantes de Samidoun declaran ante la Audiencia Nacional, ya se vio obligada a hacerlo Jaldía Abubakra, militante palestina, tras una querella de Vox que finalmente fue archivada. Sin embargo, estas detenciones suponen un paso más en la escalada represiva contra el movimiento de solidaridad palestina.

fuente https://www.diario-red.com/

Detenidos dos internacionalistas vascos tras una campaña de señalamiento mediático
Alejandra Martínez Velasco 17 de junio de 2026
fuente: https://www.diario-red.com/articulo/espana/detenidos-dos-internacionalistas-vascos-campana-senalamiento-mediatico/20260616204732071465.html

La Policía Nacional ha detenido en Bilbao y Getxo a dos militantes vinculados (según apuntan varios medios) a la red de solidaridad con los presos palestinos, Samidoun, y al Comité Vasco de Apoyo a Irán, Iranekin Bat, quienes han sido trasladados a la Audiencia Nacional. Según informaciones basadas en filtraciones policiales a medios de la derecha, la orden de detención emitida por la Audiencia Nacional se sostiene en la sospecha de tener "vínculos con" organizaciones de Oriente Próximo a raíz, fundamentalmente, de publicaciones en redes sociales. El operativo se encuentra bajo secreto de sumario y mantiene abiertas las diligencias con registros domiciliarios en curso para investigar la “presunta relación de los arrestados con la organización libanesa Hezbollah”. La operación represiva se ha producido tras una campaña de señalamiento y criminalización a través las cabeceras de la derecha mediática, ABC y El Confidencial Digital, que ya difundían con antelación el relato de los servicios de información.

Desde Iranekin Bat, el Comité Vasco de Apoyo a Irán, denuncian que las acusaciones constituyen «un montaje para diabolizar la causa palestina» y una «caza de brujas» motivada por «no callarse ante el genocidio en Gaza». Según el comité, las autoridades judiciales pretenden criminalizar actividades políticas, tales como la organización de unas jornadas internacionales el pasado mes de junio con el embajador iraní Reza Zabib o la participación en las protestas de boicot contra la Vuelta Ciclista a España. El punto de mira de la acusación mediático-policial se ha dirigido contra Frontflict, un canal de Telegram administrado por uno de los detenidos, que replica información sobre las resistencias antisionistas en Asía Occidental y al que El Confidencial le dedica gran parte de la pieza publicada horas antes de que se produjeran las detenciones.

Mientras las informaciones policiales filtradas a El Confidencial y ABC sostienen que la plataforma funciona como una «red de propaganda de Hizbulá» que difunde «vídeos de ataques de drones contra soldados israelíes y mensajes del régimen iraní», los responsables del espacio informativo desmienten taxativamente esta versión. En un aviso de exención de responsabilidad publicado esta tarde, los administradores aclaran que el canal «se constituye única y exclusivamente como un espacio de carácter estrictamente informativo, documental y periodístico sobre la actualidad geopolítica en Oriente Medio y el denominado Eje de la Resistencia». Asimismo, el comunicado de Frontflict recalca que la selección de contenidos «tiene como único objetivo el análisis de la actualidad internacional y el libre ejercicio del derecho a la información», añadiendo que el espacio «rechaza, condena y se desvincula de manera absoluta de cualquier forma de terrorismo, extremismo, violencia o coacción contra la población civil».

Este operativo policial se enmarca dentro del recrudecimiento de la ola represiva y de criminalización del antisionismo que recorre el continente europeo, un escenario ya visible en Alemania con el acoso al movimiento propalestino o el juicio a los 5 de Ulm en Reino Unido contra Palestine Action o Majid Freeman, o en Irlanda con el grupo musical Kneecap, pero también en el estado español. La ola represiva al movimiento propalestino se ha ido incrementando pese al aparente apoyo del Gobierno del PSOE y Sumar. El juicio contra las 8 de Becerril por parar La Vuelta Ciclista en la sierra de Madrid, la violencia policial de la Ertzaintza en el aeropuerto de Loiu a los activistas de la Sumud Flotilla a o el aluvión de multas a los movimientos de solidaridad con Palestina son un claro ejemplo de ello. Tampoco es la primera vez que militantes de Samidoun declaran ante la Audiencia Nacional, ya se vio obligada a hacerlo Jaldía Abubakra, militante palestina, tras una querella de Vox que finalmente fue archivada. Sin embargo, estas detenciones suponen un paso más en la escalada represiva contra el movimiento de solidaridad palestina.

El analista Daniel Lobato denuncia que «el gobierno español y su policía continúan protegiendo al régimen israelí, mientras los pueblos del mundo están horrorizados por el holocausto en Gaza». A juicio del experto, cuando las fuerzas de seguridad acusan a los militantes de "vínculos terroristas" por su apoyo a Hizbolá o Irán, actúan como «meros altavoces y brazos represores del régimen genocida israelí». Los movimientos de solidaridad internacionalistas denuncian así la contradicción de un Ejecutivo central que, según Lobato, «ha elegido ser un régimen de Vichy de Israel y EEUU», recurriendo a una ostensible distancia entre sus declaraciones institucionales cínicas y una actuación práctica que ejecuta la persecución política en suelo europeo. Diversas organizaciones, como Plataforma Antirrepresiva Aske, han llamado a la movilización en solidaridad con los detenidos y han convocado una concentración en Algorta esta misma tarde.

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🛑 [laicismo] [260616] El triunfo del nacional catolicismo. Lidia Falcón

Después de cincuenta años de democracia y de ocho de gobierno socialista, aliado con unos grupitos que se proclaman a la izquierda del PSOE, estamos viviendo la olimpiada papal más exitosa que jamás habíamos tenido en España, ni siquiera en tiempos de la dictadura. Con el apoyo de todas las instituciones, gobernantes, partidos políticos y medios de comunicación públicos y privados [...] todas las mujeres que pertenecen a la cúpula del gobierno más de izquierda de nuestra historia, esperaron, entregadas a su tarea, púdicamente vestidas de negro, a que llegara León XIV a los diferentes eventos. Allí estaban, en fila, modosas y felices, como las alumnas del colegio de monjas al que asistieron y las domesticó de niñas, esperando a la madre superiora.

fuente https://partidofeminista.es/el-triunfo-del-nacional-catolicismo/

El triunfo del nacional catolicismo
Lidia Falcón 16 de junio de 2026
fuente : https://partidofeminista.es/el-triunfo-del-nacional-catolicismo/

Después de cincuenta años de democracia y de ocho de gobierno socialista, aliado con unos grupitos que se proclaman a la izquierda del PSOE, estamos viviendo la olimpiada papal más exitosa que jamás habíamos tenido en España, ni siquiera en tiempos de la dictadura. Con el apoyo de todas las instituciones, gobernantes, partidos políticos y medios de comunicación públicos y privados, que han logrado la asistencia de un millón y medio de personas a la misa que León XIV ha celebrado en la plaza de Cibeles de Madrid.

Los reyes de España acudieron a recibir a Su santidad, como le llaman en titulares de prensa y televisiones, al pie de la escalerilla del avión, y con él y su séquito lo recibieron y halagaron en el Palacio Real, y en las diferentes visitas que ha realizado a organizaciones caritativas, reuniones de sectores sociales que han acudido, entusiasmados, a rendir pleitesía al representante de dios en la tierra, mostrando en todo momento su admiración y apoyo al papel que cumple en el mundo católico, del que España no se descuelga. La reina vestida de blanco, privilegio que otro papa concedió a nuestro país por nuestro reconocido vasallaje al Vaticano y la entrega a los principios de la Iglesia, durante siglos.

Las hijas de los reyes, en cambio, visten de negro como es obligatorio a las mujeres, según el protocolo del Vaticano- se supone que en el interior de su palacio-, consigna que han cumplido obedientes y satisfechas también las ministras socialistas, embelesadas ante la presencia del pontífice. El gobierno no acudió a la misa de Cibeles, excepto la ministra de Educación, que por algo se llama Milagros. Y pierdo toda confianza en la educación española con semejante ministra.

Todas las mujeres que pertenecen a la cúpula del gobierno más de izquierda de nuestra historia, esperaron, entregadas a su tarea, púdicamente vestidas de negro, a que llegara León XIV a los diferentes eventos. Allí estaban, en fila, modosas y felices, como las alumnas del colegio de monjas al que asistieron y las domesticó de niñas, esperando a la madre superiora. La Celaá, María Jesús Montero, responsable nada menos que de Hacienda, la Milagros y hasta Yolanda Díaz, presidenta de la formación revolucionaria Sumar, que nos prometió un futuro maravilloso cuando ella gobernara.

Diputadas, ministras, delegadas del gobierno, por supuesto la Presidenta del Congreso, algunas incluso que presumieron de feministas durante su mandato, le han mostrado al papa su admiración y reverencia, sumisas y prudentes, vestidas de negro para cumplir con el protocolo vaticanista. No sé si se han enterado de que este pontífice a quien tanto admiran se ha manifestado en contra el aborto y de la eutanasia, como le corresponde.

Entre los numerosos encuentros el Papa reunió en la misma sesión al dirigente de la patronal y a los de los sindicatos Comisiones Obreras y UGT, cumpliendo hoy el montaje franquista del Sindicato Vertical, en el que la dictadura reunió a la patronal y a los representantes de los trabajadores, ya que todos tienen el mismo objetivo: trabajar por España.

Y como evento más importante y celebrado, el Papa se ha subido al estrado del Congreso de los Diputados para instruir a los representantes del pueblo español sobre lo que tienen que hacer para legislar y gobernar su país en aras de lograr la paz y ayudar a los más desfavorecidos. Invitados a esa conferencia estaban todos los diputados y dirigentes de partidos, y únicamente Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero no han asistido.

Los reportajes e informaciones transmitidas por la televisión pública han dado cuenta, con las expresiones alegres y admirativas de los periodistas, del entusiasmo con que toda España ha recibido, esperado y escuchado al sumo pontífice de la Iglesia católica, apostólica y romana, que ha tenido siempre en España a su más obediente y fiel parroquia.

Yo, que dada mi larga trayectoria vital, fui espectadora en mi adolescencia del Congreso Eucarístico de Barcelona, en 1952, en pleno franquismo, no recuerdo que los eventos, las misas públicas y los sermones con que nos obsequiaron curas y obispos, el papa de entonces no vino, llegaran a concitar tal número de espectadores ni que las informaciones -teniendo en cuenta que todavía no había televisión- fueran tan abundantes y repetitivas.

Las entrevistas televisadas han dado buena cuenta del entusiasmo y entrega que mostraba el pueblo español para contemplar lo más cerca posible a León XIV, que ha esperado largas horas bajo un calor infernal sus apariciones.

Todas las cadenas televisivas y radios de España han estado tres días pendientes de cualquier movimiento y declaración de su santidad, obviando la mayor parte de las informaciones nacionales e internacionales.

Cuando ya comenzada la Transición y aprobada la Constitución se eligió Presidente del gobierno a un descendiente de Calvo Sotelo, y Fraga Iribarne seguía siendo el más respetado y escuchado de los senadores, se difundió una historieta en la que Franco, resucitado para ver lo que pasaba en España después de su desaparición, comentaba: “De haberlo sabido habría convocado elecciones”. Más arrepentido estaría hoy de no haberlo hecho, aunque quizá hace medio siglo no habría dado el mismo resultado. Porque ha hecho falta que hayan desaparecido las generaciones que defendieron con entusiasmo a la II República y que crearon unos sindicatos de clase cuya lucha mantuvo en vilo a la dictadura durante cuatro decenios. Franco entusiasmado estaría hoy y con él todos los obispos que le apoyaron durante cuarenta años. Por fin el triunfo del nacionalcatolicismo.

Hace medio siglo, cuando también exultantes de júbilo los componentes de la casta política aprobaron la Constitución de 1976, que proclama que nuestro país es aconfesional, no sé si imaginaron el éxito del representante vaticanista medio siglo más tarde, con el apoyo de los gobernantes, partidos y medios de comunicación de izquierda (o por lo menos ellos así se identifican hoy).

Únicamente querría recordar a Pedro Sánchez y su gobierno, que los ateos también pagamos impuestos, pero no precisamente para obsequiar y reverenciar al Papa, mientras conocemos las carencias que padecen nuestros servicios fundamentales.

Porque no sé si nuestros lectores saben que los fastos organizados para recibir al máximo representante de la Iglesia católica han costado catorce millones de euros. Mientras los profesores están en huelga y la sanidad tiene unas carencias que no se suplen. Lo que a los socialistas y a los representantes de esas formaciones políticas que se consideran revolucionarios no parece importar.

Lo que sí les ha importado es no faltar a ninguno de los eventos a los que han sido invitados, ellas vestidas como ordena el protocolo vaticanista.

Esta es la España aconfesional y socialista de la que presumen nuestros gobernantes. Y ahora tendremos que volver a librar la batalla del aborto.

Lidia Falcón – Presidenta del Partido Feminista de España

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Hemeroteca. Semana del 15 al 21 de junio de 2026

🛑 [internacional] [260615] Los derechos humanos en China. Pedro Barragán

Si uno consume exclusivamente determinados medios occidentales, podría llegar a la conclusión de que China es un inmenso agujero negro de los derechos humanos. Un país donde, aparentemente, mil cuatrocientos millones de personas viven privadas de cualquier derecho civil o político, sometidas a una especie de distopía tecnológica permanente y esperando, quizá, que algún editorial extranjero les explique la verdadera naturaleza de sus propios problemas...

fuente https://www.publico.es/

Los derechos humanos en China
Pedro Barragán 15 de junio de 2026
fuente: https://www.publico.es/opinion/columnas/derechos-humanos-china.html

Si uno consume exclusivamente determinados medios occidentales, podría llegar a la conclusión de que China es un inmenso agujero negro de los derechos humanos. Un país donde, aparentemente, mil cuatrocientos millones de personas viven privadas de cualquier derecho civil o político, sometidas a una especie de distopía tecnológica permanente y esperando, quizá, que algún editorial extranjero les explique la verdadera naturaleza de sus propios problemas.

La imagen resulta tan familiar como espantosa. De acuerdo con este relato occidental, China habría logrado sacar de la pobreza a cientos de millones de personas, construir el mayor sistema de infraestructuras del planeta, universalizar la educación básica, extender la cobertura sanitaria y elevar de forma espectacular la esperanza de vida. Pero todo ello carecería de importancia porque, se nos dice, los ciudadanos chinos seguirían careciendo de derechos civiles y políticos fundamentales.

La caricatura es llamativa. Un país capaz de transformar radicalmente las condiciones materiales de vida de una quinta parte de la humanidad sería, al mismo tiempo, un ejemplo paradigmático de fracaso en materia de derechos humanos. Y cualquier dato que contradiga esta visión suele ser convenientemente ignorado o relegado a una nota a pie de página.

El relato dominante en nuestros medios occidentales presenta a China como una dictadura comunista donde los derechos humanos se reducen exclusivamente a cuestiones económicas y sociales. Sin embargo, basta consultar la Constitución china, la legislación vigente o las instituciones políticas del país para comprobar que los derechos civiles y políticos forman parte de su marco jurídico. La igualdad ante la ley, la libertad de expresión, la libertad de prensa, la libertad de reunión, la libertad de asociación, la libertad de creencias religiosas, el derecho a la educación, el derecho al trabajo, el derecho a marcharte del país, o la participación política están reconocidos por el ordenamiento jurídico chino.

Naturalmente, la cuestión no reside únicamente en la existencia formal de estos derechos. Hay que fijarse en la manera en que se interpretan y aplican. Pero ahí no entran nuestros compatriotas occidentales. Porque resulta imposible encontrar en Occidente un Estado que cumpla con la imagen propagandistica que proyecta sobre sí mismo en materia de derechos humanos.

Lo que Occidente ya no es capaz de discutir es el extraordinario avance experimentado por China en el terreno de los derechos económicos y sociales. La erradicación de la pobreza extrema constituye probablemente el mayor logro de desarrollo humano registrado en la historia contemporánea. Centenares de millones de personas han mejorado sus condiciones de vida gracias al crecimiento económico, la industrialización, la modernización de las infraestructuras y las políticas específicas de desarrollo impulsadas por el Estado.

China considera que estos derechos económicos y sociales constituyen la base material indispensable para el ejercicio efectivo de todos los demás derechos. Pero, contrariamente a lo que suele afirmarse en algunos análisis occidentales, no sostiene que sustituyan a los derechos civiles y políticos. Para China todos los derechos humanos son interdependientes y deben desarrollarse de forma equilibrada.

Durante las últimas décadas, el país también ha reforzado sus mecanismos de participación política y representación institucional. El sistema chino cuenta con nueve partidos políticos con representación en la Asamblea Popular Nacional, el parlamento nacional, y con más de tres millones de diputados en las diversas Asambleas Populares que operan desde el nivel local hasta el nacional. Este modelo difiere sustancialmente de los sistemas occidentales. En China el poder político se dirime en las votaciones de base donde se eligen a los 3,5 millones de diputados y “las armas” del debate político son las propuestas y las personas. En Estados Unidos, como ejemplo occidental, el poder se dirime en el choque entre dos partidos (terceros invitados nunca han sido tolerados y llegado el caso aniquilados), que defienden el mismo sistema político, y la clave de su éxito se asienta en los millones de dólares aportados por la oligarquía del país para la campaña y el apoyo de los medios de comunicación propiedad de esa misma oligarquía.

China, respetando el derecho de Occidente a dotarse del sistema que le plazca, considera a su sistema político una forma de democracia de proceso completo adaptada a las características nacionales del país.

La protección de colectivos específicos constituye, entrando en los detalles, una prioridad creciente. Las políticas dirigidas a mujeres, menores, personas mayores y personas con discapacidad han sido reforzadas progresivamente. Del mismo modo, China reconoce a los 56 grupos étnicos existentes y considera que la unidad nacional y la diversidad cultural forman parte de un mismo proyecto de desarrollo compartido. A diferencia de Estados Unidos, todos los grupos étnicos están sobrerrepresentados en la Asamblea Popular Nacional (más porcentaje de diputados que de población).

Las regiones habitadas por minorías étnicas han recibido importantes inversiones en infraestructuras, educación, sanidad y desarrollo económico. Frente a las acusaciones habituales procedentes de determinados sectores occidentales, estas políticas han contribuido a mejorar significativamente las condiciones de vida y las oportunidades de desarrollo de sus habitantes.

En el ámbito medioambiental, China ha incorporado el concepto especialmente interesante de la construcción de una "civilización ecológica". La idea es sencilla. Difícilmente puede hablarse de derechos humanos plenos en un entorno degradado, contaminado o incapaz de garantizar una calidad de vida adecuada. Por ello, la protección ambiental ha pasado a considerarse una dimensión esencial del bienestar de la población.

En este contexto se enmarca la publicación del nuevo Plan Nacional de Derechos Humanos 2026-2030. Lejos de la imagen estática que a menudo se proyecta sobre China, el documento refleja una agenda de actualización permanente de las políticas públicas relacionadas con los derechos humanos.

El plan reafirma una visión integral que combina derechos civiles y políticos con derechos económicos, sociales y culturales. Asimismo, establece objetivos concretos para reforzar la protección jurídica de los ciudadanos, mejorar los servicios públicos, ampliar la igualdad de oportunidades y consolidar los avances alcanzados durante las últimas décadas.

Entre las prioridades más destacadas figuran la protección de los derechos individuales, el fortalecimiento de las garantías jurídicas en situaciones de emergencia, la protección de los datos personales, la defensa de la libertad de creencias religiosas y la ampliación de los mecanismos de participación ciudadana.

El documento presta también especial atención a la protección de grupos vulnerables y al perfeccionamiento de las garantías procesales dentro del sistema judicial, aspectos esenciales para avanzar en la construcción de un Estado de derecho socialista moderno.

Particularmente relevante resulta su atención a la nueva era digital. La expansión de la inteligencia artificial, los macrodatos y las nuevas plataformas tecnológicas plantea problemas inéditos para todas las sociedades contemporáneas. China busca desarrollar marcos regulatorios que permitan aprovechar las ventajas de estas tecnologías sin menoscabar los derechos e intereses legítimos de los ciudadanos.

Finalmente, la protección ambiental ocupa nuevamente un lugar central. El plan reafirma el compromiso con el desarrollo sostenible, la reducción de la contaminación y la mejora continua de la calidad ecológica, entendiendo que el derecho a una vida digna incluye también el derecho a disfrutar de un entorno saludable.

Quizá el debate occidental sobre los derechos humanos en China ganaría en calidad si abandonara algunos clichés heredados de la Guerra Fría y prestara más atención a una realidad bastante más compleja que la ridícula caricatura habitualmente difundida.

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Hemeroteca. Semana del 8 al 14 de junio de 2026

🛑 [palestina] [260610] Más allá de las cifras de delitos de odio que da el Ministerio del Interior. Miquel Barcelo

La interpretación que ha adoptado el Ministerio del Interior sobre lo que es el antisemitismo es la que llevan años promoviendo desde los lobbies proisraelíes, concretamente la que propone la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), que considera antisemita la crítica a Israel y al sionismo. Las cifras expuestas en el informe de Interior no pueden tomarse como un diagnóstico definitivo del alcance del odio en nuestro país. Son solo una pequeña nota, la punta del iceberg de un problema evidente: la normalización de los discursos de odio promueve la violencia contra determinados colectivos. Lo grave es que, quienes se dedican a ello, a promover el odio y la discriminación, han encontrado una herramienta que, aunque fue creada para prevenirnos de sus venenos, ha acabado siéndoles útil para arrojarla contra quienes los enfrentan...

fuente https://www.publico.es/

Más allá de las cifras de delitos de odio que da el Ministerio del Interior

Miquel Barceló 10 de junio de 2026

Esta pasada semana, el Ministerio del Interior presentó su informe anual sobre los delitos de odio en España, mostrando un incremento del 23% respecto al año anterior, la cifra más alta desde 2014, cuando se empezaron a registrar estos datos. En total se han contabilizado 2.417 denuncias o investigaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con el racismo a la cabeza, seguido por la discriminación por orientación sexual o identidad de género. Le siguen los delitos de odio por ideología, y destaca el aumento en un 133% de la islamofobia.

La recopilación y difusión de estos datos es una obligación de las administraciones públicas y un termómetro de la situación, pero debemos apuntar las limitaciones y las ambigüedades que subyacen, antes de lanzar determinadas conclusiones. Si bien el Estado ha dotado estos últimos años de más herramientas para concienciar sobre estos delitos y denunciarlos, y la conciencia es mayor, sigue habiendo múltiples escollos para que esta legislación se aplique de una manera coherente con el fin para el que supuestamente fue creada. Una legislación que ha estado acompañada de numerosas polémicas y críticas desde que España decidió, por mandato europeo, ponerse las pilas en esta materia.

Una de las primeras controversias vino tras la imputación de varias personas por delito de odio ‘contra la policía’, considerando que los agentes de la fuerza pública podían ser víctimas de odio y discriminación por su condición de autoridad. En 2018 pregunté para Público a varios organismos internacionales especializados en esta materia, y desecharon por completo esta aplicación para proteger a un sector que ya tiene sus propios mecanismos de protección legal como autoridad.

Otra de las polémicas respecto a esta legislación vino con la publicación en 2019 de una circular de la Fiscalía General del Estado en la que apuntaba que los nazis pueden ser víctimas de delitos de odio por ser nazis. A lo largo de estos últimos años existen múltiples ejemplos de cómo la extrema derecha, que ha sido históricamente la mayor promotora de los discursos de odio y discriminación, ha usado esta legislación para criminalizar al antifascismo. El concepto de delito de odio fue creado para dar nombre al agravante de seleccionar a la víctima por pertenecer a determinado colectivo, algo que reclamaban las entidades que luchaban contra el racismo, la LGTBIfobia y otras formas de intolerancia. Sin embargo, la interpretación holística del mismo ha llevado a que este tipo penal se haya convertido en un arma de doble filo, en el que las víctimas de este tipo de delitos pasan a ser también victimarios por enfrentar a quienes promulgan su discriminación. Un ejemplo entre muchos fue la detención de dos activistas que protestaban contra el bus machista de la entidad ultraderechista HazteOir, y que fueron acusados de delito de odio.

El debate sobre el delito de odio es una realidad entre el activismo de izquierdas, ya que, por una parte, se cree necesario que un crimen racista sea considerado como tal y contenga este agravante, pero al mismo tiempo, la arbitrariedad en su aplicación y su impacto en los movimientos sociales ha llevado a una gran parte del sector a cuestionar su utilidad, o al menos su interpretación. Sobre estas controversias escribió un análisis la abogada penalista Nora Rodríguez titulado Delitos de odio, una legislación que se ha vuelto en contra del activismo, en el que aborda este debate y aporta múltiples ejemplos, entre los cuales figuran los más recientes que afectan al activismo propalestino.

La interpretación que ha adoptado el Ministerio del Interior sobre lo que es el antisemitismo es la que llevan años promoviendo desde los lobbies proisraelíes, concretamente la que propone la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), que considera antisemita la crítica a Israel y al sionismo. Lo explicaba detalladamente la periodista Sabela Rodríguez en Infolibre, tras constatar que el informe de Interior apuntaba a un incremento de los hechos antisemitas. Justo la pasada semana, Más Madrid propuso al Gobierno abandonar esta definición y adoptar otras mucho más precisas, que permiten las críticas a Israel y evitan la interesada asimilación entre el ente sionista y las personas judías, muchas de ellas, críticas con el sionismo y con la definición de la IHRA.

El informe aporta datos recopilados solo por el ministerio del Interior, es decir, que son las denuncias de ciudadanos o las investigaciones de oficio por parte de la policía. Existe todavía cierta desconfianza por parte de muchas personas a la hora de denunciar ante la policía por diversos motivos. Un migrante sin papeles que haya sido víctima de un delito de este tipo, difícilmente denunciará si así se arriesga a ser detenido o encerrado en un CIE. Una persona sin hogar, que ha normalizado este tipo de violencia, que no tiene un entorno que le acompañe, tampoco denunciará. O una persona LGTBIQ+ que no quiere exponer su orientación sexual o su identidad de género, tampoco se atreve a denunciar. Otros, también evitan la denuncia por temer posibles represalias de sus agresores, o, directamente, por no tener ninguna confianza en la policía ni en las instituciones.

En alguna ocasión, las autoridades informan sobre la detención de un tuitero por sus mensajes racistas. A menudo se trata de una investigación de oficio, sin denuncia particular previa, y que termina alguna vez en condena. Estos casos se exhiben como muestra de la diligencia con la que se actúa ante el odio, pero genera muchas dudas ver cómo quien es condenado es un don nadie con 20 seguidores en redes sociales. Mientras, quienes se pasan el día incitando al odio en tribunas políticas o medios de comunicación se van siempre de rositas. Esta doble vara de medir genera también una sensación de impunidad a los principales promotores del odio, y una sensación de indefensión evidente entre los colectivos a los que estos individuos ponen habitualmente en su diana.

Las cifras expuestas en el informe de Interior no pueden tomarse como un diagnóstico definitivo del alcance del odio en nuestro país. Son solo una pequeña nota, la punta del iceberg de un problema evidente: la normalización de los discursos de odio promueve la violencia contra determinados colectivos. Lo grave es que, quienes se dedican a ello, a promover el odio y la discriminación, han encontrado una herramienta que, aunque fue creada para prevenirnos de sus venenos, ha acabado siéndoles útil para arrojarla contra quienes los enfrentan.

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Hemeroteca. Semana del 1 al 7 de junio de 2026

🛑 [palestina] [260604] O Movimento pelos Direitos do Povo Palestino (MPPM) reclama medidas efectivas contra agressão israelita ao Líbano

A invasão israelita, que o primeiro-ministro Netanyahu declarou querer estender e aprofundar, envolve mais de 70.000 soldados e significa a ocupação de cerca de um quinto do território libanês. Os bombardeamentos sobre Beirute e Tiro, o cerco a Nabatieh são disso exemplos claros. O arrasamento de dezenas de aldeias do sul do Líbano evidencia a aplicação sistemática de uma política de terra queimada, a exemplo da utilizada contra Gaza. Desta agressão resultaram milhares de mortos e feridos e a deslocação forçada de mais de um milhão de pessoas....

fuente https://www.mppm-palestina.org/

MPPM reclama medidas efectivas contra agressão israelita ao Líbano

O Movimento pelos Direitos do Povo Palestino e pela Paz no Médio Oriente (MPPM) condena veementemente a brutal e continuada agressão militar de Israel contra o Líbano, que agora atinge novos patamares, a qual constitui uma grave violação da soberania libanesa, da integridade territorial do país e do direito internacional.

A invasão israelita, que o primeiro-ministro Netanyahu declarou querer estender e aprofundar, envolve mais de 70.000 soldados e significa a ocupação de cerca de um quinto do território libanês. Os bombardeamentos sobre Beirute e Tiro, o cerco a Nabatieh são disso exemplos claros. O arrasamento de dezenas de aldeias do sul do Líbano evidencia a aplicação sistemática de uma política de terra queimada, a exemplo da utilizada contra Gaza. Desta agressão resultaram milhares de mortos e feridos e a deslocação forçada de mais de um milhão de pessoas.

Esta ofensiva viola grosseiramente o cessar-fogo acordado e insere-se num longo historial de violações israelitas da soberania do Líbano, incluindo repetidas invasões e outras operações militares e incursões. Desde a retirada israelita de 2000, contam-se milhares de violações por Israel dos acordos de cessar-fogo e da soberania libanesa.

O MPPM denuncia a colaboração e cumplicidade das potências ocidentais, em particular dos Estados Unidos, sem as quais as agressões israelitas não seriam possíveis. As tíbias declarações de condenação agora produzidas por alguns governos ocidentais são insuficientes, hipócritas e inaceitáveis, ao colocarem no mesmo plano o agressor israelita e a resistência libanesa, a única força que de facto exerce o direito de defender a soberania e a integridade territorial do seu país. É particularmente chocante o mutismo total do Governo Português perante mais esta violação grosseira do direito internacional por parte de Israel.

O MPPM reitera a sua condenação da continuada política belicista e agressiva de Israel — que atacou já todos os países da região e é a única potência nuclear do Médio Oriente — e reclama do Governo português que condene sem reservas a agressão israelita, exija o respeito pela segurança, soberania e integridade territorial do Líbano, o fim imediato das operações militares israelitas e a retirada total das forças de Israel do território libanês.

O MPPM expressa ainda toda a sua solidariedade com o povo libanês e com luta dos povos contra a agressão, pela afirmação da sua soberania e pela paz.

1 de Junho de 2026

A Direcção Nacional do MPPM

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Mayo de 2026

Hemeroteca. Semana del 25 al 31 de mayo de 2026

🛑 [palestina] [260529] Hernán Zin: “Palestina va a desaparecer”. Manuel Ligero

«Estoy muy cabreado». Hernán Zin (Buenos Aires, 1971) no oculta que le hierve la sangre cuando habla de Gaza. Allí rodó en 2014 un aclamado documental, Nacido en Gaza, en el que mostraba el impacto que la violencia y la ocupación israelí tenían sobre un grupo de niños palestinos. Diez años después, en mitad del genocidio, se reencuentra con tres de ellos (Mohamed, Bisan y Udai) para hacer la segunda parte: Todos somos Gaza. Esta vez no ha podido rodar en persona, porque la entrada a la Franja está prohibida para la prensa extranjera. Ha tenido que hacerlo a distancia, dirigiendo a su equipo por teléfono, temiendo continuamente por su suerte. Su director de fotografía, Ebrahem Abu Eshieba, fue asesinado durante el rodaje. La experiencia ha reabierto la herida del estrés postraumático, un trastorno que arrastra tras muchos años como reportero en zonas de conflicto. Pero lo de Gaza, dice, no tiene comparación con nada que haya visto antes...

fuente https://www.lamarea.com/

Hernán Zin: “Palestina va a desaparecer”
Manuel Ligero 10 de mayo de 2026
[Esta entrevista con Hernán Zin se publicó originalmente en la revista de La Marea. Puedes conseguir un ejemplar y suscribirte en nuestro kiosco.]

«Estoy muy cabreado». Hernán Zin (Buenos Aires, 1971) no oculta que le hierve la sangre cuando habla de Gaza. Allí rodó en 2014 un aclamado documental, Nacido en Gaza, en el que mostraba el impacto que la violencia y la ocupación israelí tenían sobre un grupo de niños palestinos. Diez años después, en mitad del genocidio, se reencuentra con tres de ellos (Mohamed, Bisan y Udai) para hacer la segunda parte: Todos somos Gaza. Esta vez no ha podido rodar en persona, porque la entrada a la Franja está prohibida para la prensa extranjera. Ha tenido que hacerlo a distancia, dirigiendo a su equipo por teléfono, temiendo continuamente por su suerte. Su director de fotografía, Ebrahem Abu Eshieba, fue asesinado durante el rodaje. La experiencia ha reabierto la herida del estrés postraumático, un trastorno que arrastra tras muchos años como reportero en zonas de conflicto. Pero lo de Gaza, dice, no tiene comparación con nada que haya visto antes.

¿Retomar la historia de los niños de Nacido en Gaza era algo que tenía clavado? ¿Mantuvo el contacto con ellos a lo largo de estos años?

Sí, mantuve el contacto. Siempre tuve el deseo de contar cómo había sido su vida bajo el bloqueo, pero no esperaba hacerlo en estas circunstancias. Aunque el genocidio siempre estuvo ahí. Desde que llegué allí por primera vez entendí que había una voluntad de erradicar a esta población encerrándola, cortándole el agua, la electricidad, el acceso a los alimentos, a las medicinas, a los libros. Era un genocidio a cámara lenta. Siempre fue un genocidio.

En situaciones así, ¿se piensa en ayudar a la gente a salir de allí?

Yo nunca quise sacarlos de allí. Se saca a los heridos, eso sí. Pero nunca he pensado en protegerlos sacándolos de allí. Eso sería un triunfo del sionismo. En este caso, o en Congo, o en Afganistán, o en Somalia, lo que quiero es que el país esté bien y que prospere. Y que se termine con la violencia y con todo el negocio que hay detrás. Yo lo que quiero es sacar a los colonizadores, no a los oprimidos. La gente se quiere ir y van a acabar yéndose todos, lo entiendo, pero la solución no es esa. Imagine que sacáramos a todos los que han sido masacrados en Ruanda o en Myanmar. Ganarían los que tienen poder.

Usted nunca ha compartido esa premisa periodística de no implicarse demasiado en la noticia que está contando.

No, pero es que yo no me considero periodista. Yo soy un contador de historias. Hay compañeros periodistas que bromean conmigo diciendo: «Tú siempre estás con las víctimas». Me parece bien. Uno cuenta la parte militar, otro cuenta la parte política y yo estoy con las víctimas. Esa es mi vocación. Que cada uno cuente lo suyo. Yo tomé partido hace mucho tiempo, la primera vez que visité un barrio de chabolas en Calcuta. Estoy con los oprimidos. Ese es mi punto de vista narrativo.

Hay un momento del documental en el que Mohamed dice: «Que Dios perdone a quien nos está haciendo esto». Me sorprendió no ver maldiciones contra Israel en la película. ¿Las ha cortado o no las había?

Yo nunca las he oído, al menos entre la gente que yo conozco. Otra cosa es ir a una manifestación de Hamás, allí puedes oír todo tipo de proclamas. Pero en Gaza la gente es bastante moderada. Hay mucho más odio en Israel. Yo recibo cien amenazas de muerte al día, me llaman antisemita a todas horas… Ves mucha más violencia del lado de los agresores. Ocurre en todos los conflictos, no sólo en Gaza.

La primera parte, Nacido en Gaza, ha tenido un éxito extraordinario en Netflix.

Sí, se estrenó en la plataforma en 2018 y en 2023 la reventó. Estuvo entre lo más visto en muchos países. Se pasó en la ONU, en el Banco Mundial… Y sigo recibiendo miles de peticiones para proyectarla. Ahí fue cuando entendí que estaba obligado a hacer una segunda parte. Desgraciadamente, los derechos se cumplieron el año pasado y Netflix no ha querido renovarlos.

¿Por razones políticas?

No lo sé. Tampoco quieren la segunda parte.

Conociendo el éxito internacional que ha tenido Nacido en Gaza, ¿le han llamado para hacer entrevistas de promoción de esta segunda parte en Estados Unidos, Argentina o Alemania?

Por ahora, de esos países sólo recibo insultos y amenazas. Lo de Alemania es lo que más me sorprende. En Argentina, en cambio, siempre ha sido así. Mi primer libro sobre Gaza es de 2006 y no lo pude presentar en Buenos Aires porque amenazaron de muerte a mi familia. Lo presenté en México y en Madrid. Argentina está perdida. Está tomada por el sionismo. De hecho, ahora cualquier crítica se considera un crimen antisemita, como en Estados Unidos. Aunque allí sí me han entrevistado muchas veces. En España no sabemos la suerte que tenemos de poder estar hablando de esto libremente. Ayer estuve en la radio pública y pude decir todo lo que quise. Le aseguro que eso no pasa en Francia ni en Alemania.

El documental es durísimo, pero tengo la impresión de que podía haber sido más sangriento y usted no ha querido.

No, porque mi objetivo es que la gente lo vea. Además, las guerras no son como se ven en el cine. En una calle de Sarajevo o de Alepo pueden estar cayendo bombas y a 15 minutos de distancia puede haber gente de fiesta. En Kiev viven con normalidad y en el Donbás están bajo el fuego. La guerra es un caos y allí nadie entiende nada. En medio de la guerra también puedes encontrar momentos de felicidad o de amor. Siempre lo he visto. Habrá que retratarlo todo, ¿no? Incluso en la guerra, la vida sigue. Aunque esto no es una guerra, es un genocidio.

Los grandes medios de comunicación no han mostrado todo el horror de ese genocidio. ¿La profesión periodística ha fracasado?

La profesión periodística lleva fracasando allí desde 1948.

Me refería al hecho de no publicar fotos de niños muertos. Eso, quizás, ha provocado que haya más niños muertos.

Eso es así. Es un debate muy antiguo. Pero en este caso es mucho más sutil. Hay estudios del tratamiento que se hace del pueblo palestino en el New York Times y en otros grandes medios de habla inglesa y es escandaloso. El 90% de las noticias hablan de Israel y el 10% de Palestina. Se cosifica a los palestinos. Es todo de un racismo vergonzoso. Pero no se debe sólo a un sentimiento de culpa por el Holocausto. Recuerdo que en 2006 yo llevé un reportaje sobre Gaza a la redacción de Clarín y me dijeron: «Si publicamos esto, se van todos los anunciantes. Nos lo han dicho». El pueblo palestino está vendido. Vendido por los árabes, por los europeos, por los americanos… Está vendido al sistema financiero. El sionismo tiene mucho poder.

Pero las imágenes de la hambruna sí se publicaron. Eso fue lo que provocó manifestaciones masivas en todo el mundo y que se acelerara ese paripé llamado «plan de paz».

Sí, es curioso. No sé por qué tuvieron tanto impacto las fotos del hambre y no el asesinato masivo de todos los días. No tengo explicación para eso. El mundo despierta cuando ve que están disparando a las personas hambrientas que van a un centro de ayuda a buscar una bolsa de harina. España no tardó tanto. Siempre tuvo una postura muy humana respecto a Palestina. Por eso el sionismo ha llegado aquí con tanta fuerza. Primero de la mano de Aznar y ahora con Ayuso. Por eso han comprado tantas voluntades. Por eso han metido dinero en OK Diario, por ejemplo. Han desembarcado financieramente y lo han hecho muy bien. Con dinero, con empresas, con fundaciones. Han venido muchos argentinos millonarios a Madrid y están haciendo lobby. Quieren que esto sea Argentina o Estados Unidos, pero les va a costar. En cualquier caso, a pesar de lo mucho que han gastado en propaganda, en Gaza se les ha caído la máscara. El que no quiera ver lo que es el sionismo, el que no tome partido, es una persona desalmada, sin criterio, sin humanidad, sin compás moral. Yo recuerdo ir a Israel y que me dijeran: «En España sois muy antisemitas». No somos antisemitas, simplemente vemos la verdad. Nos tienen atravesados. Ojalá no consigan silenciarnos, pero nunca se sabe. Quizás dentro de dos años no podamos estar hablando así. O quizás sí, pero usted podría acabar en la calle.

¿Ha notado esa presión a la hora de hacer Todos somos Gaza?

En términos cuantitativos, no, porque la subvención que teníamos de la Comunidad de Madrid era muy pequeña. Pero nos la retiraron igualmente. Por la cara. Parece que ahora en la Comunidad de Madrid saben mucho de relaciones internacionales. Se ponen a hablar de lo que es o no es un genocidio. Es absurdo. Yo les pago para que hagan carreteras y hospitales, no para que opinen. Oyes hablar a Ayuso y a Almeida y… es tremendo. ¡Cómo se ha equivocado la derecha española con este tema! No entienden que el 80% de los españoles está a favor de Gaza. Son muy torpes.

Y aún no han cometido el mismo error con el Sáhara Occidental, pero no hay que descartarlo.

No lo han cometido porque eso no está en la agenda. Si el PP gobernara probablemente destinaríamos el 5% del PIB a las armas. Han entrado en el juego de esa ultraderecha que lo que busca es echarle la culpa de todo a los inmigrantes. Todos han entrado en el modelo Trump: decir tonterías y burradas para hacer ruido y estar siempre en los titulares de prensa, negar el cambio climático, negar los derechos de las minorías, dar rienda libre a las grandes compañías tecnológicas… Es un modelo muy dañino para el futuro de la humanidad. Mire cómo se ha desnaturalizado Europa, que era un faro de libertad y de derechos humanos. Ahora la clase media no puede pagar una casa. Estamos acorralados. Los siguientes somos nosotros. No al nivel de Gaza, claro. Gaza es el laboratorio. Allí prueban las armas, las escuchas, el reconocimiento facial, la IA… y después se vende a todo el mundo. Las acciones de Elbit Systems han subido un 80% en un año. La bolsa de Tel Aviv ha subido un 200%. Es un gran negocio.

A usted le han prohibido la entrada en India por los reportajes que hizo sobre la violencia contra las mujeres. ¿Le ha pasado lo mismo con Israel? ¿Allí puede entrar?

Seguramente no me dejen. [Señala su móvil] Ahora todos estamos controlados. Tampoco me apetece ir. Hace 20 años allí había una izquierda civilizada. Estaba el movimiento Paz Ahora. Había oenegés como B’Tselem, que eran propalestinas y estaban en contra de la ocupación. Gente con la que yo he trabajado y que estaba preocupada por crear un Estado plurinacional, como Gideon Levy o Meir Margalit. Pero esas personas ahora también están acorraladas. No hay nada que hacer.

¿Usted cree que la solución de los dos Estados es factible?

¿Y dónde van a estar esos dos Estados? Si apenas han dejado un 15% de territorio para los gazatíes en una Franja que ya antes era el sitio más superpoblado del mundo. De aquí a dos años no quedará nada de Palestina. Se cumplirá el sueño del Gran Israel.

¿No quedará ni siquiera Cisjordania?

El futuro de Cisjordania es casi peor. Los colonos están matando gente todos los días. La gente está huyendo. El problema es que ni en Jordania ni en Egipto los quieren. Pero Estados Unidos está presionando para que los dejen salir. Palestina va a desaparecer. Y sobre la solución de los dos Estados… la verdad es que no debería ser así, debería ser un Estado palestino con población judía, como fue siempre. Pero, bueno, pongámonos en el caso de que haya dos Estados. ¿Quién va a indemnizar, económica y moralmente, a los palestinos por todo lo que les han arrebatado? Estamos hablando de reparaciones de miles de millones, como las del Holocausto. ¿Quién va a pagar? Los árabes les han dado la espalda. Europa se ha escorado a la derecha de manera totalmente autodestructiva. Alemania apuesta ahora por fabricar armamento, ya que los coches chinos se han comido su mercado. Yo pensé que las guerras se acabarían en el siglo XXI y que, como reportero de guerra, me quedaría en paro, pero no. ¿Qué necesidad tenemos de hacer la guerra ahora? ¿Con quién? ¿Por qué? Ucrania, Sudán, Congo, Gaza… todo se podría arreglar rápidamente dialogando. Es muy triste.

Ha explicado que Israel mata a gente muy concreta para evitar la reconstrucción de Palestina.

Sí, al principio usaron una IA que se llama Lavender y que hace un análisis de los daños colaterales que puede tener una víctima dependiendo de su nivel social y de su rango. Usaron drones cuadricópteros que entraban en las casas y mataban a familias enteras. Así aniquilaron a todos: ingenieros, arquitectos, médicos… A los médicos los secuestraban. A Ebrahem, nuestro director de fotografía, lo matan en el ataque de un comando al hospital Nasser. Entraron y le pegaron siete tiros. Y al médico que estaba con él le dispararon en las piernas y se lo llevaron. Pero no estoy revelando nada. Lo dijo Yoav Gallant. Lo han dicho ellos mismos: «No puede quedar un niño vivo. Son todos terroristas. Hay que matarlos a todos». Están haciendo lo mismo que hizo Hitler en 1939: destruir la inteligencia, eliminar a la clase media culta, con estudios. Y en Palestina, como no hay otra cosa que hacer, estudian mucho. El estudio es una pasión. Tienen el mayor número de doctorados del mundo. Casi todos los que vienen a España, por ejemplo, son médicos.

El caso de Bisan es muy significativo. Estudia sin parar. Cuando caen las bombas, siempre le pillan con el libro en la mano.

Bisan se preparaba para un examen y lo hizo por Internet. Pero hackearon su cuenta y ahora tiene que volver a hacerlo. Para que vea hasta qué nivel de maldad llegan. Una tía que se pasa todo el genocidio estudiando, sin luz, sin agua, sin comida… Nosotros le comprábamos la comida y la medicación que aún necesita. Van a destruirlos. La gente no lo ve, pero los van a exterminar. Como a los indígenas americanos. Es la misma mentalidad colonizadora y racista del siglo XIX. Siento ser portador de malas noticias, pero ya dije hace un año que el genocidio había ganado, y todo el mundo se me echó al cuello. Llevo 20 años documentándolo y esto terminará dentro de dos o tres años con la desaparición de Palestina. ¿No lo estáis viendo? Lo han hecho así para que no haya nada que reconstruir. Ciudad de Gaza, Beit Hanoun, Rafah, Jabalia… todo son escombros. ¿Qué vas a reconstruir ahí?

Hemos visto imágenes muy impactantes de otros conflictos. Beirut completamente calcinada, por ejemplo, pero tengo la impresión de que nada se puede comparar a lo de Gaza.

Nada, nada. No hay comparación posible. Nunca se vio nada igual. Ni lo de Dresde. Ni lo de Hiroshima y Nagasaki. El equivalente ha sido el de varias bombas atómicas. Y además con descaro, a la vista de todos. Por eso digo que vivimos una época complicada y que todos somos Gaza. Porque también van a por nosotros. No con drones como en Gaza, pero si con la IA y con la acumulación de capital. Hoy en día el trabajo no vale nada. Lo que vale es el capital, con el que un fondo de inversión, incluso un particular, puede comprar 1.500 pisos de una tacada. O la gente se pone en pie y los Estados intervienen para hacer un mundo con reglas o esto se va al garete. Hernán Zin: «Palestina va a desaparecer» Hernán Zin en un momento de la entrevista. ÁLVARO MINGUITO

Usted decide dejar de cubrir zonas de conflicto en 2018, cuando estrena el documental Morir para contar, en el que aparecen dos amigos suyos que morirían poco después en Burkina Faso, David Beriain y Roberto Fraile.

Sí, ese documental era mi despedida. Tuve un accidente en 2012 y ya entonces pensé en retirarme, pero me agarró Siria y me agarró Gaza, y continué. En 2018 me separé de la cantante Bebe, que era mi pareja, terminé Nacido en Siria, que ganó todos los premios, y me encontré solo en mi casa. Y entonces pensé: «Ahora me pego un tiro. No tengo más futuro». Era producto del estrés postraumático. Luego escribí una novela y al poco tiempo llega la COVID-19 y me llama Netflix para hacer otro documental [titulado 2020]. Y me paso un año metido en hospitales y en ambulancias. Y ahora, otra vez Gaza. Durante todo este tiempo yo quería dedicarme exclusivamente a hacer ficción, pero no he podido. Cuando matan a David y a Roberto [en 2021], fui corriendo a mi psiquiatra y me inyectó valium porque ese día sufrí uno de los mayores bajones de mi vida. Los dos eran amigos muy, muy queridos. Compartimos mucho tiempo y muchas risas en el Congo, en Afganistán… Pero con Roberto yo tenía una conexión especial. Y ese día ni siquiera fui capaz de llamar a su familia. Me duele en el alma. Era un tipo muy grande.

Dado el coste personal que ha tenido que pagar, ¿ha pensado alguna vez que podría haber hecho su trabajo de otra manera y que le hubiera hecho menos daño?

Sí, claro que lo he pensado. [Silencio] Podía haberlo hecho con más moderación. Bueno… [Suspira] Fue una vida bien vivida. Pero el coste familiar ha sido terrible. A mis padres hace 13 años que no los veo. Ahora los veré, pero cuando yo me meto en algo, me vuelco completamente. Ese ha sido el mayor sacrificio, la familia. Pero, bueno, lo mío es una vocación, una llamada, una misión. Admiro a la gente que puede desconectar e ir a tomar cañas con los amigos, pero yo no puedo hacerlo. Nací con una misión. No me arrepiento.

¿Y ahora qué planes tiene?

Acabo de terminar mi primera comedia. Me ha venido muy bien a nivel espiritual. Es una historia de tres capítulos que hemos rodado en Lanzarote. Con un fondo social, porque trata de la inmigración, pero en tono de comedia. Estoy muy contento. Creo que hay que desmontar de una vez este mensaje contra la inmigración. Me tienen frito estos pijos que tienen una filipina sirviendo en casa, la comida se la lleva un guatemalteco, el césped se lo corta un marroquí… pero luego votan a Vox. Estoy muy harto ya del efecto Trump.

Udai, Bisan y Mohamed

Cuando se rodó Nacido en Gaza, en 2014, Mohamed era un niño de apenas 12 años. Y ya trabajaba. Rebuscaba entre la basura envases que se pudieran reciclar o reutilizar. Recorría Ciudad de Gaza de arriba abajo con un viejo caballo que tiraba de su carro. Una década después, es padre de dos hijos por los que sigue trabajando incansablemente, buscando comida, buscando transporte, jugándose la vida en las colas de los centros de ayuda. Hernán Zin: «Palestina va a desaparecer» El antes y el después de Mohamed, Bisan y Udai, los tres protagonistas de ‘Todos somos Gaza’. FLAMINGO COMUNICACIÓN

Bisan era incluso más pequeña entonces. Una bomba israelí destruyó su casa. Sólo ella salió viva de los escombros. Hoy es una estudiante infatigable. Las secuelas de aquel trauma aún son visibles en su rostro: una ceja y un párpado quedaron seriamente dañados.

Udai jugaba entre las casas derruidas. Era un niño risueño, pero tras su sonrisa se traslucía una tristeza indefinible. Acababan de matar a su hermano mayor. Luego fueron cayendo todos los demás, uno tras otro. La heladería de su padre fue bombardeada trece veces, y fue reconstruida otras tantas. Ya veinteañero, en mitad del genocidio, no puede ocultar su felicidad porque está comprometido con una chica. Y está profundamente enamorado.

«Lo que más me gusta de ellos es que siguen teniendo la misma esencia que cuando los conocí hace 11 años», cuenta Zin. «Udai tiene la misma timidez, la misma candidez. Mohamed es un luchador. No para ni un instante. Y Bisan es una tía que quiere estudiar y que tiene la cabeza muy bien puesta. Tendrán sus traumas internos, obviamente, pero son un ejemplo para la humanidad. Esa es la parte luminosa de la película. La vida les ha dado unas hostias que nosotros no somos capaces ni de imaginar. Han perdido a media familia, la casa, los recuerdos, lo han perdido todo. Y no van de víctimas. Tienen una dignidad y una resiliencia increíbles».

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Hemeroteca. Semana del 18 al 24 de mayo de 2026

🛑 [propaganda] [260522] Parte médico de la flotilla: huesos fracturados, heridas de balines y agresiones sexuales. Andrés Mourenza

Cuatro de los cuarenta y cuatro españoles que viajaban a bordo de la flotilla a Gaza interceptada por Israel y que fueron detenidos y expulsados del país el jueves hacia Turquía han requerido atención médica, según ha desvelado este viernes el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Se trata de los que se “encontraban en peores condiciones” y necesitaban tratamiento médico más urgente. “Hay tres bastante graves. Uno tiene [fracturas] en rodilla, hombro, costillas, mandíbula y le dijeron que podía tener también daños en órganos internos, pero no hay confirmación. Otro tiene las costillas rotas y algo en el hombro. Y un tercero tiene también daños internos”, explicó a EL PAÍS la catalana Ariadna Masmitjà. “Pero todos tenemos hematomas por los golpes, disparos de balas de goma o por estar esposados”....

fuente https://elpais.com/

Parte médico de la flotilla: huesos fracturados, heridas de balines y agresiones sexuales Andrés Mourenza, 22 de mayo de 2026.

Cuatro de los 44 españoles que viajaban a bordo de la flotilla a Gaza interceptada por Israel y que fueron detenidos y expulsados del país el jueves hacia Turquía han requerido atención médica, según ha desvelado este viernes el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Se trata de los que se “encontraban en peores condiciones” y necesitaban tratamiento médico más urgente, según han explicado fuentes diplomáticas en Turquía, si bien un número mayor de integrantes de la delegación española pasó controles médicos a lo largo de la noche del jueves al viernes en el hospital Çam Sakura de Estambul.

“Hay tres bastante graves. Uno tiene [fracturas] en rodilla, hombro, costillas, mandíbula y le dijeron que podía tener también daños en órganos internos, pero no hay confirmación. Otro tiene las costillas rotas y algo en el hombro. Y un tercero tiene también daños internos”, explicó a EL PAÍS la catalana Ariadna Masmitjà. “Pero todos tenemos hematomas por los golpes, disparos de balas de goma o por estar esposados”, añadió.

Su retorno a España se ha retrasado al menos hasta el fin de semana precisamente por la necesidad de descanso de los integrantes tras prácticamente una noche entera en el hospital y entre tres y cuatro días –según el momento en que fueron interceptados por las fuerzas israelíes– de palizas y malos tratos, que incluían la interrupción forzada del sueño mediante el uso de bombas aturdidoras, golpeo de los barrotes de las celdas y lanzamiento de agua, de acuerdo con testimonios de varios integrantes de la flotilla recogidos por este periódico.

“Hemos vuelto en estado de shock, por lo que ves que pueden llegar a hacer estas personas. No es solo que no les importe, sino que incluso se ríen mientras están agrediendo a personas. Sabemos que esto lo hacen todos los días con los palestinos, pero vivirlo te hace ser más consciente”, denunció Masmitjà: “Si esto nos lo hacen a nosotros que tenemos la atención del mundo y el privilegio de ciertos pasaportes, qué no harán a los palestinos en las cárceles”.

Según el primer parte médico provisional de la organización Flotilla Sumud Global, hay al menos nueve personas todavía hospitalizadas, cinco de ellas con huesos fracturados en brazos, pies, costillas o en una vértebra, en el caso de una ciudadana francesa. Un italiano está siendo examinado por sospechas de una lesión hepática a causa de los golpes, mientras que tres —dos turcos y una francesa— han sido intervenidos por tener heridas abiertas de varios centímetros de diámetro provocados por disparos de balines de metal recubiertos de goma a corta distancia.

Antes de ser llevada al hospital en una ambulancia, la joven francesa herida, Mathilde Pauline Mollet, explicó a EL PAÍS que el disparo se produjo durante el cautiverio en uno de los dos barcos-prisión israelíes en los que fueron alojados tras ser capturados en aguas internacionales. Estos barcos tenían una cubierta inferior en la que eran alojados los prisioneros a la intemperie o en contenedores; estaban rodeados por otra cubierta superior desde la que los militares israelíes les vigilaban.

“Si les mirabas a la cara, te apuntaban con sus armas, así que yo procuraba mantener la mirada baja”, explicó el activista italiano Dario Depalma. En un momento en que comenzaron a disparar, explicó Mollet, ella no tuvo tiempo de apartarse lo suficiente y el balín le alcanzó en el interior del muslo izquierdo: “Comencé a sangrar y el agujero ha estado abierto durante tres días. Ha empezado a hacer necrosis”.

Una integrante chilena de la flotilla, Carolina Eltit, relató a este diario que vio cómo varios compañeros fueron heridos por disparos de estos balines. “No teníamos cómo tratar a la gente herida, porque no nos dieron nunca medicinas ni parches para ponerles. Les secamos la sangre con nuestras poleras [camisetas]. Cuando nos tiraban agua de mar, porque nos inundaban el suelo todo el tiempo para que no saliéramos de los contenedores, mojábamos las poleras para limpiarles un poco”. Según esta activista, durante los dos o tres días que estuvieron en los buque-prisión, únicamente se les suministraba medio litro de agua potable al día por cada dos personas y en los retretes químicos no había papel higiénico. Violación con una pistola

En un comunicado, la organización Free Palestine NOW se ha sumado a los denunciantes de malos tratos contra los miembros de la flotilla: “[Hay] al menos 15 casos de agresiones sexuales, incluidas violaciones. Disparos con balas de goma a quemarropa y decenas de personas con fracturas óseas”.

Por su parte, la Flotilla Global Sumud ha documentado “doce agresiones sexuales” únicamente en uno de los buques-prisión en los que fueron recluidos, “incluida una violación anal y la penetración forzosa con una pistola”. “Muchos voluntarios denuncian haber sido fotografiados desnudos durante los registros mientras los guardas se reían de ellos”, asegura el comunicado.

Eltit explicó a EL PAÍS que tiene constancia de “una violación y muchos tocamientos” durante la primera interceptación de la flotilla. La primera interceptación de la flotilla se produjo a finales de abril en aguas internacionales cercanas a la isla de Creta (Grecia) y, posteriormente, todos los activistas menos un español y un brasileño fueron liberados en puertos griegos. Luego se reorganizaron y, junto a otros barcos que partieron de Turquía, conformaron la flotilla abordada por Israel esta semana en aguas al oeste de Chipre. Masmitjà asegura que en esa primera interceptación dos personas sufrieron violaciones y se produjeron “múltiples agresiones sexuales”.

Albares ha precisado, asimismo, que los servicios consulares están “documentando a tres ciudadanos que lo necesitaban” para poder viajar hacia España. Todos ellos habían sido previamente expulsados por Israel en aviones fletados por el Gobierno turco después de que sus embarcaciones fueran interceptadas por la Marina israelí en aguas internacionales a principios de semana. Sanciones contra Ben Gvir

Por otra parte, el titular español de Exteriores ha expresado su confianza en que los Veintisiete adopten sanciones contra el ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben Gvir, después de que se publicara en redes sociales un vídeo en el que humilla a los detenidos de la flotilla, arrodillados y con la cara contra el suelo. Estas imágenes han generado una ola de críticas y condenas internacionales, e incluso la reprobación por parte del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y de su ministro de Exteriores, Gideon Saar.

“Es algo que, desde luego, nosotros ya habíamos planteado”, ha señalado Albares en referencia a las sanciones. Tanto Ben Gvir como Bezalel Smotrich, otro ministro ultra del Gobierno israelí, ya tienen prohibida su entrada en España desde hace tiempo.

“Ahora queremos que sea una medida de la UE”, ha subrayado el titular de Exteriores español, que ya hablado este viernes sobre el tema con su homólogo italiano, Antonio Tajani ―quien ya había dicho que solicitará estas sanciones―, y con el polaco Radoslaw Sikorski. Aunque la medida requiere unanimidad, España confía en que prospere. “Espero que sí”, ha dicho, amparándose en la “brutalidad” del vídeo de Ben Gvir y en “la sensibilidad que ha levantado”, tanto en España como en otros países de la UE.

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🛑 [propaganda] [260519] Mercenarios de la comunicación (I): así opera la red internacional para tumbar al dirigente colombiano Iván Cepeda. Diana Carolina Alfonso

Todo indica en las encuestas que el dirigente colombiano Iván Cepeda con una holgada mayoría. Una operación colosal de manipulación de la opinión pública intenta evitarlo. En el contexto electoral, Colombia se ha convertido en el campo de batalla de una intervención mediática y digital explícita: titulares falsos, perfiles zombi y una cadena de medios que amplifican distorsiones. Estas distorsiones son plantadas por una arquitectura de inteligencia artificial entrenada específicamente para fabricar el miedo...

fuente https://www.diario-red.com/

Mercenarios de la comunicación (I): así opera la red internacional para tumbar al dirigente colombiano Iván Cepeda
por Diana Carolina Alfonso. 19 de mayo de 2026

En el contexto electoral, Colombia se ha convertido en el campo de batalla de una intervención mediática y digital explícita: titulares falsos, perfiles zombi y una cadena de medios que amplifican distorsiones. Estas distorsiones son plantadas por una arquitectura de inteligencia artificial entrenada específicamente para fabricar el miedo.

Esta serie investigativa de Diario Red aborda primero las operaciones mediáticas de desestabilización global, como el ‘Hondurasgate’, y las locales, como el ‘Proyecto Júpiter’. Luego, de lo general a lo particular, atraviesa la carrera de mercenarios digitales como Fernando Cerimedo y Luis David Duque.

En ese rastro se revela el plan trazado desde Washington y Tel Aviv: imponer presidencias latinoamericanas a capricho. Su último reto es derribar a Iván Cepeda, el candidato de la izquierda colombiana.

Según los audios del Hondurasgate, Hernández y el actual presidente hondureño Nasry Asfura, acordaron montar una “célula” de periodismo digital con base en EEUU

La filtración que vino del norte

El 29 de abril el panorama político continental se sacudió. Diario Red publicó la primera entrega del ‘Hondurasgate’: una serie de 37 audios filtrados donde el narcotraficante y expresidente hondureño Juan Orlando Hernández confesaba una operación transnacional de desestabilización contra los gobiernos progresistas.

En las grabaciones, Hernández presume haber recibido el indulto de Donald Trump gracias a la intermediación de “una junta de rabinos” y al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Según los audios, Hernández y el actual presidente hondureño Nasry Asfura, acordaron montar una “célula” de periodismo digital con base en Estados Unidos.

El objetivo era publicar expedientes contra México y Colombia para desestabilizar a los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Gustavo Petro. “Se vienen unos expedientes contra Colombia”, se escucha decir a Hernández, quien añade que el presidente argentino Javier Milei donaría 350.000 dólares para financiar esta fábrica de propaganda sucia.

Lejos de ser una conspiración aislada, el ‘Hondurasgate’ es la punta del iceberg de una red de mercenarios digitales que opera bajo el paraguas de la ultraderecha global.

En esta historia aparece el primer mercenario en cuestión y uno de los principales líderes de la telaraña: se trata del asesor de las ultraderechas latinoamericanas, el argentino Fernando Cerimedo, quien participó en la campaña que llevó al poder de manera fraudulenta a Nasry Asfura.

Esa huella, protegida con la venia de los Estados Unidos, se encuentra en otros escándalos mayores de fraude electoral en Brasil, Argentina, Chile… y ahora en Colombia.

Del ‘Proyecto Júpiter’ al ‘Hondurasgate’: ¿Quién es Luís David Duque?

Mientras los audios de Honduras resonaban en el Congreso colombiano, el sistema de medios públicos Señal Colombia y la Revista Raya destapaban un monstruo local: el ‘Proyecto Júpiter’.

Liderado por Jaime Bermúdez Merizalde, ex-canciller de Álvaro Uribe y doctor en comunicación política por Oxford, Júpiter es un manual de guerra psicológica aplicado a las elecciones presidenciales del 31 de mayo.

Documentos filtrados muestran que Bermúdez, en reuniones privadas con empresarios del Valle del Cauca —agroindustriales como Carvajal, Postobón e Incauca— presentó diapositivas donde detalla una estrategia de dos frentes.

El primero, la incidencia político-legislativa; el segundo, la “transformación cultural” para generar “miedo, indignación e incertidumbre” entre los trabajadores de dichas empresas.

La conexión con el ‘Hondurasgate’ es directa, entre los “aliados” mediáticos del Proyecto Júpiter aparece el perfil de La Silla Vacía, medio que a su vez presentó en enero a Luis David Duque como un estratega político

El método se centra en usar el horario laboral para dictar “talleres democráticos” a trabajadores de base. Bermúdez ordena a los empresarios no dar los nombres de las compañías para blindar la operación, mientras que en un audio obtenido por Señal Investigativa confiesa el alcance: “Esto va en principio hasta marzo, pero tenemos que llevarlo hasta junio”, es decir que proyecta la operación hasta una posible segunda vuelta presidencial.

El objetivo real es constreñir a los trabajadores enseñándoles a votar en contra del gobierno del Pacto bajo la amenaza velada de cuidar su propio empleo.

La conexión con el ‘Hondurasgate’ es directa. Entre los “aliados” mediáticos del Proyecto Júpiter aparece el perfil de La Silla Vacía, medio que a su vez presentó en enero a Luis David Duque como un estratega político cuyo pasado operativo se remonta al gobierno de Juan Manuel Santos.

Más que estratega, se trata de otro mercenario de marketing político que operó también en la campaña sucia de Honduras a favor del cuestionable Nasry Asfura.

De acuerdo a una investigación realizada por Cuestión Pública: 
El estratega digital, nacido en Pereira y quien en el país centroamericano ha sido señalado de coordinar acciones de desinformación digital tras las campañas presidenciales de ambos políticos en Honduras, es parte clave de la candidatura de Paloma Valencia, la aspirante a la Presidencia por el partido Centro Democrático, liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Fernando Cerimedo: El hombre MAGA en Suramérica

Para entender al peón, hay que conocer al rey. Fernando Cerimedo, de 44 años, es el nexo perfecto entre el trumpismo, el bolsonarismo y la nueva derecha comunicacional. La revista The Economist lo bautizó como “el hombre MAGA en América Latina”. Cerimedo, más que currículum, tiene un extenso prontuario de desinformación global y graves investigaciones judiciales a lo largo del continente.

El mercenario digital argentino saltó a la fama en 2022, cuando tras la derrota de Jair Bolsonaro organizó el live #BrasilFueRobado, sembrando dudas sobre el sistema electoral. La Policía Federal de Brasil lo incluyó en una investigación por intento de golpe de Estado, señalándolo como parte del “núcleo de desinformación y ataques al sistema electoral”.

Según el informe al que tuvo acceso el portal CLIP, Cerimedo utilizó los mismos argumentos falsos creados por hackers para “amplificar la desinformación ilícita” y alentar a los golpistas a acampar frente a los cuarteles.

Su paso por Chile es igualmente siniestro. En 2020, su empresa Numen publicó una encuesta falsa en El Mercurio que mostraba un empate técnico en el plebiscito constitucional, cuando la realidad era un 78% a favor del Apruebo. Luego, en 2022, estuvo detrás de la campaña de “Facilitadores Constitucionales”, que repartió panfletos apócrifos mintiendo sobre “el fin de la casa propia”.

Según la investigación del medio chileno Ciper:
El texto explicaba que la “Convención [constitucional] rechazó todas las indicaciones sobre el acceso a la vivienda propia que se propusieron”. “¿Qué significa esto?”, preguntaba el documento: “La propuesta tiene letra chica, porque bastará con que el Estado te dé una vivienda en arriendo para que se cumpla con ese mandato. Esa casa será del Estado y su asignación dependerá de los políticos de turno”.

En este momento, Cerimedo opera como asesor principal del presidente boliviano Rodrigo Paz, exportando su modelo de “guerra cultural” que divide a la nación en razas y regiones. Justo cuando el país andino atraviesa terribles bloqueos, movilización, enfrentamientos y todo tipo de tensiones sociales en torno al papel privatizador del gobierno.

“Su objetivo era desequilibrar”, escribe la analista Lupe Cajías, advirtiendo que el gobierno boliviano carece de estrategia de comunicación y se limita a ejecutar las órdenes del gurú argentino.

De acuerdo al medio Bolpress:
La pregunta que formula Lupe Cajías resuena cada vez más fuerte: «¿Quién gobierna, quién da la línea, quién señala el norte, quién escribe la hoja de ruta, quién toma decisiones de corto, mediano y largo plazo?» (...) La respuesta, para una porción creciente del arco político boliviano, tiene nombre y apellido. Y no es boliviano. «Circulan fotos nuevas del presidente boliviano con el consultor argentino», advierte Cajías.

Si Cerimedo es el cerebro internacional, el colombiano Luis David Duque es el brazo ejecutor local de esta red de mercenarios, perfiladores… o estrategas

Luis David Duque: El perfilador pago por Paloma Valencia

En el argot colombiano, el término perfilar hace referencia a una práctica de seguridad, inteligencia o persecución, destinada a identificar y vigilar personas. En Colombia esta palabra tiene una carga política negativa por su uso en contextos de espionaje, inteligencia militar, seguimiento ilegal y crímenes de lesa humanidad.

Si Cerimedo es el cerebro internacional, el colombiano Luis David Duque es el brazo ejecutor local de esta red de mercenarios, perfiladores… o estrategas. Todo depende del lugar de la telaraña que ocupe el medio en alusión a dicho personaje.

Discípulo de J.J. Rendón, Duque fue el responsable de las comunicaciones de Juan Manuel Santos en 2014 y, más tarde, uno de los artífices de la reelección del Partido Nacional de Honduras en cabeza de Asfura.

En Colombia, su empresa Estrategia & Comunicaciones ha recibido más de 3.684 millones de pesos de la contratación pública para perfilar a ciudadanos y medios de comunicación. La investigación citada de Cuestión Pública reveló que Duque clasificaba a periodistas como “opositores” o “amplificadores negativos”.

Actualmente Duque es el jefe de debate de la candidata presidencial de ultraderecha, Paloma Valencia. Su historial lo persigue: desde la creación de la app Kontacto para recolectar datos sensibles de votantes en Pereira, hasta la utilización de bots en Honduras. Meta (Facebook) eliminó en 2021 una red de cuentas falsas vinculadas a su socio hondureño, Xavier Domínguez, quien había invertido 285.000 dólares en campañas sucias contra la presidenta Xiomara Castro.

La candidata Valencia ha intentado esconder los hilos del mercenario mediático, pero las evidencias la hunden. El pasado 21 de abril, en pleno Congreso, Valencia aseguró que la Defensoría del Pueblo había probado que el Pacto Histórico usaba “presiones armadas” para favorecer a Iván Cepeda.

La respuesta de la defensora del pueblo, Iris Medina, fue lapidaria al desmentir categóricamente la existencia de un informe tal y calificó las declaraciones de Valencia como una falta de respeto a la institucionalidad.

Estos mercenarios digitales ya no necesitan mentir directamente; basta con “amplificar” las narrativas que favorecen a sus clientes utilizando granjas de trolls, padrinos mediáticos y el apoyo de la Casa Blanca

Desinformación: un servicio global

Lo que une a Cerimedo, a Duque y al Proyecto Júpiter es la metodología. Tal como lo advierte la UNESCO en su ciclo Democracia Algorítmica, el uso de IA generativa y deepfakes permite fabricar un consenso sintético.

Estos mercenarios digitales ya no necesitan mentir directamente; basta con “amplificar” las narrativas que favorecen a sus clientes utilizando granjas de trolls, padrinos mediáticos y el apoyo inquebrantable de la Casa Blanca.

Cerimedo lo admitió sin tapujos en una entrevista de 2022 para el medio argentino Noticias al afirmar que “partimos de la base de que si no lo hacés vos, lo va a hacer el otro. Acá hay inteligencia artificial y granjas de trolls. [...] En la campaña de Bolsonaro mandamos miles de mensajes de trolls diciendo: ‘Yo soy gay. Bolsonaro podrá ser un nazi, pero la economía está bien”.

Esa es la verdadera internacional de la ultraderecha. En el contexto electoral colombiano, se afirma un pacto internacional donde periodistas digitales, excancilleres y gurús tecnológicos ofrecen sus armas mediáticas para desestabilizar las democracias inconvenientes a la Casa Blanca.

¿Quién defiende la república cuando el poder representativo de la democracia se ahoga en una cloaca de datos falsos? La última palabra la tendrá la sociedad colombiana

Mientras Colombia se prepara para las elecciones del 31 de mayo, el Proyecto Júpiter sigue activo, borrando sus huellas (las páginas de Facebook “Está en nuestras manos” fueron clausuradas tras las revelaciones), pero sembrando el pánico en los celulares de los colombianos.

A todas estas, aún no se sabe cuál es el paradero del software espía Pegasus que el presidente Iván Duque compró a Israel con dineros del narcotráfico, presuntamente. Tampoco se tiene conocimiento del uso de los 350.000 dólares brindados por Milei a la telaraña de la desestabilización.

31 de mayo: Colombia se enfrenta a los mercenarios mediáticos

La pregunta que flota en el aire es: ¿quién defiende la república cuando el poder representativo de la democracia se ahoga en una cloaca de datos falsos? La última palabra la tendrá la sociedad colombiana.

Este 31 de mayo, la única forma de combatir esa telaraña será mediante una movilización nacional masiva que ratifique los valores democráticos que la nación ha sabido enarbolar desde el triunfo del Pacto Histórico.

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Hemeroteca. Semana del 11 al 17 de mayo de 2026

🛑 [palestina] [260517] Nakba: 78 anos de limpeza étnica na Palestina para realizar o projecto colonial de Israel.

No dia em que se assinalam os 78 anos da Nakba palestina, o Movimento pelos Direitos do Povo Palestino e pela Paz no Médio Oriente (MPPM) denuncia a continuação da política israelita de genocídio na Faixa de Gaza, a intensificação da colonização e da repressão na Cisjordânia e em Jerusalém Oriental ocupadas, a perseguição sistemática aos presos palestinos e a agressão militar israelita contra o Líbano e o Irão. Este aniversário da Nakba, a catástrofe iniciada em 1948 com a expulsão de mais de metade da população palestina da sua terra, ocorre num momento em que o povo palestino enfrenta uma das fases mais trágicas da sua história contemporânea. ...

fuente mppm-palestina.org

Nakba: 78 anos de limpeza étnica na Palestina para realizar o projecto colonial de Israel
fuente : mppm-palestina.org

No dia em que se assinalam os 78 anos da Nakba palestina, o Movimento pelos Direitos do Povo Palestino e pela Paz no Médio Oriente (MPPM) denuncia a continuação da política israelita de genocídio na Faixa de Gaza, a intensificação da colonização e da repressão na Cisjordânia e em Jerusalém Oriental ocupadas, a perseguição sistemática aos presos palestinos e a agressão militar israelita contra o Líbano e o Irão.

Este aniversário da Nakba, a catástrofe iniciada em 1948 com a expulsão de mais de metade da população palestina da sua terra, ocorre num momento em que o povo palestino enfrenta uma das fases mais trágicas da sua história contemporânea.

Após mais de dois anos e meio de destruição e genocídio na Faixa de Gaza, esta data vem recordar que a Nakba não foi um episódio isolado, mas antes um processo contínuo de negação dos direitos nacionais do povo palestino, de limpeza étnica, ocupação e colonização. Este processo iniciou-se há mais de um século e continua até hoje, dando corpo ao projecto sionista de criação do Eretz Israel nos territórios da Palestina histórica e dos países vizinhos.

Na Faixa de Gaza, o povo palestino vive uma catástrofe humanitária sem precedentes: cerca de 80 mil mortos registados, cerca de 200 mil feridos, mais de dois milhões de pessoas sucessivamente deslocadas, privadas de abrigo, alimentos, água, cuidados de saúde e educação. A população encontra-se sujeita à fome, à doença e à devastação total do território. Israel continua a bloquear a ajuda humanitária e a destruir deliberadamente infra-estruturas civis essenciais. Os assassinatos continuam. A destruição sistemática e a imposição de zonas de confinamento cada vez mais reduzidas fazem parte de um plano de limpeza étnica destinado a tornar o território inabitável e forçar a expulsão da população palestina. Além do presente, Israel visa privar os Palestinos da sua memória e identidade, destruindo o seu património cultural e arqueológico, e pôr em causa o seu futuro com os ataques dirigidos à infância e aos sistemas de saúde e de educação.

Na Cisjordânia e em Jerusalém Oriental ocupadas intensifica-se a violência dos colonos, protegidos pelo exército israelita, contra pessoas, bens e culturas, prosseguem as demolições de casas e a expansão dos colonatos, todos eles ilegais à luz do direito internacional, num processo de anexação de facto. Israel acelera a fragmentação territorial, nomeadamente através de novos colonatos e postos avançados e de centenas de postos de controlo e estradas segregadas. Milhares de palestinos foram expulsos das suas comunidades e vários campos de refugiados encontram-se cercados ou devastados pelas incursões militares israelitas. Intensifica-se a política de judaização de Jerusalém Oriental ocupada, procurando expulsar a população palestina e eliminar a identidade árabe e palestina da cidade.

O MPPM denuncia firmemente a situação dramática dos cerca de dez mil presos políticos palestinos nas cadeias de Israel — incluindo cerca de 3500 em regime de detenção administrativa, sem acusação nem julgamento —, mantidos em condições desumanas, sujeitos a detenções arbitrárias, tortura, isolamento, privação de cuidados médicos. É esclarecedor o recente relatório da Relatora Especial da ONU, Francesca Albanese, que considera que a tortura constitui parte integrante do genocídio em Gaza. Provoca particular repúdio a legislação israelita que permite a pena de morte para resistentes palestinos presos, a ser decidida por um tribunal especial sem haver garantias de defesa para os arguidos, e que acentua a natureza profundamente discriminatória do ordenamento jurídico de Israel.

A agressão israelita ao Líbano e o ataque contra o Irão (em conluio com os Estados Unidos) comprovam mais uma vez a natureza belicista do regime sionista, que ao longo dos anos agrediu todos os países da região. A narrativa mediática sobre a pretendida desnuclearização do Irão oculta que Israel é de facto a única potência nuclear do Médio Oriente. Os bombardeamentos israelitas no Líbano provocaram já milhares de mortos, destruições maciças — replicando os métodos utilizados em Gaza —, limpeza étnica com a deslocação forçada de milhares de pessoas e ataques contra infra-estruturas civis, jornalistas e trabalhadores humanitários. Ao mesmo tempo, a agressão militar de Israel e dos Estados Unidos contra o Irão fez alastrar a guerra a todo o Médio Oriente, com perigosas e duras consequências no mundo inteiro.

Os refugiados palestinos, consequência directa da expulsão iniciada em 1948, e que nunca cessou desde então, são centrais na questão palestina. A tentativa de desmantelar a UNRWA constitui por isso um ataque aos direitos do povo palestino, em particular ao direito de retorno dos refugiados consagrado na Resolução 194 da Assembleia Geral da ONU. A destruição ou substituição da UNRWA, que Israel e os Estados Unidos querem levar a cabo, visa apagar a Nakba, o crime histórico sobre que assenta de Israel, e negar os direitos nacionais do povo palestino.

O MPPM condena a cumplicidade dos EUA, da NATO, da União Europeia e de outros governos ocidentais, que continuam a garantir cobertura política, apoio diplomático, armamento e financiamento ao regime israelita, apesar das reiteradas violações do direito internacional, das decisões das Nações Unidas e das acusações de genocídio apresentadas no Tribunal Internacional de Justiça.

O MPPM condena igualmente a cumplicidade do governo português com a ocupação e a repressão sionistas (em contradição com o reconhecimento que efectuou, embora tardiamente, do Estado da Palestina) e com a agressão ao Irão e ao Líbano, nomeadamente permitindo a utilização do território nacional para o trânsito de armas destinadas a esse fim.

O MPPM denuncia a duplicidade dos governos ocidentais que se recusam a sancionar as acções criminosas do Estado de Israel, ao mesmo tempo que perseguem os activistas e as organizações solidárias com a Palestina. A imposição, pela UE, de sanções a algumas organizações de colonos extremistas israelitas não pode esconder a falta de coragem política para condicionar as relações económicas e militares com Israel. A colonização é o eixo estruturante da política de limpeza étnica em curso e nele está implicado todo o governo e todas as instituições do estado de Israel. Todavia, não lhes falta ânimo para continuar a cancelar e mesmo perseguir judicialmente quem se manifeste favorável à causa do povo palestino. A associação das críticas ao Estado de Israel ao crime de anti-semitismo continua a fazer caminho e já encontrou acolhimento em Portugal no recente Relatório Anual de Segurança Interna.

A União Europeia, e Portugal, têm de abandonar a sua posição de cumplicidade e de avançar com medidas concretas. É necessário e urgente:

– o fim imediato do genocídio em Gaza e a retirada das forças israelitas dos territórios ocupados, o levantamento do bloqueio à Faixa de Gaza;

– o fim da ocupação e da colonização israelitas da Cisjordânia e de Jerusalém Oriental;

– a libertação dos presos políticos palestinos;

– a defesa da UNRWA e dos direitos dos refugiados palestinos;

– a revogação do vergonhoso acordo de associação União Europeia-Israel, o fim de toda a cooperação militar, sanções efectivas e o fim de toda a cooperação com a política de ocupação, apartheid e genocídio;

– o fim das agressões de Israel e dos Estados Unidos contra os povos da região, nomeadamente contra o Irão e o Líbano.

Nos 78 anos da Nakba, o povo palestino continua a sua resistência heróica, que interpela todos os povos do mundo a intensificarem a solidariedade.

O MPPM saúda a luta do povo palestino contra a ocupação, contra o genocídio e pelos seus direitos nacionais e reafirma a sua solidariedade de sempre com a luta do povo palestino pela liberdade, pelo direito ao retorno, por uma Palestina independente tendo Jerusalém Oriental como capital.

Palestina vencerá!

15 de Maio de 2026

A Direcção Nacional do MPPM

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🛑 [palestina] [260511] Raji Sourani, abogado en la causa contra Netanyahu: "La liberación de Saif Abukeshek y Thiago Ávila muestra un signo de debilidad de Israel".

Raji Sourani (Gaza, 1953) es uno de los abogados que más conoce la situación en la Franja de Gaza. Es fundador y director del Centro Palestino por los Derechos Humanos, con sede en la capital de la Franja. Su organización es una de las pocas que ha contado con ojos y testimonios, sobre el terreno, del genocidio desde su inicio hasta el día de hoy. Atiende las preguntas de Públic en Barcelona, donde ha asistido a actos de apoyo a Saif Abukeshek, el activista catalanopalestino de la Global Sumud Flotilla que fue capturado y encarcelado por Israel junto con Thiago Ávila. Lo hace justo después de que se hiciera pública su liberación por parte del Estado israelí el sábado. El abogado tuvo que huir de Palestina y está hoy exiliado fuera del país...

fuente https://www.publico.es/internacional/

Raji Sourani, abogado en la causa contra Netanyahu: "La liberación de Saif Abukeshek y Thiago Ávila muestra un signo de debilidad de Israel"
Oriol Daviu 11 de mayo de 2026

Raji Sourani (Gaza, 1953) es uno de los abogados que más conoce la situación en la Franja de Gaza. Es fundador y director del Centro Palestino por los Derechos Humanos, con sede en la capital de la Franja. Su organización es una de las pocas que ha contado con ojos y testimonios, sobre el terreno, del genocidio desde su inicio hasta el día de hoy.

Atiende las preguntas de Públic en Barcelona, donde ha asistido a actos de apoyo a Saif Abukeshek, el activista catalanopalestino de la Global Sumud Flotilla que fue capturado y encarcelado por Israel junto con Thiago Ávila. Lo hace justo después de que se hiciera pública su liberación por parte del Estado israelí el sábado. El abogado tuvo que huir de Palestina y está hoy exiliado fuera del país.

La recopilación de información de la organización de Sourani fue vital en la denuncia que Sudáfrica interpuso contra Israel por genocidio ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el organismo de la ONU que dirime las disputas entre los Estados. Sourani y sus colaboradores también impulsaron la causa contra el Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y contra el exministro de Defensa, Yoav Gallant, en la Corte Penal Internacional (CPI). El alto tribunal terminó emitiendo una orden internacional de arresto contra ambos por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, hacia los 124 Estados miembros que reconocen la jurisdicción del tribunal.

¿Cómo ha recibido la noticia de la liberación de Saif Abukeshek y Thiago Ávila?

El pueblo catalán y el pueblo español han reaccionado. La gente estaba furiosa, enfadada, y los partidarios del pueblo palestino y del movimiento de solidaridad en España y en otros lugares empezaron a escalar la protesta. Y lo más importante, la posición del primer ministro del Gobierno español [Pedro Sánchez] fue muy importante para acelerar la liberación del Saif y Thiago.

Creo que Israel empezó a hacer cálculos políticos, y vieron que esto se convertiría en una bola de nieve. El movimiento de solidaridad ha sido efectivo, e Israel empezó a pensar seriamente en las consecuencias. Esto es un signo de debilidad del Estado de Israel.

La decisión de Israel de arrestar, acusar y procesar a Thiago y Saif fue una decisión política de primera clase

¿Saif y Thiago eran objetivos de Israel?

Lo que hizo Israel es un crimen. Recorrió 2.000 kilómetros para arrestar a Thiago y Saif. Esto significa que, al más alto nivel de Israel, se debía planear con antelación arrestar, acusar y procesar a ambos antes de que llegaran. Se tomó una decisión política de primera clase.

En segundo lugar, esto había pasado en las aguas de Grecia. Esto significa que el Gobierno griego, que se coordina muy estrechamente con Israel, lo sabía y estaban de acuerdo, y no fueron cómplices, sino socios, por la seguridad y la legalidad, etc.

En tercer lugar. Esto es obvio y hay que tenerlo claro, cuando los llevaron a Israel, no estaban ante un tribunal militar, sino de un tribunal civil. Y eso significa que todo estaba preparado para que Saif y Thiago fueran juzgados eficazmente, y los cargos eran terribles.

¿Cómo está ahora la población de Gaza y qué hace Israel?

Desde el plan de Trump en octubre pasado, el genocidio institucionalizado, los crímenes de guerra y la limpieza étnica de los palestinos continúan, el desplazamiento de 2 millones de personas continúa, el hambre continúa, la matanza y la destrucción también. No hay libertad de movimiento de bienes e individuos, y la ocupación israelí está físicamente presente en el 63% de Gaza y ataca diariamente en todas partes.

Desde entonces no ha entrado ningún saco de cemento para empezar ni siquiera a reconstruir o reparar parcialmente los edificios destruidos. No hay agua potable, electricidad, carreteras, alcantarillado o recogida de basuras. La policía civil azul es asesinada todos los días para mantener la confusión y la seguridad interna.

Y las organizaciones de derechos humanos son sancionadas por los EEUU por nuestro trabajo legal. Es una gran vergüenza llamar a esto paz o incluso alto el fuego, que no existe. Es una gran vergüenza el genocidio y la limpieza étnica que están llevando a cabo en nombre de la paz.

Es una gran vergüenza el genocidio y la limpieza étnica que están llevando a cabo en Gaza en nombre de la paz

El Centro Palestino por los Derechos Humanos que usted preside tuvo un papel relevante en la denuncia contra Israel por genocidio en la Corte Internacional de Justicia. ¿En qué punto se encuentra esta denuncia y qué espera de ella?

Israel está intentando ganar tiempo. Piden dos plazos para responder a la memoria entregada por el equipo legal de Sudáfrica en octubre de 2025 de los hechos sobre Gaza. Justo el mes pasado, Israel presentó su respuesta, y no son 1.000 páginas, son casi 11.000 o más. Tenían un ejército de juristas, y eso quiere decir que están extremadamente preocupados. La mayoría de lo que han dicho es irrelevante o retórica legal. Sudáfrica no responderá como Israel esperaría, con 11.000 o 12.000 páginas más en el tribunal, sino sería interminable.

Nuestra asociación aún hoy continúa alimentando el tribunal con la información necesaria de lo que está pasando sobre el terreno. Nuestro equipo en Gaza no ha detenido el trabajo legal y la documentación de todos los crímenes de genocidio.

¿Cuánta gente trabaja como observadores en terreno?

Tenemos una plantilla de 65 miembros. Tenemos abogados e investigadores. Hasta ahora, no nos hemos detenido ni un minuto porque sabemos que ni el fiscal ni sus investigadores pueden ir a visitar el escenario del crimen. Nadie puede entrar. Los jueces no pueden entrar. El relator especial [de la ONU] no puede visitarlo. Por lo tanto, no hay acceso para que en el escenario del crimen se recojan pruebas. Si no lo hiciéramos nosotros, nadie más lo haría. Y el tribunal quedaría ciego y sordo. ¿Sabes cuántos periodistas han sido asesinados? 274, hasta ahora, han sido borrados y asesinados deliberadamente.

¿En qué condiciones trabajan?

Nuestras oficinas en Gaza han sido destruidas y arrasadas. No tenemos oficinas, no tenemos electricidad regular. El personal trabaja en un entorno muy, muy duro. Un entorno de genocidio, lo que significa que se debería cuidar de ellos, de sus familias, de la comida, de la seguridad y del desplazamiento. Perdimos a tres de nuestros fantásticos empleados, que murieron. Fueron atacados con sus familias y ya no están.

Y aun así, el resto del personal está realmente comprometido. Por eso conseguimos proporcionar al equipo legal del tribunal internacional todo lo necesario. Os puedo asegurar que estáis teniendo uno de los conflictos mejor documentados de la historia.

Usted mismo tuvo que huir y exiliarse poco después de que Israel iniciara los bombardeos en Gaza en octubre de 2023.

Para Israel era un objetivo de ataque, y así lo hicieron. He tenido suerte. Si no, tanto mi mujer, como mi hijo, como yo mismo estaríamos bajo los escombros. Nos salvamos de un bombardeo que destrozó nuestra casa.

¿La comunidad internacional está acompañando debidamente los procedimientos judiciales que hay abiertos en los tribunales internacionales?

Hemos presenciado cambios de posición positivos en algunos países. Alemania, por ejemplo, retiró su apoyo a Israel por la denuncia de genocidio en la Corte Internacional de Justicia. Es un hecho estratégico importante. Alemania podría tener problemas si lo apoya porque ha recibido la denuncia de Nicaragua de infringir la Convención por la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio. No se unirán a la defensa que hará los EEUU.

Los Países Bajos también decidieron unirse al caso de Sudáfrica. Esto es políticamente importante, porque es donde están las sedes de los dos altos tribunales internacionales. España ya se había unido antes al caso, así que, en este sentido, las cosas van en la dirección correcta.

Por otra parte, Israel, como sabéis, junto con los EEUU., intentan extender una manta de miedo por todas partes, tanto en la CPI como en la CIJ. Practican amenazas reales. Estados Unidos sancionó a jueces de la CPI, pero también hay una manta de amenazas hacia la Corte Internacional de Justicia.

¿Sabes cuántos periodistas han sido asesinados? 274, hasta ahora, han sido borrados y asesinados deliberadamente

¿Cree que Netanyahu se sentará en el banquillo de acusados?

En teoría, ya debería estar en el tribunal. Hay una orden de detención internacional contra Netanyahu y Gallant. Le quedan pocos lugares donde marchar, en Hungría o en EEUU. Creo que Israel está en graves problemas. En la Corte Penal Internacional, de lo que se acusa a Netanyahu y Gallant, es de crímenes de guerra y persecución. Quiero decir, está relacionado con la comida, básicamente, y la denegación de acceso a alimentos o equipos médicos a través del paso de Rafah.

Pero los verdaderos crímenes aún no se han abordado. Y el tribunal lo tiene todo. Tienen las pruebas del genocidio. Tienen las pruebas de la persecución, del apartheid. Tienen las pruebas de los crímenes de guerra y de los crímenes contra la humanidad. Tienen las pruebas del hambre. Tienen las pruebas de los asentamientos. Tienen casos de matanzas masivas y destrucción masiva. Todo eso está ahí. Pienso que Israel cree que el tribunal puede estar tomando muchas otras decisiones contra los líderes israelíes a nivel político y de seguridad.

Aun así, Israel no frena, y de hecho aprobaron una ley para castigar con pena de muerte a palestinos condenados por terrorismo, una acusación que recaía por cierto sobre los hombros de Saif.

Israel ha estado aplicando la pena de muerte, de facto, durante mucho tiempo. En la cárcel, a través de torturas, han matado a decenas y cientos de personas. Conozco decenas de casos de personas que han sido asesinadas extrajudicialmente. Iba una unidad de incógnito y les disparaban deliberadamente. Aparte de otros asesinatos selectivos, ya sabes, envían un [helicóptero] Apache, un dron un F-16...

En segundo lugar, la ley en Israel permite la pena de muerte. La ley civil israelí la permite, pero sólo se había adoptado formalmente con un caso. Es el caso de Eichmann en 1964 cuando fue sacado de Argentina, secuestrado, y llevado a Israel, y lo acusaron por haber perpetrado parte del Holocausto. Este es el único caso público.

Aplicar la pena de muerte es el sueño de Ben Gvir, el ministro de Seguridad y su abogado de tercera clase. Gvir ya demostró lo malo que es. Fue en persona a golpear e insultar a los prisioneros. ¿Os lo podéis imaginar? Los está matando de hambre. Conozco a gente en la cárcel que está seis meses y pierde 40, 50, 60 kilos. No les dan de comer. Eso es exactamente lo que hacían los nazis, contar cuántas calorías comen esas personas.

Conozco a gente en la cárcel que está seis meses y pierde 40, 50, 60 kilos. No les dan de comer. Eso es exactamente lo que hacían los nazis

Lo que relata da miedo.

Eso es una cosa. Pero también quieren aplicar la ley retroactivamente. Normalmente, en las leyes, tú haces la ley, y la aplicas a partir de entonces. Esta ley se puede aplicar contra todo el mundo, tanto a los encarcelados antes del 7 de octubre como a los de después.

Además, no sabemos el número de prisioneros que entraron en los centros de detención israelíes desde el 7 de octubre hasta día de hoy. El Comité Internacional de la Cruz Roja no lo sabe. Nosotros, como organizaciones de derechos humanos, no lo sabemos y nadie más lo sabe, ni siquiera el servicio penitenciario israelí lo sabe, porque están en campos militares.

Sabemos que están presas 2.000 personas de Hamás. Ben Gvir quiere aplicar esta ley no solo contra ellos, sino también contra otros.

Todavía hay países de la Unión Europea que comercian con Israel. La iniciativa de España, Irlanda y Eslovenia de pedir a la UE que cancele el acuerdo comercial con Israel recibió la oposición de Alemania e Italia. ¿Es esta la manera de obligar a Israel a detener el genocidio y sus violaciones de los derechos humanos o hay algo más efectivo?

No queremos ni más ni menos que el estado de derecho. No queremos más que dignidad. No inventamos el derecho internacional, ni el estatuto de Roma, ni la convención de Ginebra. El 7 de octubre, Europa dijo que Israel tenía derecho a la defensa propia. Pero la ocupación está definida por el estatuto de Roma como un crimen de agresión, y la historia no comenzó ese día, es una vergüenza.

Europa se opuso a la invasión y ocupación de Ucrania por parte de Rusia. Dijo específicamente que tienen derecho a resistir la ocupación por todos los medios. Sancionaron a Rusia y recurrieron a la Corte Penal Internacional y a la Corte Internacional de Justicia. Declaran su apoyo incondicional militar, económico y militar a Ucrania. Todo esto es legal y correcto, pero negado para el pueblo palestino.

La Europa colonial racista envía un mensaje muy feo apoyando la ocupación criminal y bélica

Israel, mientras comete todos estos crímenes, es recompensado. Como mínimo, [Europa] debe dejar de darles privilegios. El acuerdo de asociación da a Israel una exención de impuestos del 65% para su comercio con Europa. También forman parte del programa de intercambio juvenil, del Festival de Eurovisión, del intercambio científico y en los deportes.

La Europa colonial racista envía un mensaje muy feo apoyando la ocupación criminal y bélica. No sólo son cómplices, sino que son socios de la ocupación defendiendo políticamente a Israel, encubriéndolo legalmente, no sancionandolo y abandonando el acuerdo de asociación.

Europa es socio y deberían seguir el estado de derecho, no el estado de la selva. Sin ser selectivos ni con politización. España, Irlanda y Noruega, Bélgica y Eslovaquia dieron un buen ejemplo a seguir. No sólo apoyan a los palestinos, sino al mundo que queremos: estado de derecho.

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Hemeroteca. Semana del 4 al 10 de mayo de 2026

🛑 [internacional] [260505] «Hondurasgate» publica el banco completo de los audios filtrados y su análisis forense. Editorial de Diario red

Canal Red América Latina, a través de nuestras redes sociales y de nuestro periódico digital Diario Red América Latina, ha publicado estos días una serie de audios obtenidos por el equipo de la plataforma «Hondurasgate». Se trata de audios que están provocando un escándalo político internacional de primera magnitud con epicentro en Honduras.La filtración de audios de WhatsApp, Signal y Telegram, fechados entre enero y abril de 2026, destapa una operación transnacional aparentemente dirigida por Estados Unidos e Israel, cuyo operador regional en Honduras y en varios países de América Latina sería Juan Orlando Hernández (JOH)...

fuente https://www.diario-red.com/articulo/editorial/

«Hondurasgate» publica el banco completo de los audios filtrados y su análisis forense
Editorial Diario red de 5 de mayo de 2026

Canal Red América Latina, a través de nuestras redes sociales y de nuestro periódico digital Diario Red América Latina, ha publicado estos días una serie de audios obtenidos por el equipo de la plataforma «Hondurasgate». Se trata de audios que están provocando un escándalo político internacional de primera magnitud con epicentro en Honduras.

La filtración de audios de WhatsApp, Signal y Telegram, fechados entre enero y abril de 2026, destapa una operación transnacional aparentemente dirigida por Estados Unidos e Israel, cuyo operador regional en Honduras y en varios países de América Latina sería Juan Orlando Hernández (JOH). Hernández fue presidente de Honduras entre 2014 y 2022. En junio de 2024 fue hallado culpable en una corte federal de Nueva York por los delitos de conspiración para traficar narcóticos, uso de armas de fuego y conspiración para traficar armas de fuego. Fue condenado a 45 años de prisión. Hernández habría aceptado sobornos millonarios antes y durante su presidencia para favorecer el narcotráfico en Honduras por parte de bandas criminales. Según la fiscalía estadounidense, durante su presidencia Honduras operó como un narcoestado, permitiendo el tráfico de droga con la ayuda de las fuerzas de seguridad estatales. Sin embargo, en diciembre de 2025, Juan Orlando Hernández fue indultado por Donald Trump.

Juan Orlando Hernández reconoce en uno de los audios publicados que el dinero del indulto «salió de una junta de rabinos» y que Netanyahu tuvo «todo que ver» con su salida de la cárcel. La hoja de ruta de la trama que revelan los audios presenta a Nasry Asfura, actual presidente de Honduras tras las cuestionadas elecciones del pasado noviembre, como un presidente de transición para allanar el regreso de Hernández al poder.

A cambio del indulto y del apoyo para volver a ser presidente, según se desprende de los audios, el Gobierno de Honduras entregaría a EEUU la ampliación de las ZEDES en Roatán y Comayagua (las ZEDES son áreas del territorio hondureño en las cuales el país cede su soberanía creando entornos jurídicos excepcionales favorables a las empresas extranjeras), facilitaría que EEUU construyera una nueva base militar al estilo Palmerola en el país, construiría un canal interoceánico para la compañía General Electric, promulgaría una ley de Inteligencia Artificial a medida de las empresas norteamericanas y construiría un Centro de Confinamiento del Terrorismo en Tegucigalpa, inspirado en las cárceles de Bukele en El Salvador.

[ «Hondurasgate» ha publicado tanto el banco completo de los treinta y siete audios que componen la investigación, como el análisis forense llevado a cabo con el programa de análisis forense Phonexia Voice Inspector. Phonexia es una empresa especializada en tecnologías de reconocimiento de voz y biometría ]

Los audios alcanzan mucho más allá de Honduras y nos hablan de la creación, con dinero público hondureño y aportes millonarios del gobierno de Javier Milei, de una célula informativa montada en Estados Unidos para «golpear mediáticamente» a Gustavo Petro en Colombia, a Claudia Sheinbaum en México y a la familia Zelaya en Honduras. La “célula mediática” de la que habla Juan Orlando Hernández en los audios, formaría parte de un frente continental contra los gobiernos progresistas de América Latina y estaría comprometida en impedir la victoria de Iván Cepeda en las próximas elecciones presidenciales de Colombia.

Los audios harían también patente la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos para expulsar de América Latina a potencias competidoras: «Los chinos estaban ofertando, pero nosotros no vamos a ceder» se escucha decir en los audios al presidente Nasry Asfura al propio Juan Orlando Hernández.

En el plano estrictamente hondureño, las grabaciones detallan la implementación de varios mecanismos de lawfare con los que el Congreso de Honduras destituyó el 16 de abril a un miembro incómodo del Consejo Nacional Electoral y a un magistrado del Tribunal de Justicia Electoral, tras hacer caer al fiscal general y a la presidenta de la Corte Suprema. Y todo ello, según se desprende de los audios, mediante la compra de votos de miembros del poder legislativo.

En los audios también se escuchan amenazas de «cárcel o muerte» contra el consejero electroal Marlon Ochoa, así como la instrucción de Hernández (que llega a citar a Pablo Escobar) al presidente del Congreso Nacional de Honduras, Tomás Zambrano, para que no dude en aplicar «cualquier tipo de violencia».

En los audios se habla, además, del uso de las iglesias evangélicas hondureñas como brazo movilizador para combatir a la anterior presidenta Xiomara Castro y a su partido LIBRE.

Injerencismo de EEUU en América Latina vía Honduras, un narco-presidente indultado por Trump para ponerlo a sus órdenes, dinero de Israel, dinero del gobierno argentino de Milei, células para fabricar fakenews contra las izquierdas en Colombia y México, acciones contra los intereses chinos en la región...Cuando se presentó la oportunidad de publicar en Canal Red los audios obtenidos por el equipo del «Hondurasgate» que revelarían esta operación de injerencia de EEUU e Israel en América Latina, procedimos a llevar a cabo, con el equipo profesional de la plataforma «Hondurasgate», los análisis de veracidad de los audios que nos presentaron.

Comprobamos, en primer lugar, las identidades de las fuentes que respaldaban los audios. Se trataba de fuentes directas de primera calidad. Nuestra obligación de secreto profesional y nuestro compromiso con la protección de la seguridad de esas fuentes nos obligan a la más absoluta confidencialidad respecto a sus identidades y su rol que, sin embargo, pudimos acreditar sin ningún género de dudas.

En segundo lugar, tras examinar los audios y revisar con el equipo de «Hondurasgate» las auditorías de los mismos, acordamos con ellos que el banco completo de audios sería puesto a disposición del público y que se publicaría también el análisis forense de los audios que acredita que no fueron fabricados ni manipulados.

[ Esperamos que la publicación completa de los materiales de la investigación por parte de «Hondurasgate», sirva para que más gente conozca lo que está pasando ]

Hoy «Hondurasgate» ha publicado tanto el banco completo de los 37 audios que componen la investigación, como el análisis forense llevado a cabo con el programa de análisis forense Phonexia Voice Inspector. Phonexia es una empresa especializada en tecnologías de reconocimiento de voz y biometría. Cualquier persona puede acceder ya a los audios completos y a los informes forenses de los mismos, en la página de «Hondurasgate».

Periódicos latinoamericanos de prestigio como La Jornada de México o Página 12 de Argentina han llevado la noticia a sus portadas, del mismo modo que las televisiones públicas de Colombia y México han cubierto la noticia. También se han hecho eco medios internacionales con diferentes sesgos como Euronews, Infobae o Al Jazeera. Pero todavía quedan muchos medios por hacerse eco de una investigación que sirve para entender como operan Trump y sus proxies en América Latina. Esperamos que la publicación completa de los materiales de la investigación por parte de «Hondurasgate», sirva para que más gente conozca lo que está pasando. Por nuestra parte, Canal Red seguirá al servicio de la información apostando por un periodismo riguroso, valiente y comprometido con los valores de la justicia social y la soberanía de los pueblos.

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Abril de 2026

Hemeroteca. Semana del 20 al 26 de abril de 2026

🛑 [internacional] [260425] ¿Hacia donde se mueve el péndulo político?. Jaime Cedano

Una grata sorpresa fueron los resultados de las elecciones en Perú en las que los pueblos de las regiones más olvidadas y sumidas en el abandono impulsaron a un candidato de la izquierda a la segunda vuelta. Nuevamente la vida nos enseña que las propuestas electorales alternativas tienen acogida cuando representan las luchas y anhelos de la gente más excluida, y que pese a los golpes y la violencia oligárquica no abandonan ni la lucha ni sus principios. Alegría inesperada, a pesar de la incertidumbre por el primer lugar ocupado por la hija de un dictador corrupto y genocida.

fuente https://cedano85.wordpress.com/2026/04/20/hacia-donde-se-mueve-el-pendulo-politico/

¿Hacia donde se mueve el péndulo político?
20 de abril de 2026. Por Jaime Cedano.

Una grata sorpresa fueron los resultados de las elecciones en Perú en las que los pueblos de las regiones más olvidadas y sumidas en el abandono impulsaron a un candidato de la izquierda a la segunda vuelta. Nuevamente la vida nos enseña que las propuestas electorales alternativas tienen acogida cuando representan las luchas y anhelos de la gente más excluida, y que pese a los golpes y la violencia oligárquica no abandonan ni la lucha ni sus principios. Alegría inesperada, a pesar de la incertidumbre por el primer lugar ocupado por la hija de un dictador corrupto y genocida.

Y muchas dudas dejan los resultados electorales en Hungría. Se señala de derechas y pro sionista al ganador Péter Magyar, y por otra parte hay quienes consideran su victoria como una gran conquista democrática y un triunfo de la izquierda. Que partidos de la izquierda húngara lo hayan apoyado no resuelve ninguna duda ni despejas incógnitas. Que no siempre en las izquierdas se toman las mejores decisiones. Han pasado muchos años y nos es difícil olvidar a aquel partido comunista nicaragüense que apoyaba a la dictadura somocista. Pero sabemos que los procesos sociales y los momentos políticos no son en blanco y negro, no son estáticos ni faltos de contradicciones. La derrota de Viktor Orbán, aunque es una posibilidad de alientos militares a Zelenzky, significa también una pequeñísima hendidura en la hasta ahora solida muralla ultraderechista que ayudara a fortificar Donald Trump y que él mismo está erosionando por sus políticas aventureras, tanto, que hasta la ultra Georgia Meloni ha asumido algunas posiciones que parecían impensables.

España escenificó recientemente la gran contradicción que tiene Europa y que pareciera que algunos empiezan a entenderla, o aceptarla, o quizás solo a utilizarla electoralmente. Mientras en Barcelona se realizaba un encuentro de perspectivas esperanzadoras en un marco de amplia convergencia internacional por la defensa de la democracia, la paz y la soberanía de los pueblos, en Madrid las extremas derechas se juntaban con lo peor del mundo político venezolano en un acto público con aberrantes cánticos y consignas racistas.

Faltan pocas semanas para la realización de la elección presidencial en Colombia y todo indica que Iván Cepeda será el ganador. La gran incógnita es si obtendrá o no el cincuenta por ciento más un voto, como mínimo, para ser electo en esta primera vuelta, o si no alcanza y nos veamos abocados a una segunda en el mes de junio. El fantasma de lo ocurrido en Chile ronda asustador. Aunque los escenarios son diferentes. En la última encuesta, antes de la primera vuelta chilena, eran muy cortas las distancias entre Jeannette Jara y Kast, y las sumas de las derechas sobrepasaban ampliamente a Jara. En Colombia las últimas encuestas, a abril 20, reflejan un empate técnico entre el puntaje de Cepeda frente a la suma de los dos candidatos fuertes de la derecha. Habrá que ver qué cambios producen los desarrollos de las campañas y los acuerdos políticos últimos que han generado las diversas candidaturas. En las toldas de la izquierda hay optimismo por lo que reflejan las encuestas y el entusiasmo de las multitudinarias concentraciones, tanto las que realiza Cepeda como las que encabeza su fórmula vicepresidencial Aida Quilcué, un fenómeno no visto en anteriores elecciones, que una formula vicepresidencial moviera multitudes.

Pero hay una sola cosa clara. Nada estará definido hasta que todo esté definido.

Jaime Cedano Roldán

Bogotá, abril 21 de 2026

Nota: articulo escrito para la edición del mes de abril de Mundo Obrero periódico del PCE

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🛑 [laicismo] [260420] La República ganaría a la Monarquía en un referéndum, según sondeo de Electomanía. Gaspar Mendoza

Un nuevo estudio, publicado por ElectoPanel, dio a conocer que la opción republicana sería la más votada en España si hoy se realizara un referéndum sobre la Jefatura del Estado. Según los datos, un 55,1% de los encuestados optaría por la República, frente a un 43,8% que apoyaría mantener la Monarquía. El sondeo, difundido coincidiendo con el aniversario de la proclamación de la Segunda República en 1931, refleja además que la ventaja de la opción republicana ha ido creciendo en los últimos años y alcanza ya los 11 puntos de diferencia.

fuente https://www.diario-red.com/articulo/espana/republica-ganaria-monarquia-referendum-sondeo-electomania/20260416115236067847.html

La República ganaría a la Monarquía en un referéndum, según sondeo de Electomanía

Gaspar Mendoza 20 de abril de 2026

Un nuevo estudio, publicado por ElectoPanel, dio a conocer que la opción republicana sería la más votada en España si hoy se realizara un referéndum sobre la Jefatura del Estado. Según los datos, un 55,1% de los encuestados optaría por la República, frente a un 43,8% que apoyaría mantener la Monarquía.

El sondeo, difundido coincidiendo con el aniversario de la proclamación de la Segunda República en 1931, refleja además que la ventaja de la opción republicana ha ido creciendo en los últimos años y alcanza ya los 11 puntos de diferencia.

Otro dato relevante es que la mayoría de los ciudadanos quiere que se celebre esta consulta. En concreto, un 64,7% está a favor de un referéndum sobre la Jefatura del Estado mientras que un 31,4% se muestra en contra.

Por su parte, el análisis por votantes muestra una importante división política pues mientras los simpatizantes de partidos de izquierda, nacionalistas e independentistas apoyan casi de forma unánime la República, los votantes del Partido Popular y Vox son mayoritariamente partidarios de la Monarquía.

También se observan diferencias por territorios, en casos como Cataluña, País Vasco y Navarra se presenta un mayor apoyo a la República, mientras que en comunidades del interior como Castilla y León o La Rioja la Monarquía mantiene más respaldo. Cabe destacar, que entre los españoles que viven en el extranjero, el apoyo a la República es aún mayor.

Si Diario Red puede publicar lo que casi nadie más se atreve, con una línea editorial de izquierdas y todo el rigor periodístico, es gracias al apoyo de nuestros socios y socias.

Según la evolución histórica del estudio, la República supera de forma continuada a la Monarquía desde el año 2022, tras varios años en que se ha mantenido un equilibrio entre ambas opciones. Además, el respaldo a realizar un referéndum es incluso mayor que el apoyo a la propia República lo que indica que también hay votantes monárquicos que quieren una consulta para decidir el modelo de Estado.

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Hemeroteca. Semana del 6 al 12 de abril de 2026

🛑 [laicismo] [260409] Concostrina, Ruibal o Leo Bassi apoyan un manifiesto por la derogación de los acuerdos con la Santa Sede. Raúl Bocanegra.

La visita del papa a España, con parada en el Congreso de los Diputados, ha movilizado al movimiento laicista. Europa Laica ha promovido un manifiesto que exige al Gobierno la derogación de los acuerdos con la Santa Sede y que han firmado ya diversas personalidades —intelectuales, artistas, activistas— y colectivos sociales también. Nieves Concostrina, Benito Zambrano, Nazanin Armanian, Javier Sádaba, Leo Bassi, Javier Pérez Royo, Juan José Tamayo, Rosa Cañadell, Javier Ruibal, Julio Rodríguez, Javier Aroca, Hungría Panadero, Lidia Falcón, Isidoro Moreno... están entre la lista de personas que han apoyado ya la petición, según informó Europa Laica en un comunicado. A ellos se han sumado más de 40 colectivos como Derecho a Morir Dignamente (DMD), Plataforma Recuperando, Asociaciones de Ateos, Redes Cristianas, AILP (Asociación Internacional de Libre Pensamiento) y Red Laicista Europea.

fuente https://www.publico.es/sociedad/concostrina-ruibal-bassi-apoyan-manifiesto-derogacion-acuerdos-santa-sede.html

Concostrina, Ruibal o Leo Bassi apoyan un manifiesto por la derogación de los acuerdos con la Santa Sede Raúl Bocanegra

La visita del papa a España, con parada en el Congreso de los Diputados, ha movilizado al movimiento laicista. Europa Laica ha promovido un manifiesto que exige al Gobierno la derogación de los acuerdos con la Santa Sede y que han firmado ya diversas personalidades —intelectuales, artistas, activistas— y colectivos sociales también.

Nieves Concostrina, Benito Zambrano, Nazanin Armanian, Javier Sádaba, Leo Bassi, Javier Pérez Royo, Juan José Tamayo, Rosa Cañadell, Javier Ruibal, Julio Rodríguez, Javier Aroca, Hungría Panadero, Lidia Falcón, Isidoro Moreno... están entre la lista de personas que han apoyado ya la petición, según informó Europa Laica en un comunicado. A ellos se han sumado más de 40 colectivos como Derecho a Morir Dignamente (DMD), Plataforma Recuperando, Asociaciones de Ateos, Redes Cristianas, AILP (Asociación Internacional de Libre Pensamiento) y Red Laicista Europea.

"En pleno siglo XXI, España —recoge el manifiesto— mantiene un Concordato con la Santa Sede bajo la denominación de Acuerdos de 1976 y 1979. Un tratado que consagra privilegios para el catolicismo y erosiona la libertad de conciencia de la ciudadanía. Que los fondos públicos sigan financiando al clero es un anacronismo. Que miles de millones de euros sostengan colegios católicos y el adoctrinamiento religioso en las aulas es una anomalía democrática. Que nuestras leyes educativas, fiscales y tributarias estén condicionadas por acuerdos internacionales con el Vaticano es una distorsión de la soberanía popular".

"Creímos —añade el texto— que un gobierno de vocación progresista abriría la puerta a reformas profundas. Sin embargo, entre apoyos frágiles y el resurgir de viejos reaccionarismos, esas transformaciones no han llegado o han quedado a medio camino. El tiempo de las excusas ha terminado. Lo que queda de legislatura debe ser tiempo de valentía".

Una vez lanzado el manifiesto, la organización inicia ahora "una campaña de recogida de firmas dirigida a la ciudadanía, con el objetivo de recabar un amplio respaldo social". La campaña fija una primera meta de entrega de firmas en el Congreso de los diputados para la fecha en la que está prevista una intervención del papa León XIV ante congresistas y senadores.

Cuatro acuerdos

Los acuerdos son cuatro, uno sobre asuntos jurídicos, otro sobre enseñanza y asuntos culturales, un tercer sobre asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas y el servicio militar de clérigos y religiosos y otro más sobre asuntos económicos. Fueron firmados en 1979 y regulan diversas cuestiones, como la financiación de la Iglesia y su papel en la educación. Su contenido completo se puede consultar aquí . La ley de libertad de conciencia y la revisión de los acuerdos con la Santa Sede son una vieja reivindicación laicista que el PSOE ha estudiado en varios momentos, pero nunca ha cuajado.

"El PSOE presentó un primer borrador [hace años]. Y en la legislatura de 2019 en el acuerdo de gobierno se firmó que presentarían la ley. Nosotros volvimos a presentar una propuesta adaptada y redactada y había un compromiso de hacer unas Jornadas en el Parlamento. Ahí se quedó", afirman en Europa Laica. "Los grupos parlamentarios que hoy sostienen al Gobierno han defendido en sus programas la necesidad de derogar estos acuerdos. También el Parlamento lo ha reclamado en legislaturas anteriores", añaden en la asociación.

Para Europa Laica estos pactos son "una prolongación del Concordato franquista de 1953" y son "incompatibles con un Estado verdaderamente aconfesional y democrático". Europa Laica denuncia que "mantienen privilegios injustificados y perpetúan una relación institucional que vulnera el principio de separación entre Iglesia y Estado". En el manifiesto, añaden: "Los concordatos no son instrumentos neutros. Han sido, históricamente, herramientas de blindaje institucional en regímenes autoritarios como los de Hitler, Mussolini, Franco o Salazar".

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🛑 [propaganda] [260407] EEUU ordenó a sus embajadas reclutar 'influencers' locales en cada país y colaborar con el departamento de Operaciones Psicológicas para contrarrestar relatos negativos.

El Departamento de Estado de Estados Unidos ha ordenado a todas sus embajadas y consulados repartidos por el mundo que pongan en marcha campañas coordinadas contra lo que denomina “propaganda antiamericana”. La instrucción, plasmada en un cable diplomático firmado por el secretario de Estado, Marco Rubio, fue obtenida y publicada por The Guardian.El documento, distribuido a toda la red diplomática estadounidense, establece cinco líneas de acción prioritarias para el personal de las misiones: neutralizar los mensajes hostiles, ampliar el acceso a la información, poner en evidencia las maniobras de los adversarios, impulsar voces locales afines a los intereses de Washington y difundir lo que el propio cable denomina “el relato de América”.

fuente https://www.diario-red.com/

EEUU ordenó a sus embajadas reclutar 'influencers' locales en cada país y colaborar con el departamento de Operaciones Psicológicas para contrarrestar relatos negativos
Diario Red 7 de abril de 2026
fuente : https://www.diario-red.com/articulo/internacional/eeuu-ordeno-embajadas-reclutar-influencers-locales-cada-pais-colaborar-departamento-operaciones-psicologicas-contrarrestar-relatos-negativos/20260406193335067090.html

El Departamento de Estado de Estados Unidos ha ordenado a todas sus embajadas y consulados repartidos por el mundo que pongan en marcha campañas coordinadas contra lo que denomina “propaganda antiamericana”. La instrucción, plasmada en un cable diplomático firmado por el secretario de Estado, Marco Rubio, fue obtenida y publicada por The Guardian.

El documento, distribuido a toda la red diplomática estadounidense, establece cinco líneas de acción prioritarias para el personal de las misiones: neutralizar los mensajes hostiles, ampliar el acceso a la información, poner en evidencia las maniobras de los adversarios, impulsar voces locales afines a los intereses de Washington y difundir lo que el propio cable denomina “el relato de América”.

Una de las instrucciones más llamativas encomienda a las embajadas que se coordinen con la unidad de Operaciones Psicológicas del Pentágono, conocida como MISO (Military Information Support Operations), para combatir lo que el texto califica de “desinformación rampante”. Históricamente, esas unidades han centrado su actividad en influir sobre soldados enemigos en el campo de batalla; su vinculación ahora a la diplomacia ordinaria supone un salto cualitativo en el modo en que Washington concibe la guerra de la información.

El cable bendice además la plataforma X, propiedad de Elon Musk, como instrumento “innovador” y de “colaboración ciudadana” para combatir la desinformación “sin comprometer la libertad de expresión ni la privacidad”. En concreto, señala la función de Community Notes —que permite a otros usuarios añadir contexto o rectificar afirmaciones falsas— como un recurso especialmente útil para contrarrestar los relatos promovidos por gobiernos extranjeros. El respaldo llega en un momento delicado para la empresa: la Unión Europea ya ha multado a X con 120 millones de euros por infringir la Ley de Servicios Digitales, y mantiene abiertas investigaciones adicionales sobre sus algoritmos de recomendación.

Embajadas y consulados reciben también instrucciones de reclutar ‘influencers’, académicos y líderes comunitarios locales para que vehiculen mensajes de contrapropaganda. El enfoque busca que las narrativas financiadas por Washington resulten “orgánicamente locales en lugar de centralmente dirigidas”, según la propia terminología del documento. El personal diplomático está igualmente encargado de garantizar que los programas de ayuda exterior luzcan una “marca visible con la bandera” americana, de modo que los beneficiarios identifiquen claramente el origen gubernamental de esa asistencia.

El cable justifica la ofensiva propagandística señalando que potencias como Irán, Rusia y China “utilizan plataformas digitales, medios controlados por el Estado y operaciones de influencia” que “representan una amenaza directa para la seguridad nacional de EEUU y alimentan la hostilidad hacia los intereses americanos”. El texto afirma que esas campañas buscan “atribuir la culpa a Estados Unidos, sembrar divisiones entre los aliados, promover visiones del mundo contrarias a los intereses de América y socavar incluso las libertades políticas y económicas americanas”.

La iniciativa llega en un contexto de fuerte tensión internacional. Washington mantiene un conflicto abierto con Irán y vigila de cerca las operaciones de influencia que Rusia y China desarrollan en distintas regiones del globo. Resulta significativo que la directiva se produzca poco después de que el propio Departamento de Estado clausurara su Centro de Lucha contra la Manipulación e Interferencia de Información Extranjera y de que el FBI disolviera su grupo de trabajo sobre influencia exterior.

En declaraciones recogidas por el medio británico, la portavoz del Departamento de Estado, Sarah B. Rogers, señaló que el subsecretario de Diplomacia Pública —cuya nominación data de marzo— había convertido la lucha contra la propaganda antiamericana en su primera prioridad, y que el departamento adoptaría una postura “asertiva” ante este asunto, empleando “todas las herramientas de nuestro arsenal diplomático”.

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🛑 [palestina] [260406] Los palestinos celebran el 50 aniversario del día de la tierra, mientras el genocidio se mantiene en Gaza y se extiende a Cisjordania.

El Día de la Tierra conmemora la movilización de los palestinos que viven – como ciudadanos de segunda- dentro de las fronteras de Israel, a la que el ejército sionista respondió con una matanza de manifestantes. Fue la irrupción de la población palestina del interior de Israel, afirmando su identidad, lo que marcó un punto de inflexión en la resistencia a la colonización, hasta el punto de que muchos historiadores la denominan la "Primera Intifada" de los palestinos dentro de Israel.

fuente https://posicuarta.org/cartasblog/

Los palestinos celebran el 50 aniversario del día de la tierra, mientras el genocidio se mantiene en Gaza y se extiende a Cisjordania.

El genocidio en Gaza no cesa

En Gaza, bajo el “plan de paz” de Trump, el “alto el fuego” al estilo israelí se manifiesta en una escasez de alimentos que roza la hambruna, un colapso casi total del sistema sanitario, continuos ataques aéreos y asesinatos selectivos que destruyen familias enteras. El cruce de Kerem Abu Salem solo permite el paso de unos 80 camiones al día, lo que alimenta la especulación, el mercado negro y la escalada de precios. Las organizaciones humanitarias estiman que se necesitan al menos entre 500 y 600 camiones diarios para cubrir las necesidades básicas de la población de Gaza. En tres meses se han producido 1200 ataques israelíes, que han causado la muerte de 702 palestinos, 1913 heridos y la destrucción de nuevos barrios.

Un comunicado del Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR), fechado el 15 de marzo, “condena a las fuerzas israelíes por la continuación de actos genocidas en la Franja de Gaza, incluyendo asesinatos continuos y la destrucción sistemática de todos los elementos esenciales de la vida”. El Centro subraya que “los asesinatos a gran escala y los ataques contra civiles, combinados con políticas de bloqueo, asedio y hambruna, conforman un patrón complementario de actos que constituyen el crimen de genocidio según el derecho internacional, en particular la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948”. El PCHR habla de “asesinatos cada vez más graves y del asedio en Gaza como parte de actos genocidas continuos”, y describe las “masacres, la hambruna organizada, la destrucción sistemática de viviendas y los desplazamientos forzados” como parte de un “patrón continuo de genocidio contra la población de Gaza”, posible gracias a la “impunidad garantizada por Estados Unidos y la complicidad de los estados europeos y el resto de la comunidad internacional”.

El Día de la Tierra

El Día de la Tierra conmemora la movilización de los palestinos que viven – como ciudadanos de segunda- dentro de las fronteras de Israel, a la que el ejército sionista respondió con una matanza de manifestantes.

El 30 de marzo de 1976, la huelga general que paralizó a las comunidades palestinas dentro de Israel marcó un punto de inflexión histórico. Ese día, las autoridades israelíes pretendían expropiar miles de hectáreas de tierra en Galilea, en los alrededores de Sakhnin, Arraba y Deir Hanna, como parte de un plan para "judaizar Galilea".

Cuando los agricultores llegaron a sus tierras para cultivarlas, encontraron marcas rojas que indicaban una "zona militar restringida". La respuesta fue sin precedentes: el Comité de Defensa de la Tierra convocó una huelga que resonó en todo el país. La represión convirtió ese día en un día de derramamiento de sangre: seis manifestantes palestinos murieron y cientos más resultaron heridos y arrestados. Por primera vez desde 1948, los palestinos que viven dentro del país, supervivientes de la Nakba y considerados "ciudadanos" de Israel, se alzaron colectivamente, no como una minoría árabe que exige su integración, sino como parte del pueblo palestino que lucha contra la colonización de su tierra.

El contexto de 1976 era el de una ofensiva frontal del Estado sionista: confiscaciones masivas de tierras, mayor control sobre las aldeas árabes, prohibición de manifestaciones y una campaña de miedo destinada a disuadir a los trabajadores y empleados palestinos de unirse a la huelga. Campesinos amenazados con perder sus tierras, obreros y estudiantes estuvieron a la vanguardia de la movilización. La huelga se extendió por las ciudades de Galilea, el Triángulo (la concentración de ciudades y pueblos árabes israelíes adyacentes a la frontera con Jordania en la llanura de Sharon) y el Néguev.

Fue la irrupción de la población palestina del interior de Israel, afirmando su identidad, lo que marcó un punto de inflexión en la resistencia a la colonización, hasta el punto de que muchos historiadores la denominan la "Primera Intifada" de los palestinos dentro de Israel.

Cincuenta años después, la importancia del Día de la Tierra va mucho más allá de las tierras confiscadas en 1976.

Como señaló Awad Abdel Fattah, exsecretario general del partido Balad y coordinador de la Campaña por un Estado Democrático Único, “cada vez más palestinos, dondequiera que se encuentren entre el Mediterráneo y el Jordán, sienten que están siendo aplastados bajo un único sistema de control, discriminación y opresión: un sistema de apartheid colonial”. La política implementada durante décadas (políticas de zonificación que asfixian a las aldeas palestinas del interior, expansión continua de asentamientos y bloqueo de tierras en Cisjordania, bloqueos y destrucciones recurrentes en Gaza, proyectos de “desarrollo” en el Néguev destinados a concentrar y desplazar a los ciudadanos beduinos palestinos de Israel) ha tomado un giro cada vez más violento con el genocidio en Gaza y los pogromos anti-palestinos que se han convertido en sucesos cotidianos en Cisjordania.

Lo que comenzó en Galilea como una lucha contra la expropiación se ha convertido en un símbolo global de resistencia a un régimen de despojo perpetuo. Sin embargo, el Día de la Tierra no es solo un día de conmemoración.

Cada 30 de marzo, se realizan manifestaciones en Sakhnin, Arraba, el Néguev, Cisjordania, Gaza y los campos de refugiados, así como en la diáspora palestina. Dentro de Israel, en varias ocasiones en los últimos años, marchas con una participación significativa de manifestantes judíos han servido para recordar la importancia de la lucha por la tierra y la igualdad de derechos.

Entre el mar y el río, la cuestión de la tierra —que motivó la huelga de 1976— no puede separarse de la condición de los refugiados y desplazados, es decir, del derecho al retorno, ni de la lucha contra las formas actuales de segregación, limpieza étnica y genocidio que reivindica la mayoría de la clase política israelí.

La limpieza étnica en Cisjordania

En Cisjordania, se está desarrollando una amplia operación de hostigamiento a los palestinos, de expulsión de sus tierras.

Mientras continúan los bombardeos en Gaza, Cisjordania sufre abusos cada vez más violentos por parte de milicias de colonos, protegidas por el ejército de ocupación. Las incursiones militares, las demoliciones de viviendas, las confiscaciones de tierras y la expansión de los asentamientos se han intensificado desde el inicio de la guerra contra Irán, hasta el punto de convertir ciertas zonas palestinas en auténticos escenarios de guerra permanente de baja intensidad: incursiones nocturnas regulares en las que los soldados registran violentamente las casas, lo saquean todo y arrestan a jóvenes sin motivo alguno.

Las cifras recopiladas por la Autoridad Palestina confirman esta ofensiva silenciosa: solo en febrero se registraron 114 arrestos, junto con 49 operaciones de demolición o nivelación de terrenos, y otras 143 órdenes de demolición o desalojo. Mientras las incursiones de colonos en el complejo de la Mezquita de AlAqsa en Jerusalén se vuelven cada vez más masivas, a los peregrinos palestinos se les prohíbe entrar en ella. Los tiempos de viaje a las ciudades pueden multiplicarse por diez de la noche a la mañana debido a los puestos de control improvisados y los cierres repentinos de carreteras.

En las aldeas de Jalud, Fandaqumiya, Silat ad-Dhahr, Qaryout y cerca de Ramallah, videos y testimonios de testigos presenciales describen edificios en llamas, residentes intentando evacuar a sus familias y ataques físicos que dejaron a varias personas gravemente heridas. En Burqa, una clínica local fue incendiada y un vehículo destruido, mientras que en Hawara, colonos irrumpieron en una escuela secundaria masculina, arriaron la bandera palestina, izaron una bandera israelí y pintaron con aerosol “Muerte a los árabes” en las paredes.

La periodista israelí Orly Noy, entrevistada por el canal de noticias independiente estadounidense Democracy Now, explica que esto forma parte de un patrón recurrente: “Cada vez que la atención pública, tanto local como internacional, se centra en Gaza o Irán, Israel aprovecha la situación para realizar cambios drásticos sobre el terreno”, hoy en día en el Líbano y Cisjordania, con tropas desplegadas. Para los palestinos, Noy describe un cambio cualitativo en la violencia en Cisjordania: “Hasta ahora, nuestra preocupación era la limpieza étnica de Cisjordania; ahora, se trata simplemente de la ejecución de palestinos, tanto por parte del ejército como de los colonos”.

Al mismo tiempo, el parlamento israelí ha aprobado una medida brutal para los palestinos que osen resistir: pena de muerte en la horca para todo palestino que mate a un ciudadano israelí. Como ha señalado el coordinador de la campaña por un solo Estado, Awad Abdel Fatah, "la ley no es el producto de una extrema derecha...sino que pone al descubierto el verdadero carácter del estado de Israel”.

Decisión que ha recibido múltiples condenas internacionales, incluyendo la del gobierno español. UGT declara que “La legalización de la pena de muerte en este contexto no es un hecho aislado, sino la continuación de una política sistemática de represión, desigualdad y violencia contra el pueblo palestino, que refuerza un sistema que vulnera derechos fundamentales y consolida un marco jurídico discriminatorio que profundiza aún más el conflicto. Ante esta situación, resulta imprescindible que la comunidad internacional y especialmente los Estados de la Unión Europea dejen de mirar hacia otro lado y actúen con firmeza para exigir el respeto del derecho internacional y de los derechos humanos”.

Al mismo tiempo, la represión continúa dentro de las cárceles y centros de detención.

En un informe titulado “Tortura y Genocidio”, la Relatora Especial de la ONU, Francesca Albanese, acusa a Israel de utilizar sistemáticamente la tortura contra los palestinos detenidos desde el 7 de octubre de 2023, a un nivel que “sugiere venganza colectiva e intención destructiva”.

Según el informe, más de 18.500 palestinos han sido arrestados, entre ellos al menos 1.500 menores; aproximadamente 9.000 permanecen detenidos y más de 4.000 han sido víctimas de desaparición forzada.

Testimonios recopilados por algunas agencias de la ONU describen palizas brutales, inanición organizada, negación de atención médica, así como violencia sexual, violación y tratos potencialmente letales, afirmando que el sistema penitenciario israelí es un régimen estructural de terror destinado a doblegar a los presos y a sus familias.

¡Ruptura de relaciones!

Nos hacemos eco de las palabras del Centro Palestino de Derechos Humanos, que citábamos al comienzo: todo esto sucede gracias a la “impunidad garantizada por Estados Unidos y la complicidad de los estados europeos y el resto de la comunidad internacional”. De ahí que todo el movimiento obrero, todas las organizaciones democráticas, deben hacer suya la exigencia de ruptura de todo tipo de relaciones (diplomáticas, económicas, comerciales, culturales, deportivas y, por supuesto, militares) con el Estado genocida de Israel.

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Hemeroteca. Semana del 30 al 5 de abril de 2026

🛑 [el control de la narrativa] [260404] La injustificable abstención de España en la resolución de la ONU que declara la esclavitud de africanos como “el crimen de lesa humanidad más grave”. Por Enrique López Cáceres.

El 25 de marzo de 2026, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución con 123 países a favor, 52 abstenciones y 3 votos en contra en la que se “declara que la trata de africanos esclavizados y la esclavitud racializada de africanos constituyen el crimen de lesa humanidad más grave”. La iniciativa fue impulsada por Ghana, con el respaldo de la Unión Africana y la Comunidad del Caribe. "La explicación de la abstención española es incómoda: el miedo a las posibles implicaciones de la declaración. Aunque no sea vinculante, marca una dirección. Va más allá del simbolismo, legitimando el debate sobre las reparaciones que muchos Estados europeos prefieren evitar, entre ellos España.

fuente https://www.lamarea.com/2026/04/04/injustificable-espana-esclavitud/

La injustificable abstención de España en la resolución de la ONU que declara la esclavitud de africanos como “el crimen de lesa humanidad más grave”.

Enrique López Cáceres 04 abril 2026

[ "La respuesta es incómoda: el miedo a las posibles implicaciones de la declaración. Aunque no sea vinculante, marca una dirección. Va más allá del simbolismo, legitimando el debate sobre las reparaciones que muchos Estados europeos prefieren evitar, entre ellos España. No por inseguridad jurídica, sino por sus posibles consecuencias políticas y económicas", argumenta Enrique López Cáceres. ]

El 25 de marzo de 2026, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución con 123 países a favor, 52 abstenciones y 3 votos en contra en la que se “declara que la trata de africanos esclavizados y la esclavitud racializada de africanos constituyen el crimen de lesa humanidad más grave”. La iniciativa fue impulsada por Ghana, con el respaldo de la Unión Africana y la Comunidad del Caribe, y culminó con la aprobación de una resolución de enorme trascendencia, resultado de años de trabajo diplomático y avances progresivos a través de diversos instrumentos internacionales. Esta declaración va más allá de lo simbólico. Describe la esclavitud como un sistema “de escala, duración, naturaleza sistémica y consecuencias perdurables” y abre la puerta a medidas como disculpas formales, restitución o indemnización.

No creo que merezca la pena detenerse en el análisis de los tres votos en contra de Estados Unidos, Israel y Argentina como un emergente “eje del mal” que viene mostrando sin complejos su rechazo absoluto al derecho internacional y al multilateralismo. Sin embargo, debemos detenernos en los argumentos del bloque abstencionista, fundamentalmente los Estados de la UE y, más concretamente, en lo que respecta a la abstención de España. No obstante, ambas posiciones, por muchos matices que se quieran introducir, tenían como principal propósito cerrar la puerta a la justicia reparativa. Los argumentos no difieren. Con estas palabras los expresaba el embajador de Estados Unidos: “[EE. UU.] no reconoce el derecho legal a reparaciones por daños históricos que no eran ilegales bajo el derecho internacional en la época en que ocurrieron”.

A mi juicio, la abstención de los países de la UE, y especialmente de España, es injustificable y merece una crítica severa a la luz de la argumentación resumida en el Informe del Servicio Europeo de Acción Exterior.

«Jerarquizar tragedias históricas»

El punto de partida es la unánime condena de la esclavitud y el comercio de esclavos para a continuación justificar la abstención con argumentos técnicos como la inseguridad jurídica, principio de legalidad y la irretroactividad de las normas internacionales, aunque también se esgrimieron argumentos de carácter político, como el temor a “jerarquizar tragedias históricas”. Pero este razonamiento es sumamente débil. Reconocer la magnitud de la esclavitud no minimiza ni relativiza, en absoluto, la dimensión de otros crímenes, entre ellos el Holocausto. O incluso adoptar una posición defensiva ante referencias históricas, considerando que podrían generar divisiones, algo más que llamativo ¿Caben otras interpretaciones de este crimen atroz?

Volviendo a los argumentos de la abstención, parecen ignorar que el derecho internacional contemporáneo se ha construido precisamente sobre la idea de que ciertos crímenes, los más graves, trascienden su momento histórico. Por otro lado, olvidan que actos como la esclavitud racializada de los africanos en todo el mundo son criminales per se, independientemente de que no hubiera ley que los prohibiera e incluso antes de que fueran codificándose de forma progresiva, desde las bulas papales hasta su abolición. El precedente de los juicios de Nuremberg neutralizó el principio de legalidad como argumento frente a la comisión de crímenes masivos.

Además, en lo que respecta a la posición de España, podríamos decir que es una preocupante regresión respecto a sus propios compromisos y una contradicción con el liderazgo que está asumiendo en la defensa de la legalidad internacional y los derechos humanos. En la Declaración de Durban de 2001, se reconoció que la esclavitud es un crimen que «siempre debería haberlo sido». Si hace dos décadas España votó a favor de esta resolución ¿por qué se abstiene en 2026? La respuesta es incómoda: el miedo a las posibles implicaciones de la declaración. Aunque no sea vinculante, marca una dirección. Va más allá del simbolismo, legitimando el debate sobre las reparaciones que muchos Estados europeos prefieren evitar, entre ellos España. No por inseguridad jurídica, sino por sus posibles consecuencias políticas y económicas.

Otra de las cuestiones trascendentales es la persistencia de los efectos derivados de la esclavitud hasta hoy. Concretamente, se declara que “las secuelas de la esclavitud y la trata transatlántica de esclavos persisten hoy en día en forma de racismo estructural, desigualdades raciales, subdesarrollo, marginación y disparidades socioeconómicas que afectan a los africanos y a las personas afrodescendientes en todas las partes del mundo”.

La contradicción de España

La contradicción es evidente. España reivindica el derecho internacional como herramienta para exigir responsabilidades en conflictos actuales, pero se muestra reticente cuando ese mismo marco apunta hacia su propio pasado. Es un doble estándar de difícil justificación, más aún cuando la resolución tampoco concreta las medidas de reparación ni redefine automáticamente las obligaciones de los Estados. Difícil explicación tiene, quizás por este motivo no encontremos ni comunicado ni declaraciones al respecto desde el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Como muy bien señala la Red Europea contra el Racismo, la postura de la UE abre una brecha entre sus «compromisos políticos y la acción significativa en justicia racial» y refleja una «renuencia a confrontar el papel histórico y actual de Europa en el racismo estructural».

La trata transatlántica de esclavos no solo fue por su dimensión “el crimen más grave contra la humanidad”, sino que esta atrocidad histórica es la base del racismo estructural y las desigualdades que persisten hoy en día. La abstención de la UE y de España es injustificable desde cualquier punto de vista. Ni los tecnicismos falaces ni el posible alcance de esta resolución en el futuro justifican una posición defensiva e incoherente que, en realidad, no es más que un escudo contra la justicia reparativa. No dudo que la abstención en este caso no es sinónimo de neutralidad, pero ante los crímenes contra la humanidad no debería caber ni la ambigüedad ni los cálculos políticos, económicos o de cualquier otro tipo por parte de los Estados

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🛑 [el control de la narrativa] [260404] “Es una impostura hablar de lo judeocristiano para definir a Occidente”. Por Analía Iglesias.

En esta entrevista, la investigadora franco-tunecina Sophie Bessis, autora de ‘La civilización judeocristiana. Historia de una impostura’, explica las razones por las cuales nombrar lo ‘judeocristiano’ para definir a Occidente resulta una enorme equivocación cargada de ideología o una simplificación fraudulenta, con consecuencias como la de la exclusión del Islam del acervo cultural europeo. No hay neutralidad en el término; por el contrario, los Estados más poderosos lo utilizan para justificar el sectarismo y reforzar divisiones geopolíticas favorables a sus intereses. De igual manera que se intenta confundir y manipular a la población equiparando antisemitismo con antisionismo.

fuente https://elasombrario.publico.es/es-una-impostura-hablar-de-lo-judeocristiano-para-definir-a-occidente/

elasombrario.publico.es
“Es una impostura hablar de lo judeocristiano para definir a Occidente”
Analía Iglesias 4 de abril de 2026

En esta entrevista, la investigadora franco-tunecina Sophie Bessis, autora de ‘La civilización judeocristiana. Historia de una impostura’, explica las razones por las cuales nombrar lo ‘judeocristiano’ para definir a Occidente resulta una enorme equivocación cargada de ideología o una simplificación fraudulenta, con consecuencias como la de la exclusión del Islam del acervo cultural europeo. No hay neutralidad en el término; por el contrario, los Estados más poderosos lo utilizan para justificar el sectarismo y reforzar divisiones geopolíticas favorables a sus intereses. De igual manera que se intenta confundir y manipular a la población equiparando antisemitismo con antisionismo.

El libro La civilización judeocristiana , de Sophie Bessis, (Túnez, 1947) lleva por subtítulo Historia de una impostura, porque, como ella misma explica, cuando esta expresión de lo ‘judeocristiano’ entra en el vocabulario, impone una alteridad, lo ‘otro’, en nombre de la civilización occidental. “En la historia del monoteísmo desde su nacimiento hay algo judeocristiano, pero no existe una civilización judeocristiana como tal, y esta es la impostura”, ratifica.

Al hilvanar el devenir europeo, la historiadora deja claro que en esta amalgama cultural no hay solo judaísmo y cristianismo: “¿Qué hacemos con Grecia? ¿Qué hacemos con el Imperio Romano? ¿Qué hacemos con tantas cosas que han contribuido a erigir la civilización europea? Egipto es uno de los lugares donde se inventó el Estado, y es evidente que la Grecia antigua se inspiró en Egipto. Tampoco hay que olvidar, en lo que nos concierne, que Grecia –al igual que la religión fenicia– es una de las fuentes del monoteísmo. El monoteísmo no nació de repente de un pueblo, el hebreo, en una época, sino que también estaba en esa región”.

De ahí que decir ‘judeocristiano’ reduzca la civilización europea a “una definición que no es la suya”, explica la autora de esta publicación que Juan Manuel Salmerón Arjona ha traducido para Gatopardo Ediciones.

En esta entrevista, Bessis asegura que su propósito no es hablar de religión, sino de política, de sustituciones y discriminaciones históricas que se borran con ciertas expresiones que encauzan el lenguaje para volverlo reduccionista. Por ejemplo, de cómo los musulmanes –a pesar de pertenecer a una de las tres religiones abrahámicas– son “excluidos de esta comunidad monoteísta que se supone define las civilizaciones alrededor del Mediterráneo, por el uso del término de civilización judeocristiana”.

A continuación, parte del diálogo mantenido con esta investigadora en el Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (IRIS) de París, que fuera redactora jefa del semanario Jeune Afrique y profesora en la Sorbona.

¿Por qué eligió una sentencia de Frantz Fanon, un teórico de la negritud, para abrir el libro?

Elegí esta frase que dice que “quien adora a los negros está tan enfermo como quien los odia” simplemente porque, si reemplazas la palabra ‘negro’ por la palabra ‘judío’, funciona. Hoy observamos en los dirigentes, jefes de Estado o primeros ministros de algunos países europeos una especie de sacralización del judío como arquetipo que me parece extremadamente peligrosa, porque se convierte en el medio de defensa de la política israelí. Y esto es un riesgo también para los judíos.

Junto con esto, circula una condena a quien critica al Estado de Israel, señalándole de “antisemita”…

Es una confusión y un gran problema. Por ejemplo, retomo la fórmula de Emmanuel Macron, presidente francés, quien dijo que el antisionismo era una forma renovada de antisemitismo. Resulta inadmisible, diría incluso escandaloso, confundir el antisionismo con el antisemitismo, que es un racismo al que hay que condenar y contra el cual hay que luchar, mientras es cierto que, en Europa y en EE UU, hay un recrudecimiento del antisemitismo.

El antisionismo es una posición política y no tiene nada que ver con el racismo.

En efecto, se puede estar contra la política del Estado de Israel, sobre todo desde que el Estado de Israel está gobernado por un equipo neofascista supremacista y racista, y esto no quiere decir que uno sea antisemita. Si hacemos una equivalencia con la frase de Fanon, podríamos decir que al confundir el antisemitismo con el antisionismo, hemos alimentado el antisemitismo.

Uno de los problemas muy importantes es que se confunde consciente o inconscientemente a judíos e israelíes. Desde su nacimiento, el Estado de Israel estima que tiene como vocación reunir a todos los judíos del mundo. Y, por lo tanto, uno de los elementos de la propaganda israelí es decir que Israel representa a todos los judíos del mundo. Eso es falso.

Es falso en la medida en que primero solo aproximadamente la mitad de los judíos del mundo viven en Israel y son ciudadanos israelíes, y entre los judíos que no viven en Israel, muchos de ellos son, afortunadamente, hostiles a la política llevada adelante por ese Estado. El problema es que el Estado de Israel quiere (y necesita) decir que representa a todos los judíos.

Sin embargo, la mayoría de los jefes de Estado y de gobiernos occidentales caen en esta trampa y estiman que, en el fondo, un verdadero judío es aquel que está vinculado al Estado de Israel. El hecho de que los dirigentes occidentales avalen este error representa un gran riesgo. Si se asimilara a todos los judíos con Israel, primero, eso querría decir que todos los judíos del mundo son responsables, a su nivel, de los crímenes cometidos por el Estado israelí, lo cual sería un escándalo. Por otro lado, esta asimilación de los judíos a Israel es, evidentemente, un factor de aumento del antisemitismo hoy.

De ahí también la trampa en la que los dirigentes occidentales nos hacen caer cuando usan la expresión ‘judeocristiano’…

Totalmente. Esta expresión, cuya validez cuestiono en mi ensayo, sirve, entre otras cosas, para proclamar la idea de que Israel forma parte de Occidente contra el enemigo árabe o musulmán, y que, por lo tanto, defender a Israel es defender a Occidente. Tal es la retórica de Netanyahu que dice: “Soy yo quien os defiende”, ya que Israel constituye el baluarte de Occidente.

Por otro lado, ¿no cree que la expresión ‘Occidente’ podría reemplazarse por otro concepto, como Norte global, por ejemplo?

Retomo ese término, ya que los europeos y los norteamericanos se definen como occidentales. Se trata de caracterizar una región del mundo que comparte una matriz cultural (e incluso rasgos ideológicos comunes). Aunque hoy asistamos a un ensanchamiento de la brecha entre EE UU y Europa, por la política de Donald Trump, esa proximidad está lejos de haber desaparecido. Ahí podemos añadir a Australia y Nueva Zelanda.

En ese ordenamiento, ¿cómo se sitúa a los países del sur, los de América Latina, que padecen la política del Norte de su propio continente?

Hay una formulación cuyo contenido cuestiono: la expresión ‘sur global’. El sur global no existe; no hay un solo sur, hay sures con intereses completamente diferentes y con lógicas geopolíticas totalmente distintas. De hecho, lo único que caracteriza a lo que se llama el sur global es que las grandes potencias de esos sures contestan la voluntad de los occidentales de seguir dominando las estructuras económicas y geopolíticas del mundo. Sin embargo, sus intereses no son los mismos. Los de China y los de la India difieren. Por ejemplo, respecto a la política israelí, hoy, la India es uno de los aliados privilegiados de la extrema derecha de ese país. Allí confluyen ideológicamente el partido neofascista y supremacista de Narendra Modi y el partido de la extrema derecha israelí, que también es neofascista y supremacista. Hay que tener mucho cuidado con las fórmulas hechas y analizar su contenido: esa es la razón por la que escribí el libro.

¿Cómo surge el término ‘judeocristiano’?, ¿existió la intención de un grupo de personas para nombrarlo por primera vez?

Es una fórmula muy antigua, pero que estaba confinada al vocabulario erudito y al teológico, en la medida en que el cristianismo proviene del judaísmo y que, por lo tanto, hay elementos de una religión en la otra. Hace aproximadamente 50 años, esta expresión invadió el lenguaje de todos los días y, por lo tanto, se volvió hegemónica en el discurso político. Esto es lo que cuestiono en mi ensayo. Ahora bien, no hay que ser conspiracionista, porque no hay alguien que un buen día empezó a emplear la fórmula ‘judeocristiano’ para esto, eso o aquello. Es una coincidencia de circunstancias la que ha hecho que se extendiera en el lenguaje corriente, porque es política e ideológicamente útil para cierto número de personas y de causas.

la investigadora francotunecina Sophie Bessis

Sophie Bessis: «Resulta escandaloso confundir el antisionismo con el antisemitismo».

¿Resulta una fórmula útil, por ejemplo, para dejar fuera a los musulmanes?

Lo primero que no hay que olvidar es que sirve para soslayar el hecho de que Europa es heredera de casi 2.000 años de antijudaísmo y de antisemitismo, ya que se construyó sobre esas bases. Claro, si uno es judeocristiano, no puede ser antisemita. Y España es el ejemplo más ilustrativo. Entonces, primero sirve para echar un velo sobre el antijudaísmo cristiano que estructuró Europa y, luego, sobre el antisemitismo moderno que terminó en un genocidio que exterminó a seis millones de judíos.

Lo segundo: efectivamente, se trata de la apropiación de los universales del judaísmo por el cristianismo. La tercera función contemporánea es la exclusión del islam del universal monoteísta, en la medida en que el monoteísmo abrahámico tiene tres ramas: el judaísmo, el cristianismo y el islam… Y con el fin de hacer del musulmán el extranjero emblemático.

Una de las paradojas de la ideología europea y occidental es que, durante siglos, el judío, en el sentido del arquetipo, fue el extranjero por excelencia, el oriental. Y hoy el judío está integrado en Occidente, y es el musulmán quien es devuelto a esa condición de extranjería.

Si hablamos precisamente de España, se expulsó tanto a los musulmanes como a los judíos…

Sí, pero a los musulmanes se los expulsó de la Península un siglo después que a los judíos, lo cual se llevó a cabo a través del edicto de 1492, después de la toma del Reino de Granada. Mientras que la ley de expulsión de los moriscos de Felipe III data de 1609. Bueno, primero existió la conversión forzada de los musulmanes.

Y hoy se otorga la nacionalidad a los descendientes de familias judías sefardíes, pero no a los moriscos.

Porque las cosas han sido históricamente diferentes. Digamos que en la España de Al Ándalus, en el momento de la primera expulsión, había aproximadamente, según la demografía histórica, poco más de 200.000 personas judías en España. Fueron expulsadas masivamente, o bien obligadas a convertirse, lo cual se agravó con el estatuto de limpieza de sangre de 1535; porque los españoles inventaron la ‘pureza de la raza’. Por lo tanto, no bastaba con haberse convertido al catolicismo, había que demostrar que no se tenía ascendencia judía.

Resulta que, en el caso de los musulmanes, la cosa es más complicada, ya que, durante más de siete siglos, España estuvo compuesta, primero, por califatos y, luego, por reinos musulmanes. Una buena parte de España era musulmana y, por supuesto, el cristianismo había permanecido como una religión muy importante.

Ahora, cuando el gobierno español decidió permitir a los sefardíes recuperar una nacionalidad española, probablemente hubo algunas decenas de miles de judíos que la solicitaran, mientras, si hubieran hecho lo mismo con los musulmanes, habrían sido varios millones los que la habrían reclamado.

España fue musulmana, con una proporción de judíos, pero nunca fue gobernada por judíos.

¿Está de acuerdo en que, actualmente, la política pretende explicarse a partir del corpus de las religiones?

Yo creo que la mayoría de la gente que usa a diestra y siniestra el término ‘civilización judeocristiana’ no sabe absolutamente nada de lo que hay dentro de los corpus religiosos. Le doy un ejemplo: el judaísmo y el islam están mucho más cerca uno del otro a nivel teológico y a nivel ritual que cualquiera de los dos respecto al cristianismo. Y todos los especialistas en materia religiosa lo saben muy bien. No hay que olvidar que en el mundo árabe-musulmán las ideologías nacionalistas árabes también se han apropiado del término judeocristiano y lo usan para excluir la parte judía de su historia. Así que es una expresión que tiene usos e instrumentalizaciones múltiples.

Sobre el autor

Analía Iglesias

Analía Iglesias es escritora y periodista en temas de género, derechos humanos, ciencia, medio ambiente y cultura. Coordinó durante cinco años el blog Eros de El País y es coautora de los libros ‘Lo que esconde el agujero: el porno en tiempos obscenos’ y ‘Te puedo: la fantasía del poder en la cama’, ambos publicados por Editorial Catarata. Escribe biografías sobre mujeres en la Historia y difunde la obra documental de realizadoras africanas. Como ensayista, se acerca a la afectividad de la época con la necesidad de indagar en las pulsiones sexuales y en la función que cumplen en la actual sociedad de consumo. En Twitter ‘@analiaigles’

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Marzo de 2026

Hemeroteca. Semana del 9 al 15 de marzo de 2026

🛑 [palestina] [260313] Diario de a bordo de Gaza 124 - «¿Cómo podemos agradecer a España?». Por Abu Jamous en Orient XXI.

[ El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha vuelto muy popular aquí desde que pronunció claramente la palabra «genocidio». Todos los habitantes de Gaza saben que Sánchez apoyó las manifestaciones contra la participación del equipo israelí en la Vuelta ciclista a España, ya que se trataba de una «movilización por una causa justa». Recibieron con alegría la cancelación de un contrato de compra de armas a Israel y, más recientemente, el anuncio de la retirada de la embajadora de España en Tel Aviv, así como la negativa de Madrid a permitir que los EÉUÚ utilicen sus dos bases en el sur de España —heredadas de un acuerdo firmado bajo el franquismo— para su guerra con Israel contra Irán. Sin olvidar el apoyo a la Corte Penal Internacional, que dictó una orden de detención contra Netanyahu, ni los ciento cincuenta millones de euros de ayuda humanitaria a los palestinos para 2026. ].

fuente https://orientxxi.info/Comment-peut-on-remercier-l-Espagne

Orient XXI
Diario de a bordo de Gaza 124 - «¿Cómo podemos agradecer a España?»
Rami Abu Jamous Viernes, 13 de marzo de 2026.

fuente : https://orientxxi.info/Comment-peut-on-remercier-l-Espagne

En estos momentos recibo muchas llamadas de amigos, sobre todo de Gaza, que me dicen: «¿Cómo podemos darle las gracias a España? Tú, que conoces a periodistas y diplomáticos, ¿puedes transmitirles nuestras felicitaciones?».

Los habitantes de Gaza de entre 20 y 25 años, que solo han vivido guerras y masacres, nunca han podido salir de Gaza. Sin embargo, España está muy presente para ellos. Se sienten cercanos a ella a través del fútbol y las series de televisión. Aquí, como en gran parte del mundo árabe, los aficionados al fútbol se dividen entre los dos grandes clubes españoles, el Barça (el FC Barcelona) o el Real (el Real Madrid): cada uno tiene sus seguidores. Siguen con fervor los partidos por Internet o se reúnen en los pocos cafés que quedan, cuando aún es posible. En cuanto a las series, los jóvenes de Gaza se han vuelto adictos a La Casa de Papel, esa producción española mundialmente famosa que narra las aventuras de una banda de atracadores audaces.

Alba Flores en los Goya

Para ellos, antes que la clase política, el apoyo de España lo encarnan ante todo los actores y los deportistas. «Pep» Guardiola, exjugador del Barça convertido en el Reino Unido en entrenador del Manchester City, se ha convertido en un héroe en Gaza desde que denuncia las masacres en Gaza en mítines públicos o conciertos, a veces con un keffiyeh sobre los hombros. Lo mismo ocurre con los actores de La Casa de Papel, que pasaron de ser estrellas a héroes cuando alzaron la voz para defender Palestina. Estaba Pedro Alonso, a quien los gazatíes conocen como Berlín, su alias en la serie (todos los personajes se han puesto nombres de ciudades). Entre otras cosas, participó en la iniciativa «Voces de Gaza», para la que leyó, en junio de 2024, un extracto de mi Diario de a bordo de Gaza, escrito cuando me encontraba desplazado en Rafah y traducido al español.

No os imagináis lo conmovidos que se sintieron los habitantes de Gaza. Alba Flores, otra estrella de La casa de papel, a quien los habitantes de Gaza conocen por su nombre de guerra «Nairobi», también nos emocionó cuando apareció con un pin con el lema «Free Palestine» en la ceremonia de los Goya el 28 de febrero de 2026, que es la ceremonia más importante del cine español. En 2024, también denunció las muertes en Gaza, de nuevo en la gala de los Goya, y concluyó su discurso en el escenario diciendo «Paz para Palestina». Este año, tras recibir un nuevo premio, concluyó diciendo: «¡Viva la Palestina libre! » Otros actores españoles hicieron lo mismo, como Javier Bardem o Penélope Cruz.

Todo el mundo está sorprendido y orgulloso de esta voz procedente de Europa

Y luego están los líderes políticos. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha vuelto muy popular aquí desde que pronunció claramente la palabra «genocidio». Todos los habitantes de Gaza saben que Sánchez apoyó las manifestaciones contra la participación del equipo israelí en la Vuelta ciclista a España, ya que se trataba de una «movilización por una causa justa». Recibieron con alegría la cancelación de un contrato de compra de armas a Israel y, más recientemente, el anuncio de la retirada de la embajadora de España en Tel Aviv, así como la negativa de Madrid a permitir que los EÉUÚ utilicen sus dos bases en el sur de España —heredadas de un acuerdo firmado bajo el franquismo— para su guerra con Israel contra Irán. Sin olvidar el apoyo a la Corte Penal Internacional, que dictó una orden de detención contra Netanyahu, ni los ciento cincuenta millones de euros de ayuda humanitaria a los palestinos para 2026.

Los habitantes de Gaza también descubrieron que los españoles tenían un rey y no un presidente, cuando Felipe VI denunció, en septiembre de 2025, en la televisión pública, «el sufrimiento indescriptible de cientos de miles de inocentes y la devastación total de Gaza». Siguen las manifestaciones regulares de la población.

Esta alianza de artistas, ciudadanos y dirigentes a nuestro favor conmueve profundamente a los palestinos. Aquí, todo el mundo está asombrado y orgulloso de esta voz procedente de Europa que dice las cosas con claridad, que defiende el derecho internacional. Una gran diferencia con otros países donde los actores que hablan de Gaza son boicoteados por el mundo del cine, como Blanche Gardin en Francia, y donde los periodistas que hablan del sufrimiento de los palestinos son acusados de antisemitismo. Hay quienes tienen miedo y quienes no lo tienen, como los españoles. Hay quienes quieren ver con sus propios ojos y quienes tienen los ojos cegados.

Repito este proverbio palestino: no se puede ocultar el sol con un tamiz. Lo mismo ocurre con la justicia. La justicia es clara, brilla. Es tan fuerte que no se puede ocultar con las mentiras de los medios de comunicación, los diplomáticos o los políticos, ni con la propaganda que falsifica la historia y que invierte los papeles entre el verdugo y la víctima. Por eso los palestinos rinden homenaje al pueblo español, a sus artistas, a sus deportistas y a sus políticos, que no temen las amenazas de Donald Trump ni que se les acuse de antisemitismo.

Gracias a España desde lo más profundo del corazón. Lo digo en nombre de todos esos amigos que me han pedido que transmita este mensaje: ¡gracias a todos!

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[ Rami Abu Jamous escribe su diario de Gaza para Orient XXI. Fué fundador de GazaPress, una agencia de noticias inestimable para los periodistas «occidentales. Tuvo que abandonar su vivienda en la ciudad de Gaza junto con su esposa Sabah y sus hijos, uno de ellos de tres años, en octubre de 2023. Se refugiaron primero en Rafah, y luego en Deir El-Balah y más tarde en Nusseirat. Tras un nuevo desplazamiento despues del alto el fuego israelí del 18 de marzo de 2025, Rami vovió a la ciudad de Gaza con su familia el 9 de octubre de 2025.]

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🛑 [palestina] [260313] Operación «Furia épica». Por Manlio Dinucci.

[ La «Operación Furia Épica», lanzada por Estados Unidos contra Irán, aumenta considerablemente el riesgo de una guerra nuclear. Israel está comprobando que los sistemas antimisiles que le ha suministrado Estados Unidos no son tan infalibles como se había anunciado. Aumenta la posibilidad de que Israel, único país de Oriente Medio en posesión de armas nucleares, pueda utilizar un arma nuclear contra Irán. En la prensa israelí se habla ya abiertamente de la «Opción Sansón» ].

fuente https://www.byoblu.com/2026/03/13/operazione-furia-epica-pangea-grandangolo/

Operación «Furia épica». Por Manlio Dinucci

La «Operación Furia Épica», lanzada por Estados Unidos contra Irán, se inició el 28 de febrero con la masacre de 175 niñas y maestras cuando un misil impactó en una escuela primaria de Teherán.

A la pregunta de un periodista del New York Times sobre si habían sido los Estados Unidos quienes habían atacado la escuela, el presidente Trump respondió: «No. En mi opinión y según lo que he visto, fue obra de Irán». El secretario de Guerra, Pete Hegseth, añadió: «La única parte que ataca a civiles es Irán».

Una serie de pruebas recopiladas por el New York Times —entre ellas imágenes de satélite y otros vídeos verificados— demuestran que la escuela primaria fue alcanzada por un misil Tomahawk estadounidense. Un trozo de hierro del misil que impactó en la escuela lleva la inscripción «Made in USA» y el nombre «Globe Motors», un fabricante con sede en Ohio.

El Pentágono ha informado de que, en los primeros siete días de la Operación Furia Épica, se han atacado en Irán más de 3.000 objetivos con miles de bombas y misiles. Las fuerzas empleadas incluyen bombarderos estratégicos y cazabombarderos, aviones de guerra electrónica, drones de espionaje y de ataque y unidades lanzamisiles, además de otros armamentos que el propio Pentágono afirma no poder enumerar por ser secretos.

Trump anuncia ahora un posible envío de tropas estadounidenses a Irán para «asegurar las reservas de uranio enriquecido del país». Declaró a los periodistas:

«¿Enviar tropas a Irán? Todavía no lo hemos hecho, pero es algo que podríamos hacer. Si lo hiciéramos, los iraníes quedarían tan diezmados que no serían capaces de combatir sobre el terreno. En algún momento quizá lo hagamos. Sería algo fantástico».

Y sin rodeos, Trump declara que debería ser él, en calidad de presidente de los Estados Unidos de América, quien eligiera quién debe estar en el Gobierno de Irán.

El coste económico de la guerra es enorme. El Pentágono ha comunicado que los primeros seis días de la Operación Furia Épica le han costado a Estados Unidos más de 11 000 millones de dólares. Basta con pensar que una sola de las miles de bombas de planeo guiadas por satélite utilizadas en el bombardeo de Irán tiene un coste que, traducido a euros, equivale a la cantidad de 25 salarios medios anuales brutos (en Italia).

El aumento del gasto militar estadounidense, que Trump pretende elevar de 1.000 a 1.500.000 millones de dólares anuales, sirve de motor para el crecimiento del gasto militar de los países europeos de la OTAN: el de Italia, que ya supera la media de 120 millones al día, debe aumentar rápidamente, según los compromisos adquiridos en la OTAN, a más de 300 millones de euros al día.

A esto se suma el aumento del precio del petróleo, provocado por la guerra, que ha superado los 100 dólares por barril, con el consiguiente incremento del coste de la vida. Este mecanismo, junto con otros, está desencadenando una crisis económica de alcance mundial.

Al mismo tiempo, la Operación Furia Épica acelera considerablemente el riesgo de una guerra nuclear. Israel —al que Estados Unidos está suministrando otras 12 000 bombas de 1000 libras para utilizarlas contra Irán y el Líbano— está comprobando que los sistemas antimisiles suministrados por Estados Unidos no son tan infalibles como se había anunciado. Diversos misiles iraníes logran superarlos y alcanzan ciudades y otros objetivos en Israel. El impacto es fuerte, no solo en términos de daños y víctimas, sino también psicológicamente sobre la población.

En este punto aumenta la posibilidad de que Israel, el único país de Oriente Medio que posee armas nucleares, pueda utilizar un arma nuclear contra Irán. Así, en la prensa israelí se habla abiertamente de la «Opción Sansón». El Times of Israel la describe de la siguiente manera:

«La Opción Sansón es una doctrina guiada por la lógica de la supervivencia: cuando todas las demás medidas de disuasión han fracasado y cuando está en juego la propia existencia del Estado hebreo. Por el momento, no se dan las condiciones para su activación. Pero el escenario está cambiando. Una escalada imprevista o un ataque con un gran número de víctimas podría cambiar los cálculos de la noche a la mañana. La Opción Sansón prevé el uso de la fuerza nuclear como medida defensiva extrema de Israel. Pero, a diferencia del Sansón bíblico, que murió junto a sus enemigos, Israel —aunque tal vez condenado diplomáticamente— seguiría vivo, intacto y aún capaz de defender su propio derecho a la existencia».

Resumen de la revista de prensa internacional Grandangolo emitida en la cadena 262 de la TV italiena Byoblu, viernes 12 de marzo de 2026.
https://www.byoblu.com/2026/03/13/operazione-furia-epica-pangea-grandangolo/

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🛑 [palestina] [260311] Israel usa bombas prohibidas que pulverizan a las víctimas palestinas.

Una investigación de Al Jazeera ha revelado que Israel está utilizando en Gaza bombas térmicas y termobáricas que literalmente pulverizan a las víctimas por el efecto combinado de temperaturas y presiones extremadamente altas. En un artículo publicado recientemente, Al Jazeera señala que los equipos de Defensa Civil en Gaza han documentado 2842 palestinos que se han «evaporado» desde el inicio de la guerra, en octubre de 2023, sin dejar más rastro que salpicaduras de sangre o pequeños fragmentos de carne. Expertos y testigos atribuyen este fenómeno al uso sistemático por parte de Israel de armas térmicas y termobáricas, prohibidas internacionalmente, capaces de generar temperaturas superiores a los 3500 grados centígrados.

fuente https://www.mppm-palestina.org/content/israel-usa-bombas-proibidas-que-vaporizam-vitimas-palestinas

Israel usa bombas prohibidas que pulverizan a las víctimas palestinas
Miércoles, 11 de febrero de 2026
https://www.mppm-palestina.org/content/israel-usa-bombas-proibidas-que-vaporizam-vitimas-palestinas

Una investigación de Al Jazeera ha revelado que Israel está utilizando en Gaza bombas térmicas y termobáricas que literalmente pulverizan a las víctimas por el efecto combinado de temperaturas y presiones extremadamente altas.

En un artículo publicado recientemente, Al Jazeera señala que los equipos de Defensa Civil en Gaza han documentado 2842 palestinos que se han «evaporado» desde el inicio de la guerra, en octubre de 2023, sin dejar más rastro que salpicaduras de sangre o pequeños fragmentos de carne.

Expertos y testigos atribuyen este fenómeno al uso sistemático por parte de Israel de armas térmicas y termobáricas, prohibidas internacionalmente, capaces de generar temperaturas superiores a los 3500 grados centígrados.

Para llegar a esta cifra exacta de víctimas «evaporadas», los técnicos forenses visitan los lugares afectados y calculan la diferencia entre el número de personas que estaban presentes y el número de cadáveres recuperados.

Las armas termobáricas no se limitan a matar, sino que destruyen la materia: una onda de presión rompe los pulmones y una onda térmica incinera los tejidos blandos. A diferencia de los explosivos convencionales, estas armas dispersan una nube de combustible que se inflama para crear una enorme bola de fuego y un efecto de vacío. Para prolongar el tiempo y elevar la temperatura de combustión, se añaden al explosivo polvos de aluminio, magnesio y titanio.

La bomba MK-84, fabricada en Estados Unidos, pesa 900 kg, es capaz de generar un calor de hasta 3500 °C e inflige daños en un radio de 300 metros.

Una bomba más ligera de la misma serie, la MK-82, pesa 230 kg y abre cráteres de hasta 11 metros de diámetro. En un radio de 16 metros, las esquirlas alcanzan velocidades de 8640 km/h y en un radio de 31 metros su velocidad sigue siendo de 6840 km/h.

Pero Israel no está solo en esta campaña genocida. La abogada Diana Buttu, profesora de la Universidad de Georgetown en Qatar, hablando en el Foro Al Jazeera en Doha, denunció la complicidad de Estados Unidos y Europa en la cadena de suministro de armas a Israel y señaló que, según el derecho internacional, el uso de armas que no distinguen entre combatientes y no combatientes constituye un crimen de guerra.

Tariq Shandab, profesor de derecho internacional, señala el fracaso del sistema de justicia internacional. A pesar de que la Corte Internacional de Justicia dictó medidas provisionales contra Israel en enero de 2024, ordenándole que impidiera los actos de genocidio, y de que la Corte Penal Internacional dictó una orden de detención contra el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en noviembre de 2024, las muertes se han intensificado. Desde el acuerdo de alto el fuego [el 10 de octubre de 2025], han muerto unos 600 palestinos.

[ Foto ] :
Una bomba BLU-109 «evaporó» a 22 personas en un ataque contra al-Mawasi el 10 de septiembre de 2024, en una zona que Israel había declarado «zona segura» [Abed RahimKhatib / Flash 90]

Miércoles, 11 de febrero de 2026

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Hemeroteca. Semana del 2 al 8 de marzo de 2026

🛑 [libertades] [260308] A propósito del 8M (Ocho de marzo). Isidoro Moreno.

Las desigualdades de clase, las desigualdades étnicas (o etnonacionales) y las desigualdades de sexo-género son los tres ejes que estructuran el Sistema social de desigualdades. Tres ejes que funcionan de forma imbricada y no independiente, pero sin que ninguno de ellos sea una consecuencia de otro. Lo que fue olvidado, o incluso rechazado durante mucho tiempo, por los partidos y organizaciones de clase considerando que las desigualdades de sexo-género y las etnonacionales desaparecerían si la lucha de clases hiciera desaparecer a estas.

fuente https://portaldeandalucia.org/opinion/a-proposito-del-8m/

A propósito del 8M (Ocho de marzo)

Isidoro Moreno 8 de marzo de 2026
Catedrático emérito de Antropología
Miembro de la plataforma Andalucía Viva

Hoy es 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer (de las mujeres). Todos los días del año deberían ser 8-M porque es necesario que el Feminismo avance en una época como la nuestra en que las desigualdades no solo sociales e internacionales sino también de género se están acentuando porque las respectivas ideologías en las que se anclan están extendiéndose peligrosamente, sobre todo entre los y las menores de 30 años. En este, como en otros ámbitos, la confusión y las mentiras o medias verdades reinan por doquier. Está de moda decir que «no hay que ser machista pero tampoco feminista»: una frase estúpida, pero que está siendo devastadora, que presenta al machismo y el feminismo como dos ideologías simétricas respecto a las cuales habría que adoptar una sana equidistancia. Pero la frase refleja un muy grave error que es imprescindible desnudar. Lo inverso del machismo no es el feminismo sino el hembrismo (que apenas existe): tanto el uno como el otro afirman la supremacía de un sexo-género, en el primer caso el masculino y en el segundo el femenino. El supuesto objetivo del feminismo (en realidad lo sería del hembrismo) sería el de «darle la vuelta a la tortilla», sustituyendo una supremacía por otra. Falso de todo punto. El feminismo no es la antítesis del machismo sino la superación tanto de este como del hipotético hembrismo. Plantea la igualdad de derechos y de oportunidades entre mujeres y hombres y también el derecho a la diversidad de orientaciones sexuales, de sensibilidades y de modos de ser personas. Cuestiona y lucha contra la ideología del patriarcado, pero no para establecer un «matriarcado» que, además, nunca existió en la historia de la humanidad.

Es preciso hacer pedagogía ante tanta confusión, sea provocada o ingenua.

Y una de las fuentes de esta confusión es el dogma atribuido al marxismo (difícilmente a Marx aunque quizá con cierta razón a Engels) de que todas las desigualdades son resultado de las desigualdades de clase. Es esta una afirmación totalmente equivocada porque las desigualdades de sexo-género, así como las desigualdades entre pueblos definidos por su cultura, formas de vida y creencias, son muy anteriores a la aparición de las clases sociales. La utilización tradicional de la denominación «sociedades igualitarias» a todas aquellas en las que no existieron clases es una aberración histórica y antropológica. La dominación de los hombres sobre las mujeres, en sus diversas formas, es muy anterior, en decenas de miles de años, a la dominación de una clase sobre otras (como también lo es la relación dominadores/dominados entre diferentes grupos étnicos).

Las desigualdades de clase, las desigualdades étnicas (o etnonacionales) y las desigualdades de sexo-género son los tres ejes que estructuran el Sistema social de desigualdades. Tres ejes que funcionan de forma imbricada y no independiente, pero sin que ninguno de ellos sea una consecuencia de otro. Lo que fue olvidado, o incluso rechazado durante mucho tiempo, por los partidos y organizaciones de clase considerando que las desigualdades de sexo-género y las etnonacionales desaparecerían si la lucha de clases hiciera desaparecer a estas.

Con lo que se desatendieron los otros dos ejes como subsidiarios y tuvo que ponerse en marcha, en medio de múltiples dificultades e incomprensiones, un movimiento (nunca partido) feminista independiente para denunciar la opresión y discriminación de las mujeres y para luchar contra la ideología patriarcal (también opacada por la atención casi exclusiva a la ideología del capitalismo).

Sería bueno que en un Día como el de hoy nos comprometiéramos en profundizar en estas cuestiones -que no son simplemente académicas sino de un enorme calado político-, así como en la relación entre los diversos movimientos emancipatorios. Están muy bien las movilizaciones en las calles y las campañas (aunque no pocas de las que realizan instituciones políticas dejan no poco que desear), pero es fundamental hacer pedagogía. Contra el tsunami derechista que amenaza con revertir incluso gran parte de lo conquistado por el movimiento feminista, la pedagogía es un arma fundamental e insustituible.

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🛑 [libertades] [260305] Verdad y posverdad tras el “No a la Guerra”. Javier García.

El “No a la guerra” no es sólo una postura política, también lo es ética que implica el rechazo del belicismo y aboga por la renuncia de la guerra como instrumento de política internacional. El movimiento contra la guerra es indisociable del rechazo al rearme. Significa llamar a las cosas por su nombre y no intentar blanquear al genocida. El ‘No a la guerra’ no son cuatro palabras vacías, significan aquí y ahora, cierre inmediato de las bases y salida de las tropas norteamericanas; poner fin al rearme; salir de la alianza criminal de la OTAN y romper relaciones con Israel y EEUU.

fuente https://enloaltodelmonte.net/verdad-y-posverdad-tras-el-no-a-la-guerra

Verdad y posverdad tras el “No a la Guerra”

Javier García 5 de marzo de 2026

En los tiempos de los bulos y las fakenews la condición de objetividad de la realidad se difumina en beneficio del relato y la posverdad. El presidente de EEUU, Donald Trump, es un experto en este desempeño. Lo vimos, recientemente, en Venezuela. Marcó al presidente bolivariano, Nicolás Maduro, como jefe de un cártel narcotraficante y esa falsedad se convirtió en verdad absoluta, repetida por miles de medios de comunicación por todo el mundo. A pesar de que el Departamento de Justicia de EEUU ha reconocido que el “Cártel de los Soles” no existe y efectivamente, Maduro no será acusado formalmente por liderarlo, Trump mantuvo el relato para justificar la agresión militar y el secuestro del presidente venezolano.

Algo parecido ocurre con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, cuando afirma que la posición de España se define en cuatro palabras: “No a la guerra”. ¿Cuánto de relato impostado existe en tal afirmación y cuánto de realidad objetiva? O dicho de otra manera: ¿es creíble que el gobierno que ha aprobado la mayor inversión en armamento y en gastos de defensa de la historia se presente como el gobierno del “No a la guerra”? A veces, la realidad tozuda choca con los relatos. Veamos si estamos ante una de esas ocasiones.

El “No a la guerra”, contrariamente a lo afirmado por muchos medios de comunicación que afirman que surgió en la intervención contra Irak en 2003, nació en la primera guerra del Golfo, en 1990-91. Conjuntamente con el “No más sangre por petróleo” o el “Paremos la guerra” el eslogan del “No a la guerra” recorrió medio mundo. La diferencia respecto a la intervención de 2003, es que en la primera guerra del Golfo, la intervención militar fue avalada por Naciones Unidas con la excusa de la invasión iraquí de Kuwait. Una coalición de 42 países participaron en la operación Tormenta del Desierto, liderada por EEUU, que logró una rápida victoria militar tras un mes de bombardeos y seis de bloqueo.

La participación de España fue notable tanto en el aspecto militar, político y, sobre todo, logístico. Felipe González, entonces presidente del gobierno, se alineó inmediatamente con la Administración Bush. España envió una flotilla liderada por la fragata Numancia y dos corbetas, con marinería de la “mili”, que escoltaron a los portaaviones estadounidenses. González no se quedó ahí y pidió a la ONU la aprobación de la resolución 687 que autorizaba el uso de la fuerza contra Irak. Una vez concluida con éxito la operación, González sacaba pecho ante el Congreso de los Diputados sobre el papel decisivo de España en el soporte logístico de la guerra.

Según sus propias palabras, el 35% del despliegue norteamericano -60% en la fase más crítica- se hizo a través de las bases españolas. España autorizó 20.000 vuelos, en los que se transportó 205.000 toneladas de material y 105.000 efectivos. 294 misiones contra objetivos militares iraquíes fueron realizadas por bombarderos B-52 que despegaron de la base de Morón. El presidente Bush agradeció públicamente la colaboración crucial de España en el conflicto. Los datos evidenciaron el papel clave de las bases de Rota y Morón en cualquier despliegue que EEUU pretenda proyectar en la zona del Golfo.

El gobierno de Felipe González contó con la oposición inicial del 54% de la población española que se opuso a la guerra, un porcentaje que pese a las movilizaciones masivas fue descendiendo ante la campaña mediática favorable a la intervención. No se escatimaron esfuerzos. Desde el concierto de Marta Sánchez y su grupo Olé Olé en la cubierta de la fragata Numancia hasta la campaña multimillonaria pro Kuwait. Se supo después que la agencia KIO, propiedad de los jeques kuwaitíes, no sólo financió spots publicitarios en las recién llegadas televisiones privadas sino que “engrasó” la maquinaria política española con miles de millones.

El “No a la Guerra” de 2003, fue muy diferente, pues en esta ocasión se contó con el apoyo decisivo del grupo Prisa, la Cadena Ser y El País. El PSOE estaba en la oposición y la decisión de atacar Irak, como ahora en Irán, no contó con el aval de Naciones Unidas. El Trío de las Azores, compuesto por Bush hijo, Blair y Aznar, justificaron el ataque en la supuesta amenaza de las nunca encontradas armas de destrucción masiva que poseía Irak. Lo cierto es que el régimen de Sadam Husein se avino a negociar y aceptó las inspecciones de la ONU -como Irán antes de los bombardeos actuales- tras una década de criminales sanciones, que pagó la población civil.

En esta ocasión la oposición de la opinión pública española fue masiva. Si en septiembre de 2002, un 68% de los españoles se oponían a una intervención militar en contra del régimen de Sadam Husein, en febrero de 2003, coincidiendo con la gala de los Premios Goya, el porcentaje había subido al 84%. Y en marzo, con la invasión efectiva de Irak, la oposición de la opinión pública española alcanzó el récord histórico del 91%.

Ahora estamos asistiendo a la tercera reedición del “No a la guerra”. Y en justicia hay que afirmar que el movimiento contra el rearme y la guerra, que ya se movilizó contra la intervención en Venezuela, ya había decidido salir a la calle antes de la comparecencia de Pedro Sánchez. En dicha comparecencia, Sánchez no condenó el ataque de EEUU e Israel contra Irán. Sin embargo, si condenó la respuesta iraní contra las bases norteamericanas en el Golfo: “Quiero ante todo expresar la solidaridad del pueblo español con los países atacados ilegalmente por el régimen de Irán”. Sánchez habló de “ruptura de la legalidad internacional” y a continuación pasó un tupido velo sobre las potencias agresoras -EEUU e Israel- y llamó a que “tenemos que exigir la resolución a Estados Unidos, a Irán, a Israel, para que paren antes de que sea demasiado tarde” eludiendo la responsabilidad de quiénes han iniciado -en plenas negociaciones- el ataque y poniendo un signo igual entre agresores y agredido.

¿Es creíble Sánchez cuando afirma que “la posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra”? En primer lugar, es cierto que el gobierno español no ha autorizado el uso de las bases. Pero esa prohibición ha llegado una vez comenzado los bombardeos. Hasta ese momento, España había facilitado todo el despliegue militar previo de EEUU, como lo hizo en la primera guerra del Golfo. Estamos hablando de 500 aviones y casi medio centenar de buques, entre ellos los destructores desplegados en el Mediterráneo Oriental con base en Rota.

En segundo lugar, España, según los datos publicados por el Centre Delás y el grupo Antimilitarista Tortuga, se haya inmersa en la mayor espiral armamentística de la historia. España consumó en 2025 el mayor rearme militar de su historia con 96.424 millones de euros aprobados por el Consejo de Ministros en 79 programas de adquisición de armas y capacidades militares vigentes. Esto supone en términos de PIB un gasto sostenido de más del 4% en gasto de defensa, el doble de lo que oficialmente reconoce el Gobierno. ¿Es separable acaso el rearme de la guerra? Toda la historia documenta que el rearme antecede a la guerra. No podía ser de otra manera. Estamos hablando de inversiones de muchos miles de millones de euros que crean todo un complejo de producción y empleo que necesita regenerarse y reproducirse.

En tercer lugar, ¿Qué credibilidad tiene un gobierno que ha comerciado con armamento en primera persona con Israel durante el genocidio y que ha consentido durante meses que buques de EEUU recalaran en puertos andaluces para llevar combustible, munición y repuestos de armamento a Israel? ¿Qué credibilidad tiene el embargo aprobado y considerado fake por el movimiento de solidaridad con Palestina cuando contempla cláusulas de exclusión inaceptables?.

En cuarto lugar, el gobierno español no contempla siquiera el cierre de las bases ni la salida de la OTAN, por no hablar de detener el desorbitado gasto en defensa. ¿Qué necesidad tenemos de albergar bases cuya única finalidad es sostener los despliegues ofensivos de EEUU y convertir Andalucía en plataforma de agresión contra otros pueblos? ¿Qué sentido tiene pertenecer a una alianza militar como la OTAN donde la principal potencia, EEUU, amenaza a uno de sus miembros con anexionarse territorio soberano como Groenlandia?

El “No a la guerra” no es sólo una postura política, también lo es ética que implica el rechazo del belicismo y aboga por la renuncia de la guerra como instrumento de política internacional. El movimiento contra la guerra es indisociable del rechazo al rearme. Significa llamar a las cosas por su nombre y no intentar blanquear al genocida. El ‘No a la guerra’ no son cuatro palabras vacías, significan aquí y ahora, cierre inmediato de las bases y salida de las tropas norteamericanas; poner fin al rearme; salir de la alianza criminal de la OTAN y romper relaciones con Israel y EEUU.

El “No a la guerra” de Sánchez conlleva muchas incongruencias y por eso, no cuela.

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Febrero de 2026

Hemeroteca. Semana del 23 de febrero al 1 de marzo de 2026

🛑 [libertades] [260227] El 23-F y la OTAN ¿Qué ocurrió el 23 de febrero de 1981? Pedro Barragán.

Para una gran parte de la opinión pública en España, el 23F constituye un episodio de militares ultras que trataron de impedir la democracia dando un golpe de estado contra la Transición. A partir de esta posición, el imaginario colectivo construye teorías sobre si Juan Carlos I estuvo implicado en el golpe, sobre a qué hora salió en TVE, etc., etc.
Nada más ajeno a nuestra realidad histórica que esta versión popularizada por los medios de comunicación.
Hoy podemos conocer con detalle lo ocurrido en aquellos acontecimientos. Y la mejor forma de entenderlo es enmarcarlo en el curso histórico previo que dio lugar a los sucesos.

fuente https://loquesomos.es/el-23-f-y-la-otan-que-ocurrio-el-23-de-febrero-de-1981/

El 23-F y la OTAN ¿Qué ocurrió el 23 de febrero de 1981?
Pedro Barragán Cárdenas 27 de febrero de 2026
fuente : https://loquesomos.es/el-23-f-y-la-otan-que-ocurrio-el-23-de-febrero-de-1981/

Para una gran parte de la opinión pública en España, el 23F constituye un episodio de militares ultras que trataron de impedir la democracia dando un golpe de estado contra la Transición. A partir de esta posición, el imaginario colectivo construye teorías sobre si Juan Carlos I estuvo implicado en el golpe, sobre a qué hora salió en TVE, etc., etc.

Nada más ajeno a nuestra realidad histórica que esta versión popularizada por los medios de comunicación.

Hoy podemos conocer con detalle lo ocurrido en aquellos acontecimientos. Y la mejor forma de entenderlo es enmarcarlo en el curso histórico previo que dio lugar a los sucesos. La digitalización de las fuentes permiten su consulta inmediata por parte de las personas interesadas. Para entender lo ocurrido el 23 de febrero de 1981 en España es necesario enumerar sus antecedentes y la resistencia da Suárez a entrar en la OTAN.

Del rechazo occidental al ingreso de España en la OTAN por sus carencias democráticas, al abrazo del neutralismo por Suárez y su renuncia al ingreso

España, desde los Gobiernos de Carlos Arias Navarro, había tratado de incorporarse a la OTAN, siendo rechazada su adhesión por varios países europeos por sus carencias democráticas, fundamentalmente por el Reino Unido, Dinamarca, Holanda y Noruega. Para argumentar nuestra petición de incorporación, se utilizó la Alianza Militar existente con EEUU. “Se están considerando las alternativas posibles con la Organización del Tratado del Atlántico Norte, con el convencimiento de que la decisión que se adopte deberá contar con un análisis previo de los compromisos que nuestra eventual participación en los esquemas de dicha Alianza traería consigo” (Discurso de investidura como Presidente de Gobierno de Arias Navarro el 28 de enero de 1976).

También en los primeros Gobiernos de Adolfo Suárez se mantuvo el intento de adhesión como respaldo de los países democráticos europeos a la Reforma Política de Suárez. Sin embargo, Suárez evoluciona hacia el neutralismo. En 1978 visita a Fidel Castro (fue el primer presidente de Europa occidental en visitar Cuba) titulando El País el día siguiente (10/9/1978) “Fidel Castro aplaudió a Suárez mientras descendía del avión”. En 1979 España participa en calidad de país “invitado” en la cumbre del Movimiento de Países No Alineados (Fidel Castro destacó públicamente la postura española por “no dejarse manejar por la OTAN y mantenerse independiente ante el imperialismo norteamericano”). Y en septiembre de 1979 vuelve a ser el primer Presidente europeo que recibe a Yasser Arafat, después de los sucesos de 1972.

Esta posición neutralista de Suárez culmina en la reunión de Washington con el Presidente Jimmy Carter (abril del 80), donde éste le da su apoyo a la adhesión de España a la OTAN y Suárez lo rechaza. En realidad, Jimmy Carter ya había acordado con sus socios europeos de la Alianza la entrada de España, que no se produjo por la negativa de Suárez. Esta reunión marca un punto culminante del enfrentamiento de Suárez con los intereses norteamericanos y el ingreso esperado de España en la OTAN.

Estados Unidos moviliza sus influencias en España

El 25 y 26 de junio de 1980 Jimmy Carter visita España y además de reunirse con Adolfo Suárez y el Rey, también se reúne con Felipe González.

A la pregunta de la Agencia EFE, en la entrevista que le hace, “¿Cómo valora usted en estos momentos las relaciones entre Estados Unidos y España y qué papel ve usted para España en Europa y en el mundo occidental?”, Carter respondía: “Prevemos con ilusión una acrecentada cooperación con España en muchos terrenos en los que podemos laborar juntos para afrontar los desafíos a nuestros intereses comunes”. A pesar de ser un tema de total actualidad en aquel momento no hay en la entrevista ninguna pregunta directa sobre la OTAN y España. (El País, 25 de junio de 1980).

Pocos días antes de la llegada de Carter a Madrid el Ministro de Asuntos Exteriores Marcelino Oreja realiza una entrevista en El País, titulada por el medio como “Marcelino Oreja: Podemos adherirnos a la OTAN en corto plazo”, donde afirma que el Gobierno es favorable al ingreso en la OTAN (“El Gobierno es totalmente favorable a la pronta incorporación de España a la Alianza Atlántica”) (El País 15/6/1980). Suárez remodela ese verano su Gobierno y el 8 de septiembre de 1980 Marcelino Oreja es destituido como Ministro de Asuntos Exteriores.

Para entender la posición de Suárez es importante también reseñar que, en 1980, tras haber presentado España su candidatura en 1977 para entrar en la Comunidad Económica Europea (CEE) (la actual Unión Europea-UE), esa entrada se está retrasando fundamentalmente por la posición de algunos países. Podría entenderse una posición negociadora española negando la entrada en la OTAN para forzar la admisión en la CEE, pero también podría entenderse, tal y como hace la prensa de la época, un retraso en la adhesión a la CEE para forzar a España a entrar en la OTAN. Sirva de ejemplo la primera pregunta que El País le hace a Marcelino Oreja en la entrevista citada: “¿No es ello –el retraso en la adhesión a la CEE- consecuencia … de la confusión que aparenta incluir una política exterior española pendulante hasta ahora entre el atlantismo y la no alineación?”

A partir de septiembre de 1980 se produce la desestabilización sistemática y prolongada de la UCD y el acoso a Adolfo Suárez. Un hito importante sería la pérdida de apoyo de Suárez por su grupo parlamentario, espoleado contra el Presidente por el diputado de la UCD Miguel Herrero de Miñón. Comienza en ese momento la campaña oficial de desestabilización y derribo de Suárez a la que los poderes fácticos intentarán aglutinar a todos los sectores. Suárez no va a integrar España en la OTAN y la única solución es sacar a Suárez de la Moncloa.

Ronald Reagan sucede a Jimmy Carter en la Casa Blanca y los acontecimientos se aceleran en España

En noviembre de ese año 1980, Ronald Reagan gana las elecciones americanas y sustituye con una política mucho más agresiva y militarista al demócrata Jimmy Carter. A partir de ese momento, con la OTAN como trasfondo, se profundiza el proceso de desestabilización de la UCD y arrecian las presiones que culminan con la dimisión del Presidente Adolfo Suárez el 29 de enero de 1981. En el mensaje televisivo afirmó: “No quiero que el sistema democrático sea, una vez más, un paréntesis en la Historia de España”.

“Washington está impaciente por que España ingrese en la OTAN y el Rey tiene que ver a Reagan a mediados de febrero”, decía a continuación El País el 1 de febrero de 1981. Pocos días después, entre el 6 y el 9 de febrero de 1981, se celebró el 2º Congreso de la UCD en Palma de Mallorca. Un Adolfo Suárez acosado y dimitido consigue resurgir de las cenizas y, con la ayuda de Agustín Rodríguez Sahagún, ganar el Congreso contra todo pronóstico. Como indicó la prensa extranjera: “Suárez, después de un corto período, volverá a la cabeza del partido y del Gobierno”. (El País, 11 de febrero de 1981). Pero era evidente que las posiciones de Adolfo Suárez y de una parte de la UCD, hacían inservible ya este partido para los intereses norteamericanos que exigían la entrada inmediata de España en la OTAN.

El 23 de febrero de 1981

El 23 de febrero de 1981 se produce el golpe de estado organizado por EEUU y los poderes fácticos para desmantelar la UCD, situar a los socialistas en el Gobierno y meter a España en la OTAN.

La participación de los socialistas en la preparación del golpe está ampliamente documentada y difundida, a partir de la archiconocida reunión celebrada en Lérida entre Enrique Múgica y el general Armada. Igualmente está bien conocida la relación entre Alfonso Armada y Juan Carlos I, eran amigos y Armada padrino de Juan Carlos y Secretario de la Casa Real durante años.

El documento “Panorámica de las Operaciones en marcha” remitido por el CESID a Suárez en noviembre de 1980 detallaba las opciones para destituirle que estaban analizando los poderes fácticos con el partido socialista y cómo, tras descartar las de menos consenso socialista (moción de censura en el Congreso de los Diputados o golpe de un militar al estilo de Gaulle), se preparaba la solución Armada presidiendo un gobierno de concentración nacional con todos los partidos excepto los nacionalistas. La participación de EEUU también quedó de manifiesto en el juicio. Como puede leerse en el Archivo de la Transición, el capitán Gómez Iglesias, condenado por el golpe, detalló la reunión del comandante José Luis Cortina (uno de los cerebros del golpe) con el embajador norteamericano en Madrid Terence Todman días antes del golpe.

Con posterioridad y a través de las memorias publicadas por el coronel Arturo Vinuesa, hemos conocido la reunión en Logroño, el 14 de febrero de 1981, del general Armada con el embajador norteamericano en Madrid Terence Todman. El anfitrión de esta reunión entre Armada y el embajador norteamericano sería poco después ampliamente recompensado en el gobierno de Felipe González.

¿Qué pasó entonces el 23F para que Armada no fuese Presidente del gobierno?

Fue el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero quien al inicio de la tarde del 23 de febrero de 1981 entró en el Congreso de los Diputados, tomó el edificio con un numeroso cuerpo de guardias civiles y situándose en el hemiciclo con la pistola en la mano y disparando gritó a los diputados el famoso “¡Todos al suelo!”. Una cámara de TVE quedó encendida y todo el mundo pudo ver el vergonzoso espectáculo que Tejero representó en el hemiciclo.

Cuando el general Armada llega al Congreso para presentar su proyecto de concentración nacional, en el camino al hemiciclo le relata a Tejero la composición del nuevo gobierno. Tejero, atónito, le replica a Armada que él no había dado un golpe para poner a los comunistas en el gobierno, impidiéndole que entre en el hemiciclo y que se dirija a los diputados.

Refugiado Armada en el Hotel Palace frente al Congreso van pasando las horas sin que Tejero decline en su actitud hasta que, ya entrada la noche, alguien decide seguramente desde Washington que ya se ha hecho suficientemente el ridículo y se suspende la operación. Lo que ocurre a partir de ese momento nos lo han contado muchas veces, la alocución del Rey, etc., etc. Menos recordado es que tardarían hasta el día siguiente en llegar a un acuerdo con Tejero para su salida del Congreso.

Este es el relato que, aquellos días, hizo el diario español ABC de la entrada del general Alfonso Armada al Congreso de los Diputados tras pronunciarle el “santo y seña” “Duque de Ahumada” al teniente coronel Tejero en la puerta: “Armada no sube al podio del Parlamento para hacer el “pronunciamiento”, como Tejero tenía previsto …Se entrevistan ambos militares en un despacho. Y justo en esa conversación salta la controversia: el “golpe” de Tejero no es el `golpe´ de Armada”. “Para que Carrillo se siente en el Gobierno no he dado yo este golpe” dirá el vehemente coronel de los poblados mostachos. No hay acuerdo” (ABC. Pilar Urbano. 27/2/1981). (La puerta estaba abierta y la conversación a gritos fue escuchada por la doctora Carmen Echave que anotó en su agenda los nombres de los ministros que proponía Armada).

El gobierno de concentración nacional para el que el general Armada no pudo pedir la investidura el 23 de febrero de 1981 :

Alfonso Armada, Presidente del Gobierno
Felipe González, Vicepresidente para Asuntos Políticos
José Mª López de Letona (banquero), Vicepresidente Asuntos Económicos
Gregorio Peces-Barba (PSOE), Justicia
Enrique Múgica (PSOE), Sanidad
Javier Solana (PSOE), Transportes
Jordi Solé Tura (PCE), Trabajo
Ramón Tamames (PCE), Economía
Manuel Fraga (AP), Defensa
Pío Cabanillas (UCD), Hacienda
José Luis Álvarez Álvarez (UCD), Obras Públicas
Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón (UCD), Educación
Agustín Rodríguez Sahagún (UCD), Industria
Carlos Ferrer Salat (Presidente de la CEOE), Comercio
Luis María Ansón (Director de la Agencia EFE), Información
Antonio Garrigues Walker (abogado), Cultura
José María de Areilza, Asuntos Exteriores
José Antonio Sáenz de Santamaría (general del ejército), Autonomías
Manuel Saavedra Palmeiro (general del ejército), Interior.

Pero, a pasar de todo, el golpe triunfó y España entró en la OTAN

El mismo 25 de febrero de 1981 Leopoldo Calvo Sotelo lo anunció en su discurso de investidura y España, antes de acabar el año, comunicó a la Alianza su intención formal de adherirse al Tratado de Washington. El ingreso se realizó el 30 de mayo de 1982.

Suárez salió de UCD y fundó el Centro Democrático y Social (CDS). La UCD pasó en las elecciones de 1982 de 168 a 11 diputados.

Cuatro años más tarde, gobernando ya los socialistas, se celebró el Referéndum de la OTAN. El diseño trampa de la pregunta y la utilización por el gobierno de la única televisión existente en la época (TVE) se enmarcaron dentro de las múltiples irregularidades cometidas por el partido socialista de Felipe González para mantener a España en la OTAN.

* Pedro Barragán es economista. Asesor de la Fundación Cátedra China, temática que deja reflejada en su blog personal. Es editor de la web Archivo de la Transición. Acaba de publicar el ensayo: «Por qué China está ganando».

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Hemeroteca. Semana del 16 al 22 de febrero de 2026

🛑 [palestina] [260217] Los problemas legales a los que se enfrentan los 450 españoles que han participado en el ejército de Israel durante el genocidio en la franja de Gaza. Juanjo Chica.

La semana pasada, se conoció mediante información desclasificada y facilitada por las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), que aproximadamente 450 ciudadanos españoles habrían participado en las operaciones llevadas a cabo en la Franja de Gaza, ya fuera como personal profesional o reservistas movilizados. Esta información fue desvelada por Declassified UK, proveniente de la pregunta lanzada a las IDF en marzo de 2025 por parte de Elad Man, abogado de la ONG israelí Hatzlacha. Los españoles figuran como la nacionalidad número 21 en el ranking, estando a la cabeza Estados Unidos, con 13.342 personas, Francia, con 6.464, y Rusia, con 5.169 personas. Hay también otras nacionalidades destacadas como la británica, con 2.069 personas; la canadiense, con 1.524 personas; la húngara, con 938 personas; la italiana, con 928 personas, o la neerlandesa, con 645. Incluso encontramos del ámbito latinoamericano a argentinos y brasileños, con 665 y 596 personas respectivamente.

fuente https://www.diario-red.com/articulo/espana/problemas-legales-que-enfrentan-450-espanoles-que-han-participado-ejercito-israel-genocidio-franja-gaza/20260216195412064015.html

Los problemas legales a los que se enfrentan los 450 españoles que han participado en el ejército de Israel durante el genocidio en la franja de Gaza
Juanjo Chica, 17 de febrero de 2026

La semana pasada, se conoció mediante información desclasificada y facilitada por las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), que aproximadamente 450 ciudadanos españoles habrían participado en las operaciones llevadas a cabo en la Franja de Gaza, ya fuera como personal profesional o reservistas movilizados. Esta información fue desvelada por Declassified UK, proveniente de la pregunta lanzada a las IDF en marzo de 2025 por parte de Elad Man, abogado de la ONG israelí Hatzlacha.

Los españoles figuran como la nacionalidad número 21 en el ranking, estando a la cabeza Estados Unidos, con 13.342 personas, Francia, con 6.464, y Rusia, con 5.169 personas. Hay también otras nacionalidades destacadas como la británica, con 2.069 personas; la canadiense, con 1.524 personas; la húngara, con 938 personas; la italiana, con 928 personas, o la neerlandesa, con 645. Incluso encontramos del ámbito latinoamericano a argentinos y brasileños, con 665 y 596 personas respectivamente.

Estas revelaciones tienen un doble efecto. Permite saber de manera aproximada el número de participantes en el genocidio en la Franja de Gaza con nacionalidad de otros Estados, llevando a dilucidar hasta qué punto Israel ha necesitado de la colaboración de personas no vinculadas exclusivamente a Israel, y por otro lado, permite que los ciudadanos de las nacionalidades con más participantes conozcan este hecho, siendo conscientes de hasta qué punto en su propio país pueden verse conviviendo con presuntos criminales de guerra o colaboradores en crímenes internacionales.

Este hallazgo abre posibilidades judiciales, ya que el vínculo por nacionalidad que une a estas personas con el Estado español supone, junto a otros factores, suficiente justificación como para que se desplieguen criterios judiciales extraterritoriales debido a la jurisdicción universal. Contexto judicial

Originalmente, la jurisdicción española en asuntos de estas características era más amplia; sin embargo, con el surgimiento de causas que iban desde el caso Pinochet hasta casos como el del asesinato de José Couso, de Ellacuría o el de los crímenes en el Tíbet, el gobierno español decidió acotar la llamada jurisdicción universal, primero en 2009 y luego restringiéndola totalmente en 2014.

Uno de los aspectos que se restringió fue la introducción del principio de subsidiariedad, bajo el cual los tribunales españoles deben abstenerse de intervenir en causas cuando otro tribunal, ya sea internacional (y constituido conforme a convenio o tratado del que sea parte España) o de otro Estado, se encuentra en una fase activa y real de investigación de los hechos.

Esta subsidiariedad fue, en parte, introducida como forma de atajar las presiones políticas que recibía el gobierno español de diversos Estados aliados de su entorno, uno de ellos, precisamente Israel, que contaba con una causa abierta en la Audiencia Nacional por el asalto a la flotilla de la libertad que iba a Gaza en 2010, asalto que llevó a la muerte de 10 personas y más de 50 heridos, siendo calificado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU como un crimen de lesa humanidad.

[ La llave principal, por tanto, acaba en manos de la Fiscalía, ya que esta será la que decida impulsar investigaciones por su cuenta sobre estas vinculaciones o decida amparar los documentos o denuncias fundamentadas que le hagan llegar de estos hechos ]

A pesar de esta restricción, este principio se ve puntualizado por la efectividad de las investigaciones o búsqueda de justicia contra los acusados, ya que la subsidiariedad no puede servir como una mera barrera para impedir que los tribunales españoles investiguen los hechos delictivos, sino que esa investigación llevada a cabo por tribunales extranjeros o internacionales debe ser realmente efectiva y debe buscar depurar responsabilidades de los presuntos acusados.

En los escenarios internacionales se requiere habitualmente de la doble incriminación, es decir, que el delito presuntamente cometido por la persona se encuentre penado tanto en el territorio en el que fue cometido como en España, sin embargo, al tratarse en este caso de crímenes internacionales los cuales revisten una gravedad superior a los delitos habituales, este requisito se flexibiliza, pasando a un escenario donde se prima la vinculación de la persona con España, ya sea por nacionalidad o por residencia. Este supuesto se aplica a los crímenes de genocidio, lesa humanidad, tortura e integridad moral, desaparición forzada, piratería, terrorismo, narcotráfico, trata de seres humanos, así como constitución y financiación de organizaciones criminales, entre otros.

¿Cómo podría proceder la justicia española?

La presunta participación de estas personas en crímenes internacionales como los llevados a cabo por Israel en la Franja de Gaza, así como esta revelación donde se vincula a estas personas con el Estado español, no suponen en sí mismos los únicos requisitos a cumplir con el fin de poder proceder contra estas; sin embargo, sí abre una posible vía para la justicia española de mano de la Fiscalía o de una víctima de estos crímenes.

En las reformas llevadas a cabo contra la jurisdicción universal, se limitó severamente la posibilidad de que personas ajenas a la Fiscalía iniciasen estos procedimientos, impidiendo, por ejemplo, la acción popular, la cual venía siendo una de las principales formas de proceder contra estos crímenes en España por parte de organizaciones y colectivos populares. Además, también se limitó que particulares pudieran presentar una querella por la posible comisión de estos crímenes, entendiendo la jurisprudencia que solo las personas con un vínculo con España podían llevar a cabo esta acción.

La llave principal, por tanto, acaba en manos de la Fiscalía, ya que esta será la que decida impulsar investigaciones por su cuenta sobre estas vinculaciones o decida amparar los documentos o denuncias fundamentadas que le hagan llegar de estos hechos. Si la Fiscalía estuviera convencida de que cabe impulsar una causa contra los españoles que han participado de estos hechos, interpondría la querella ante la Audiencia Nacional, donde pasaría a disposición del juez o jueza que deberá tomar otro paso crucial.

[ Entre las penas más altas encontramos directamente la prisión permanente revisable cuando se cometiera un asesinato o se agrediera sexualmente a una persona en el marco de un acto de genocidio ]

La jueza o juez que reciba la querella deberá examinar si existe causa abierta en algún tribunal internacional o en otro tribunal de otro Estado. Si fuese el primer caso, la causa no será perseguible, cediéndola al tribunal internacional, si fuese el segundo caso, el tribunal cedería su competencia si el acusado no está en España o se está tramitando su extradición para ser juzgado en otro Estado competente, sin embargo, este último punto, ligado al principio de subsidiariedad concede la posibilidad de que se demuestre que la investigación de ese otro Estado no es eficaz o no demuestra una voluntad de justicia real, para ello, el juez de esta causa deberá enviar una exposición razonada a la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo para que esta autorice o no la continuación de la investigación.

La efectividad de la investigación y juicio de tribunales de otros Estados se hace en base a la evaluación de varios factores. En primer lugar, de si el Estado que lo solicita busca sustraer al acusado de la acción judicial evitando que sea castigado, si existe una demora injustificada en el proceso judicial o si existen dudas sobre la imparcialidad del tribunal. También son factores a tener en cuenta la capacidad real del Estado para llevar a cabo el correspondiente proceso judicial debido a situaciones de desastre, guerra civil o la falta de funcionarios judiciales, así como la falta de pruebas, testimonios o incapacidad para hacer comparecer al acusado.

Si la causa contra los acusados pasara todos estos filtros y obtuviera una respuesta positiva por parte del Tribunal Supremo, la investigación continuaría y el desenlace dependería en mayor medida del comportamiento de los acusados, dependiendo de si estos deciden acudir a la instancia judicial para ejercer su defensa o ignoran a los tribunales españoles, pudiendo acabar desde absueltos en el primer caso hasta en una situación de rebeldía y con una orden internacional de detención en caso de no obedecer a los llamados de los tribunales españoles.

En cualquier caso, cabe recordar que los crímenes de lesa humanidad, el genocidio y los crímenes contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado son de carácter imprescriptible, ante lo cual estas personas nunca podrían ver su responsabilidad penal prescrita.

Las penas más bajas en estos delitos empiezan por los tres años en el caso de no respetar la protección de hospitales, campos de prisiones o zonas neutrales declaradas, entre otras ubicaciones y materiales, hasta el pillaje a cuerpos o cadáveres de personas, considerándose todo este ámbito de actuaciones como actos contra las personas en un conflicto armado.

Entre las penas más altas encontramos directamente la prisión permanente revisable cuando se cometiera un asesinato o se agrediera sexualmente a una persona en el marco de un acto de genocidio.

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Hemeroteca. Semana del 9 al 15 de febrero de 2026

🛑 [palestina] [260214] Colectivos sociales de Sevilla exigen que Israel no participe en la Zurich Maratón. Aurora Báez Boza.

Este domingo, 15 de febrero, Sevilla será el “epicentro del atletismo mundial”, como expone el propio alcalde de la capital hispalense, José Luis Sanz. Más de 17.000 corredoras y corredores formarán parte de la Zurich Maratón que será retransmitida en más de 180 países. Andalucía con Palestina, junto a decenas de colectivos, han denunciando la presencia de Israel en este macroevento deportivo...

fuente https://www.elsaltodiario.com/sevilla/colectivos-sociales-sevilla-exigen-israel-no-participe-zurich-maraton


Colectivos sociales de Sevilla exigen que Israel no participe en la Zurich Maratón.
Aurora Báez Boza 14 de febrero de 2026.

Este domingo, 15 de febrero, Sevilla será el “epicentro del atletismo mundial”, como expone el propio alcalde de la capital hispalense, José Luis Sanz. Más de 17.000 corredoras y corredores formarán parte de la Zurich Maratón que será retransmitida en más de 180 países. Andalucía con Palestina, junto a decenas de colectivos, han denunciando la presencia de Israel en este macroevento deportivo denunciado que, según Sanz, “se ha consolidado como el tercer motor económico de Sevilla tras la Feria y la Semana Santa”.

«Nos parece contradictorio, además de inaceptable, permitir la participación de Israel, que representa y normaliza la presencia en el ámbito internacional de un Estado, cuyas políticas de ocupación, apartheid y violación de derechos humanos vulneran de forma sistemática el Derecho Internacional y que está siendo investigado por genocidio. contra el pueblo palestino, con dictámenes concluyentes de la ONU, además de otros Organismos internacionales», exponen los colectivos en defensa de los derechos humanos en una carta enviada a la organización de la Zurich Maratón, que, como sostienen estas entidades, mantiene un discurso de compromiso social en su representación pública.

Las entidades piden a la organización que no se admita la presencia del Estado sionista, que se suspendan los acuerdos y colaboraciones con el mismo y que se realice una declaración conjunta contra el genocidio en Gaza “que sigue su curso pese al publicitado alto al fuego”.

Desde 2023, Israel ha asesinado a 13 000 deportistas de élite y 894 atletas olímpicos. El ejército sionista ha masacrado a más de 70.000 palestinos. “El deporte no puede ni debe mantenerse al margen de este exterminio televisado”, sentencian los colectivos. . [...]

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🛑 [guerra y paz] [260209] Iran : ¿ Qué no hacer ?. Jean Bricmont.

No faltan declaraciones de apoyo a los manifestantes en Irán por parte de la izquierda occidental. Francia es un caso especialmente representativo. He hecho un resumen parcial en una entrevista con Le Grand Soir [1] y me gustaría analizar aquí la posición de uno de los partidos franceses que, en general, es el menos malo en materia de política internacional, La France Insoumise (LFI). Durante las recientes agresiones imperialistas, la izquierda se ha refugiado a menudo en el «ni-ni»: ni la OTAN ni Milosevic, ni Bush ni Sadam, ni Bush ni los talibanes, etc. Esta actitud era perfectamente cobarde, porque daba a entender que la izquierda occidental se situaba fuera del espacio y del tiempo y podía contentarse con un papel de espectadora y árbitro, cuando en realidad se situaba precisamente en un bando, el de la OTAN o el de Occidente, y, además, en todos esos conflictos había un agredido y un agresor, y el «ni-ni» equivalía a ponerlos a ambos en el mismo plano. [...]

fuente https://www.legrandsoir.info/iran-que-ne-pas-faire.html

Iran : ¿ Qué no hacer ?
Jean BRICMONT 2 de febrero de 2026

No faltan declaraciones de apoyo a los manifestantes en Irán por parte de la izquierda occidental. Francia es un caso especialmente representativo. He hecho un resumen parcial en una entrevista con Le Grand Soir [1] y me gustaría analizar aquí la posición de uno de los partidos franceses que, en general, es el menos malo en materia de política internacional, La France Insoumise (LFI) [2].

Durante las recientes agresiones imperialistas, la izquierda se ha refugiado a menudo en el «ni-ni»: ni la OTAN ni Milosevic, ni Bush ni Sadam, ni Bush ni los talibanes, etc. Esta actitud era perfectamente cobarde, porque daba a entender que la izquierda occidental se situaba fuera del espacio y del tiempo y podía contentarse con un papel de espectadora y árbitro, cuando en realidad se situaba precisamente en un bando, el de la OTAN o el de Occidente, y, además, en todos esos conflictos había un agredido y un agresor, y el «ni-ni» equivalía a ponerlos a ambos en el mismo plano.

Pero cuando estallan revueltas populares en países atacados por Estados Unidos o Israel, la izquierda va mucho más allá del «ni-ni» y tiende a entusiasmarse con ellas. Lo vimos en 2011 con Libia y luego durante la larga guerra en Siria. El ambiguo editorial de Le Monde Diplomatique de abril de 2011 es un buen ejemplo de ello: «Incluso un reloj roto da la hora exacta dos veces al día». El hecho de que Estados Unidos, Francia y el Reino Unido hayan tomado la iniciativa de una resolución del Consejo de Seguridad que autoriza el uso de la fuerza contra el régimen libio no basta para rechazarla de plano». [3]

La cuestión es saber qué se apoya exactamente y qué significa «apoyar». En su comunicado, LFI escribe: «La France Insoumise expresa su total solidaridad con los iraníes que luchan arriesgando sus vidas contra un régimen teocrático y depredador. Al igual que apoya en todas partes a los pueblos que se levantan contra cualquier poder que instrumentalice la religión para restringir las libertades, los derechos democráticos y sociales y la soberanía popular». Y «Solo unas elecciones libres con libertad de candidatura permitirán al pueblo iraní ejercer plenamente su soberanía». Incluso Rima Hassan, que debería comprender mejor la situación, expresa su «solidaridad con el pueblo iraní» sin matices [4].

El comunicado da a entender que todo el pueblo iraní se ha levantado contra el régimen únicamente porque este es teocrático y depredador. Sin embargo, la cronología de los acontecimientos muestra que primero hubo manifestaciones pacíficas contra la crisis económica y luego manifestaciones violentas alentadas por agentes extranjeros (el Mossad y la CIA). Desde el momento en que Irán pudo cortar las comunicaciones Starlink, las manifestaciones cesaron, lo cual es sorprendente si realmente era todo el pueblo iraní el que quería derrocar al régimen.

Cabe señalar que en 1979, cuando se derrocó al Sha, no había teléfonos móviles ni Starlink, ni apoyo externo a los manifestantes y, por el contrario, había un apoyo masivo al régimen del Sha (al menos casi hasta el final), pero el régimen fue derrocado de todos modos. Si el régimen actual es tan impopular como lo era el del Sha, es difícil entender cómo ha conseguido mantenerse y, además, organizar grandes manifestaciones de apoyo.

Por supuesto, no dudo de que mucha gente esté descontenta con el régimen, quizá la mayoría (y yo seguramente lo estaría si viviera allí), pero eso no significa que el pueblo iraní esté unido contra el régimen, aunque solo sea porque, para los iraníes, se plantea la cuestión de la alternativa concreta al régimen actual: ¿el regreso del Sha (solución preferida por las élites occidentales, pero rechazada al menos por toda la izquierda, incluida LFI), el caos y la guerra civil como en la vecina Siria, más bombardeos estadounidenses e israelíes? Las elecciones libres con libertad de candidatura exigidas por LFI no parecen ser una perspectiva muy realista a corto o medio plazo.

Pero ese no es el único problema del comunicado de LFI. Aunque se oponen «a cualquier intento de confiscación de la revuelta por parte de potencias extranjeras que no tienen nada que ver con las reivindicaciones del pueblo iraní» (volviendo a actuar como si solo hubiera un pueblo unido), en ningún momento mencionan las sanciones impuestas a Irán de forma prácticamente ininterrumpida desde la revolución de 1979. Tampoco mencionan la acción de la CIA y el Mossad para echar leña al fuego durante las manifestaciones, acción que ni siquiera se niega: el Mossad publicó un mensaje en su cuenta oficial en farsi en Twitter/X, instando a los iraníes a intensificar sus actividades de cambio de régimen, prometiéndoles su apoyo sobre el terreno. «Salgan juntos a las calles. Ha llegado el momento (...) Estamos con ustedes. No solo a distancia y verbalmente. Estamos con ustedes sobre el terreno» [5]. Más grave aún, no mencionan el ataque israelí-estadounidense totalmente injustificado durante la «guerra de los doce días» en junio de 2025.

Son muchos olvidos y, por retomar una de las expresiones favoritas de este tipo de izquierda, «el silencio es cómplice».

Por supuesto, el efecto de las sanciones puede ser complejo: para un país grande como Rusia, sin duda han tenido el efecto de fomentar una política de sustitución de importaciones, lo cual es bastante positivo. En el caso de Irán, no lo sé, pero la motivación de estas sanciones no ofrece dudas: el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, afirmó que su objetivo era empujar a los iraníes a rebelarse contra su Gobierno. Y si LFI y la izquierda en general no hablan de ello, seguramente no es porque piensen que estas sanciones podrían tener indirectamente un efecto positivo.

En términos más generales, la política de sanciones unilaterales (es decir, no decididas por la ONU), que a menudo cuenta con el apoyo de la izquierda occidental, es sin duda uno de los aspectos más criminales del imperialismo contemporáneo. El economista Jason Hickel, basándose en un estudio publicado en The Lancet, estima que 38 millones de muertes se deben a este tipo de sanciones durante el periodo 1970-2021. En cuanto a las sanciones contra Venezuela, un estudio de Mark Weisbrot y Jeffrey Sachs constata que «las sanciones han causado, y siguen causando cada vez más, daños muy graves a la vida y la salud humanas, en particular más de 40 000 muertes estimadas entre 2017 y 2018» [6]. Aunque este tipo de cifras pueden ser discutibles, no se trata de un detalle sin importancia.

Pero el problema más fundamental relacionado con estas declaraciones de apoyo a los manifestantes es saber cuál es el efecto que se espera conseguir. De hecho, ni LFI ni el resto de la izquierda occidental tienen un efecto directo sobre la situación en Irán. Si los iraníes quieren derrocar al Gobierno, no les sirven de nada las declaraciones puramente verbales de la izquierda francesa: quieren armas o tal vez incluso bombardeos (seguramente sea el caso de algunos exiliados), a lo que LFI se opone, ya que rechaza cualquier «confiscación de la revuelta por parte de potencias extranjeras». Pero la idea de que las grandes declaraciones hechas en París van a apoyar a un pueblo que se rebela contra un «régimen teocrático y depredador» sin intervención extranjera es una pura ilusión y estas declaraciones no son más que una pose de tipo virtuosa.

El mejor ejemplo es sin duda el de Siria. Durante casi toda la guerra que condujo al derrocamiento del régimen baazista, la misma izquierda «apoyó» (verbalmente) a los rebeldes. Pero al mismo tiempo, también «apoyó» a los kurdos (a veces con un verdadero culto a Rojava), que «objetivamente» estaban del lado de los rebeldes contra el Gobierno sirio. Ahora que los «rebeldes» (es decir, los yihadistas) han ganado, se están ensañando con los kurdos, lo que evidentemente indigna a nuestra izquierda. Pero, ¿qué van a hacer? Kuzmanovic, fundador y presidente de République souveraine, pide en Fréquence Populaire una solución «de sentido común»: «Ataques aéreos inmediatos de Francia contra las posiciones de los yihadistas, que masacran a los kurdos de Siria y amenazan directamente la seguridad regional y europea, una solución política para Rojava, que incluya el reconocimiento político, la garantía de los derechos del pueblo kurdo y un estatus claro dentro de Siria». [7]

A diferencia de las declaraciones verbales de LFI, aquí tenemos una propuesta concreta de acción, pero no es muy realista pedir a Francia que bombardee a las tropas de un gobierno aliado de facto de Estados Unidos e Israel.

Pero el hecho de que estas declaraciones no tengan efecto allí no significa que no lo tengan aquí. De hecho, tienden a desalentar la oposición o la indignación ante futuros ataques estadounidense-israelíes contra Irán, ya que, si se producen, nuestros medios de comunicación no dejarán de presentarnos a iraníes (en el exilio) que dirán que estos ataques son deseados por el pueblo iraní (unido, por supuesto). ¿Y qué podrá decir la izquierda en ese momento? En el mejor de los casos, volveremos al ni-ni.

Sin embargo, otra izquierda es posible y ha existido en el pasado; era incluso más o menos la posición oficial de Francia bajo De Gaulle, así como del PCF en aquella época. Una izquierda que exigiría el estricto respeto del derecho internacional por parte de Francia, derecho que excluye toda injerencia en los asuntos internos de otros Estados, incluso en forma de sanciones, subversión o amenazas, la cooperación pacífica con todos los países que lo deseen (independientemente de su gobierno) y la firme oposición al Estado que más viola el derecho internacional, es decir, Estados Unidos. Esto tendría la ventaja de estar en consonancia con la inmensa mayoría de la población mundial, que rechaza la política de injerencia, y de evitar disputas casi teológicas sobre quiénes son los buenos y los malos en los cuatro rincones del mundo [8].

Pero para ello sería necesaria una revolución intelectual que hiciera que la izquierda apreciara el peso real de Francia en el mundo y abandonara su creencia en la magia de la palabra: en otros tiempos se decía que si se estornudaba en París, se resfriaba América Latina; esa época ha pasado (afortunadamente). Solo queda adaptarse a los nuevos tiempos.

Jean Bricmont

[1] https://www.youtube.com/watch?v=FTcPJJg094U

[2] https://lafranceinsoumise.fr/2026/01/13/solidarite-avec-le-peuple-iranien/

[3] https://www.monde-diplomatique.fr/2011/04/HALIMI/20379

[4] https://x.com/RimaHas/status/2016947803633721778

[5] https://www.jpost.com/middle-east/iran-news/article-881733

[6] https://cepr.net/publications/economic-sanctions-as-collective-punishment-the-case-of-venezuela/

[7] https://www.fpop.media/rojava-en-flammes-kurdes-massacres-le-deshonneur-occidental/

[8] Véase, por ejemplo, el artículo de Thierry Deronne sobre la actitud de un grupúsculo trotskista respecto a Venezuela, que, utilizando un panfleto sobre una supuesta «represión sindical» y sin conocer la realidad de Venezuela, lo validaron inmediatamente para desvincularse de la exigencia de liberar a Maduro y quedarse en un antiimperialismo rutinario: «Apoyamos al pueblo venezolano». (https://venezuelainfos.wordpress.com/2026/01/27/face-a-lempire-la-presidente-delcy-rodriguez-coude-a-coude-avec-les-travailleurs-du-venezuela/). Véase también sobre algunos «comunistas» venezolanos https://venezuelainfos.wordpress.com/2025/06/17/au-venezuela-renaissance-et-victoire-du-parti-communiste/.


Texte original :

Iran : que (ne pas) faire ?
Jean BRICMONT 2 février 2026

https://www.legrandsoir.info/iran-que-ne-pas-faire.html

On ne manque pas de déclarations de soutien aux manifestants en Iran de la part de la gauche occidentale. La France est un cas particulièrement représentatif. J’en ai fait un panorama partiel dans une interview avec Le Grand Soir [1] et je voudrais analyser ici la position d’un des partis français qui est en général le moins mauvais au niveau de la politique internationale, La France Insoumise (LFI) [2]

Lors des agressions impérialistes récentes, la gauche s’est souvent réfugiée dans le ’ni-ni’ : ni Otan ni Milosevic, ni Bush ni Saddam, ni Bush ni Taliban etc. Cette attitude était parfaitement lâche, parce qu’elle faisait comme si la gauche occidentale était située en dehors de l’espace et du temps et pouvait se contenter d’un rôle de spectateur et d’arbitre, alors qu’elle était justement située dans un camp, celui de l’Otan ou de l’Occident et, de plus, dans tous ces conflits, il y avait un agressé et un agresseur et que le ’ni-ni’ revenait à les mettre tous les deux sur le même plan.

Mais quand des révoltes populaires éclatent dans des pays visés par les États-Unis ou Israël, alors la gauche va bien au-delà du ’ni-ni’ et tend à s’enthousiasmer pour celles-ci. On l’a vu en 2011 avec la Libye et ensuite pendant la longue guerre en Syrie. L’éditorial pour le moins ambigu du Monde Diplomatique d’avril 2011 en est un bel exemple : ’Même une montre cassée donne l’heure exacte deux fois par jour. Le fait que les Etats-Unis, la France et le Royaume-Uni aient pris l’initiative d’une résolution du Conseil de sécurité autorisant le recours à la force contre le régime libyen ne suffit pas pour la récuser d’emblée.’ [3]

La question est de savoir ce que l’on soutient exactement et que veut dire ’soutenir’. Dans son communiqué, LFI écrit ’La France Insoumise exprime son entière solidarité avec les Iranien-ne-s en lutte au péril de leur vie contre un régime théocratique et prédateur. Comme elle soutient partout les peuples qui se lèvent contre tout pouvoir instrumentalisant la religion pour restreindre les libertés, les droits démocratiques et sociaux, la souveraineté populaire’. Et ’Seules des élections libres avec liberté de candidatures permettront au peuple iranien d’exercer pleinement sa souveraineté.’ Même Rima Hassan, qui devrait comprendre mieux la situation, exprime sa ’solidarité avec le peuple iranien’, sans nuance [4].

Le communiqué fait comme si le peuple iranien tout entier se soulevait contre le régime et uniquement parce que celui-ci est théocratique et prédateur. Mais la chronologie des événements montre qu’il y a eu d’abord des manifestations pacifiques contre la crise économique et ensuite des manifestations violentes encouragées par des agents étrangers (Mossad et CIA). A partir du moment où l’Iran a pu couper les communications starlink, les manifestations on cessé, ce qui est étonnant si vraiment c’était l’ensemble du peuple iranien qui voulait renverser le régime.

On notera qu’en 1979, lors du renversement du Chah, il n’y avait ni téléphones portables ni starlink, aucun soutien extérieur aux manifestants et au contraire un soutien massif au régime du Chah (au moins presque jusqu’à la fin), mais le régime a quand même été renversé. Si le régime actuel est aussi impopulaire que ne l’était celui du Chah on voit mal comment il a fait pour tenir et, en plus, organiser de grandes manifestations de soutien.

Bien sûr, je ne doute pas que beaucoup de gens sont mécontents du régime, peut-être une majorité (et je le serais sûrement si je vivais là), mais cela ne veut pas dire qu’il y a un peuple iranien soudé contre le régime ne serait-ce que parce que, pour les Iraniens, la question de l’alternative concrète au régime actuel se pose : le retour du Chah (solution préférée par les élites occidentales mais au moins rejetée par l’ensemble de la gauche, dont LFI), le chaos et la guerre civile comme dans la Syrie voisine, plus de bombardements américano-israéliens ? Les élections libres avec liberté de candidatures exigées par LFI ne semblent pas être une perspective très réaliste à court ou moyen terme.

Mais ce n’est pas le seul problème dans le communiqué de LFI. Même s’ils s’opposent ’à toute tentative de confiscation de la révolte par des puissances étrangères n’ayant que faire des revendications du peuple iranien’ (faisant à nouveau comme s’il n’y avait qu’un seul peuple uni), à aucun moment ils ne mentionnent les sanctions infligées à l’Iran pratiquement sans arrêt depuis la révolution de 1979. Ils ne mentionnent pas non plus l’action de la CIA et du Mossad pour jeter de l’huile sur le feu lors des manifestations - action qui n’est même pas niée : le Mossad a publié un message sur son compte officiel en farsi sur Twitter/X, exhortant les Iraniens à intensifier leurs activités de changement de régime, en leur promettant de les soutenir sur le terrain. « Sortez ensemble dans les rues. Le moment est venu (...) Nous sommes avec vous. Pas seulement à distance et verbalement. Nous sommes avec vous sur le terrain. » [5]. Plus grave encore, ils ne mentionnent pas l’attaque israélo-américaine totalement non provoquée lors de la ’guerre des douze jours’ en juin 2025.

Ça fait beaucoup d’oublis et, pour reprendre une des expressions favorites de ce genre de gauche, ’le silence est complice’.

Bien sûr, l’effet des sanctions peut être complexe : pour un grand pays comme la Russie, elles ont eu sans doute pour effet d’encourager une politique de substitution aux importations, ce qui est plutôt une bonne chose. Pour l’Iran, je n’en sais rien, mais la motivation de ces sanctions n’est pas douteuse : le secrétaire américain au Trésor, Scott Bessent a dit qu’elles avaient pour but de pousser les Iraniens à se révolter contre leur gouvernement. Et si LFI et la gauche en général n’en parlent pas ce n’est sûrement pas parce qu’elles pensent que ces sanctions pourraient avoir indirectement un effet positif.

Plus généralement la politique des sanctions unilatérales (c’est-à-dire non décidées par l’ONU), qui est très souvent soutenue par la gauche occidentale, est sans doute un des aspects les plus criminels de l’impérialisme contemporain. L’économiste Jason Hickel, s’appuyant sur une étude parue dans The Lancet, estime à 38 millions le nombre de décès dues à de telles sanctions pendant la période 1970-2021. Pour les sanctions contre le Venezuela, une étude de Mark Weisbrot et Jeffrey Sachs, constate que « les sanctions ont causé, et causent de plus en plus, des dommages très graves à la vie et à la santé humaines, notamment plus de 40 000 décès estimés entre 2017 et 2018 » [6]. Même si ce genre de chiffres peut être discuté, ce n’est pas un détail.

Mais le problème le plus fondamental lié à ces déclarations de soutien aux manifestants est de savoir quel est leur effet espéré. En effet, ni LFI ni le reste de la gauche occidentale n’a d’effet direct sur la situation en Iran. Les Iraniens, s’ils veulent renverser le gouvernement, n’ont que faire de déclarations purement verbales émanant de la gauche française : ils veulent des armes ou peut-être même des bombardements (c’est sûrement le cas de certains exilés), ce à quoi LFI s’oppose, puisqu’ils rejettent toute ’confiscation de la révolte par des puissances étrangères’. Mais l’idée que des grandes déclarations faites à Paris vont soutenir un peuple qui se révolte contre un ’régime théocratique et prédateur’ sans intervention étrangère est une pure illusion et ces déclarations ne sont qu’un signalement de vertu de plus.

Le meilleur exemple est sans doute celui de la Syrie. Pendant presque toute la guerre qui a mené au renversement du régime baathiste, la même gauche a ’soutenu’ (de façon verbale) les rebelles. Mais en même temps, ils ont aussi ’soutenu’ les Kurdes (avec parfois un véritable culte pour le Rojava) qui étaient ’objectivement’ du côté des rebelles contre le gouvernement syrien. Maintenant que les ’rebelles’ (c’est-à-dire les djihadistes) ont gagné ils s’en prennent aux Kurdes, ce qui évidement indigne notre gauche. Mais que vont-ils faire ? Kuzmanovic, fondateur et président de République souveraine, appelle sur Fréquence Populaire à une solution ’de bon sens’ : ’Des frappes aériennes immédiates de la France contre les positions des jihadistes, qui massacrent les Kurdes de Syrie et menacent directement la sécurité régionale et européenne, une solution politique pour le Rojava, incluant la reconnaissance politique, la garantie des droits du peuple kurde et un statut clair au sein de la Syrie.’ [7]

Contrairement aux déclarations verbales de LFI, ici on a une proposition concrète d’action, mais ce n’est pas très réaliste de demander à la France de bombarder les troupes d’un gouvernement allié de fait aux États-Unis et à Israël.

Mais ce n’est pas parce que ces déclarations n’ont pas d’effet là-bas qu’elles n’en ont pas ici. En effet, elles tendent à décourager l’opposition ou l’indignation face à de futures attaques américano-israéliennes contre l’Iran puisque, si elles ont lieu, nos médias ne manqueront pas de nous présenter des Iraniens (en exil) qui diront que ces frappes sont souhaitées par le peuple iranien (uni bien sûr). Et que pourra dire la gauche à ce moment-là ? Au mieux on reviendra au ni-ni.

Pourtant, une autre gauche est possible et elle a existé dans le passé ; c’était même plus ou moins la position officielle de la France sous De Gaulle, ainsi que du PCF à cette époque. Une gauche qui exigerait le strict respect du droit international par la France, droit qui exclut toute ingérence dans les affaires intérieures des autres États, y compris sous forme de sanctions, de subversion ou de menaces, la coopération pacifique avec tous les pays qui le souhaitent (indépendamment de leur gouvernement) et l’opposition ferme à l’État qui viole le plus souvent le droit international, à savoir les États-Unis. Cela aurait l’avantage d’être en accord avec l’immense majorité de la population mondiale, qui rejette la politique d’ingérence, et d’éviter des querelles quasi-théologiques pour savoir qui sont les bons et les mauvais aux quatre coins du monde [8].

Mais pour cela, il faudrait une révolution intellectuelle qui ferait en sorte que la gauche apprécie le poids réel de la France dans le monde et abandonne sa croyance dans la magie de la parole : dans le temps, on disait que si on éternuait à Paris, on était enrhumé en Amérique Latine ; cette époque est (heureusement) révolue. Il ne reste plus qu’à s’y adapter.

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Hemeroteca. Semana del 2 al 8 de febrero de 2026

🛑 [palestina] [260208] Gaza no existe. Iván Reguera.

El Estado terrorista israelí sigue asesinando en Gaza a decenas de personas en una salvaje oleada de ataques aéreos. Entre los asesinados hay mujeres y niños. En la ciudad de Jan Yunis los helicópteros alcanzaron con su artillería una tienda de campaña llena de desplazados. En el sur de la franja asesinaron a 6 menores, uno de ellos un bebé. Se trata de los ataques más bestias desde que entró en vigor la segunda fase del llamado “alto el fuego”, negociado en octubre por el mismo presidente estadounidense que ambiciona levantar un resort turístico en la Gaza devastada, sobre los edificios demolidos, sobre decenas de miles de cadáveres. Algo solo imaginable, hasta hace pocos años, en una perversa distopía. Pero ya vivimos en esa distopía y nos hemos acostumbrado a la impunidad terrorista y colonial de Israel, a la financiación de sus cómplices en la Casa Blanca (igual da Biden que Trump, aunque sea un ser mucho más abyecto e imbécil que Genocide Joe), a las masacres, los bebés muertos de frío, el hambre, el robo de tierras de los llamados colonos y hasta a la profanación de cementerios de forma masiva. [...]

fuente https://www.diario-red.com/articulo/cultura/gaza-no-existe/20260205202824063386.html

diario-red.com
Gaza no existe
Iván Reguera 8 de febrero de 2026
https://www.diario-red.com/articulo/cultura/gaza-no-existe/20260205202824063386.html

El Estado terrorista israelí sigue asesinando en Gaza a decenas de personas en una salvaje oleada de ataques aéreos. Entre los asesinados hay mujeres y niños. En la ciudad de Jan Yunis los helicópteros alcanzaron con su artillería una tienda de campaña llena de desplazados. En el sur de la franja asesinaron a 6 menores, uno de ellos un bebé. Se trata de los ataques más bestias desde que entró en vigor la segunda fase del llamado “alto el fuego”, negociado en octubre por el mismo presidente estadounidense que ambiciona levantar un resort turístico en la Gaza devastada, sobre los edificios demolidos, sobre decenas de miles de cadáveres. Algo solo imaginable, hasta hace pocos años, en una perversa distopía.

Pero ya vivimos en esa distopía y nos hemos acostumbrado a la impunidad terrorista y colonial de Israel, a la financiación de sus cómplices en la Casa Blanca (igual da Biden que Trump, aunque sea un ser mucho más abyecto e imbécil que Genocide Joe), a las masacres, los bebés muertos de frío, el hambre, el robo de tierras de los llamados colonos y hasta a la profanación de cementerios de forma masiva.

[Nos hemos acostumbrado a las masacres, los bebés muertos de frío, el hambre, el robo de tierras y hasta a la profanación de cementerios]

Pero aunque el genocidio del pueblo palestino ha sido descartado de la agenda mediática, que se mueve a golpe de tendencia (se pasa de Gaza a Venezuela, Groenlandia o a los abusos del ICE con una vertiginosidad pasmosa y hasta grotesca), hay cineastas que no se resignan. Es el caso Hernán Zin, que hace ya veinte años entró a grabar en el hospital Al Shifa de Gaza. Lo que vio, sobre todo niños heridos por los genocidas, lo dejó desolado. Regresó a la zona en las siguientes ofensivas israelíes, en 2008 y en 2014. Porque todavía hay millones, y todo gracias al torticero relato mediático, que creen que el apocalipsis que ha vivido el pueblo de Gaza es consecuencia del ataque de Hamás un 7 de octubre cuando Israel roba, tortura y asesina en tierras palestinas desde 1948.

Fue precisamente en 2014 cuando Hernán Zin, también autor de los libros Llueve sobre Gaza y Querida guerra mía, rodó el documental Nacido en Gaza, rodado durante el ataque israelí contra la franja entre julio y agosto de 2014 (la ofensiva israelí llamada “Margen defensivo” asesinó a 507 niños e hirió gravemente a más de 3.000). Nacido en Gaza sigue a diez chavales que cuentan cómo es su día a día entre bombas y familiares heridos o muertos e intentan superar ese horror y sobrevivir con lo poco que tienen.

Pero cuando rodaba esta película, Zin sintió que algo mucho mayor y diabólico iba a amenazar a Gaza. Y posiblemente no esperaba semejante destrucción, tampoco el demencial mundo en el que estamos viviendo actualmente, con Estados Unidos y Europa aliados con el más preparado y peligroso Estado terrorista que conoce el planeta. A pesar de las dificultades y de las amenazas que recibió, Zin pensó que tenía una deuda moral con esos chavales y por eso ha regresado al terreno y ha vuelto a recoger el testimonio de esos niños que ya no lo son, ahora se han convertido en padres que se juegan la vida en busca de comida y refugio para su familia, que sueñan con estudiar una carrera o que están enamorados y quieren casarse, como millones de jóvenes en el planeta.

Su regreso a la zona se llama Todos somos Gaza, un trabajo urgente e independiente (requirió de un crowdfunding para acabar su producción) producido por Doc Land Films. La película fue rodada bajo amenazas, a distancia por no poder entrar libremente en la zona militarizada y en condiciones extremas. Zin y sus aliados consideran que se está ocultando lo que sucede en Gaza y que existe censura y represión informativa para hablar a las claras de la aniquilación de todo un pueblo en pleno siglo XXI.

[La película fue rodada bajo amenazas, a distancia por no poder entrar libremente en la zona militarizada y en condiciones extremas]

En su documental, de excelente calidad fotográfica para los medios con los que cuenta, Zin pasa del horror en plano general (misiles que acaba con edificios enteros, devastadoras columnas de humor y cascotes o el terror de la población que se limita a caminar con su familia por lo que antes fueron aceras o desplazarse en bicicleta por lo que antes fueron carreteras) al retrato íntimo, a las imágenes de gente que ha sido empujada por Israel a vivir como en la Edad Media. En este parte del filme impresionan los planos aéreos de cómo era Gaza en octubre de 2023 y lo que ya no es, todo lo que ha desapareció.

En el fondo, la esencia de Todos somos Gaza es recordar quiénes son realmente a esos que llaman civiles. Porque civiles somos todos lo que podeos llegar a sufrir un ataque terrorista, personas que trabajan y tienen familias, el del super, el heladero, el taxista… Esos son los civiles que en los medios occidentales son solo números, pero en trabajos como el de Zin son como nosotros. Por eso Todos somos Gaza.

Los civiles cubiertos de polvo del atentado terrorista de las Torres Gemelas dieron la vuelta al mundo, pero los civiles cubiertos de polvo en los ataques terroristas israelís son víctimas de cuarta. Sabemos que en aquel atentado murieron 2.973 civiles, pero nunca podremos saber a cuántas decenas de Torres Gemelas equivalen los cientos de miles de civiles asesinados por Israel.

Uno de los protagonistas de Todos somos Gaza es Mohamed, obligado a caminar o pedir un hueco en una vieja furgoneta para dirigirse al centro de ayuda en el que podrá, quizás, librarse de un ataque israelí y llevar algo de comer a su pequeña familia, que vive en una azotea desde la que solo se contempla devastación. Zin pasa de lo general a lo pequeño y nos ayuda a entender mejor cómo sobreviven los gazatíes. Por ejemplo, nos enseña que uno de esos sacos de ayuda que vemos en la televisión contiene alimentos como arroz, legumbres o pasta. El café es todo un lujo.

[Hernán Zin pasa de lo general a lo pequeño y nos ayuda a entender mejor cómo sobreviven los gazatíes]

Más ejemplos que uno nunca ve en una brevísima e inútil pieza de un informativo: Mohamed no tiene un calzado decente, de tanto caminar sus zapatillas están destrozadas y la prioridad la tiene sus hijos y su mujer. Y las camisetas que viste Mohamed son de marca, de imitación, claro. Es delirante ver los logos de Nike o Adidas en ese infierno en el que han convertido Gaza. En otro momento, Udai, otro de los protagonistas de Todos somos Gaza, busca un regalo para su prometida en una paupérrima perfumería. Entre los posibles regalos destaca un frasco de enjuague bucal, otro lujo.

Y ante toda esta precariedad y desolación, a uno le sigue pasmando que los niños sigan jugando, las familias sonriendo y los amigos bromeando. ¿De dónde sacan la fuerza para sobrevivir?, te preguntas. Quizás de su experiencia ante el salvaje acoso israelí durante décadas, de su cultura y de su religión. A un ateo no deja de llamarle la atención que, a pesar de la catástrofe, los gazatíes conserven la fe en su dios. Mohamed, por ejemplo, dice: “Veremos qué ha escrito dios para nosotros”.

Todos somos Gaza acaba con algunas cifras. Aterradoras, pura infamia. 1.581 sanitarios asesinados, 252 periodistas, 346 trabajadores de la ONU. Las toneladas de bombas caídas en Gazas equivalen a 8 veces lo que cayó sobre Hiroshima y Nagasaki y el 85% de Gaza ha sido borrado del mapa. De todas las frases que escuchamos una impacta sobre todas: “Gaza no existe”.

Desde el 11 de octubre 2025 en el que se comunicó un “alto el fuego” en Gaza, una farsa, casi ningún día Israel ha dejado de atacar a hombres, mujeres y niños en sus pobres e improvisados campamentos de tiendas. Se acumulan ya centenares de muertos. Y si Israel ha aceptado la cifra de 71.000 muertos, imaginen la cifra real solo pensando en los miles de cadáveres bajo los escombros. En setiembre del año pasado, Francesca Albanese, relatora de la ONU, dijo en Ginebra que la verdadera cifra de muertos en Gaza podría estar en 680.000 palestinos. Un holocausto.

[Si Israel ha aceptado la cifra de 71.000 muertos, imaginen la cifra real]

Albanese también anunció que el objetivo de Israel es que nadie pueda vivir nunca en la Ciudad de Gaza. Pronto debería desarrollarse la segunda fase de esa farsa llamada “tratado de paz”, pero Israel no va a permitir, bajo ningún concepto, que exista un Estado palestino. Su objetivo es seguir robando territorio y quedarse con todo Gaza y Cisjordania.

Hoy Gaza no existe ni físicamente. Tampoco en los medios, que se han acostumbrado a dar cifras de asesinados en tiempo de “paz” como quien informa de la última borrasca. Hoy Gaza es un símbolo de resistencia y lucha para unos y también la demostración de que lo que nos vendieron como “orden mundial” era solo una inmensa patraña.

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Enero de 2026

Hemeroteca. Semana del 26 al 1 de febrero de 2026

🛑 [libertades] [260128] ‘Policías Antifascistas’ irrumpe en las fuerzas de seguridad para exigir un modelo democrático frente al avance de la extrema derecha. Rodrigo Romaneli.

Frente a la deriva reaccionaria y la normalización de los discursos de odio que han intentado patrimonializar las fuerzas de seguridad, surge una respuesta desde dentro. Bajo el nombre de Policías Antifascistas, un nuevo colectivo de agentes ha hecho público su manifiesto fundacional con el objetivo de disputar la hegemonía de la extrema derecha en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FFCCSE) y reivindicar una policía estrictamente democrática. ​El colectivo, que se define como apartidista pero con una carga política democrática, denuncia en su web oficial los intentos de ciertos sectores ultra por instrumentalizar el trabajo policial. "No estamos a su servicio", sentencian en el manifiesto, subrayando que no se puede permitir que se asocie la placa y el uniforme con posturas antidemocráticas. ​La iniciativa busca romper con la imagen de la policía como "agente represor de la movilización social", y tiene como objetivo reconstruir la confianza ciudadana y servir como escudo de los derechos sociales. [...]

fuente https://www.diario-red.com/articulo/espana/policias-antifascistas-irrumpe-fuerzas-seguridad-exigir-modelo-democratico-frente-avance-extrema-derecha/20260127162239062775.html

diario-red.com
‘Policías Antifascistas’ irrumpe en las fuerzas de seguridad para exigir un modelo democrático frente al avance de la extrema derecha

Rodrigo Romaneli 28 de enero de 2026

Frente a la deriva reaccionaria y la normalización de los discursos de odio que han intentado patrimonializar las fuerzas de seguridad, surge una respuesta desde dentro. Bajo el nombre de Policías Antifascistas, un nuevo colectivo de agentes ha hecho público su manifiesto fundacional con el objetivo de disputar la hegemonía de la extrema derecha en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FFCCSE) y reivindicar una policía estrictamente democrática.

​El colectivo, que se define como apartidista pero con una carga política democrática, denuncia en su web oficial los intentos de ciertos sectores ultra por instrumentalizar el trabajo policial. "No estamos a su servicio", sentencian en el manifiesto, subrayando que no se puede permitir que se asocie la placa y el uniforme con posturas antidemocráticas.

​La iniciativa busca romper con la imagen de la policía como "agente represor de la movilización social", y tiene como objetivo reconstruir la confianza ciudadana y servir como escudo de los derechos sociales.

​El proyecto de Policías Antifascistas se articula sobre cinco ejes estratégicos que buscan transformar la cultura interna de los cuerpos policiales:

Derechos Humanos. Exigen actuaciones que respeten la dignidad humana, erradicando cualquier rastro de abusos o discriminaciones por perfil étnico o clase.

Blindaje democrático. Rechazo frontal a la instrumentalización de las FFCCSE para fines autoritarios.

Apertura a la militancia progresista. El manifiesto hace un llamamiento directo a personas con valores feministas, progresistas y antifascistas para que ocupen espacios institucionales y no dejen el monopolio de la fuerza en manos de la reacción.

Autocrítica y reflexión. Proponen una revisión profunda de los procedimientos policiales actuales para evitar la repetición de prácticas contrarias a la vocación de servicio público.

Solidaridad internacional. La iniciativa nace con vocación global, animando a agentes de otros países a replicar este modelo de resistencia interna contra el fascismo.

​Desde el colectivo insisten en que son un espacio de encuentro para quienes defienden que la seguridad pública es indivisible de la justicia social. Actualmente, se encuentran en fase de captación de policías que deseen sumarse a la red.


fuente: https://policiasantifascistas.com/

Policías Antifascistas
MANIFIESTO

En un momento en el que el tensionado clima sociopolítico y la normalización de los discursos de odio están incrementando la opresión, principalmente, sobre los grupos vulnerabilizados, se hace necesario que desde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FFCCSE) en España nos signifiquemos para velar por una sociedad justa.

Policías Antifascistas es una iniciativa apartidista que pretende ofrecer ese espacio desde el que poner en valor nuestro compromiso con la defensa de la democracia, la igualdad y la justicia social; y desde el que mostrar nuestro firme rechazo al fascismo en todas sus formas.

Tenemos la firme convicción de que los continuos intentos de apropiación que el aparato de la extrema derecha realiza de nuestro trabajo deben combatirse. No estamos a su servicio y no debemos permitir que se nos asocie con sus posiciones. En esta línea, debemos seguir trabajando para que no se nos perciba como agentes represores de la movilización social. Esta imagen ha generado una distancia entre las FFCCSE y algunos sectores de la ciudadanía, que es imperativo revertir.

Quienes formamos parte de Policías Antifascistas reafirmamos desde aquí nuestro compromiso como servidoras y servidores públicos que velan por la seguridad y el bienestar común.

Policías Antifascistas se articula en torno a cinco ejes fundamentales

Defensa incondicional de los derechos humanos

Creemos en una policía que actúe dentro del marco del respeto, sin abusos, discriminaciones ni prácticas intimidatorias. Ninguna intervención policial debe jamás vulnerar los derechos fundamentales alcanzados como sociedad democrática.

Compromiso con la democracia

Rechazamos cualquier intento de instrumentalizar las fuerzas de seguridad del Estado para fines antidemocráticos, y abogamos por una sociedad más libre, justa y plural.

Convergencia social y apertura a la participación

Queremos tender puentes con colectivos y movimientos sociales que históricamente han visto en la policía una amenaza y no una protección. Afirmamos que las personas con valores progresistas, feministas y antifascistas no sólo pueden, sino que deben ocupar los espacios institucionales.

Promoción de la reflexión

Enfatizamos la relevancia de fomentar el análisis reflexivo sobre nuestra labor como agentes de la seguridad, para dialogar abiertamente sobre nuestras experiencias, revisar procedimientos y, al mismo tiempo, huir de la reproducción de prácticas que contravienen la vocación inherente de un oficio que genuinamente está orientado al servicio público.

Voluntad de replicabilidad

Instamos a los miembros de los cuerpos de seguridad pública de distintos países a organizarse en defensa del antifascismo, ya que no se trata de una problemática local, sino de un desafío global. Contacta con nosotras/os si deseas que esta iniciativa se replique en tu territorio. Estaremos encantadas/os de colaborar en el impulso de proyectos similares que permitan que esta propuesta escale en nombre de la justicia social.

……………………………………………

Policías Antifascistas comienza aquí su camino para decir en voz alta que somos muchas las personas dentro de las FFCCSE que se oponen al fascismo y promueven una seguridad pública indivisible de la justicia social.

Nuestra actividad se centrará, a grandes rasgos, en difundir el mensaje antifascista, así como en hacernos eco y promover aquellas iniciativas que compartan los valores democráticos.

¡Únete!

Actualmente estamos en plena fase de reunir a personas interesadas en sumarse a este proyecto desde su origen. Si deseas participar, escríbenos a info@policiasantifascistas.com para ser parte de su construcción.

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Hemeroteca. Semana del 19 al 25 de enero de 2026

¡ Atención ! La ONU ha muerto.

🛑 [palestina] [260122] Trump crea su propia ONU: un eco peligroso de los años 30. Marc Vandepitte.

Con la creación de su propio "Consejo de Paz", Donald Trump está desmantelando el orden jurídico internacional. Esta peligrosa ONU en la sombra evoca imágenes fantasmales de la década de 1930, cuando el colapso de las normas globales desencadenó una conflagración planetaria.

Por el momento, [parece que] se ha evitado una crisis entre Estados Unidos y otros países de la OTAN por Groenlandia. Pero, a la sombra de esto, Trump trabaja en algo mucho más trascendental, algo que está llevando la diplomacia internacional hacia un peligroso punto de inflexión: el Consejo de la Paz, que Trump lanzó en Washington.

En noviembre de 2025, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó formalmente , mediante la Resolución 2803, la creación de dicho consejo como administración temporal para la reconstrucción de Gaza. Pero esta iniciativa va mucho más allá. El consejo, presidido por el propio Trump, se presenta en documentos oficiales recientes como un mecanismo global de gestión de conflictos.

Según documentos filtrados , el consejo tiene todas las características de una ONU en la sombra. Hace apenas unos días, Trump declaró que el Consejo de Paz "podría" reemplazar a la ONU. Así, lo que oficialmente comenzó como un organismo para la reconstrucción de Gaza, con la aprobación de la ONU, ahora se está convirtiendo en un ataque directo contra la ONU. [...]

fuente https://investigaction.net/trump-etablit-sa-propre-onu-un-dangereux-echo-des-annees-trente/

investigaction.net
Trump crea su propia ONU: un eco peligroso de los años 30
Marc Vandepitte 22 janvier 2026

Con la creación de su propio "Consejo de Paz", Donald Trump está desmantelando el orden jurídico internacional. Esta peligrosa ONU en la sombra evoca imágenes fantasmales de la década de 1930, cuando el colapso de las normas globales desencadenó una conflagración planetaria.

Por el momento, [parece que] se ha evitado una crisis entre Estados Unidos y otros países de la OTAN por Groenlandia. Pero, a la sombra de esto, Trump trabaja en algo mucho más trascendental, algo que está llevando la diplomacia internacional hacia un peligroso punto de inflexión: el Consejo de la Paz, que Trump lanzó en Washington.

En noviembre de 2025, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó formalmente , mediante la Resolución 2803, la creación de dicho consejo como administración temporal para la reconstrucción de Gaza. Pero esta iniciativa va mucho más allá. El consejo, presidido por el propio Trump, se presenta en documentos oficiales recientes como un mecanismo global de gestión de conflictos.

Según documentos filtrados , el consejo tiene todas las características de una ONU en la sombra. Hace apenas unos días, Trump declaró que el Consejo de Paz "podría" reemplazar a la ONU. Así, lo que oficialmente comenzó como un organismo para la reconstrucción de Gaza, con la aprobación de la ONU, ahora se está convirtiendo en un ataque directo contra la ONU.

La ONU ciertamente no es perfecta. La composición del Consejo de Seguridad es problemática, [i] y sus miembros permanentes tienen un poder de veto del que han abusado durante décadas. Pero existe una gran diferencia entre un sistema defectuoso que necesita reformas y un sistema paralelo que reemplaza la idea del derecho internacional por la ley del más fuerte. Un nuevo club de la mafia

La composición de este Consejo de Paz se lee como un proyecto para un nuevo orden mundial, en el que el diplomático tradicional da paso al negociador. En la cima se encuentra el propio Donald Trump como presidente vitalicio , flanqueado por un pequeño círculo de allegados, como su yerno Jared Kushner y el influyente magnate inmobiliario y negociador jefe Steve Witkoff.

Forman el núcleo de un equipo de liderazgo complementado por pesos pesados ​​del mundo financiero, incluido el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, y capitalistas de riesgo como Marc Rowan, de Apollo Global Management.

En associant aussi des figures expérimentées comme l’ancien Premier ministre britannique Tony Blair et la diplomate néerlandaise Sigrid Kaag à la mise en œuvre, le conseil tente de projeter une aura d’expérience internationale et de pragmatisme, tandis que la véritable mise en scène reste fermement entre les mains de Mar-a-Lago.

De ce fait, le fondement de la coopération internationale est échangé contre un système de loyauté personnelle. Une telle structure de pouvoir est sans précédent dans l’histoire moderne. Trump dispose d’un droit de veto personnel et de la compétence exclusive de nommer ou de révoquer des États membres.

La portée de l’initiative ressort déjà de la liste des invités, qui couvre plus de soixante pays et constitue ainsi un défi direct à l’universalité de l’ONU.

Alors que des alliés comme le Premier ministre hongrois Viktor Orbán et le président argentin Javier Milei ont exprimé immédiatement leur soutien, l’invitation a aussi été largement lancée à des acteurs régionaux tels que la Turquie, l’Égypte et les Émirats arabes unis afin de garantir la stabilité à Gaza. Netanyahou aussi, l’architecte du génocide à Gaza, devient membre du conseil.

Les pays qui veulent un siège permanent doivent payer pour l’obtenir : une contribution d’un milliard de dollars assure une place à la table. Celui qui ne paie pas obtient un siège temporaire de trois ans, entièrement dépendant de la faveur du président.

Le résultat est un organe de pouvoir hybride composé de milliardaires, de services de renseignement et de technocrates qui décident ensemble de l’avenir des zones de conflit, au-dessus de la tête des populations locales et en dehors du droit international. On pourrait aussi le décrire comme une ONU mafieuse.

Comme s’il s’agissait d’une introduction en bourse, Trump veut faire signer la charte fondatrice du conseil à Davos. L’ombre de la Société des Nations

Ce scénario rappelle de manière effrayante les années trente du siècle dernier. À l’époque, la Société des Nations (SDN), prédécesseur de l’ONU, a été paralysée pas à pas. Des régimes fascistes et autoritaires voyaient les règles internationales comme un obstacle à leur propre volonté d’expansion et à leur politique de puissance.

Lorsque le Japon occupa la Mandchourie en 1931, que l’Italie envahit l’Éthiopie en 1935 et que l’Allemagne nazie commença ouvertement à démanteler le système des traités d’après-guerre (entre autres en se réarmant), ils quittèrent la Société des Nations. Cet organisme devint alors un tigre de papier sans moyens de puissance propres.

Al igual que en aquellos tiempos, hoy vemos a Estados Unidos intercambiando reglas universales por sus propias estructuras paralelas y acuerdos oportunistas, con todas las consecuencias que ello conlleva. Cuando las grandes potencias abandonaron la Sociedad de Naciones en favor de sus propios "acuerdos", el mundo se deslizó hacia la destrucción total de la Segunda Guerra Mundial.

El Consejo de Paz de Trump amenaza con hacer exactamente lo mismo al dejar sin sentido a la ONU, el único lugar donde los países aún entablan un diálogo basado en el derecho. Señal de alarma

Al igual que en la década de 1930, el auge de la extrema derecha se manifiesta no solo en el desmantelamiento de las instituciones democráticas, sino también en un belicismo desmedido. La creación de este Consejo de Paz constituye un ataque directo a los valores compartidos que se construyeron con tanto esfuerzo después de 1945. El consejo es un síntoma del colapso del orden jurídico.

Si el mundo permite que la ONU sea reemplazada por un club de poder privatizado, repetiremos los errores fatales de la década de 1930 y nos encaminaremos hacia una nueva conflagración global. Esta iniciativa debe ser una clara llamada de atención para todos nosotros.

nota

[i] La composición refleja el mundo de 1945, no el actual: África y América Latina están subrepresentadas, mientras que países como India, Brasil y Nigeria no tienen voto permanente. Y al carecer de poder ejecutivo propio, el Consejo depende de los Estados miembros para implementar sus decisiones, lo que a veces puede hacerlo parecer impotente o selectivo.

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🛑 Ver entradas del 2025

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